sábado, 18 de julio de 2026

ORFEON ASTILLERO-GUARNIZO el 25 noviembre de 1924

 



Las banderas de las corales con JESUS SOTO director del Orfeón Astillero-Guarnizo


El domingo 23 de noviembre de 1924., por la noche tuvo lugar en el Gran Cinema el anunciado festival artístico que organizó La Coral de Santander, y en que tomaron parte, con el notable y aplaudido orfeón santanderino, los de Peñacastillo, Astillero-Guarnizo y Valle de Camargo.

Este festival se celebró en honor a las fiestas de San Cecilia.

Con las masas corales de estos pueblos próximos, donde el concierto había despertado el más vivo interés, vinieron muchas personas que se trasladaron a la capital en tranvías, autos y camiones.

Comenzó el festival a las diez y cuarto, con una puntualidad que hacía honor a sus organizadores y orfeonistas.

Se había dispuesto que las masas corales cantaran por orden de antigüedad, empezando por las de fundación más reciente.

Al levantarse el talón y aparecer en el escenario el orfeón La Lira de Peñacastillo -el más moderno de los que tomaron parte en el concierto- estalló una ovación unánime, que duró largo rato, y que se repitió al saludar el abanderado con la enseña de la masa coral, que es valiosa y de mucho gusto.

La obra de representación fue el coro de Rillé titulado "El adiós del recluta".

El  orfeón produjo una excelente impresión en el público, que aplaudió con verdadero entusiasmo a los cantantes y a su director, don R. Hornedo (hijo).

Para corresponder a las ovaciones del público, hubo de cantar La Lira fuera de programa una bonita barcarola, que gustó mucho.

Actuó en segundo lugar el orfeón de Astillero-Guarnizo, que dirigía don Jesús Soto.

Se le acogió con vivísimas muestras de simpatía, estallando en su honor una ovación muy prolongada al presentarse en escena.

Durante unos minutos tuvo que esperar el orfeón a que cesaran los aplausos.

Una vez hecho el silencio cantó el orfeón el brioso coro de Vives "El emigrante", que le valió una ovación estruendosa.

La hermosa melodía montañesa de G. del Diestro "La vi llorando" de mucho sabor, gustó muchísimo, tanto que el auditorio quedó con ganas de oírla, por segunda vez.

Al cantar el orfeón de Astillero-Guarnizo, la sardana de Morera "L'Ampurdá" que tanto se ha popularizado ya, el entusiasmo de los espectadores se desbordó en una estruendosa ovación, que no cesó hasta que la masa coral se dispuso a cantar una deliciosa alborada, letra de Otero y música de Soto, que gustó mucho.

Ante la insistencia de los aplausos, el orfeón regaló al auditorio con el coro "Los tres tambores", de Morera.

El orfeón de Astillero-Guarnizo, nutrido bien disciplinado, respondiendo muy bien a la hábital batuta de su director y denotando en lo bien conjuntado de las obras abundancia de ensayos, obtuvo un gran éxito.

A continuación cantó el orfeón del Valle de Camargo que dirigía, don Arecio Olivares.

Tanto el coro de Retana "Las tres" como el magnífico coro montañés del inspirado compositor Carre "Luz y sombras" fueron cantados admirablemente por el orfeón de Camargo que dejó la más grata impresión en el público.

Las dos obras fueron ovacionadas largamente y el orfeón hubo de cantar fuera de programa, ante la insistencia del auditorio, el coro de Thoma, "El Rhin", que se le aplaudió muchísimo.

El orfeón de Camargo tenia excelentes voces, de las que había sabido sacar partido hábilmente el señor Olivares -inteligente director cuya pericia y buen gusto se había puesto de relieve en renombradas entidades musicales- y si continuase estudiando y matizando las obras como las que cantó el domingo, ha de obtener muchos triunfos tan legítimos como el de anteanoche.

La segunda parte del programa estuvo a cargo de La Coral de Santander.

La prestigiosísima entidad artística santanderina fue acogida con atronadores aplausos por el público.

Los orfeonistas, que debían sentirse orgullosos del éxito obtenido por el festival artístico, cantaron como en los días de sus mayores triunfos.

Dieron la impresión de seguridad, de dominio de las obras, de disciplinada y sumisa obediencia a la batuta, que son signos de perfección y madurez.

