viernes, 23 de octubre de 2026

ORFEON ASTILLERO-GUARNIZO (1924-1935)

 




El dia 5 de octubre de 1924 y con motivo de la festividad de Santa Cecilia, el Orfeón de Astillero-Guarnizo compitió con los de Camargo, Peñacastillo y Coral de Santander, a los cuales venció y con ello comenzó su fama en la provincia, pues éstos eran los mejores Coros de la época.

 

En las fechas de agosto 1930, el Orfeón atravesó una crisis con un retroceso en su marcha progresiva artística, lo que se temió su desaparición.

La coral se quedó en cuadro con la marcha de la mayoría de los orfeonistas, pero no faltaron jóvenes entusiastas y amantes del arte musical que se ofrecieron a incorporarse al grupo.

Fue el 8 de agosto, en el Teatro-Cine cuando volvieron a actuar de nuevo con notable éxito.

 

En las fechas de noviembre de 1931, se incorporaron un buen numero de lindas muchachas para reforzar y dar brillantez con sus bonitas y bien timbradas voces al laureado Orfeón.

Hacía pocos días, que las bellas coralistas habían comenzado sus ensayos y ello convertiría en una coral bien nutrida y perfectamente equilibrada con las voces masculinas.

Al frente del Orfeón, se encontraba su director, Jesús Soto.

 

En el año 1931, el Orfeón marcó una época totalmente histórica, pues los éxitos se fueron sucediendo hasta llegar a la cima, y así se tiene los duelos con Parayas, Torrelavega y la Coral de Camargo, que en aquella época estaba compuesta de artistas de los concejos: Camargo la Mayor, Camargo la Menor, Escobedo, Vibero, Revilla, Cacicedo, Igollo, Herrera, Muriedas, Estaños, Maliaño y Revilla "la Pequeñuca". Tanto Revilla "la Pequeñuca" como Revilla eran un mismo pueblo: Vibero. Este duelo fue ganador por el Orfeón de Guarnizo-Astillero y la pieza con la cual obtuvo el éxito fue la "Tarara", de Antonio José, director de la Coral de Burgos y miembro del jurado calificador.

Por esa época, la junta directiva estaba formada; Presidente: don Bernardo Peché; vicepresidente, don José Lafuente; secretario: don José Maria Molleda: vicesecretario: don José Herbosa; tesorero: don José Navarro; y vocales: Ramón Hontavilla, José Hazas, Tiburcio Gutiérrez, Alfredo Díaz, Rufino Serna y Manuel Fernández.

 

El 24 de febrero de 1933, se celebró Junta General ordinaria en su domicilio social, quedando elegida su Directiva de esta forma:

Presidente: don Juan Sañudo; vicepresidente, don José Lafuente; secretario, don Isidro Pozas; vicepresidente, don Luis Millán; tesorero, don José Navarro; contador, don Francisco Garcia; vocal primero, don Pedro Arnuero; vocal segundo, don Aurelio Ferradas; vocal tercero, don Manuel Sierra.

En esas fechas la Sociedad había cerrado el año anterior con un déficit de 46 pesetas, cantidad insignificante, si se tuviese en cuenta los conciertos dados que fueron trece, entre ellos una excursión a tierras asturianas.

 

En las fechas mayo de 1934, la Coral Astillero-Guarnizo, conmemoro el décimo aniversario de su fundación y tributar un efusivo homenaje de cariño y gratitud a su director, don Jesús Soto, cuya labor, durante ese periodo de tiempo, era elogiable.

La velada, tuvo lugar en el Teatro Bretón, el día 19 de mayo y dio comienzo a las ocho y media de la noche, con arreglo al siguiente programa:

Con el teatro lleno de público se levantó el telón y la presencia de la Coral fue acogida con grandes aplausos que se prologaron al saludar su director, don Jesús Soto, a quien se le tributaba homenaje.

El coro de hombres cantó "L'Empordá", primera obra aprendida por el orfeón; "Cantos asturianos", "Viva la Montaña" y "Sirgadores del Volga". premiadas con bastantes aplausos la interpretación de estas obras.

El solista Manolo Sierra fue objeto de una cariñosa ovación al cantar solo "Cantos asturianos" y el niño Titi Garcia, el benjamín de la Coral, también fue objeto de otra ovación cariñosísima por la seguridad y exquisito gusto en el solo de "Viva la Montaña".

