viernes, 28 de agosto de 2026

SALA BRETON en Astillero - inaugurada el 13 febrero 1999

 




El día 13 de febrero de 1999, tuvo lugar la inauguración de la SALA BRETON, con representación lírica de "La verbena de la Paloma", del maestro Tomás Bretón.

Este nuevo espacio en el municipio de El Astillero, es una total rehabilitación del antiguo cine Beatriz de usos múltiples y bajo la denominación de sala Bretón.

Es un nuevo centro cultural para convertirlo en sala cultural.

 En su apertura se ha reconocido a don Tomás Bretón, quien en una época residió en Astillero y se ha elegido una de sus obras, como fue la zarzuela titulada "La verbena de la Paloma".

Esta función ha estado conformada por el coro lírico de Madrid, la orquesta lírica de Santander, -que dispone para la ocasión de 27 profesores- y la pianista y maestra concertadora Rosa Goitia, bajo la dirección escénica de Nieves Fernández de Sevilla y Domingo Felices, y la musical a cargo de Javier d'Hers, con producción de Eugenio Pascual.

Las representaciones inaugurales tuvieron lugar el sábado día 13 de febrero a las 20,00 horas y el domingo, otras dos sesiones, a las 18,00 y 20,30 horas.

El reparto estuvo integrado entre otras por las voces de Luisa, Torres, Maria Carmen Parejo, Enrique del Portal, Emilio Carretero, Ignacio Sampedro y Rafael Alvarez de Luna.

Esta obra fue una representación cuidada en la que todos dieron el "más", porque la ocasión se lo merecía. Todo estuvo perfecto, gracias a tantos nombres implicados con su entrega y su eficacia son entusiastas difusores del teatro lírico. Tuvo esta "La Verbena de la Paloma" el marcado carácter de sainete madrileño que requiere, Nieves Fernández de Sevilla y Domingo Sanfelices supieron sacar magnifico rendimiento al espacio escénico y con imaginación lograron que todo funcionara.

Las voces de sus principales personajes estuvieron en consonancia, y el Coro Lírico de Madrid dio lección de su profesionalidad, mientras que la Orquesta Lírica de Cantabria, dirigida por la acertada visión de Javier d'Hers, hizo un estupendo trabajo.

Ella también contribuyó a que la producción se Eugenio Pascual resultara plausible en sus valores musicales y divertida en su discurso.

Fue un gran EXITO premiado por los espectadores.

Al acto de inauguración asistieron el presidente regional José Joaquín Martinez Siero, junto con los consejeros de Cultura y Educación, Francisco Javier Marcano y Sofía Juaristi, Emilio del Valle, consejero de Presidencia, Carlos Saiz, presidente de Caja Cantabria, además del alcalde de Astillero, Ignacio Diego y el resto de la Corporación municipal.

En la nueva sala se centralizarán las actividades culturales, manifestaciones artísticas, desde representaciones teatrales y conferencias, a proyecciones cinematográficas, conciertos.......

La sala cuenta, además con un espacio expositivo que se pretende atender todas peticiones de aquellos que deseen y reúnan unos criterios de calidad para exponer sus obras.

Con la nueva sala BRETON se ha conseguir un espacio multiusos, cuyas instalaciones se centran en una sala con escenario y aforo para 280 localidades, más otra sala para exposiciones y unas instalaciones y dotaciones preparadas tanto para representaciones escénicas como para la proyección de cine y video.

Tenemos que recordar que en las fechas del 9 y 10 de diciembre de 1943, también se puso en escena la zarzuela "La Verbena de la Paloma" en el antiguo Teatro Bretón, por los aficionados locales.

La interpretación estuvo bajo la dirección de don Octavio Campos y de don Pablo Gómez, director de orquesta. Las decoraciones magnificas a cargo de Casto del Castillo.

Fue un gran éxito.

 

Hoy esta Sala BRETON está consolidada y ofreciendo constantemente programaciones para el disfrute de los convecinos 
























viernes, 21 de agosto de 2026

ASTILLERO Cinema Pax - 14 y 16 enero 1960

 




El jueves 14 de enero de 1960, el Cuadro Artístico Parroquial de El Astillero subió a los escenarios del recordado Cinema Pax para poner en escena la célebre obra cómica "Los extremeños se tocan", bajo la acertada dirección de la señorita Fetina González.

La función cosechó una extraordinaria acogida entre el público, logrando llenar el patio de butacas con una numerosa concurrencia de vecinos y aficionados al arte escénico. El elenco estuvo integrado íntegramente por intérpretes locales, cuyo talento, entrega y entusiasmo hicieron posible el gran éxito de la velada.

