viernes, 14 de agosto de 2020

GUARNIZO el deporte de balonmano





(foto cedida por Ana Garcia)

Equipo "Alvaro de Bazán", de Guarnizo, 
con Demeterio Garcia Echevarria, el primero de la derecha de pie.



Gracias a la información que me transmitió Ana Garcia, hija de Demetrio Garcia Echevarria, pude saber que en el pueblo de Guarnizo, se practico el balón a mano o bien balonmano, como se quiera llamar.

Yo, personalmente desconocía que se hubiera practicado el balonmano en Guarnizo y tampoco nada tenía localizado sobre este tema, en mis investigaciones.

Todo se debe a que Ana Garcia, me cedió una foto del equipo de balonmano en donde su padre figuraba, Demetrio Garcia.

El balonmano en la provincia se inició aproximadamente por los años 1943, en donde se jugaba campeonatos organizados por Frente Juventudes y hasta que en ese año, se reinicio este deporte tan poco considerado por esas fechas.

El balonmano en los años 1940, se jugaba once y el portero en campos de hierba, era un deporte poco conocido en esa época y difícil encontrar equipos para organizar torneos o campeonatos.

Después de los años 60, se reorganizó este deporte, con nuevas normas y los equipos seria de siete.

Fue en marzo de 1944, con una disposición del Comité Olímpico Español, quedó constituido la Federación Cántabra de balonmano y como presidente, José Arriola, secretario del Servicio Provincial de Educación Física del Frente Juventudes.

Al mismo tiempo, se anunciaba el comienzo del Campeonato Provincial de este deporte, con las normas necesarias para participar en el mismo.



El domingo 19 de marzo de 1944, se jugó en los campo de Guarnizo, el encuentro de balonmano entre el equipo local, Centuria Alvaro de Bazan, contra el Hogar Provincial.
Dio comienzo a las diez y media y fue dirigido por el colegiado, señor Gómez Franco, del Colegio Oficial de la Delegación.
El resultado fue de 7-3, a favor de los santanderinos.
Ese día, también jugaron en los campos del Real Santander, por la tarde, el partido entre el Regimiento de Infantería numero 53 y el Frente Juventudes, venciendo el primero por 4-1.
Estos partidos fueron amistosos, como preparación al Campeonato Provincial.


Por abril de 1944, se anunciaba el I Campeonato Provincial de balón a mano ·Trofeo Alerta" y convocaba a los equipos inscriptos para presentarse a una reunión, con el fin de ultimar los datos de fichas y asuntos sobre el Campeonato.
Los equipos inscriptos eran: F.J. de Franco y E. y Descanso, de Torrelavega; Aprendices de Nueva Montaña; Centuria Alvaro de Bazán, de Guarnizo; Centurias Juan de Austria y Bonifaz de Santander; Hogar Provincial de Santander: Jose Maria de Pereda



Hogar Provincial



 Frente Juventudes


El 2 de mayo de 1944, en Guarnizo, jugaron a las cuatro y media de la tarde, el Alvaro de Bazán y el Aprendices de Nueva Montaña.
El resultado fue de 7-3 a favor de los de Montaña.
Arbitró este encuentro, el señor Gómez Franco.


El domingo 7, se jugó en Barreda, el partido entre Educación y Descanso de Torrelavega y el Alvaro de Bazán, con el resultado de 1-2, a favor de los de Guarnizo.


El 13 de mayo, se jugó la cuarta jornada del Campeonato provincial.
En Guarnizo, se jugó el partido entre los locales y el Bonifaz de Santander, con el resultado de 5-1..
El equipo de Alvaro de Bazán, se encontraba clasificado con 3 partidos jugados, dos ganados, uno perdido, 10 goles a favor y 10 en contra.


El jueves 18 de mayo, se jugó el encuentro entre el José Maria de Pereda de Torrelavega  y el Alvaro de Bazán.
Los de Guarnizo, vencieron por 5-2.


