jueves, 5 de febrero de 2026

ASTILLERO - los terrenos de CAMPSA pasa al Ayuntamiento de Astillero

 



Los terrenos de Campsa



En el año 1982, se anunciaba que los terrenos de CAMPSA serían cedidos al Ayuntamiento de El Astillero, tras un largo proceso de negociaciones entre ambas partes que reverterían los mismos al Municipio la amplia superficie que contribuiría de forma notable la vida de la localidad.

El Ayuntamiento tenía previsto dotar esa amplia área de servicios, en parques, zonas verdes, así como recreativas y deportivas, para el servicio de los convecinos.

Quedaba por tanto, que se confirmase el traspaso y más habiéndose acordado en Consejo de Ministros, las condiciones de la cesión en el Pleno extraordinario del 17 de noviembre de 1981 entre el Ayuntamiento y el Patrimonio del Estado.

Los límites exactos de los terrenos de Campsa serían el polígono formado por la carretera nacional de Santander a Bilbao, la comarcal de Astillero a Santander y el antiguo ferrocarril de Astillero a Ontaneda, que en su totalidad ocuparía una superficie aproximada de 103.000 metros cuadrados.

El Ayuntamiento con ello se comprometería a cambiar la calificación de "industrial" que figuraba los terrenos, por la de "residencial", obligándose igualmente a redactar el correspondiente Plan Parcial del polígono, llegando a la aprobación provisional en el plazo de un año.

El terreno de Campsa quedaría dividido en tres parcelas: una de 55.000 metros cuadrados que iría destinada a dominio público, como zona de equipamiento de "parque deportivo y cultural"; otra de 42.122 metros cuadrados que se reconoce para edificabilidad residencial, y donde se concentrarían las 382 viviendas y bajos comerciales que corresponderían a la parcela total, admitiéndose hasta una altura de siete plantas y una tercera parcela de 6.400 metros cuadrados, que sería destinada para gasolinera y que sería comutada por la finca de Judas, propiedad del Ayuntamiento y que está situada junto a Industrias Anjo, lindando con la ría de Solía.

En ese año 1982, los terrenos de la antigua factoría de Campsa continuaba cerrados, al pertenecer ya al Patrimonio del Estado y encontrarse cerrado con llaves.

En el interior existía un abandono y la destrucción de los edificios semiderruidos dejaba un aspecto desolador e incluso de peligro para aquellos que se introdujeses en el interior, con muchísima maleza y gran cantidad de aves.

Pero también existía y para destacar zonas de arboles, eucaliptos gigantes, laureles, avellanos....

 

El 26 de febrero de 1982, el Consejo de Ministros celebró y aprobó la cesión gratuita al Ayuntamiento de El Astilleros de una parcela de 55.098 metros cuadrados de la antigua factoría de Campsa y la permuta de otra de 6.400 metros cuadrados propiedad del Ayuntamiento.

Con este acuerdo el Ayuntamiento consiguió lo que venía solicitando tras larga negociaciones para contar con una amplia zona de terreno para destinarlo a zona verde y deportiva.

En esa reunión entre los acuerdos firmados destacaba la aprobación de un decreto sobre reconversión del sector naval y otros más acuerdos que correspondería a Cantabria.

En el mencionado decreto de cesión se hizo mención a la obligación contraída por el Ayuntamiento de destinarlo al uso de zona verde y deportiva, en un plazo máximo de cuatro años; en caso contrario, los terrenos reverterían de nuevo al Estado, habiendo de indemnizar además el Ayuntamiento por los deterioros que se pudieran haberse ocasionado.

Se hizo constar también la obligación de redactar un Plan Parcial de ordenación urbana de la parcela que se cedió, más la parcela contigua (42.300 metros cuadrados) que completaba la totalidad de los terrenos de la factoría de "Campsa", la finca conocida por "La Cantábrica".

En esta última parcela se reservaba a favor del Estado una edificabilidad de 38.000 metros cuadrados en viviendas y 4.000 metros cuadrados para usos comerciales.

La Corporación Municipal de El Astillero, con su alcalde al frente, habían realizado muchísimas gestiones para conseguir al final la cesión de estos terrenos y había que destacar el apoyo que en todo momento ofreció don Federico Ysart, astillerenses y vinculado al partido del Gobierno.

 

El día 5 de marzo de 1982, fue un día importante para el pueblo de El Astillero al haber tomado posesión de los terrenos de la antigua factoría de Campsa, acto que acudió personalmente don Federico Ysart, quien había llevado a cabo la tramitación y consecución de estos terrenos para el Ayuntamiento de El Astillero.