El acto estuvo integrado enteramente por artistas locales, cuyas interpretaciones hizo posible el éxito de la velada: Mª José Martinez, Mª Jesús Secadas, Mª del Carmen Martinez, Pipina Peña, José Sierra, Luis Garcia, José Luis del Llano, Julio Méndez, Manuel Fernández, Jose Mª Cruz, Fermin Molino, Jesús del Campo, José Luis Garcia, Fernando Collantes, Mary Sol Fernández, Mª José Casas y Pilar Martinez. Apuntador, señor Garrote.

Para amenizar los entreactos la velada se enriqueció con la actuación de un grupo de jóvenes entusiastas de Santander, quienes se desplazaron hasta Astillero para interpretar diversas piezas musicales de corte moderno, muy aclamadas por los asistentes.

Ante la masiva afluencia y la enorme expectación generada en la localidad, el Cuadro Artístico decidió programar una segunda representación el sábado 16 de enero, repitiendo el caluroso aplauso de los espectadores.

"Los extremeños se tocan" está considerada una de las comedias cumbre del teatro de humor español del siglo XX. Calificada por sus autores como una "comedia musical sin música" o un folletín caricaturesco, fue escrita en colaboración por Pedro Muñoz Seca -creador del género del astracán- y Pedro Pérez Fernández.

La pieza se estrenó originalmente con un éxito clamoroso en el Teatro de la Comedia de Madrid el 17 de diciembre de 1926. Su argumento disparatado, plagado de juegos de palabras, situaciones absurdas y una sátira mordaz de los folletines de la época, la convirtió en una pieza imprescindible del repertorio cómico en España, perfecta para ser adaptada por los cuadros de teatro aficionado de la época.

 
















viernes, 14 de agosto de 2026

ASTILLERO visita del señor Obispo - 10 septiembre 1963

 




El 10 de septiembre de 1963 el ilustrísimo Obispo de la Diócesis de Santander doctor Vicente BEITIA ALDAZABAL, realizó su primera visita pastoral a la localidad de Astillero.

El martes 10, el municipio se vistió de gala y de fiesta para dar la bienvenida al prelado. Con motivo de su llegada, las principales calles del pueblo - especialmente la calle San José y el trayecto hasta la iglesia parroquial - lucieron engalanadas con banderas y colgaduras en los balcones.

A la tarde noche, miles de bombillas y luces decorativas iluminaron el paso del solemne cortejo, el cual se había organizado desde la propia ciudad de Santander para acompañar a la máxima autoridad eclesiástica de la provincia hasta la Casa Consistorial.

A su llegada al Ayuntamiento, el obispo fue recibido con honores por las autoridades locales, eclesiásticas y civiles. Desde la misma corporación municipal, dio comienzo una procesión solemne que acompañó al prelado hasta el templo parroquial, mientras el coro parroquial entonaba el "Aleluya".

Una vez ante el altar mayor, el doctor Beitia procedió a administrar el santo sacramento de la confirmación a un total de 500 niños y niñas astillerenses. La ceremonia se desarrolló ante muchísimos fieles que completaba por completo las naves de la iglesia.

Finalizada la ceremonia religiosa, que se prolongó durante una hora y cuarto de duración, el prelado impartió la bendición papal a todos los asistentes, quienes lo recibieron con devoto regimiento.

Es destacar que durante los diversos actos litúrgicos, el coro parroquial, bajo la experta dirección de don José María Anduiza, interpretó con gran acierto y brillantez piezas corales de gran exigencia artística, tales como el "Tantum ergo" de Rink, el "Libera me de Hallan" y el "Benedictus de la Misa Eucarística de Perosi".

Concluidos los oficios religiosos, el doctor Beitia Aldazabal realizó una visita a las dependencias parroquiales, para interesarse de manera cercana la labor social que el párroco don Francisco Martinez y su coadjutor venían desarrollando en beneficio de los más necesitados de la localidad.

Tras este emotivo encuentro con la comunidad religiosa y los vecinos, el señor Obispo emprendió viaje de regreso hacia la ciudad, dejando una profunda huella en la memoria histórica de Astillero.

 

 














sábado, 8 de agosto de 2026

JOSE ANTONIO CAMPO SIERRA "CAMPIN", un histórico del Unión Club.

 




Una de las leyendas del Unión Club, ha sido José Antonio Sierra Campo, conocido por "Campín".

Este jugador nacido en Camargo el 28 de octubre de 1937, es un astillerense de cepa.

Fue uno de los jugadores unionista con más lealtad a los colores verdinegros y amor a su Astillero. Llegó a jugar 10 temporadas consecutivas con los unionistas.

Desde pequeño jugó en el Redondel con el equipo de la Churruca, para pasar posteriormente a formar parte de las filas de La Albericia. Su calidad innata y su desparpajo no pasaron desapercibidos por los ojeadores locales, siendo fichado por José Luis para integrarse a la disciplina del equipo Juvenil del Astillero.

Su bautismo competitivo con los juveniles astillerenses se produjo durante la temporada 1951-1952 cuando contaba apenas los catorce años de edad. Su evolución fue meteórica y, apenas alcanzó la mayoría de edad futbolística al cumplir los 18 años, dio el saldo definitivo al primer equipo titular.