El 21 domingo, se jugó el encuentro entre Alvaro de Bazán y el Hogar Provincial, en los campos de Guarnizo, con el resultado de 0-5, a favor de los visitantes.
En este campeonato, el equipo de la centuria "Alvaro de Bazán" fue de los más destacados, cuyos jugadores contrarrestaban la técnica del juego demostrada por algunos equipos con una gran entusiasmo, lo que les hizo acreedores de la simpatía de los aficionados en todos los campos e independiente de la clasificación que figuraba en la primera vuelta.


El domingo 28, se jugó el partido entre Centuria Juan de Austria y Alvaro de Bazán, con el resultado de empate a 5-5.
 Tras interesantes jornadas anteriores, se había llegado a la fase final, en la que se encontraban los cuatro mejores equipos del Torneo: Centuria Juan de Austria, Hogar Provincial, Aprendices de Nueva Montaña y el Alvaro de Bazán


El 11 de junio, se celebró el partido entre el Hogar Provincial y el Centuria "Alvaro de Bazán", en los campos del Real Santander, a las once de la mañana, con el resultado de 9-1, a favor de los santanderinos.
Arbitro: Gómez Franco.
El equipo de "Alvaro de Bazán", nada pudo hacer ante el potente equipo del Hogar Provincial.
Los de Guarnizo, quedaría eliminado a pesar de su buen campeonato, pero su poca experiencia en competiciones oficiales, se dejó notar.


El día 15 de junio de 1944, se jugó la final del Trofeo Alerta, con la victoria de la Centuria Juan de Austria, al vencer por 6-0, al Hogar Provincial, adjudicándose el trofeo donado por el periódico Alerta.
Antes de la final jugaron los equipos Alvaro de Bazan y Aprendices Nueva Montaña, venciendo los primeros por el resultado de 7-0, tras dominar intensamente a sus adversarios.
Este partido correspondencia a la clasificación del tercero y cuarto del Campeonato.


El día 18 de febrero de 1945, se celebró la primera fase del Campeonato provincial de balón a mano, puntuable para la adquisición del trofeo de "Centuria".
En Guarnizo, se enfrentaron a las diez y media, el equipo local "Alvaro de Bazán" y el Lope de Vega.
Resultado de 5-4, a favor de los locales.


El domingo 18 de febrero de 1945, dio comienzo el I Campeonato Provincial de Balonmano, para jugadores cadetes.
De 21 equipos inscriptos, figuraba el Alvaro de Bazán.


En el II Campeonato Regional de Balón a mano, daría comienzo el domingo 1 de abril, y estaban inscriptos hasta esa fecha,  seis equipos: Regimiento de Infantería de Valencia 23; Falanges Juveniles de Franco; Hogar Provincial; Colegio San Agustin; Educación y Descanso de Torrelavega y Aprendices de Frente Juventudes.


En abril de 1945, se inició el Campeonato Regional, con los equipos del Regimiento de Infantería de Valencia núm. 23; Falanges Juveniles de Franco; Hogar Provincial; Colegio de San Agustin; E. y Descanso de Torrelavega y Aprendices del Frente Juventudes.
No se inscribió el equipo de Guarnizo.


En mayo de 1945, se venía jugando el campeonato de balonmano ·Trofeo Centuria".
El 10 de mayo, se jugó en Guarnizo el partido entre el centuria Alvaro de Bazán y el Mío Cid Campeador de Torrelavega, que correspondía a la semifinal del Torneo.
El resultado fue de 2-4, a favor de los visitantes.
La final se jugó el domingo, a la diez y media en el campo de Miramar, entre el Mío Cid Campeador y el Bonifaz de Santander.


El 21 de enero de 1946, la Federación regional Montañesa de Balonmano, en sección celebrada tomó los siguientes acuerdos:
1º. Enviar un saludo a todas las entidades deportivas de la provincia, invitándoles a participar en el segundo Campeonato Regional de Balón a mano, próximo.
2º. Empezar el referido campeonato en la primera quincena del mes de febrero.
3º. Abrir la inscripción para los equipos que deseen participar en el mismo a partir del día 25, hasta las nueve de la tarde del día 10 de febrero, en el domicilio social de la Federación, sito en la Alameda de Oviedo (edificio del F.J.)
En su consecuencia, todos los equipos que deseen tomar parte en esta competición se atendrán a las condiciones que a continuación se expresa:
a) Efectuar la inscripción, retirada y presentación de fichas antes del día 10 de febrero, previo pago de las mismas, cuyo importe será: inscripción 10 pesetas, y fichas individuales, 10 pesetas cada una.
b) No presentar ficha alguna de menos de 18 años.
c) Presentar el certificado médico en impreso oficial de esta Federación, o en su defecto en papel del Colegio Oficial de Médicos.
d) Presentar las fichas con fotografías tomaño carnet, no anteriores a un año de la fecha señalada, para el comienzo del mismo.