Previo a este simbólico acto de apertura de la finca, se celebró una sesión del pleno en el Ayuntamiento, a las cinco y media de la tarde, con el fin de poner en ejecución los condicionantes del Real Decreto de cesión de los terrenos, que fue aprobado en el Consejo de Ministros el 26 de febrero de 1982. Con la asistencia de todos los concejales y el alcalde, don Censuro Ayllón, para aprobar y redactar el Plan Parcial de Ordenación Urbana, así como el cambiar el uso del suelo, de industrial por el de residencial.

Finalizado el Pleno y realizado los trámites oportunos, que les llevo un tiempo de veinte minutos, la Corporación municipal y numerosos astillerenses se trasladaron hasta "La Cantábrica", situándose en la puerta principal para presenciar su apertura y visitar el interior.


En esas fechas la Corporación del Ayuntamiento, lo formaban 56 concejales del UCD; 5 del PSOE; 3 de AAI; 1 del PCE; 1 de AID y 1 del PSOE Histórico. Alcalde, don Censuro Ayllón Martinez.

Además de la presencia de las autoridades municipales, estaba don Leandro Valle, candidato de UCD a la presidencia de la Diputación Regional y don Federico Ysart.

Antes de proceder a la apertura de la puerta principal, ubicada en la carretera vieja, enfrente del barrio de Frajanas, se dispararon varios cohetes para conmemorar este feliz acontecimiento para el pueblo de El Astillero tal como si fuera una fiesta local.

Un empleado del Ayuntamiento con las llaves en mano abrió la gran puerta de la finca, dando paso a todos los asistentes que acudieron a celebrar este acontecimiento.

Como muestra de esta toma de posesión, Federico Ysart fue invitado a quemar uno de los cohetes.

Este 5 de marzo, ha sido una fecha histórica para el pueblo de El Astillero y que tantos años habían esperado cumplir con los deseos de conseguir para el municipio la gran finca de "La Cantabria".

 

Por septiembre de 1982, se publicaba que el famoso arquitecto de esa época César Manrique estaba interesado en el proyecto y por él cobraría más de 30 millones de pesetas.

Finalmente seria el arquitecto municipal que iniciaría los proyectos de las instalaciones deportivas y del entorno.

 

En marzo de 1983, se presentó la propuesta del Plan Parcial La Cantábrica o finca de Campsa, cuya maqueta estuvo expuesta en el Ayuntamiento.

 

Por diciembre de 1988, el Ayuntamiento de Astillero continuaba a la espera de la respuesta del Patrimonio del Estado con respecto a la posible transacción de la finca de la Cantábrica al Ayuntamiento con los terrenos de la finca, que estaría basada en el precio de licitación.

Esta propuesta respondería a los deseos de la Corporación en cuanto a dar mayor celeridad posible al Plan Parcial, a fin de hacerse con todas las propiedades del Patrimonio.

 

En 1989, la Delegación de Hacienda en Cantabria por mandato del Patrimonio del Estado, informó al Ayuntamiento de Astillero el precio en que se había tasado la finca La Cantábrica que ascendería 445 millones de pesetas.

Tras diversas gestiones realizadas el Ayuntamiento envió una carta del Patrimonio de Estado con un informe del arquitecto ofreciendo únicamente 177 millones para enajenar este espacio de La Cantábrica, teniendo en cuenta los costes de urbanización.

 

Llegado a 1990, el Ayuntamiento reconsideró la posibilidades de adquirir los terrenos de la finca, con el objetivo de llevar a cabo la construcción de viviendas de protección oficial. El Ayuntamiento mantuvo su oferta planteada inicialmente al Patrimonio, situada en ciento setenta y siete millones

Esta posibilidad fue expuesta en la reunión que mantuvo el alcalde Antonio Maestro, con representantes del Patrimonio del Estado.

El Patrimonio era propietario de una extensión de cuarenta y dos mil metros cuadrados de terreno en La Cantábrica, donde se contemplaba la ejecución de un Plan Parcial.

Dichos terrenos tasados en cerca de quinientos millones, hacia tiempo fueron sacados a subasta quedando ésta desierta, al no presentarse ninguna oferta.

 

En 1992, la promotora Vallehermoso, S.A. adquirió al Patrimonio del Estado de la mayor parte de los terrenos urbanísticos para la construcción de viviendas.

 

Hoy "La Cantábrica" es un lugar privilegiado para el municipio, donde se puede disfrutar con sus instalaciones deportivas, con sus zonas verdes y su parque infantil.

 

Yo recuerdo mucho el interior de los terrenos de Campsa cuando funcionaba la fábrica, aunque estaba prohibido jugar dentro si pude hacerlo e incluso atravesarlos desde la puerta principal hasta la puerta del fondo donde se llegaba al embarcadero de la ría.

Pero aún tengo el recuerdo de la pared paralela a la carretera, donde figuraba pintada con las letras "Compañía Arrendataria Monopolio de Petróleos".

 











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