El dia 5 de octubre de 1924 y con
motivo de la festividad de Santa Cecilia, el Orfeón de Astillero-Guarnizo
compitió con los de Camargo, Peñacastillo y Coral de Santander, a los cuales
venció y con ello comenzó su fama en la provincia, pues éstos eran los mejores
Coros de la época.
En las fechas de agosto 1930, el
Orfeón atravesó una crisis con un retroceso en su marcha progresiva artística,
lo que se temió su desaparición.
La coral se quedó en cuadro con
la marcha de la mayoría de los orfeonistas, pero no faltaron jóvenes
entusiastas y amantes del arte musical que se ofrecieron a incorporarse al
grupo.
Fue el 8 de agosto, en el
Teatro-Cine cuando volvieron a actuar de nuevo con notable éxito.
En las fechas de noviembre de
1931, se incorporaron un buen numero de lindas muchachas para reforzar y dar
brillantez con sus bonitas y bien timbradas voces al laureado Orfeón.
Hacía pocos días, que las bellas
coralistas habían comenzado sus ensayos y ello convertiría en una coral bien
nutrida y perfectamente equilibrada con las voces masculinas.
Al frente del Orfeón, se
encontraba su director, Jesús Soto.
En el año 1931, el Orfeón marcó
una época totalmente histórica, pues los éxitos se fueron sucediendo hasta
llegar a la cima, y así se tiene los duelos con Parayas, Torrelavega y la Coral
de Camargo, que en aquella época estaba compuesta de artistas de los concejos:
Camargo la Mayor, Camargo la Menor, Escobedo, Vibero, Revilla, Cacicedo,
Igollo, Herrera, Muriedas, Estaños, Maliaño y Revilla "la Pequeñuca".
Tanto Revilla "la Pequeñuca" como Revilla eran un mismo pueblo:
Vibero. Este duelo fue ganador por el Orfeón de Guarnizo-Astillero y la pieza
con la cual obtuvo el éxito fue la "Tarara", de Antonio José,
director de la Coral de Burgos y miembro del jurado calificador.
Por esa época, la junta directiva
estaba formada; Presidente: don Bernardo Peché; vicepresidente, don José
Lafuente; secretario: don José Maria Molleda: vicesecretario: don José Herbosa;
tesorero: don José Navarro; y vocales: Ramón Hontavilla, José Hazas, Tiburcio
Gutiérrez, Alfredo Díaz, Rufino Serna y Manuel Fernández.
El 24 de febrero de 1933, se
celebró Junta General ordinaria en su domicilio social, quedando elegida su
Directiva de esta forma:
Presidente: don Juan Sañudo;
vicepresidente, don José Lafuente; secretario, don Isidro Pozas;
vicepresidente, don Luis Millán; tesorero, don José Navarro; contador, don
Francisco Garcia; vocal primero, don Pedro Arnuero; vocal segundo, don Aurelio
Ferradas; vocal tercero, don Manuel Sierra.
En esas fechas la Sociedad había
cerrado el año anterior con un déficit de 46 pesetas, cantidad insignificante,
si se tuviese en cuenta los conciertos dados que fueron trece, entre ellos una
excursión a tierras asturianas.
En las fechas mayo de 1934, la
Coral Astillero-Guarnizo, conmemoro el décimo aniversario de su fundación y
tributar un efusivo homenaje de cariño y gratitud a su director, don Jesús
Soto, cuya labor, durante ese periodo de tiempo, era elogiable.
La velada, tuvo lugar en el
Teatro Bretón, el día 19 de mayo y dio comienzo a las ocho y media de la noche,
con arreglo al siguiente programa:
Con el teatro lleno de público se
levantó el telón y la presencia de la Coral fue acogida con grandes aplausos
que se prologaron al saludar su director, don Jesús Soto, a quien se le tributaba
homenaje.
El coro de hombres cantó
"L'Empordá", primera obra aprendida por el orfeón; "Cantos
asturianos", "Viva la Montaña" y "Sirgadores del
Volga". premiadas con bastantes aplausos la interpretación de estas obras.