La Coral es ya un orfeón que puede acometer todas las empresas, afrontar los torneos artísticos y optar al triunfo.

Todas las obras que componían el programa -seleccionado con el mayor acierto- obtuvieron una admirable interpretación y todas fueron muy aplaudidas; pero el éxito de La Coral culminó en las dos sardanas de Morera, el coro del padre Otaño titulado "La Montaña", la obra maestra de la música sacra "O vos omnes", de Victoria, y en el delicioso "Molondrón", de Sáez de Adana, que el orfeón cantó magistralmente.

Entusiasmado el público, hizo repetir, entre estruendosos aplausos, "Las sardana de las monjas", de Morera.

El concierto terminó cantando La Coral, fuera de programa, la jota navarra de Brull, que el público premió con una ovación delirante.

El éxito artístico del festival es superior a todo elogio y La Coral merece los más calurosos elogios por la plausible iniciativa de reunir en un concierto a los orfeones que se han creado en la provincia.

Mucho ha hecho la notable masa coral santanderina por la cultura musical de la provincia; pero con ser ello muy plausible, aun lo es más este noble y generoso tesón con que La Coral procura alentar la creación de orfeones en los pueblos de la provincia que tienen elementos para fundar estas agrupaciones musicales de tanta eficacia para la educación artística de las multitudes.

Para tomar parte en este festival vinieron a Santander los orfeones de Astillero-Guarnizo, Valle de Camargo y Peñacastillo.

Llegaron a la avenida de Alfonso XIII en tranvías especiales, a las nueve y media de la mañana.

Allí les esperaban La Coral y la Banda municipal de Santander, además de muchísimas personas.

Después se organizó la comitiva, yendo en cabeza la Banda municipal, y dirigiéndose todos a la iglesia de San Francisco, donde se celebró a las diez una solemne función religiosa.

La Coral, en unión de la Alianza Musical, ejecutaron la misa de Max Filke, que obtuvo una interpretación irreprochable.

También fueron cantados magistralmente, la melodía religiosa de Viadana, "O Sacrum convivium", y en el ofertorio, la sublima "Ave Maria", de Victoria.

Al alzar, la Banda municipal ejecutaría la marcha real".

Terminada la función religiosa, a la que asistió un número considerable de fieles, que llenaba por completo el templo, se organizó la comitiva en la forma que anteriormente, encaminándose a la Escuela de Industrias, donde La Coral obsequió con pastas y licores a los orfeonistas invitados.

Por la noche se celebró ya el festival anunciado en el Gran Cinema.

A la salida del festival, los orfeonistas astillerenses partieron en tranvía a Astillero, a la una de la mañana.

 

Ese día en el Gran Cinema antes de este festival, se proyectó dos películas cinematográfica y el lunes se anunciaba un estreno grandioso de la película LA MODERNA DALILA.






 
















viernes, 10 de julio de 2026

UNION CLUB Naval - 4 enero 1976

 






La "presión" sobre la valla protectora del campo cedió y se derrumbó causando el natural susto sin que hubiera que lamentar ninguna desgracia, a no ser el trabajo de los albañiles para restaurarla.

Unos treinta metros de la pared que además de tener protegidos a los espectadores proporcionaba lugar idóneo para la publicidad, quedaron destrozados ya que hubo que retirarlos para evitar males menores.



Tras el partido jugado entre el Unión Club y la Naval de Reinosa, el día 4 de enero, en los campos de Astillero, la Directiva del Club astillerense envió una carta dirigida a la Naval que decía textualmente:

* Señor presidente del Club Deportivo Naval.

  Reinosa

 Muy señor nuestro:

 En relación con el partido celebrado en el día de ayer entre nuestros primeros equipos en estos campos de Astillero, la Junta Directiva de esta Sociedad quiere hacer patente a esa que usted presidente, el sincero agradecimiento por la excelente conducta demostrada en el desarrollo de este encuentro, tanto por los directivos, entrenador y jugadores navalistas, como por los numerosísimos reinosanos que nos honraron con su presencia.

 Esta singular conducta alcanza especial relieve en estos tiempos en que el deporte, en sus diversas facetas, pero especialmente en las futbolistas, adolece de esa nobleza de conducta deportiva que debiera ser la meta y guía que presidiera este popular deporte.

