viernes, 31 de marzo de 2017

UNION CLUB-Racing Club 10 febrero 1927








El 10 de febrero de 1927, se jugó en los campos de Astillero, el encuentro entre el Unión Club de Astillero y el Racing Club de Santander.

Este encuentro correspondía al Campeonato Regional de Cantabria, Serie E.

En este partido sirvió para reflejar la superioridad tan considerable del equipo campeón santanderino sobre todos los restantes que en la región integraban la primera categoría regional.

Fueron nada menos que diez goles, los que marcaron el equipo racinguista, con total dominio en el juego.

El Racing se impuso con jugadas en las que era de admirar la técnica y dominio sobre el juego que practicaron durante todo el partido los santanderinos.

Los astillerenses muy desorientados terminaron derrotados ampliamente.

Los santanderinos jugaron con la falta de Gómez Acebo en la línea de ataque, que había sido reemplazado por Ramón Santiuste, cubriendo Angulo el puesto de defensa.

Esta modificación que sorprendió a los aficionados, no tanto en la actuación de "Cachano" que cumplió como si hubiera estado jugando de siempre de interior izquierda, además de haber conseguido un tanto, muy bonito.

En el Unión Club se presento con algunas ausencias en la alineación. Faltaba Montoya en la defensa y esta fué una de las líneas que se mostró la más débil.

Tampoco pudieron alinearse Salas ni Furty.

De entre los jugadores del Racing destaco sobre todos, Amós Torriente. De este jugador hacía tiempo que no se le había visto jugar con tanta precisión y con el acierto que tuvo en este partido. El cuarto y el quinto fueron conseguidos por él.

Si el primero sorprendió por la rapidez de su ejecución, el que poco después conseguiría fue una maravilla por la destreza y habilidad que lo ejecutó.

Fué uno de los tantos más bonito de la tarde.

Se terminó el encuentro con un resultado rotundo de diez goles a uno, a favor del Racing Club.

La afición, a pesar de ser un día laborable, asistió en gran número y que soportaron con resignación la  lluvia.

Entre los espectadores, el fotógrafo "Samot" pudo recoger con su máquina, una foto de un grupo de lindas astillerenses que se encontraban presenciando el encuentro.

Los goles fueron marcados:

El primero a los cinco minutos, por Oscar, en un rechace del guardameta Arteche.

El segundo lo consiguió nuevamente Oscar al castigar una falta de Peña.

El tercero fue el último del primer tiempo y volvió a marcar Oscar, que remató un pase Torón.

En la segunda parte, el cuarto Amós Torriente y después el quinto este mismo jugador.

El sexto fue obra de Ramón Santiuste. El séptimo y octavo fueron conseguidos por Hernández.

El noveno fue por motivo de una falta que Oscar castiga y el balón terminar por entrar directamente.

El décimo, último del encuentro, lo consiguió el goleador Oscar al rematar una pase de Santiuste.

En el intervalo del sexto al séptimo, los astillerenses consiguieron marcar el gol de honor, por mediación de Iraegui.

El arbitraje del colegiado, señor Alejandro Quintana, fue acertada. Tuvo interpretaciones técnicas hechas con muy buen sentido y fiel observación de las reglas del juego.

El Racing Club: Raba; Angulo, Naveda; Yllera, Prieto, R. Gacituaga; Torón, Hernández, Oscar, Santiuste y Amós.










sábado, 25 de marzo de 2017

FELIPE MURIEDAS FOX de Villanueva de Villaescusa




(foto cedida por Luis Felipe Muriedas Hernández)

Casa de don Felipe Muriedas Fox en Villanueva de Villaescusa. En una de las visitas de don Emilio Calleja Isasi.



Don Felipe Muriedas Fox



De este ilustre personaje, D. FELIPE MURIEDAS FOX, deseo hacer una publicación, a pesar de que no tenía relación con Astillero, pero si con Guarnizo, como después redactaré.