En abril de 1946, se anunciaba con verdadera expectación el comienzo del Campeonato regional de Balón a mano, después de dos temporadas que se venía practicando en la provincia y que fue acogida por gran interés por los aficionados a este deporte.
Se encontraban inscritos seis equipos: San Fernando (campeón regional); el Alvaro de Bazán de Guarnizo; Hogar Provincial, el de Maliaño



En noviembre de 1946, la Sección Femenina de Santander, fue finalista del campeonato nacional de balón a mano.




El balonmano en esas fechas se regía con unas características generales de este deporte que le hacía eminentemente educativo y espectacular, hasta el punto de poderse considerar como uno de los más recomendables para la juventud y constituir una base de educación física para la consecución de fortaleza, agilidad, rapidez y todas aquellas cualidades indispensables al buen deportista.
Cada equipo constaba de once jugadores, cuya colocación y misión en el campo eran exactamente las mismas que en el fútbol; el balón ligeramente más reducido en tamaño y en peso que el empleado en ese deporte.
Las características de impulsar y dirigir el balón con la mano, en vez de con el pie, hacia posible que las combinaciones tenían rapidez y facilidad, al propio tiempo que una exactitud realmente notables, contribuyendo a que los partidos se desarróllense a una gran velocidad y que la interrupción por faltas, fueras de juego, etc., eran menos frecuentes que en otros deportes. La posibilidad de hacer juego con la cabeza introduce una variación digna de tenerse  en cuenta considerando la velocidad de las jugadas.
Los tantos se marcaban de la misma manera que en el futbol, si bien el balón había de ser lanzado desde fuera de una área de trece metros de radio.
Se consideraba siempre falta el hecho de que el balón toque a un jugador en un lugar del cuerpo, situado más abajo de la cintura, castigándose con un golpe franco, lanzado desde el punto donde la falta había sido cometida.
Se creía que la demostración de este nuevo deporte, para el público, iba a despertar gran interés y esperaban gran animación en los partidos que se venían jugando, todos muy competitivos e interesantes.

También por esas fechas, existía el balón a mano femenino del Frente Juventudes.


En Guarnizo se inicio el balonmano a través del equipo llamado Centuria "Alvaro de Bazán"., que jugaba en el campo de la Cultural o en del Frente Juventudes de Guarnizo.

Este equipo estaba inscripto en la Federación Cántabra de Balonmano y participó en los Campeonatos Regionales.

Esta publicación que más bien es una petición para quien conozca alguna información más, está dedicada a Demetrio Garcia Echevarría, único jugador identificado que jugó al balonmano en un equipo de Guarnizo.
















viernes, 7 de agosto de 2020

ANTONIO GOMEZ LOPEZ atleta de Guarnizo en 1963





(Banderín propiedad de Ricardo Vega)



Fue 1963, el año que más destacó el atleta de Guarnizo, ANTONIO GOMEZ LOPEZ y quiero destacar algunos de sus éxitos.
No solamente fue en ese año, sino fueron muchos los años que Antonio Gómez, consiguió muchos títulos a nivel individual

En la fecha de enero de 1963, el corredor Antonio Gómez L. Urtiaga, había sido seleccionado para representar a España en los Campeonatos Mundiales de Campo a Través que se celebraría en Túnez.
En esas fechas, se encontraba cumpliendo el servicio militar en Madrid y por tanto había causado baja en la Federación Cántabra para defender a la Madrileña.
El motivo era de que Antonio Gomez era uno de los más destacados especialistas juniors español y su estancia en Madrid lo aprovecho para estar en forma y como en Santander no había encontrado apoyo para que sus entrenamientos fuesen respaldados y no así en la capital, donde si lo tuvo debido a su valía y clase.