 Seria nuestro deseo que este reconocimiento a su ejemplar conducta lo hiciera extensivo a todos el público reinosano, que ha dado pruebas, una vez más, del alto grado de amistad y deportividad que siempre ha existido entre nuestros dos pueblos.

 Con nuestros especiales saludos y un fuerte abrazo, por la Sociedad Deportiva Unión Club. Ramón Corrales Rada, secretario *

 

Así fue el partido que se jugó en esa fecha, en las conocidas "marismas astillerense".

Fue domingo y se registró la mejor entrada conocida en esas fechas, para presenciar el interesante confrontamiento entre los dos mejores equipos en esos momentos del Campeonato Regional.

El partido no fue el esperado y se salvó por la incertidumbre del resultado y por los entusiastas aficionados navalistas, que dejaron como siempre un recuerdo inolvidable, con sus colores, en las cintas colgantes y gorras.

Los goles fueron marcados ambos en la segunda parte. El primero fue obra del delantero centro local Rasines, de cabeza y a centro magistral por Gento III. Era el minuto 65 de partido.

El gol del empate llegó en el minuto 81 y también como consecuencia de una falta, que aprovechó el reinosano Isi.

Como destacados, por el Unión Club lo fueron: Gento III, Resines, Sardina y el portero Brugos.

En la Naval: Loren, Piru, Fraile y el ex-astillerense Cañizo.

El arbitraje, estuvo regular y corrió a cargo del colegiado señor Terente II.

Las alineaciones fueron:

Unión Club: Brugos; Sardina, Rafa, Juli; Santamaria, Pepín; Gento III (Cordera), Huerta, Resines, Pereira y Molleda.

Naval de Reinosa: César; Lorenzo, Castañeda, Ramonín; Fraile (Davies), Cobo; Collantes, Piru, Isi, Ortiz y Cañizo.

Como dato anecdótico, fue el derrumbamiento de unos trozos de muro del campo, sin que fortunamente ocurriera algún accidente y el partido estuvo en esos momentos suspendido.

 

Fue todo un acontecimiento la presencia de la Naval en Astillero, trajo consigo a más de un millar de seguidores campurrianos en varios autobuses y centenares de turismos se desplazaron a Astillero desde las primeras horas de la mañana del encuentro.

Una pacifica invasión de campurrianos que recordaba a aquella otra de varios miles de vizcaínos que se desplazaron acompañando al Baracaldo, cuanto los astillerenses militaba en Tercera División.

El campo estaba de gala con la presencia de ambas aficionados, los visitantes con las bocinas y los campanos, dieron colorido y espectáculo, además de una total corrección y comportamiento.

Se calculaba que fueron cerca de tres mil los aficionados y se suponía que hubo record en la taquilla.

 












sábado, 4 de julio de 2026

UNION CLUB temporada 1930 promoción ascenso a la categoria A

 



equipo del Unión Club del año 1930


En el año 1930, se jugó la promoción de ascenso a la categoría A del Campeonato Regional, donde la jugaron los equipos Cultural de Guarnizo, Vimenor, Eclipse y Unión Club de Astillero.

En esta liguilla quedó campeón el Unión Club ascendiendo a la Serie A.

Los verdinegros tenían la plantilla de jugadores siguiente: Arteche, Peña, Santos, Garcia, Tamayo, Fernández, Castillo, Moncada, Cavia, Mata, Benavente y Garcia.

En abril de 1930, la Directiva del Unión Club, en Junta General Extraordinaria celebrada por dicha Sociedad, se acordó elegir presidente de la misma, a don Eliseo Gutierrez Velasco, por dimisión del anterior, señor Lanza.

 

El domingo 12 de enero, se jugó el partido de promoción de categoría entre la Cultural de Guarnizo y el Unión Club, en los campos de Astillero.

El resultado final del encuentro fue de empate a 1-1.

La Cultural presentó la siguiente alineación: Leguina (A); Jaime, Gento (G); Vallecillo, Palazuelos, Presmanes; Gento (A), Garcia, Herrero, Leguina (E) y Marcos.

Por el Unión Club: Arteche; Peña, Santos; Cobo, Garcia, Tamayo; Castillo, Moncada, Cavia, Mata y Benavente.