Don Felipe Muriedas, falleció el 16 de diciembre de 1907, en el Estado San Luis de Potosí, en  México, a la edad de 74 años, cuando acababa de regresar de un viaje por Europa en compañía de sus hijos, después de haber permanecido en su pueblo Villanueva de Villaescusa, gran parte de ese verano de 1907.

El excelentísimo señor D. Felipe Muriedas, era una de las personas más prestigiosas de la República Mexicana, no sólo por su posición social, sino también por su carácter afable y sus sentimientos religiosos y caritativos.

Salió de su pueblo, Villanueva de Villaescusa, a los trece años de edad y consiguió, con su honradez y aplicación al trabajo, llegar a ser una figura muy notable en el mundo de los negocios.

No hace mucho tiempo publicaron en una importante revista mexicana, una detallada información de la hacienda de Gogorrón y Anexas en el Estado de San Luis de Potosí, con más de 200 caballerías de tierra de labor, propiedad del señor Muriedas. Más de 300.000 pesos invertidos en poco tiempo para resolver el problema de la irrigación, prueba de la importancia de aquella hacienda, notable por sus cosechas de trigo y maíz, así como por su establo de vacas, fabricación de queso y  vino mezcal, etc.

Lo más notable de esta finca según decía la revista era la fábrica de tejidos de lana que fundó su propietario. En esos años 1907, era una de las contadísimas fábricas de lana que desde su fundación ,ha marchado sin interrupción alguna, debido a la fe inquebrantable con que la sostuvo su dueño en las más agudas crisis por las que atravesó esta industria.

En un modesto establecimiento titulado La Palestina, se dio origen al desarrollo y engrandecimiento de la importante casa Muriedas de San Luis Potosi.








La Palestina, almacén de tejidos nacionales y extranjeros y casa de banca, era la casa matriz de tan conocida firma.

La importante fábrica San Felipe, situada en la hermosa hacienda de Gogorrón, era uno de los negocios que con más cariño atendía el señor Muriedas por las circunstancias especiales en que había sido planteada esta industria, orgullo y riqueza de la región en que se encontraba.

La hacienda de Gogorrón, se encontraba a poca distancia de la estación Villa de Reyes, en el ferrocarril Nacional Mexicano, y por vía férrea, propiedad también de la casa Muriedas, para el servicio de la que tenia instalado su dueño, magníficos tranvías y plataformas que transportaban todos los productos de dicha hacienda y de la fábrica San Felipe, a la estación del Ferrocarril Nacional.

Media una gran propiedad rústica con una superficie de 21 sitios de ganado mayor ó sea otras tantas leguas cuadradas; en su extenso territorio tenia lo que se llamaban ranchos o estancias, y son los de Rosario (con 800 habitantes); Machado (100 habitantes); Crucillo (300 habitantes); Zavala (con 200); Sacabón (150 habitantes); Tejocoto (50 habitantes); Oruelas (20 habitantes) y Gogorrón con 1.500 habitantes aproximadamente. Reunía en conjunto la hacienda unos 3.000 habitantes, cuya vida consistía en los negocios desarrollados en la misma.

Se cultivaban  toda clase de legumbres en las extensas huertas , sombreadas por innumerables árboles frutales y regadas por las presas y depósitos para el agua y estanques.

También en sus dilatados campos había grandes siembras de chilar, trigo, maíz, cebada y frijol; cultivos de maguey para la fabricación de vino mezcal, cuyo producto se obtenía con la instalación de alambiques, hornos, etc., construidos en la misma hacienda de Gogorrón y que producían diariamente de 100 a 150 decalitros de ese liquido.

En el recinto de la hacienda, existía un almacén de abarrotes, una curtiduría y talabartería, fábrica de queso y manteca de vaca, una escuela elemental para niños y niñas, una iglesia, una botica atendida por un médico, etc. y todo lo necesario para una población de 3.000 personas.