El 27 de enero de 1963, se celebró el Gran Premio Internacional en Lasarte
Antes de la carrera principal, la de los mayores, se disputó la prueba para los juniors. En ella, un montañés de Guarnizo Antonio Gómez L. Urtiaga, residente en Madrid, por encontrarse haciendo el servicio militar, fue el vencedor.
Sobrino de otro gran atleta de los años 30-40, Antonio Gómez Urtiaga, figura del pedestrismo español.
El joven Gomez, de Guarnizo, ganó la carrera imponiéndose a los mejores corredores españoles de la categoría en la que figuraba también el cántabro, Lorenzo Gutiérrez, que quedo en tercer lugar.
Lorenzo Gutiérrez pudo haber ganado, pues junto con su paisano Antonio Gómez realizaron la carrera en cabeza desde su inicio. Pero al final, las fuerzas no le respondieron por falta de entrenamiento, ya que toda la semana anterior estuvo inactivo por lesión y no se presentó en sus mejores condiciones para este Gran Premio Internacional.
Así es como en los metros finales no pudo aguantar el sprint soberbio del de Guarnizo y también fue superado por el catalán Hernández.
Los dos, Antonio Gómez y Hernández, sacaron una ventaja de tres segundos al de Laredo.
Participaron en esta prueba más de más de sesenta corredores, entre los que se encontraban los mejores de España en esta categoría. Los dos montañeses fueron los más destacados.


El día 2 de febrero de 1963, se celebró el Campeonato de España militar, en Madrid.
Fue el palentino Mariano Haro quien se proclamó campeón de España, seguido del montañés, Antonio Gómez.
Participaron en la prueba de Madrid un total de ciento cincuenta corredores y la clasificación fue la siguiente:
1. Mariano Haro, campeón de España (VI Región Militar de Burgos), en 29 minutos, 04 segundos.
2. Antonio Gómez López (Jurisdicción Central de Marina)
3. Azpiroz (VI Región Militar de Burgos)
4. Escobar Prado (Escuela de Cuatro Vientos)
Por equipos:
1. VI Región Militar de Burgos.
2. IV Región Militar de Cataluña.
3. Región Aérea Central.


El domingo 3 de marzo de 1963, se celebro el Campeonato de España de Cross junior, en Madrid.
Los montañeses Antonio Gómez y Lorenzo Gutiérrez, dejaron constancia de sus portentosas cualidades físicas y técnicas, proclamándose el domingo en la Casa de Campo de Madrid, como los dos mejores juniors que existían en el atletismo español, culminando la brillante campaña de estos últimos meses, en las que se contaron por éxitos todas sus intervenciones en las pruebas nacionales e internacionales.
Estos dos magníficos atletas, en su duelo con empate a victorias entre ambos, se ha decidido a favor del de Guarnizo. Los dos realizaron una carrera plena de inteligencia y clase, dejando patente sus facultades extraordinarias y superando a los madrileños, catalanes y guipuzcoanos, que eran los más firmes rivales.
Superaron al catalán Ripoll ampliamente, con 29 segundos de diferencia y los casi 18 segundos, con que le aventajó Lorenzo Gutiérrez.
Tras esta prueba, ambos corredores, fueron seleccionados para el Cross de las Nacionales que se celebraría en San Sebastián.


El  17 de marzo de 1963, se celebró el Cross de las Naciones en San Sebastián.
Unas 40.000 personas fueron testigos el domingo con sus aplausos al vencedor del 50 Cross de las Nacionales celebrado en San Sebastián, que tuvo varias sorpresas, el triunfo individual del inglés Fowler sobre los grandes favoritos de los días anteriores -Jasy, Roelants, Rhadi, Heatley- la clasificación del español Guardia en sexta posición y el abandono del segundo nombre del equipo español, Arizmendi.
En la categoría junior se impuso sin dificultad el inglés Farrington -reciente noveno en Hamnut, participando como senior- al tiempo que su país vencía por equipos, seguido de España, merced a la carrera inteligente de Antonio Gómez -quinto- Gutiérrez -sexto- y Hernández -noveno-