Destacaron Jaime por los de Guarnizo; Mata y Moncada por los astillerenses.

 

El 21 enero 1930, el Unión Club visitó Vioño para jugar contra el Vimenor.

El final del partido terminó con victoria de los visitantes por 1-4.

Los goles fueron marcados por Moncada tres y Benavente, uno.




El domingo 26, en los Arenales, se jugó el encuentro de promoción entre El Eclipse y el Unión Club de Astillero.

El resultado final fue de empate a 0-0.

Destacó por los astillerenses el pequeño Benavente con sus genialidades.

En el segundo tiempo fue expulsado el delantero centro del Unión Club.

Los equipos formaron y el colegiado fue el señor Balbás.

Unión Club: Arteche; Peña, Santos; Cobo, Fernández, Tamayo; Castillo, Moncada, Garcia, Mata y Benavente.

Eclipse; Crespo; Saavedra, Perez; Isasi, Vega, Berasategui; Eloy, San Emeterio, Uriarte, Quintana y Cavada.

  


El 6 de febrero, hubiera tenido que jugar el Unión Club y el Vimenor en Astillero.

El partido quedó suspendido al retirarse el Vimenor de este Campeonato.

 


El 13 de mayo, en los campos de Guarnizo, jugaron la Cultural y el Unión Club, encuentro de promoción para ascender a la categoría serie A.

Los astillerenses consiguieron la victoria por el resultado de 2-0.

 



El domingo 18 mayo, se jugó el encuentro de promoción entre el Unión Club y El Eclipse, en los campos de Astillero.

En este partido el árbitro señor Rodriguez terminó abucheado por los espectadores totalmente indignados por su actuación. que incluso el público aconsejaron a los jugadores retirarse.

El resultado final fue de empate a 2-2, con goles ambos de Polé.

 

Terminados todos los partidos de promoción de esta Liga, quedando campeón el Unión Club, ascendiendo a la Categoría Serie A del Campeonato Regional.

 

 












jueves, 25 de junio de 2026

PEÑA CABARGA algunos incendios que ha sufrido esta Peña.

 



Foto fantástica de un incendio en Peña Cabarga y al fondo la población de El Astillero

Foto realizada por Juanjo Santamaria, fotográfo del Diario Montañés.
Foto cedida exclusivamente para la publicación de este blog, no admitiéndose ser descargadas ni compartirlas por encontrarse sujetas a derechos de autor.


Aunque el monte de Cabarga no está ubicado en el Municipio de Astillero, sí podemos considerarle como un lugar vinculado a Astillero.

En el transcurso de los años Peña Cabarga ha sufrido distintos incendios, unos leves y otros muy peligrosos.

Yo recuerdo de pequeño, viviendo en la calle Industria de Astillero, uno incendio que fue   importante. Oí comentarios entre los convecinos que el fuego se estaba extendiendo a muchas hectáreas y originando una situación de gran peligro.

También recuerdo que la Guardia Civil estuvo parando la poca circulación entre San Salvador y El Astillero, que en esas fechas existía y reclutaban a todos los vecinos cercanos a la Peña para que subiesen a pagar el fuego, bien voluntariamente o incluso forzados.

 

Algunas fechas que Peña Cabarga ha sufrido incendio y que algunos vecinos de El Astillero pueden recordar en su memoria.

 

El 2 de marzo de 1963, se originó un gigantesco incendio en Peña Cabarga, seria entre las diez y doce de la noche, el fuego se fue propagándose en dirección Norte y abrazando las vertientes de la Peña Cabarga, cerrando al amanecer un anillo que abarcaba unos ocho kilómetros cuadrados.

Todo el pueblo de Santiago de Heras y varios de Astillero y Solares, fueron movilizados por la Guardia Civil.

En Santiago de Heras las campanas habían tocado para movilizar a todos los hombres útiles para prestar servicio e intentar ayudar.

El fuego ya se había extendido en las laderas de Peña Cabarga y en los montes del término de Sarón, Villanueva de Villasescusa y en La Concha.

A medida que avanzaba el día y con  viento sur a favor hacia la Peña en dos direcciones, más corría los focos en dirección a los altos cercanos de Hedillo y por la mina de El Zorro.

Las fuerzas de varios puestos de la Guardia Civil, de Astillero, Solares y Villanueva se movilizaron desde las primeras horas de la noche haciendo la recluta de los vecindarios de las zonas afectadas y limítrofes.