Pastan en los montes varios miles de cabezas de ganado de todas clases, de lana, de cerca, caballar, mular, de corral y vacuno.
La incansable labor y el amor en progresar del señor Muriedas, eran tales, que además poseía otras fincas de gran importancia en haciendas y propiedades urbanas, era propietario del conocido ferrocarril de Vanegas, Cedral y Matehuala.

Comerciante infatigable y honradísimo, decía la misma revista, el señor Muriedas formó uno de los primeros capitales de San Luis y seria difícil calcular a cuánto ascendería lo que invirtió en sus generosidades y obras de beneficencias.

A su iniciativa se debió la fundación de la sociedad contratista del abastecimiento de aguas de la ciudad.

Sus obras de caridad habían sido verdaderamente importantes. Regaló a la Beneficencia española de San Luis el edificio que por esas fechas ocupaba. Sostenía también por su cuenta el Asilo de pobres en la misma ciudad, mereciendo que el Gobierno español le honrara con la Cruz de Beneficencia de primera clase.

En sus frecuentes viajes a su pueblo natal siempre dejó algún grato recuerdo de su generosidad. Restauró la Iglesia parroquial de Villanueva y en ese año 1907 completó con su importante edificio la institución que las religiosas Trinitarias tenían en el mismo pueblo para que fuese  más eficaz su obra educadora.

Además, tanto aquí como en México, era el sostén de su familia y de otros muchos necesitados, uniendo a su generosidad el afecto hacia los socorridos, que hacía más eficaz el beneficio.

A estas excelentes cualidades unió la más importante, conservar siempre viva ,la fe religiosa y conducirse en toda su vida como un ferviente católico, no contentándose con practicar la religión en privado, sino procurando que cuantos dependían de él, en sus vastas posesiones e industrias, vivieran cristianamente.

Por su cuenta se daban misiones en sus fincas y se ponían en práctica todos los medios que sabían emplear los patronos que sienten y obran en cristiano.

Por su fallecimiento, se celebraron los funerales en la Parroquia de San Juan Bautista, de Villanueva de Villaescusa, el lunes 23 de diciembre de 1907.







Don Felipe Muriedas, se relacionaba y mantenía una gran amistad con el General, don Emilio Calleja Isasi de Guarnizo.

Ambos personajes, se visitaban en sus casas de veraneo, tanto en Villanueva de Villaescusa como en la de Guarnizo.

Después de conocer un poco la biografía del señor don Felipe Muriedas Fox, me extraña que no exista en nuestra tierra, ninguna publicación de él o se halla reconocido su labor beneficiadora. Pues considero que debió ser una persona muy relevante en México, como en su pueblo natal, Villanueva de Villaescusa.

Quiero agradecer públicamente, a don Luis Felipe Muriedas Hernández, en darme a conocer la historia de su antepasado, don Felipe Muriedas Fox.







sábado, 18 de marzo de 2017

PONTEJOS equipo de fútbol femenino 1932










El 24 de marzo de 1963, el Diario Alerta a través de su corresponsal, Mann Sierra, publicaba una interesante noticia sobre el pueblo de Pontejos.

El titulo: Pontejos fue (en 1932) el primer lugar de España en que hubo un equipo femenino de fútbol.

Para conocer algo más sobre ese equipo, Mann Sierra se entrevistó con la señora Ascensión Diez Añorga, quien había formado en él,  por aquellas fechas.

En fechas de 1963, se había comentado en la prensa deportiva de un encuentro de futbol jugado por mujeres en Galicia.

El periodista Mann Sierra se llegó a Pontejos para informarse y a través de Dini, la tendera del pueblo, le explicó: "Aquí, en Pontejos, hubo futbol de mujeres cuando aquellas de Galicia apenas si habían nacido".

Pero quien mejor tenía conocimiento era en la barbería de Santiago, quien guardaba un recorte de un periódico de Madrid con "foto" y todo, que lo atestiguaba.

Pontejos fue el primer pueblo de España que practicó el fútbol femenino, mientras no se demuestrase lo contrario. Fue en el año 1932.