La segunda parte del concierto corrió a cargo de la notable agrupación artística Coro Parayas.

A continuación volvió aparecer en el escenario la Coral y el grupo de niños de las clases de solfeo, y el presidente hizo una breve reseña de la meritísima labor que con tan escasos medios y luchando con tantas dificultades, ha realizado en tan largo periodo de tiempo, el homenajeado don Jesus Soto, y le hicieron entrega de un precioso álbum, con las firmas de los coralistas, socios y muchos simpatizantes, en cuya primera hoja figuran un notabilísimo trabajo hecho a pluma, y en diferentes colores, obra del dibujante astillerense, Casto del Castillo, orfeonista de la Coral, y una sentida dedicatoria en verso por un admirador.

También los niños de la clase de solfeo le hicieron regalos; el de un afecto sincero; una bonita corbata, dos preciosos pañuelos de crespón y un artístico estuche, con caramelos.

Las señoritas de la Coral, le hicieron objeto de su adhesión cariñosa con la entrega de un hermoso ramo de flores.

A continuación volvieron a ser presencia el coro mixto, con su director, interpretando "Les fulles seques", preciosa sardana, de Morera; "El chénguere", "Coonantibus illis" y "La tarara", danza burgalesa, dos segundos premios del concurso regional, cantadas ambas con "amore", con depurado gusto y al final "Yo vi un día", interpretada de manera insuperable.

  

El día 21 de julio de 1934, el Orfeón Astillero-Guarnizo, actuó en el Teatro Principal de Torrelavega.

El concierto resultó un éxito, interpretando todas las obras del programa con seguridad, decisión y buen gusto, causando tal impresión que las ovaciones se prodigaron con verdadera sinceridad.

Tuvieron que repetir varias de sus canciones, entre ellas "La barca marinera", de J. L. Mediavilla, y "Si, si, si", de L. Lázaro.

El orfeón tuvo la gentileza de cantar las obras de dos compositores torrelaveguenses, tuvo con ello un doble éxito; el artístico, por lo bien que las cantaron, y el de la simpatía.


 

En marzo de 1935, se constituyó la Directiva de la Sociedad Coral de Astillero:

Presidente: don Eusebio Cortezón Castrillo; vicepresidente, don José Lafuente Rojo; secretario, don Manuel Quintanilla; vicesecretario, don Luis Palazuelos Morante; tesorero, don Gabriel Gómez Rodriguez; contador, don Francisco Garcia Tijero; vocales, don José Hazas Estébanez; segundo, don Mariano Sánchez Carrera y tercero, don Manuel Hazas Estébanez.

 

En el año 1935, el Orfeón obtuvo otro señalado éxito en Torrelavega, al interpretar la pieza "Caenantibusillis", con la cual alcanzó un honroso segundo puesto, ya que el primero se quedó en la ciudad del Besaya.

Este premio resultó muy valioso y fue muy estimado, pues le dio mucha moral al Orfeón, por haber competido en el citado certamen varias provincias.

 

También en ese año 1935, se alcanzó un rotundo éxito en Castro Urdiales, el cual repercutió en Vizcaya, siendo contratada la Coral para diversos festejos.

En ese mismo año, el Orfeón actuó en Zaragoza, Segovia, Madrid, Teruel, San Sebastian y otras localidades. Luego vino la contienda nacional y el Orfeón desapareció.

 

Ya después en Astillero volvió a surgir la música a través del "TASA" y más tarde en el año 1953, se convirtió ese grupo en el Coro Polifónico "Astander" bajo la batuta del maestro Adana.

 De la rama de Guarnizo, se vincularon a la parroquia, bajo la batuta de don Herminio, el cura, y que luego, más tarde, se renovaron por mediación de don Cándido, el párroco por esas fechas.
















 


viernes, 16 de octubre de 2026

ORFEON ASTILLERO-GUARNIZO el 25 noviembre de 1924

 



Director del Orfeón Astillero-Guarnizo, señor Soto

El domingo 23 de noviembre de 1924., por la noche tuvo lugar en el Gran Cinema el anunciado festival artístico que organizó La Coral de Santander, y en que tomaron parte, con el notable y aplaudido orfeón santanderino, los de Peñacastillo, Astillero-Guarnizo y Valle de Camargo.