El solista Manolo Sierra fue
objeto de una cariñosa ovación al cantar solo "Cantos asturianos" y
el niño Titi Garcia, el benjamín de la Coral, también fue objeto de otra
ovación cariñosísima por la seguridad y exquisito gusto en el solo de
"Viva la Montaña".
La segunda parte del concierto
corrió a cargo de la notable agrupación artística Coro Parayas.
A continuación volvió aparecer en
el escenario la Coral y el grupo de niños de las clases de solfeo, y el
presidente hizo una breve reseña de la meritísima labor que con tan escasos
medios y luchando con tantas dificultades, ha realizado en tan largo periodo de
tiempo, el homenajeado don Jesus Soto, y le hicieron entrega de un precioso álbum,
con las firmas de los coralistas, socios y muchos simpatizantes, en cuya
primera hoja figuran un notabilísimo trabajo hecho a pluma, y en diferentes colores,
obra del dibujante astillerense, Casto del Castillo, orfeonista de la Coral, y
una sentida dedicatoria en verso por un admirador.
También los niños de la clase de
solfeo le hicieron regalos; el de un afecto sincero; una bonita corbata, dos
preciosos pañuelos de crespón y un artístico estuche, con caramelos.
Las señoritas de la Coral, le
hicieron objeto de su adhesión cariñosa con la entrega de un hermoso ramo de
flores.
A continuación volvieron a ser
presencia el coro mixto, con su director, interpretando "Les fulles
seques", preciosa sardana, de Morera; "El chénguere",
"Coonantibus illis" y "La tarara", danza burgalesa, dos
segundos premios del concurso regional, cantadas ambas con "amore",
con depurado gusto y al final "Yo vi un día", interpretada de manera
insuperable.
El día 21 de julio de 1934, el
Orfeón Astillero-Guarnizo, actuó en el Teatro Principal de Torrelavega.
El concierto resultó un éxito,
interpretando todas las obras del programa con seguridad, decisión y buen
gusto, causando tal impresión que las ovaciones se prodigaron con verdadera
sinceridad.
Tuvieron que repetir varias de
sus canciones, entre ellas "La barca marinera", de J. L. Mediavilla,
y "Si, si, si", de L. Lázaro.
El orfeón tuvo la gentileza de
cantar las obras de dos compositores torrelaveguenses, tuvo con ello un doble
éxito; el artístico, por lo bien que las cantaron, y el de la simpatía.
En marzo de 1935, se constituyó
la Directiva de la Sociedad Coral de Astillero:
Presidente: don Eusebio Cortezón
Castrillo; vicepresidente, don José Lafuente Rojo; secretario, don Manuel
Quintanilla; vicesecretario, don Luis Palazuelos Morante; tesorero, don Gabriel
Gómez Rodriguez; contador, don Francisco Garcia Tijero; vocales, don José Hazas
Estébanez; segundo, don Mariano Sánchez Carrera y tercero, don Manuel Hazas
Estébanez.
En el año 1935, el Orfeón obtuvo
otro señalado éxito en Torrelavega, al interpretar la pieza
"Caenantibusillis", con la cual alcanzó un honroso segundo puesto, ya
que el primero se quedó en la ciudad del Besaya.
Este premio resultó muy valioso y
fue muy estimado, pues le dio mucha moral al Orfeón, por haber competido en el
citado certamen varias provincias.
También en ese año 1935, se
alcanzó un rotundo éxito en Castro Urdiales, el cual repercutió en Vizcaya,
siendo contratada la Coral para diversos festejos.
En ese mismo año, el Orfeón actuó
en Zaragoza, Segovia, Madrid, Teruel, San Sebastian y otras localidades. Luego
vino la contienda nacional y el Orfeón desapareció.
Ya después en Astillero volvió a
surgir la música a través del "TASA" y más tarde en el año 1953, se
convirtió ese grupo en el Coro Polifónico "Astander" bajo la batuta
del maestro Adana.
De la rama de Guarnizo, se vincularon a la parroquia, bajo la batuta de don Herminio, el cura, y que luego, más tarde, se renovaron por mediación de don Cándido, el párroco por esas fechas.











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