Para mejor confirmarlo era hablar con  una de las protagonista de ese equipo, Ascensión Diez Añorga.

Quien hablo de ello:

" Recordaba que por esas fechas , el Pontejos, estaba militando en la categoría C de las competiciones regionales y las chicas del pueblo sentían una gran pasión loca por el fútbol y por su equipo. Iban con él a todas las partes donde jugaban, unas veces en autobús y otras en barca.

Era un sentir en el alma por los colores de su club, animar, bien perdieran o ganaran. Recordaba un día, en San Salvador, que no es para contarlo, hasta la fuerza pública se vio desarmada. Habían ido en barca, ría arriba.

La iniciativa de formar un equipo, fue, cuando una tarde los hombres se encontraban en sus trabajos, nosotras puestas de acuerdo, les cogimos sus equipajes, se vistieron con ellos y, ni cortas ni perezosas saltaron al campo a disputar un partido.

El equipo contrario, era una selección española, de once chicas que estaban sirviendo en Pedrosa, procedentes de otros lugares de España.

El partido no se llegó a terminar, pues nada más que llegar los hombres, se dió por suspendido el encuentro.

El equipo quedó formado, pero no encontraban contrincantes para enfrentarse a ellas.

Parece ser que también Pontejos, hubo un partido de solteras y casadas por el año 28., pero el primer equipo de mujeres que hubo en España fuimos nosotras. "

Por entonces el equipo lo formaban: Soledad Bedia, Antonia Bedia, Isabel Simal, Concha Sauquillo (de Elechas), Ascensión Diez, Regina Cavada, Celedonia Ladislao, Antonia Ruiz, Nieves Gómez, Mercedes Ladislao y Lina.

Cuando se manifiesta que es el Pontejos, el primer equipo femenino en España, no parece ser así.

En 1914, existió un primer equipo en Barcelona, el Spanish Girl's Club. Se cree que el 9 de junio de 1914, se disputó el primer partido de fútbol femenino en España del que se tiene constancia. Disputado en el Velódromo Parque de Deportes, el Montserrat y el Giralda (pertenecientes ambos al Spanish Girl's Club) y diferenciándose en el color de sus camisas, jugaron en beneficio de la Federación Femenina contra la Tuberculosis finalizando el encuentro por 1-2.

La señora Ascensión Diez Añorga, vive actualmente y supera los 100 años de edad.















sábado, 11 de marzo de 2017

1955 diciembre 30


Por estas fechas, se publicaban estas noticias de Astillero.















1955 diciembre 20


Por estas fechas, se daba a conocer los preseleccionados que formarían la selección cántabra de juveniles, entre ellos, Gento del Astillero.















1955 diciembre 16



Por estas fechas, se anunciaba el comienzo de la construcción de 48 viviendas en Astillero.














1955 diciembre 8


Por estas fechas, se publicaban estas noticias de Astillero.















viernes, 3 de marzo de 2017

PONTEJOS campo de aviación (II)







Archivo Histórico del Ejercito del Aire - AHEA








En la fecha 11 de octubre de 2015, hice una publicación sobre el campo de aviación de Pontejos.

Ahora, quiero, ampliar más esa publicación, incorporando unos croquis del aeródromo  localizados en el Archivo Histórico del Ejército del Aire - AHEA que creo que es de mucho interés.












viernes, 24 de febrero de 2017

EXPOSICION DE ARTES Y OFICIOS de "El Cantábrico"








Por junio de 1926, el periódico El Cantábrico, organizaba la Exposición de Artes y Oficios para obreros de industrias montañesas. La anterior exposición de trabajos manuales de la mujer había sido un verdadero éxito y esperaban que el actual, resultase lo mismo.

En Astillero, donde radican varias industrias, especialmente una metalúrgica, de gran importancia, se tenía casi la seguridad de que tendrían un buen resultado en la Exposición en proyecto.

Existían algunos obreros jóvenes, inteligentes y laboriosos, que se hallaban confeccionando varios objetos para exponerlos en ese torneo de trabajo.