El aspecto de Peña Cabarga visto desde Santander era verdaderamente dantesco.

El fuerte viento sur que soplaba hacia muy difícil el intento de atajar y apagar el siniestro.

Al estar enfermo el presidente de la Junta Vecinal de Santiago de Heras, Marcelino Palacios, dos vocales y el guarda forestal de la Diputación, Francisco Vega, acompaños por miembros de la Guardia Civil se pusieron al frente del vecindario para tratar algunas medidas.

 

 

El lunes 13 de enero de 1975, por la tarde se detectó fuego en la falda de Peña Cabarga, cerca de la carretera que transcurre por Heras. Las llamadas favorecidas por el viento se propagaron fácilmente durante varias horas y pronto se extendieron por las caras del monte hasta llegar a la cumbre.

Los trabajos para la extinción del fuego lo llevaron  a cabo el personal de ICONA y por el parque de bomberos de la capital.

 

El jueves 13 de abril de 1979, se produjo un incendio en el monte de Peña Cabarga, que ocasionó pérdidas considerables, al ser consumidas por el fuego seis hectáreas, más o menos de pinos de diez años, además de otras cuatro hectáreas de eucaliptos particulares.

A la llamada de auxilio pronto tuvo su repercusión, acudieron al lugar varios números de la Guardia Civil, así como otras personas a quienes se solicitaron colaboración, además de los vecinos de Santiago de Heras y Sobremazas.

Debido al viento, las llamas cobraron mucho peligro y hizo pensar en lo peor.

Fue en la ladera de Sobremazas en cuyo pueblo por temor de la propagación del fuego tuvieron que desalojar varios edificios o cabañas sin incidir éste en la zona de Santiago de Heras.

 

 

Los días 9 y 10 de enero de 1993, la Sierra de Peña Cabarga sufrió una oleada de incendios, posiblemente intencionados, donde se quemaron 346 hectáreas de arbolado.

Eran fechas de situación de alerta roja por la sequia afectadas en todas las zonas de la comunidad.

 

El jueves 18 agosto 2005, se declaró un incendio en el Parque Nacional de Peña Cabarga, conjunto nacional situado al Sur de la Bahía y destacado por su gran interés geológico y paisajístico.

Fue en el lugar de Socabarga donde se concentró el fuego y que suponía fuera intencionado.

Los siete focos que se detectaron una vez extinguido el incendio así se hizo sospechar.

Se trabajó con las cuadrillas forestales, agentes de Medio Natural y también con la colaboración del Ayuntamiento de El Astillero.

Tras 12 horas de trabajo contra el fuego, dieron extinguido y controlado el incendio.

 

 

El 29 de diciembre de 2015, se produjo un incendio en Socabarga que fue muy llamativo al ser visto desde la capital y desde las principales vías de acceso a Santander, donde los conductores asistieron estupefactos por la proximidad del incendio.

Todo termino gracias a la lluvia, sino se hubiera quemado toda la Peña.

Fue de los incendios con más peligrosidad haya sufrido Cabarga.

 

 

El 14 de febrero del 2023, Peña Cabarga ardía con al menos cinco focos activos avivados pro el viento sur.

Uno de ellos fue espectacular, en una zona situada por encima de Socabarga y donde se descartaba que el pueblo pudiera verse afectado.

La espectacularidad de las llamas en medio de la oscuridad y la ubicación geográfica de Peña Cabarga hizo que el incendio fuese visto desde distintos puntos de Cantábrica y desde el otro lado de la bahía, alertados por las imágenes que veían.

 

 



 



 


 



 

 

 

 
















jueves, 18 de junio de 2026

ASTILLERO el Cañón

 






En las fechas de mayo de 1956, se estaba modificando el entorno de La Planchada por las obras de construcción de un grupo de viviendas protegidas en esa zona.

Además de la desaparición de unos de los últimos vestigios del Astillero, el "Cañón", símbolo histórico que representaba la presencia de la Armada de Castillo en el pueblo.

Muy pocos hoy, llegaron a conocer "El Cañón" solo quedó el recuerdo del lugar en donde se encontraba ubicado.