Este festival se celebró en honor a las fiestas de San Cecilia.

Con las masas corales de estos pueblos próximos, donde el concierto había despertado el más vivo interés, vinieron muchas personas que se trasladaron a la capital en tranvías, autos y camiones.

Comenzó el festival a las diez y cuarto, con una puntualidad que hacía honor a sus organizadores y orfeonistas.

Se había dispuesto que las masas corales cantaran por orden de antigüedad, empezando por las de fundación más reciente.

Al levantarse el talón y aparecer en el escenario el orfeón La Lira de Peñacastillo -el más moderno de los que tomaron parte en el concierto- estalló una ovación unánime, que duró largo rato, y que se repitió al saludar el abanderado con la enseña de la masa coral, que es valiosa y de mucho gusto.

La obra de representación fue el coro de Rillé titulado "El adiós del recluta".

El  orfeón produjo una excelente impresión en el público, que aplaudió con verdadero entusiasmo a los cantantes y a su director, don R. Hornedo (hijo).

Para corresponder a las ovaciones del público, hubo de cantar La Lira fuera de programa una bonita barcarola, que gustó mucho.

Actuó en segundo lugar el orfeón de Astillero-Guarnizo, que dirigía don Jesús Soto.

Se le acogió con vivísimas muestras de simpatía, estallando en su honor una ovación muy prolongada al presentarse en escena.

Durante unos minutos tuvo que esperar el orfeón a que cesaran los aplausos.

Una vez hecho el silencio cantó el orfeón el brioso coro de Vives "El emigrante", que le valió una ovación estruendosa.

La hermosa melodía montañesa de G. del Diestro "La vi llorando" de mucho sabor, gustó muchísimo, tanto que el auditorio quedó con ganas de oírla, por segunda vez.

Al cantar el orfeón de Astillero-Guarnizo, la sardana de Morera "L'Ampurdá" que tanto se ha popularizado ya, el entusiasmo de los espectadores se desbordó en una estruendosa ovación, que no cesó hasta que la masa coral se dispuso a cantar una deliciosa alborada, letra de Otero y música de Soto, que gustó mucho.

Ante la insistencia de los aplausos, el orfeón regaló al auditorio con el coro "Los tres tambores", de Morera.

El orfeón de Astillero-Guarnizo, nutrido bien disciplinado, respondiendo muy bien a la hábital batuta de su director y denotando en lo bien conjuntado de las obras abundancia de ensayos, obtuvo un gran éxito.

A continuación cantó el orfeón del Valle de Camargo que dirigía, don Arecio Olivares.

Tanto el coro de Retana "Las tres" como el magnífico coro montañés del inspirado compositor Carre "Luz y sombras" fueron cantados admirablemente por el orfeón de Camargo que dejó la más grata impresión en el público.

Las dos obras fueron ovacionadas largamente y el orfeón hubo de cantar fuera de programa, ante la insistencia del auditorio, el coro de Thoma, "El Rhin", que se le aplaudió muchísimo.

El orfeón de Camargo tenia excelentes voces, de las que había sabido sacar partido hábilmente el señor Olivares -inteligente director cuya pericia y buen gusto se había puesto de relieve en renombradas entidades musicales- y si continuase estudiando y matizando las obras como las que cantó el domingo, ha de obtener muchos triunfos tan legítimos como el de anteanoche.

La segunda parte del programa estuvo a cargo de La Coral de Santander.

La prestigiosísima entidad artística santanderina fue acogida con atronadores aplausos por el público.

Los orfeonistas, que debían sentirse orgullosos del éxito obtenido por el festival artístico, cantaron como en los días de sus mayores triunfos.

Dieron la impresión de seguridad, de dominio de las obras, de disciplinada y sumisa obediencia a la batuta, que son signos de perfección y madurez.

La Coral es ya un orfeón que puede acometer todas las empresas, afrontar los torneos artísticos y optar al triunfo.

Todas las obras que componían el programa -seleccionado con el mayor acierto- obtuvieron una admirable interpretación y todas fueron muy aplaudidas; pero el éxito de La Coral culminó en las dos sardanas de Morera, el coro del padre Otaño titulado "La Montaña", la obra maestra de la música sacra "O vos omnes", de Victoria, y en el delicioso "Molondrón", de Sáez de Adana, que el orfeón cantó magistralmente.