El Ayuntamiento de Astillero había contrubuido el año último con dos premios a la Exposición de trabajos manuales de la mujer y se confiaban en que en la de este año, también colaborarían.

La exposición se encontraba instalada en el Instituto de Santa Clara y fueron numerosísimas personas las que lo han visitado, elogiando mucho cuantos trabajos estaban expuestos.

El domingo 29 de agosto, a las doce de la mañana, se inauguró la Segunda Exposición del Trabajo: Artes y Oficios.

Antes de la hora señalaba para el solemne acto, en la escalera central del Instituto General y Técnico esperaban la llegada del Monarca, el gobernador civil, señor Oreja Elósegui; el alcalde, señor Vega Lamera; presidente de la Diputación, señor Argüello, con algunos señores diputados; comandante de Marina, señor Gutiérrez, y representaciones del Obispado y claustro de profesores del Instituto, Escuela Industrial, Escuela de Náutica, Escuelas de Artes y Oficios de Santander y Torrelavega y otras muchas personalidades invitadas al acto.

Asimismo, esperaban la llegada de don Alfonso, el gerente de El Cantábrico, don Tomás Rivero, encargado de acompañar al Rey e informarle de cuantos detalles se relacionaran con la Exposición y los trabajos presentados en la misma.

Minutos después de las doce, ocupando dos automóviles, llegaron al Instituto de Santa Clara el Rey, con el duque de Miranda, el príncipe de Asturias,  el infante don Jaime y el conde del Grove.

Al apearse don Alfonso del automóvil, la multitud que llenaba los alrededores del Instituto, y los vecinos de las calles inmediatas, le vitorearon al mismo tiempo que la Banda Municipal tocaba la Marcha Real.

Después de despedirse cariñosamente de todos, su Majestad, hizo presente al gerente del El Cantábrico, señor Rivero, que la labor cultural que realizaba el periódico con estas Exposiciones era altamente agradecida, alentándole a proseguir el camino emprendido con la difusión de estas manifestaciones del trabajo. Al felicitarle, le encargó que transmitiese su felicitación entusiasta a los expositores.






La Exposición podría visitarse libremente todos los días laborables de diez a doce de la mañana y cuatro a siete de la tarde, hasta el sábado, inclusive.

La entrada seria por la puerta principal del Instituto, calle de Santa Clara y la salida por la calle de Padilla, puerta correspondiente a la Escuela de Artes y Oficios.

Durante todos los días que ha permanecido abierta, por los locales han desfilado centenares de personas, admirando los trabajos allí expuestos, de los que han hecho cumplidos y merecidos elogios.

En  la relación de premios otorgados por el Jurado de la Exposición, se encontraban unos convecinos del pueblo de Astillero.

El premio de honor, las 1.000 pesetas anuales concedidas por la Diputación Provincial, fue ganado honrosamente por el joven obrero de la fábrica de petróleo Deutchs y Compañia, Perfecto Morante, hijo de David, también obrero de dicha fábrica.

El trabajo expuesto por el expresado joven fue de un torno mecánico admirablemente confeccionado, y que revela una laboriosidad y una inteligencia poco comunes en su edad.

Primitivo Quintana, hijo del inteligente maestro de los Talleres de Astillero, don Ricardo, obtuvo otro premio de 75 pesetas, por una bonita cruz de hierro, construida a mano, que era una verdadera preciosidad de arte, y que en el aludido muchacho acusa grandes conocimiento en el arte difícil del hierro a forja.

Otro modesto y joven obrero, Juan Romero, sobrino del profesor veterinario don Jenaro Maté consiguió un premio de 50 pesetas por un cigüeñal en miniatura, que era un trabajo admirable de paciencia y de inteligente laboriosidad.

Y para digno remate de estos triunfo, un niño de doce años, nieto del mencionado don David Morante, el estudioso y avispado pequeñuelo Cesar Morante, presentó en la Exposición un dibujo en plano que ha merecido ser premiado con medalla de bronce y diploma.