En su época El Cañón donde se guardaba el último reducto que poseía la bahía se encontraba enclavado en una torreta de piedra rodeada de agua en casi su totalidad y junto a la ría donde se construyeron los últimas embarcaciones en El Astillero.

 

El "Cañón", era una reliquia que Astillero guardaba desde tiempo inmemorial, y grande fue la sorpresa y la indignación del pueblo, cuando se enteraron que había sido vendido a don Salustiano Conde.

A ese respecto, el Ayuntamiento dirigió al señor Gobernador civil de la Provincia, un oficio que textualmente decía:

* Contestando a la comunicación de V.S. núm. 1655, de 8 del corriente, debo manifestar que "El Cañón" inútil a que se refiere y que ha sido adquirido en venta por don Salustiano Conde, se halla adornando un paseo público de este pueblo y se ha considerado siempre como de la propiedad del Ayuntamiento, pues que viene poseyéndolo desde tiempo inmemorial a título de dueño y es tal la estima en que el pueblo le tiene que de ninguna manera consciente que se le arrebate y al efecto ha elevado una respetuosa instancia al Ministerio de Guerra, en demanda de la concesión por el tanto en que haya sido enajenado o computado su valor de hierro inútil, para adquirirle igualmente por suscripción entre el pueblo, preferencia que debe concedérsele en atención a que se ha poseído tantísimos años y se consideraba su legítimo dueño y porque desconoce aún hoy el modo y forma de la venta. Por tanto, en nombre del pueblo, ruego a V.S. se sirva manifestar al señor Conde que suspenda por ahora el acto de toma de posesión del cañón que pretende realizar, pues así lo pide el vecindario en general y conviene al orden público, que en caso contrario no respondo de garantizar, Astillero, 12 octubre de 1897. El Astillero, Tomás Tijero. *

  

El reducto de "El Cañón" fue a lo largo de los años, motivo de controversias sobre si debía ser o no demolido.

En el año 1936, volvió a ponerse este asunto sobre el tapete, pero en esta ocasión no se anduvieron por las ramas. Se demolió en el mes de mayo de este año, bajo la dirección del Técnico municipal y Aparejador, don Angel Vega Lloreda, sin mayor oposición por otra parte de la vecindad, muy afectada entonces por graves problemas sociales. Costó el trabajo 651 pesetas.

Aparecieron en el cimiento algunas monedas de cobre de las que sin duda circulaban cuando se construyó. Llevaban la efigie de Carlos III y la de fecha más reciente se acuñó en el año 1782. El reducto de La Planchada se debió construir, pues, al mismo tiempo que el arco de triunfo erigido en La Cavada en el año 1784, a la memoria del mencionado Rey, y precisamente para defender no el Real Astillero de Guarnizo cuya actividad ya había cesado, sino la Real Fábrica de La Cavada, que entonces se encontraba a pleno rendimiento.

Cabría también pensar que cuando se depositaron las monedas en el cimiento del reducto, no se tratase de su construcción original, sino de la reconstrucción de otro preexistente, en cuyo caso habría que remontar su origen a época más lejana.

El Cañón, símbolo glorioso de toda una época, fue perdiendo gradualmente con el tiempo su valor sentimental y afectivo. Hoy pertenece ya, como tantas otras cosas, al pasado, a la pequeña e intima historia local. *

(Crónica de Astillero, de Nemesio Mercapide)

 

Hablando de cañones, podemos citar a los cuatro cañones que se encuentran en el exterior junto a la Iglesia de Muslera y que son conservados como recuerdo de la historia de aquellos Reales Astilleros.

 

Cuando se terminó la construcción del paseo marítimos, el alcalde quiso colocar en sitio visible un cañón que recordarse a aquel que, durante siglos, había protegido a los Reales Astillero. Tuvo que mandar fundir uno bastante cochambroso, porque el autentico, el del siglo XVIII, había sido vendido años antes por diez pesetas a un chatarrero afortunado.

 















jueves, 11 de junio de 2026

CULTURAL DE GUARNIZO - temporada 1957-58

 


(foto de la familia Barcena)

Solorzano - Ramos - Pereira - Guadalupe - Angel - Barcena
Baldor - Vidal - Velarde - Uco - Alciturri



En esta temporada 1957-58,  los de Guarnizo hicieron un gran campeonato, quedando los terceros en la clasificación y como segundos sus vecinos astillerenses.