El sábado 23 de marzo de 1963, a las tres de la tarde, se celebró el V Cross Internacional en Bruselas, con la participación de las figuras más conocidas en las carreras largas del atletismo europeo.
La carrera de los grandes ases fue ganada por el belga Gastón Roelandt, seguido del polaco Zimny.
Por naciones ganó también Bélgica y España quedó en séptima posición entre los trece clasificados.
En la categoría de juniors, hubo mejor suerte, el cántabro Antonio Gómez, se proclamo con toda autoridad, campeón del Gran Premio Internacional, seguido por el español Hernández, entre casi un centenar de participantes que intervinieron en la carrera.
Pero lo más elogiable de todo fue que los dos españoles se impusieron netamente al resto de los contrarios, sacando una gran ventaja a los rivales belgas.
En esta competición los dos cántabros, trajeron unos obsequios como una máquina fotográfica el laredano, Lorenzo Gutiérrez y Antonio Gómez, un magnifico transistor.



Por diciembre de 1963, fue seleccionado para la elección de Alerta de Plata 1963, al haber sido unos de los ases de cross español durante ese año 1963, en la categoría juniors.
Había conquistado varias victorias en pruebas de carácter nacional y se proclamó en la Casa de Campo, de Madrid, campeón de España en su categoría.
Fue seleccionado para representar a España en el Cross de las Naciones celebrado en San Sebastián, donde alcanzó un brillante cuarto puesto.
Asistió también al Cross Internacional Militar, disputado en Argel y fue preseleccionado para los Campeonatos Europeos Militares desarrollados en Bruselas.
Poseía excelentes registros sobre las distancias de 1.500 y 5.000 metros en pista, rozando los 4 minutos en la primera y los 15 minutos en la segunda.
Fue sin discusión, el mejor atleta en cross que tuvo España en 1963, dentro de su categoría de juniors.
Fue finalista del Alerta de Plata de 1963, con estos méritos.



El joven atleta de Guarnizo, era el actual campeón de España de cross en la categoría junior; primer juvenil y quinto en la clasificación general del Cross de las Naciones; vencedor del Cross Internacional Martini de Bruselas; campeón nacional de 5.000 metros en juniors y sénior, y campeón de la marina española en 800, 3.000 y 15.000 metros.

Antonio Gómez, natural de Guarnizo, perteneciente a una familia de grandes atletas.



































viernes, 31 de julio de 2020

ASTILLERO baños de ola y baños flotantes. (1857-1935)



(Colección familia Aguero)











Por 1857, a El Astillero acudían los forasteros a las aguas minerales y baños de mar.


Si tuviese que decir desde cuando hubo baños flotantes en Astillero, muy difícil seria confirmarlo, pero en el año 1862, ya se hablaba de ellos.

Para los veraneantes que acudían desde Madrid u otros puntos de la Península a la Montaña para respirar frescas brisas de sus montañas y de las espumosas ondas de su agitado mar, existían  tres clases de baños flotantes, los del Sardinero y los del Astillero.

En principio eran más partidarios del Sardinero, donde se tomaba el verdadero baño de mar, porque era el punto de la playa donde el mar cantábrico hacía gala de toda la imponente fuerza de sus majestuoso oleaje.

En Astillero por entonces, era un pueblo de casucas feas agrupadas sobre un terreno accidentado y montuoso, desde el cual se bajaba al mar, pero teniendo las señoras que allí deseaban bañarse que tomarse el trabajo de embarcarse en un bote y cruzar hasta el extremo de la orilla opuesto, sitio retirado, donde la diosa del poder pone a cubierto de miradas imprudentes.

Fue importante el servicio de baños de ola, como se conocía, en épocas veraniegas, donde acudían muchos visitantes al pueblo de Astillero, considerado en esa época, como el lugar turístico de alta burguesía después de Santander.

Las casetas de baños, construidas en madera, tenían un acceso a ellas por detrás y enfrente a la ría, existía el acceso a la playa donde disfrutaban los usuarios del baño. En el interior existía cuartos para el cambio de ropa y baños calientes.