Otros jóvenes de Astillero que participaron:
Juan Romero, de 20 años; un cigüeñal.
Perfecto Morán, de 20 años, un torno mecánico.

Estos triunfos no sólo alcanzaba a los modestos expositores, sino también a los propietarios y directores de las empresas donde trabajan.

Por su parte la Escuela de Industrias de Santander y Artes Oficios de esta capital y Torrelavega, presentaron fuera de concurso, una serie de trabajos que ponían de relieve tanto la aplicación y gusto artístico de los alumnos que en ellas practican sus estudios teóricos y prácticos como la valía de sus profesores para quienes esta manifestación es la más bella demostración de la buena enseñanza que se da en estos centros.

Los trabajos de los obreros astillerenses y los correspondientes diplomas fueron expuestos en los escaparates del comercio de los señores Fernández y Morante, en Astillero.

También participo en la exposición, el joven Jesús Otero, con 18 años, con cuatro trabajos escultóricos, tres en piedra y uno en barro. Después llegaría a ser un gran artista de nivel internacional.









sábado, 18 de febrero de 2017

ASTILLERO bandera a los Carabineros








Por abril de 1933, el Ayuntamiento había acordado en una de sus sesiones regalar una bandera nacional al puesto de Carabineros establecido en la localidad, como anteriormente lo habían hecho con los de la Guardia Civil.

El domingo 23, tuvo lugar en la localidad, el acto solemne de entrega a este puesto de Carabineros de la bandera regalada por el Ayuntamiento, como prueba de afecto a tan abnegado Cuerpo.

Antes de las once de la mañana se congregó numeroso público en el paseo de Pablo Iglesias, sitio elegido para la ceremonia de la entrega, y a las once y media llegó la comitiva oficial, compuesta por el teniente coronel, jefe de la provincia, don Francisco Formentín; el capitán, don Feliciano Suárez; alcalde, don Gabino Gómez; concejales señores Casuso, Colina y Ortiz; juez municipal, don Marcelino Tarrero; fiscal, señor Navarro, y secretario del Juzgado, señor Garcia. Formaba parte de la comitiva y en sitio preferente, la madrina, señorita Angeles Matos, hija del teniente, jefe de esta Sección, don Manuel Matos, que mandaba la fuerza que había de rendir honores a la bandera de la patria, que era llevada por un empleado del Municipio, Melchor Arribas y escoltada por la Guardia municipal.

Al divisar la bandera, el público rompió en una calurosa salva de aplausos y se descubrió la misma, permaneciendo así hasta la terminación del acto. La fuerza presentó armas.

Antes de hacer la entrega, el alcalde, señor Gómez, hizo uso de la palabra, para ensalzar las virtudes del Cuerpo de Carabineros y sus sacrificios en defensa de las libertades.

El teniente coronel, señor Formentín contestó agradeciendo los elogios dedicados por el alcalde al Cuerpo de Carabineros y de manera especial el preciado regalo donado por el Ayuntamiento a la fuerza de este puesto, que es símbolo de la compenetración con el pueblo.

La madrina, a quien previamente se había entregado la bandera, leyó a continuación, unas cuartillas que decía:

"Respetables autoridades, distinguidas señoras y caballeros: El Ayuntamiento de esta localidad, en el deseo de acreditar el buen concepto que le merece el Cuerpo de Carabineros, y en particular los de este puesto, acordó, como acto patriótico y merecido homenaje, regalar a dicho puesto esta bandera, en la que se ve esculpida la gloriosa enseña nacional, para que, ondeando en ese cuartel, produzca la impresión de alegría y enaltecimiento a todos los que pusieron empeño en la afectividad de este tan noble como grato recuerdo. Como madrina que soy en esta fiesta cívico-militar, para la que tuve la fortuna de ser elegida, cargo para mi tan honroso, como inmerecido, ya que mis modestas facultades intelectuales no me permiten expresar con mayor amplitud el verdadero panegírico del acto, me concreto, emocionada, a rendir las más expresivas gracias a la citada Corporación, haciéndolas extensivas, con el afecto de mi profundo reconocimiento, al señor teniente coronel jefe y demás acompañantes, que tuvieron la deferencia de honrarme con su presencia en el acto que solemnizamos.