El primer partido con la camiseta titular del Unión Club fue el jugado contra el Arenas de Guecho, el 15 de agosto de 1956, con motivo de la inauguración del cierre del campo de Astillero.

La formación de los astillerenses fue: Pepín; Tomás, (Canales), Canor (Marquitos), Pio (Alonso); Palazuelos (Macario), Lezcano (Vidal); Cagigal, Argos (Benavente), Lanza (Tony), Gento y Campín.

Formó la ala izquierda, con Paco Gento.

Ese día, fue para Campín un honor de formar la emblemática ala izquierda junto a una de las leyendas mundiales de este deporte, el internacional Paco Gento.

Su talento y ser destacado jugador regional, le llegó a ser seleccionado en el combinado juvenil del equipo de Cantabria.

A lo largo de su dilatada trayectoria deportiva, Campín demostró una polivalencia sobresaliente, ocupando prácticamente todas las demarcaciones posibles en la línea de delantera. Si bien en sus inicios se afianzó de manera natural en los extremos —tanto por la izquierda como por la derecha—, con el paso de los años su madurez táctica le convirtió en un comodín indispensable y en el auténtico director de orquesta del juego de ataque del equipo.

Futbolista de complexión ágil y gran inventiva, era un especialista en el arte del regate en baldosa. Destacaba especialmente cuando conducía el balón hacia las inmediaciones de la esquina del córner, donde era capaz de desquiciar y driblar a los defensas contrarios en apenas unos pocos metros. Su repertorio técnico maravillaba a la grada gracias a sus características y celebradas jugadas "ratoneras". Con el tiempo, y a pesar de haber despuntado como extremo puro en sus inicios, terminó desarrollando una gran preferencia por ocupar la demarcación de interior.

La categoría y su rendimiento despertaron el interés de clubs superiores a lo largo de su carrera. Entre ellos, el Deportivo Alavés mostró un firme interés por sus servicios y llegó incluso a realizar entrenamientos a prueba con el Burgos.

Sin embargo, descartó cambiar de aires ante las ofertas económicas de otros clubs debido a que su prioridad era permanecer en su tierra y lograr una estabilidad laboral cercana a su hogar.

En este sentido, la continuidad de Campín en los astillerenses estuvo íntimamente ligada a las facilidades que encontró para asegurar su porvenir fuera de los terrenos de juego. Gracias a las gestiones de la Directiva del club y de su entrenador, Mendi, quienes le brindaron un apoyo incondicional para resolver sus problemas laborales, consiguió incorporarse a la plantilla del Banco Santander, un movimiento calificado con acierto como "su mejor fichaje".

A esta estabilidad contribuyó notablemente su excelente fortuna con las lesiones y su ejemplar deportividad sobre el verde, lo que le mantuvo libre de castigos federativos graves y le permitió jugar temporadas enteras sin faltar a una sola alineación.

Estuvo bien apoyado por la Directiva del club de entonces y de su entrenador Mendi, quienes le resolvieron sus problemas consiguiéndole una excelente colocación.

Formó parte de una de las alineaciones que mejor haya tenido el Unión Club, la temporada 1956-1957, que fue; Pepín; Tomás, Canor, Pio; Benavente, Palazuelos; Cagigal, Argos, Lanza, Chiqui y él.

Tras muchas temporadas defendiendo la elástica verdinegra, el momento de la retirada oficial con el primer equipo llegó el 1 de junio de 1970. Tuvo lugar en el encuentro disputado frente al Toluca, correspondiente a la jornada final de la temporada 1969-1970.

El choque concluyó con un marcador adverso de 3-1 favorable a los santanderinos, pero el honor del gol de los astillerenses llevó, cómo no, la firma de Campín. La alineación verdinegra en esa calurosa tarde de despedida la componían: Miguelo; Corona, Vázquez, Mata; Gerardo, Berto; Peña, Gómez, Carús, Jesusito y Campín.

Lejos de desligarse del fútbol tras colgar las botas, Campín canalizó su experiencia y su pasión por el deporte desde la perspectiva táctica de los banquillos. Su andadura como técnico comenzó dirigiendo a los vecinos del Pontejos. Posteriormente, el gusanillo de la casa lo llamó de regreso y asumió las riendas del banquillo del Unión Club para la temporada 1979-1980.

Con los astillerenses estuvo 4 temporadas entrenando. Luego continuó con los de Solares y más en el Vimenor.

Finalmente, tras cerrar su etapa en los banquillos de competiciones federadas, siguió disfrutando del deporte activo como aficionado. Volvió a calzarse las botas para militar en el equipo de Veteranos del Unión Club y colaboró de manera puntual con el equipo Bansander, cerrando de este modo el círculo vital de un deportista ejemplar que hizo de la humildad, el talento y la fidelidad su mejor bandera.