En diciembre de 1876, los señores Felipe Sanchez Díaz y Joaquin Bolado, presentaron autorización para construir una casa permanente de baños y un embarcadero flotante en la playa del pueblo de Astillero.



Por R.O. de fecha 6 de junio de 1877 , la Dirección General del Ministerio de Fomento y de acuerdo con el dictamen emitido por la Junta consultiva de Caminos, Canales y Puertos, el S.M., el Rey, autorizó a los señores Felipe Sánchez Díaz y Joaquin Bolado, la construcción en el Astillero, de una casa de baños y un embarcadero flotante.

Las obras se ejecutarían con arreglo al proyecto presentado y bajo la inspección y vigilancia del Ingeniero Jefe de Santander.

En el plazo de 15 días, los concesionarios deberían consignar en la Caja general de Depósitos la cantidad de 1.000 pesetas, como fianza.

Se daría principio a las obras dentro de dos meses y quedarían terminadas en el término de un año.

La playa continuaría siendo de uso libre, a excepción de la zona de 24 metros de longitud que comprendería la casa de baños, que sería para su servicio.

Las obras que se construyan y el terreno que se ocuparía quedarían sometidos a las servidumbres de salvamento y vigilancia litoral.

La casa de baños de los señores Bolado y Sánchez, quedó terminada por el año 1878 y se encontraba a pie de la ría, con entrada directa desde lugar del baño.



Por octubre de 1882, en el Astillero, se encontraba atracados los baños flotantes del señor Dosal. los cuales se venían utilizando en la bahía de Santander.



El 4 de mayo de 1883, el Boletín Oficial de la Provincia de Santander, por Real Orden del Ministerio de Fomento, se acordaba autorizar al señor Agapito Salas, la construcción de una varadero y casa de baños en la ría del Astillero.

Don Agapito Salas, había presentado instancia y proyecto solicitándolo y vistos los favorables informes del Ayuntamiento local, del Comandante de Marina, de la Junta provincial de Sanidad, del Capitán general del distrito, del Ingeniero Jefe de la Provincia de Santander, del Gobernador de la misma; de acuerdo con lo propuesto por la Sección 4ª de la Junta consultiva de Caminos, Canales y Puertos y de conformidad con la Dirección General.

S.M. el Rey, tuvo a bien acceder a lo solicitado y concederle al aprovechamiento del trozo de playa de la margen izquierda de la ría del Astillero, que pretendía ocupar para establecerse con una varadero y una casa de baños.

Las obras se construirían con arreglo en un todo al proyecto presentado y bajo la inspección y vigilancia del Ingeniero Jefe de la provincia de Santander.

Antes de empezar las obras, el concesionario consignaría en la sucursal de la Caja general de Depósitos de Santander, la cantidad de 165 pesetas a que asciende el 1 por 100 del presupuesto, cuya carta de pago presentaría oportunamente al Ingeniero Inspector como justificante del cumplimiento de esta obligación. La citada fianza no le seria devuelta al concesionario mientras no acreditase haber ejecutado obras por valor de la tercera parte del presupuesto. Estas darían principio en el término de dos meses y se terminarían en el plazo de un año.

En fecha 6 de mayo, se publicaba una Real Orden, autorizando definitivamente al señor Agapito Salas a construir el varadero y la casa de baños, según los proyectos presentados.

Vistos los favorables informes del Ayuntamiento del pueblo, del comandante de Marina, de la junta provincial de Sanidad, del capitán general del distrito, del ingeniero jefe de la provincia de Santander, del gobernador de la misma; de acuerdo con lo propuesto por la sección 4ª de la junta consultiva de caminos, canales y puertos, y de conformidad con esa dirección general:

S.M. el REY, ha tenido a bien acceder a lo solicitado por don Agapito Salas, y concederle el aprovechamiento del trozo de playa de la margen izquierda de la ría del Astillero, que pretende ocupar para establecer un varadero y una casa de baños; entendiéndose que esta concesión se hace sin perjuicio de tercero, salvo el derecho de propiedad, y con sujeción a las condiciones siguientes:

1º-. Las obras se construirán con arreglo, en un todo, al proyecto presentado y bajo la inspección y vigilancia del ingeniero jefe de la provincia de Santander, quien antes de dar principio a los trabajos hará el replanteo general y el deslinde del trozo de playa correspondiente al dominio público que se otorga en esta concesión.