Y ahora, señor teniente coronel, os hago entrega de esta bandera para que, enarbolándola en el cuartel, veáis que con este simpático, aunque modesto homenaje, damos una prueba de admiración y respecto al organismo militar de que vos, tan merecidamente, sois jefe.

Termino, pues, este mi cometido rogando a todos contesten a estas exclamaciones:

¡Vivan los ciudadanos de Astillero! ¡Viva el Cuerpo de Carabineros!

Una clamorosa salva de aplausos, respondió a la excitación de la linda madrina.

Acto seguido fue izada la bandera con los honores de ordenanza y entre fervorosos y prolongados aplausos.




A continuación y a los toques de corneta desfilaron una sección de Carabineros, a cuyo frente iba su teniente, señor Matos.

El acto, dentro de su sencillez, resultó brillantísimo y de intensa emoción, y a él, además de las autoridades mencionadas, asistieron el teniente de la Guardia Civil, señor Gómez Robledo; sargento señor, Alonso Justel; administrador de Correos, señor Peñacobo y los corresponsales de los diarios de la capital.

La simpática madrina obsequió a los invitados con dulces y licores, auxiliada por las señoritas, Carmina González, Rosita Tello, Fetina González y Araceli Matos.



En esa época el Cuerpo de Carabineros era un cuerpo armado español, cuya misión era la vigilancia de costas y fronteras, la represión del fraude fiscal y el contrabando. Fue creado en 1829 y tras la Guerra Civil, en 1940, fue integrado en la Guardia Civil.







viernes, 10 de febrero de 2017

ASTILLERO bendición de la bandera de la Acción Católica






Desde la víspera del día que tendría lugar la bendición de la bandera, los jóvenes en unión de las señoritas, desplegaron gran actividad, preparando todo lo concerniente al solemne acto que por primera vez se iba a celebrar en la parroquia de Astillero.

Fueron un grupo de jóvenes católicos, quienes levantaron un artístico arco, bajo la dirección del joven Gervasio Torres, con un cariñoso saludo al señor Obispo.

El 15 de julio de 1935, se celebró en la Iglesia parroquial de Astillero la bendición de la bandera de la Juventud Católica masculina.

Al acto concurrieron numerosas representaciones de entidades similares de la provincia, con sus banderas, y el templo era incapaz para contener a tantos fieles.

A la diez y media dió comienzo la misa, que fué cantada por elementos de la capilla de la Catedral de Santander, y al final, el obispo de la diócesis, Monseñor Eguino y Trecu, revestido de pontifical, bendijo la bandera, cantándose a continuación el himno de las Juventudes Católicas.

El prelado pronunció una elocuente plática, exhortando al auditorio a perseverar en las enseñanzas de la iglesia y elogiando a las autoridades por su asistencia a la fiesta que se celebraba.

Terminada la fiesta religiosa, el numerosísimo público que asistió a ella, precedido de las banderas, se dirigieron a la hermosa y extensa finca de los señores de Jiménez, donde tres oradores dirigieron la palabra a los concurrentes.

Actuó de madrina en el acto de la bendición, la señorita, Fetina González, y la bandera fue primorosamente bordada por distinguidas señoritas de la Juventud Católica Femenina de la localidad.

Para dar mayor amenidad a estas fiestas, participaron los danzantes de Cicero, tan renombrados en la provincia.

Por la tarde, se celebraron en la ría, interesantes regatas y sueltas de patos, que fueron presenciadas por numeroso público.