Entusiasmado el público, hizo repetir, entre estruendosos aplausos, "Las sardana de las monjas", de Morera.

El concierto terminó cantando La Coral, fuera de programa, la jota navarra de Brull, que el público premió con una ovación delirante.

El éxito artístico del festival es superior a todo elogio y La Coral merece los más calurosos elogios por la plausible iniciativa de reunir en un concierto a los orfeones que se han creado en la provincia.

Mucho ha hecho la notable masa coral santanderina por la cultura musical de la provincia; pero con ser ello muy plausible, aun lo es más este noble y generoso tesón con que La Coral procura alentar la creación de orfeones en los pueblos de la provincia que tienen elementos para fundar estas agrupaciones musicales de tanta eficacia para la educación artística de las multitudes.

Para tomar parte en este festival vinieron a Santander los orfeones de Astillero-Guarnizo, Valle de Camargo y Peñacastillo.

Llegaron a la avenida de Alfonso XIII en tranvías especiales, a las nueve y media de la mañana.

Allí les esperaban La Coral y la Banda municipal de Santander, además de muchísimas personas.

Después se organizó la comitiva, yendo en cabeza la Banda municipal, y dirigiéndose todos a la iglesia de San Francisco, donde se celebró a las diez una solemne función religiosa.

La Coral, en unión de la Alianza Musical, ejecutaron la misa de Max Filke, que obtuvo una interpretación irreprochable.

También fueron cantados magistralmente, la melodía religiosa de Viadana, "O Sacrum convivium", y en el ofertorio, la sublima "Ave Maria", de Victoria.

Al alzar, la Banda municipal ejecutaría la marcha real".

Terminada la función religiosa, a la que asistió un número considerable de fieles, que llenaba por completo el templo, se organizó la comitiva en la forma que anteriormente, encaminándose a la Escuela de Industrias, donde La Coral obsequió con pastas y licores a los orfeonistas invitados.

Por la noche se celebró ya el festival anunciado en el Gran Cinema.

A la salida del festival, los orfeonistas astillerenses partieron en tranvía a Astillero, a la una de la mañana.

 

Ese día en el Gran Cinema antes de este festival, se proyectó dos películas cinematográfica y el lunes se anunciaba un estreno grandioso de la película LA MODERNA DALILA.

 
















viernes, 9 de octubre de 2026

ASTILLERO procesión de la Virgen del Carmen

 






Las fiestas de la Virgen del Carmen son tradicionales por la provincia, se celebran en aquellas localidades marineras en el mes de julio y en el municipio de Astillero, también llegan a celebrarse.

La procesión de la imagen de la Virgen, en Astillero viene de los años 60, y no siempre se ha cumplido con esta tradición y son en distintos años cuando han vuelto a sacar la Virgen de la iglesia para venerar a los fieles y especialmente a los marineros de la ría.

 

 

En las fechas de julio de 1964, en el Astillero se celebraron las fiestas de la Santísima Virgen del Carmen.

Destacó a parte de los cultos religiosos en honor a la Virgen, la tradición procesión, en la cual, la imagen de la Reina marinera fue trasladada a hombros de jóvenes remeros, desde la iglesia hasta el muelle, donde fue embarcada en lujoso y engalanado barco, a cuya borda recorrió la bahía, siendo escollada por otras embarcaciones, todas ellas muy bien adornadas, que dieron una nota de alegría y de cristianismo dignos de elogio.

Finalmente la imagen fue devuelta  a la parroquia, habiéndose notado ese año una considerable aumento de fieles acompañantes.

Entre las embarcaciones se repartieron importantes premios en atención al gusto artístico de sus tripulantes, que quedaron establecidos así:

  • 1º - Hermanos Berruecos
  • 2º - Hermanos Nardiz
  • 3º - Hermanos Mier
  • 4º - Hermanos Secadas
  • 5º - Hermanos Barrigón
  • 6º - Hermanos L. Núñez

 

 

Por julio de 1987, en la ría de El Astillero se celebraron la festividad de la Virgen del Carmen, con la procesión de la Patrona de los marineros.