Todo un éxito para los dos equipos que representaban al municipio Astillero-Guarnizo.

Y para destacar, el encuentro jugado entre ambos, en los campos de Guarnizo, donde se concentraron más de 5.000 personas.

Este encuentro se celebró el 13 de octubre de 1957, coincidiendo con las fiestas de la Patrona Virgen del Pilar.

El partido fue emocionante donde los equipos jugaron magníficamente y donde los astillerenses dominaron más llegando a conseguir el primer tanto a los 14 minutos por mediación de Argos.

Llegó el empate a los treinta minutos conseguido por López Canales y cuando faltaba diez minutos para el final del encuentro, volvió a ser López Canales en un mal entendimiento entre el defensa Canor y el portero Raba consiguió el gol del triunfo.

En esa jugada se produjo el encontronazo sufrido entre Canor y Raba, quien éste último tuvo que ser retirado del terreno de juego.

Destacaron por el Unión Club, los medios y por la Cultural, Ramos y Pasiego.

 

El domingo 31 de diciembre de 1957, volvieron a jugar en los campos de Astillero, la Cultural de Guarnizo y el Unión Club.

Encuentro que tenia doble interés de que ambos equipos luchaban por el segundo puesto de la clasificación y por la rivalidad que existían entre vecinos.

Pronto se marcó el primer gol por mediación de Argos y al poco tiempo empató la Cultural por medio de Alciturri.

En la segunda parte vuelve a marcar Argos y seguidamente aumentan el resultado con un gol más marcado de penalti marcado por Pio.

Es la Cultural quien redujo  el marcador con el segundo gol marcado por El Pasiego.

El resultado final de encuentro fue de 3-2. a favor de los astillerenses.

Las alineaciones de ambos equipos fueron:

Unión Club: Raba; Canor, Revuelta, Pio: Benavente, Palazuelos; Tomás, Argos, Tito, Monar y Campín.

Cultural de Guarnizo: Bárcena; Pereira, Canales, Guadalupe; Vidal, Ramos; Alciturri, Porro, El Pasiego, Baldor y Velarde.

 

El 9 de marzo 1958, se enfrentaron la Cultural de Guarnizo y el Unión Club de Astillero, correspondiente al primer partido de eliminación del Campeonato de Aficionados.

El resultado final fue de empate a cero. Durante el partido hubo una desgracia que lamentar con la lesión grave -rotura del peroné- del jugador de la Cultural, Baldor, sufrido en un choque con el jugador astillerense Raba, habiendo sido hospitalizado en Valdecilla.

 

Volvieron de nuevo a enfrentarse en el campeonato de aficionados y fueron los astillerenses los que eliminaron a la Cultural.

El partido se jugó el domingo 16 de marzo de 1958,  a las 4,30 de la tarde en los campos de Astillero.

El campo presentó con gran entrada con numerosos seguidores del Guarnizo y los equipos se alinearon así:

Unión Club: Raba; Tomás, Canor, Pio; Benavente, Palazuelos; Cagigal, Argos, De la Monja, Gento III y Campín.

Cultural de Guarnizo: Bárcena; Paquito, Solorzano; Liquis; Vidal, Ramos; Pereira; Uco, Pasiego, Velarde y Herrera.

Los goles astillerenses fueron marcados por Argos y Cagigal en la prorroga y por los de Guarnizo, Velarde.

Con este resultado de 2-1, la Cultural fue eliminada por el Unión Club, por cuanto en el primer partido de la eliminatoria finalizaron con empate a cero.

 

En esta temporada en los de Guarnizo  empezó entrando Facundo Cavadilla, que al poco tiempo fue sustituido por Manolo "Bucala", apodo que se le impuso, al no pronunciar correctamente la palabra "búscala" , dado su acento extremeño.

También este fue sustituido por Félix Elizondo.

Su plantilla la formaban: Pereira; Lolo, Solorzano, Guadalupe, Bárcena, Vidal, Velarde (I), Ramos, Alciturri, Velarde (II) Herrera, Angel, Baldor, Vallina, Porro, Felines, Geniuco, Tomasín, Arce, Casuso, Angel Rodriguez, Jaular, Francisco López y Canales.

El máximo goleador del equipo, fue Lolo Pasiego.