Días después, el 20 de julio, murió mi abuelo, Angel Vega Hontavilla.








sábado, 4 de febrero de 2017

UNION CLUB temporada 1924-1925




Unión Club - temporada 1924-1925



En esta temporada de 1924-1925, se podría destacar dos encuentros jugados entre los mejores equipos de la Liga, Gimnastica de Torrelavega, Real Racing Club  y el Unión Club de Astillero.


El 25 de octubre de 1924, se jugó en el Malecón, el encuentro entre la Gimnástica de Torrelavega y el Unión Club de Astillero.

El partido terminó con el resultado de 1-0, a favor de los de Astillero.

Fue a los tres minutos de juego del primer tiempo, cuando se originó el tanto único del triunfo para el equipo astillerense. Un avance por el centro, recogido por Sierra desde unos ocho metros, chutó fuerte, sin que Sainz pudiera evitar el gol.

Un primer tiempo con poco juego y algunos avances por los de Torrelavega, que fueron contenidos por el guardameta astillerense, Crespo.

En el segundo tiempo, siguió la suerte en contra de los torrelaveguenses, con unas series de offsides, que malograron un número de buenas oportunidades.

El Unión Club, se había presentado con los mejores elementos del que disponían, destacándose el guardameta Crespo, más Martinez, Pis e Ibaseta.

En la Gimnástica, jugó como ha podido, irregulares los jugadores del centro y de destacar, a Orúe.

El arbitraje del Alejandro Quintana, quedo a juicio de los vencedores y de los vencidos, ya que por ambas partes se reconoció el un buen arbitraje.

Los equipos se alinearon así:

UNION CLUB: Crespo; Martinez, Ayllón; Quevedo, Selaya, Poli; Benavente, Sierra, Ibaseta, Furty y Pis.

GIMNASTICA: Sáinz; Campuzano, Nardín; Robledo, Prieto, Orúe; Pachín, Lecube, Capillas, Campos y Merino.


El 9 de noviembre, se jugó el encuentro entre el Real Racing Club y el Unión Club, en los campos de sport del Sardinero.

Con mucha concurrencia de público, mucho viento, mucha expectación y muchos aplausos a la salida de los equipos al terreno de juego.

El viento fuerte Sur, arranchado, hace imposible el juego y más aún, cuando unos y otros jugadores, se obstinaban en llevarle por alto.

A los siete minutos de juego, llega el primer tanto racinguista. Bueno, en un admirable pase adelantado, coloca el balón a los pies de Oscar, y éste, tranquilamente introduce el balón en la red.

El partido continuo aburridísimo por el gran número de saques de línea que se realizaban a causa de la persistencia de los jugadores de sostener el juego por el lado donde más sopla el viento.

Cuando se llevaba treinta y cinco minutos, un pase á a la línea delantera, cae a los pies de Oscar. Este, que se encuentra marcado, la deja pasar a Bueno, y el bravo interior derecha la introduce en gol.

En uno de los tantos saques realizados, tirado por Amós, rebota el balón en un jugador astillerense y atraviesa la meta.

En el segundo tiempo, el Racing marca seis tantos más y por parte del Unión Club, a los treinta y un minutos de juego consigue su único gol.

El Unión Club es un equipo cuya característica más esencial y más notable es la de su línea delantera, que es muy peligrosa. Tiene unos desmarques aprovechadísimos, como lo demostró el pasado domingo. Equipo que, entre los de su categoría, ha de seguir proporcionando grandes sorpresas.

De seguir así, ha de ser el equipo indiscutiblemente más científico y mejor dominador de la táctica del buen fútbol de toda la provincia.

El Racing Club, en el primer tiempo estuvo totalmente desorientado. En el segundo tiempo fue mejor, y así se patentizó con el dominio aplastante en que tuvo a su contrario.

Destacable la actuación del zaguero, Santiuste, de Amós, formidable su entusiasmo y su rapidez. Después, Oscar, inteligente en su juego y para él, el mejor elogio.

Arbitró el señor Manolo Real, tuvo un arbitraje fácil, su actuación fue superior.