Organizado por la Peña Deportivo-Cultural de Pesca, quienes  intentaron recobrar la vieja tradición perdida en el municipio, desde hace unos bastantes años, con la conocida procesión.

Sería  la Cofradía de Pescadores, quienes tuvieron la iniciativa de venerar a la Virgen del Carmen ese día.

Esta Cofradía estaba vinculada a la Peña Deportiva-Cultural de Pesca y al enfrente de ella estaba don Cayetano Fernández.

El programa en honor a la Virgen, dio comienzo a las ocho de la tarde, con la celebración de una misa en la parroquia de San José, posteriormente, la imagen fue sacada del templo por los jóvenes marineros, componentes todos de la Peña, quienes la trasladaron a hombros hasta el muelle, acompañados de todos los componentes de ese colectivo y de muchos vecinos que quisieron acompañar.

El recorrido de la procesión fue desde el muelle hasta la altura de Equipos Nucleares, para retornar nuevamente al puerto y depositarla en la parroquia, dando finalizado esa jornada festiva.

 

 

En julio de 1988, volvió a celebrarse la festividad de Nuestra Señora del Carmen, con diferentes actos organizados por la Cofradía de Pescadores.

A las siete y media dio comienzo con una misa en la parroquia en honor a la Patrona del Mar, la Virgen del Carmen.

A continuación los jóvenes miembros de la Peña Deportiva-Cultural, condujeron la imagen de la Virgen desde la Parroquia al muelle donde fue embarcada para ser paseada por la ría.

En ese año, fue considerable el aumento de barcos que acompañaron a la Virgen en el recorrido por la ría.

Terminada la procesión, hubo una sardinada en la Playuca que se ofreció a todos los asistentes.

 

 

En el año 1990, la Peña de Pescadores volvieron a organizar la festividad de la Virgen del Carmen, con un amplio programa.

A las siete de la tarde se trasladó la imagen de la Virgen, desde la iglesia de San José hasta el muelle, procesión presidida por el párroco, don Francisco y escoltada por los componentes de la Escolanía Municipal de El Astillero-Guarnizo.

A las siete y media de la tarde se celebró una misa de campaña en La Playuca, donde se interpretó la salve marinera por la masa coral del municipio.

A continuación se trasladó la imagen hasta el muelle, dando comienzo, a las ocho de la tarde, la procesión por las aguas de la ría astillerense, con regreso nuevamente al templo de la parroquia.

A las nueve, se repartió una sardinada para los asistentes, en la Playuca interviniendo la Escolanía Municipal y la Charanga El Cancaneao.

Esta celebración marinera contó con la colaboración de la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento.

 

  

En julio de 1996, vuelve a recuperarse la tradicional procesión de la Virgen del Carmen.

Dio comienzo el día 16, con un aperitivo en el muelle que obsequiaron los miembros de la Peña de Pescadores, representados por su presidente, Macario Hernández.

A las 19,30 h. de la tarde, salió en procesión la Virgen del Carmen desde la iglesia parroquial hasta el paseo marítimo.

Los miembros de la peña llevaron en hombros a la talla de madera, que  se detuvieron en un punto para realizar el homenaje con flores.

En ese instante, el corro parroquial interpretó la salve marinera.

Este año como los anteriores, la charanga El Cancaneao colaboró con la Peña de Pescadores y como también el Ayuntamiento municipal.

Los porteadores de la imagen, lucieron una camiseta con el emblema de la Virgen.

 

  

En 1998, se inauguró la nueva dársena deportiva que se había construido en la ría de Astillero, presidido por el alcalde, Ignacio Diego.

Acto que coincidían con la festividad de la Virgen del Carmen.

Comenzó con la procesión de la Virgen, que partiendo de la iglesia parroquial hasta el paseo marítimo, llegando hasta la dársena., donde fue recibido por el párroco y donde se cantó una salve marinera pudiendo fin al acto religioso.

La puesta en funcionamiento de estas instalaciones en la dársena, fue muy demanda por los vecinos del municipio y especialmente por los miembros de la Peña de Pescadores, que reivindicaron el lugar para amarrar sus embarcaciones con unas condiciones de seguridad óptimas, protegidas de las mareas y del viento.

El pequeño puerto deportivo, se encuentra en el espacio comprendido entre el muelle y las instalaciones de Bedia y Cabarga y la baliza San José.

 

  

En el año 2015, fue el Ayuntamiento de El Astillero quien recuperó de nuevo la festividad de la Virgen del Carmen con un programa sencillo y destacándose los actos religiosos.

En la organización colaboraron las Dársenas de Atraques La Orconera, la de San José y la Asociación deportivo-cultural de Pesca.

 

 

Desde ese año, la fiesta se sigue manteniendo,, pero no así la procesión por la ría, únicamente se acerca hasta el muelle para retornar de nuevo a la Iglesia.

  

 

El 16 de julio del 2017, se celebró la procesión en honor a la Virgen del Carmen, con la imagen en barco, flanqueada por decenas de embarcaciones engalanadas.

Ese año han sido muchos los que se han incorporado como el Club de Remo, la Escuela de Actividades Náuticas, la dársena San José, pescadores y remeros.

La jornada del domingo incluyó una misa multitudinaria en la iglesia parroquial, en honor a la patrona del Mar.

A continuación se celebró la procesión por la Orconera y el muelle, en la que los remeros, al ritmo de una gaita y un tambor, abrieron camino con los remos en alto.

Fueron aproximadamente unas diez embarcaciones esperaron la llegada de la Virgen para, ya en altar mar y hasta llegar a las confluencia de la ría de Solía y la de Tijero, asistir a la ofrenda floral.

  

 

En julio de 2024, se recuperó de nuevo la festividad de la Virgen del Carmen.

Organizado por el Ayuntamiento, se celebró una misa en la Plaza Gaztañeta y a continuación la procesión de la Virgen por la cercanía del muelle.

Terminó con la tradición del reparto de sardinas asadas.

 

Desde esta fecha, se sigue manteniendo la tradición con la procesión y los actos religiosos en la Iglesia San José.

 

 






Estas tres fotos son cedidas por Fermín Molino


































viernes, 2 de octubre de 2026

ASTILLERO fiestas de la Asunción el 15 de agosto de 1894.

 





la Iglesia de San José de los años 1890-1895



En víspera de las fiestas de Nuestra Señora del Asunción del año 1894, en el pueblo de Astillero, se anunciaba los festejos que se celebrarían como la tradicional hoguera por la noche  y disparos de  cohetes en la pradera próxima a la iglesia parroquial de Guarnizo, donde a las diez y media de la mañana existiría una solemne función con misa "diaconada" a su patrona "Santa Maria de Muslera", estando el sermón a cargo del nuevo diácono, don Casimiro Garcia Tijero, quien por primera vez ocuparía la cátedra del Espíritu Santo.

La tradicional romería se celebraría por la tarde en el campo de la Planchada, próximo a la estación del Astillero y junto a la capilla de San José, en cuyo pórtico se celebrará la "tómbola" que en beneficio de dicha capilla organizada por una respetable y piadora señora, cuyo nombre no se permitió publicar.

El jueves 16, día de San Roque, habrá gran función religiosa y romería en Guarnizo en honor del Santo Peregrino como patrono de aquella parroquia.

A estas fiestas acudirá la banda de los niños salesianos.

 

Para las fiestas de la Asunción, fueron muchos los trenes que bajaron a Astillero, todos "de bote en bote", parecía imposible que pudieran caber en ellos tantas personas y más aún en el pequeño pueblo contener a tanta gente.

Los bailes al aire libre estuvieron concurridísimos; unos daban carácter montañés a la romería; otros de esos al agarrao, que vienen a prostituir nuestro periquín tradicional, llevando la concupiscencia y la malicia a lo que antes era todo inocencia y sencillez.

La romería resultó ser un éxito, a pesar de la lluvia.

Del regreso a la ciudad, sin comentarios, no se cabía en los coches, hubo empujones, broncas monumentales y hasta las protestas contra todos, en fin, que el barullo no pudo ser mayor, ni mayor el número de los romeros.

La tómbola, otro éxito, a las cuatro de la tarde, ya no quedaban papeletas. A ella acudieron, muchísimas familias de las más principales de la ciudad; y gran parte de ellas tuvieron que resignarse a volver sin echar, porque la tómbola se acabó en seguida.

La virtuosa señora que la organizó debió de quedar muy satisfecha del éxito que obtuvo, en beneficio de la humilde capilla de San José.

 

El día 15 miércoles, se celebró un magnifico baile campestre en los jardines de la Gran Vía, en el Astillero.

La orquesta la componía ocho escogidos profesores de la capital.

Este día hubo un servicio de vapores extraordinarios desde las dos de la tarde, a precios ordinarios.

  

El día 19 de agosto, se celebró en el Astillero un certamen de Doctrina cristiana e Historia Sagrada, al que asistieron el señor Obispo, Vicente Sánchez de Castro, quien se embarcó en el vapor Corconera de las tres y media de la tarde.

Esperaban al Prelado en el muelle de Astillero, el primer teniente alcalde, y casi todo el pueblo, para darle la bienvenida.

Acompañaron al señor Obispo, el secretario de cámara, señor Rodriguez Casanueva, y el rector del Seminario de Corbán, señor Domínguez de Tomé. El obispo fue recibido con vivas entusiastas por los vecinos y las muchas personas de la colonia veraniega; además de la banda de niños salesianos, quienes le saludaron ejecutando una preciosa marcha .

Del muelle se dirigieron a la iglesia del pueblo, donde se celebró el certamen con el siguiente programa:

Primera parte. Ejecución por la banda de los niños salesianos, de la polka titulada "Fiesta Onomástica". Discurso inaugural sobre el tema: "La mala educación de los hijos", pronunciado por el alumno José Vega.

Segunda parte. "Gire carnevalesche", por la banda salesiana. Discursos basados en los temas: "Testimonios de la fe católica", por el niño A. Morlote: "Santificación de las fiestas", por V. Solana; "Obligación de ir a misa", por J. Cuesta; "Examen de conciencia", por J. Vega; "Dolor de los pecados", por J. Fernández"; "Propósito de la enmienda", por G. Gómez; "Confesión", por F. Sierra: "Satisfacción", por J. Justo; "Existenica del infierno", por F. Pardo; "Existencia del cielo", por J.M. Navarro; "Felicidad del cielo", por E. Vega.

En la tercera parte la banda ejecutó el número: "Divertimento per Requinto". Se hizo un exámen de Historia Sagrada en la forma indicada para el Catecismo y acto continuo, y mientras la música ejecutaba la linda pieza "El Ingenuo", se distribuyeron los premios en el templo a los niños que tomaron parte en el certamen; y continuaron a los de las escuelas de ambos sexos.

Componían el Jurado los señores don Gabriel Huidobro, presidente; como vocales, los señores don Pedro Ornedo (Hornedo) y don Cástor Llama; como secretario, don Gabino Jimenez, y el maestro superior del Astillero, don Francisco Segura; la maestra doña Fidela de la Peña; el maestro de Guarnizo, don Remigio Saiz y la maestra doña Socorro Saiz.

También se hallaban presentes al acto toda la Junta local de Instrucción pública y toda la Corporación.

Los premios distribuidos consistían en libros, prendas de vestir y dulces.

El señor Obispo se dirigió con elocuentes palabras a todos los niños.

Asistieron al certamen, otras personas entre ellas:

Don Manuel de la Mora; Ramón Aguirre; Bernardo Lavín; Luis G. Rubio; Manuel E. Fernández; Felipe Marañón; señor marqués de Hinojares; don Raimundo Menéndez, director del periódico "La Prosperidad"; Regino Ceballos; Antonio Manuz; primer teniente de carabineros, don Vicente Arines; señor comandante del puesto de la guardia civil, don José Manuz; José Gómez; Roque Villegas; señor Fiscal del Supremo; don Adolfo Balbotín...

La gran parte del éxito del certamen se debió al cura párroco del Astillero, que trabajo sin descanso en la propagación de la enseñanza de la doctrina cristiana.

El señor Obispo regresó a última hora de la tarde con sus acompañantes, manifestándose satisfecho de la brillantez del acto.

La banda de música de los Salesianos, dirigida por el profesor don Emilio Nogues, fue muy elogiada.

Esta banda intervenían en muchos actos que se celebraban en la ciudad y en ocasiones acompañaban al grupo Orfeón Cántabro.

Sus miembros todos niños, vestían uniforme de pantalón y guerrera, azules, con vivos encarnados, y la gorra correspondiente, también del mismo color, formando un buen conjunto.