2º. Antes de empezar las obras el concesionario consignará en la sucursal de la Caja general de Depósitos de Santander la cantidad de 165 pesetas a que asciende el 1 por 100 del presupuesto, cuya carta de pago presentará oportunamente al ingeniero inspector como justificante del cumplimiento de esta obligación. La citada fianza no le será devuelta al concesionario mientras no acredite haber ejecutado obras por valor de la tercera parte del presupuesto.

3º. Estas darán principio en el término de dos meses, a contar desde la fecha de la concesión, se continuarán sin interrupción y se terminarán en el plazo de un año, contado desde la misma fecha.

4º. Terminadas las obras, certificará el ingeniero jefe, con todas las formalidades prescritas en tales casos, que aquellas se han ejecutado con arreglo al proyecto y que se han cumplido todas las cláusulas de la concesión. Los gastos que se originen con el reconcomiendo, así como todos los demás que exija la inspección y vigilancia de los trabajos, serán de cuenta del concesionario.

5º. Durante la construcción no podrá transferirse esta concesión sin permiso del gobierno, ni podrán introducirse variaciones que alteren el carácter del proyecto sin pedir y obtener previamente la debida autorización.

6º. Si el Estado tuviere que ejecutar obras en el sitio que ocupan el varadero y la casa de baños y ofreciesen estas construcciones obstáculos para su realización, está obligado el concesionario a demolerlas y retirar los materiales en el plazo que se le señale, sin tener derecho a indemnización de ninguna clase.

7º. La falta de cumplimiento por parte del concesionario de cualquiera de las condiciones anteriores, producirá la caducidad de la concesión, siguiéndose entonces los trámites análogos a los que prescribe el art. 29 y siguientes del reglamento de 6 de Julio de 1877 para la ejecución de la ley de obras públicas.

(Real Orden a V.I. para su conocimiento y demás efectos. Madrid 18 de abril de 1883.)



En las fechas de noviembre de 1887, don Victoriano Gorostegui y Serna, había presentado en la Sección de Fomento, un proyecto en solicitud de autorización para establecer unas casetas con destino a baños en la playa Norte de la ría de Astillero.



En septiembre de 1890, en providencia dictada en los autos de concurso de acreedores de don Joaquin J. Bolado, se sacaba a pública subasta los bienes de su propiedad:

Una casa de baños sobre la playa del Astillero, de mil quinientas pies de superficie con sus aparatos y bañeras de mármol para baños clientes; linda por los cuatro vientos con terreno de la playa y mar del Astillero.

La tasación pericial fue de 1.500 pesetas.



En 1894, los baños flotantes que prestaron servicio durante la temporada de verano atracados en el muelle de Calderón, en Santander, fueron remolcados hasta el Astillero, sitio de residencia de invierno

El 21 de junio de 1896, el Ayuntamiento de Astillero, acordó a la ejecución de una galería balnearia en el pueblo, en el sitio de "Escollera de la Fábrica Vieja"


Esta obra se haría por subasta pública que tendría lugar el cinco de julio, a las diez de la mañana en la Casa Consistorial, bajo el tipo de 1.114 pesetas.

De este llamado balneario, se desconoce si se construyó y si llegó a funcionar.



En fecha octubre de 1900, los baños flotantes del señor Ramón González del Corral fueron remolcados al Astillero, por el vapor Cuco, para ser fondeados.

Por estas fechas, la Alcaldía de Santander, había publicado un bando con las reglas que los bañistas debían usar y que la Alcaldía de Astillero, también se ajustó a las condiciones de las casetas instaladas en el municipio:

Respectar las zonas designadas para bañarse según el sexo.

La zona acotada mediante la concesión a los propietarios de las casetas, respectarla, sin que puedan entrar en ellas personas que no hagan uso de las casetas de los establecimientos.

Quedaba prohibido bañarse en las casetas y en los demás puntos cercanos a ellas, sin el traje conveniente, el cual no debía ajustarse al cuerpo ni mostrar escandalosamente sus formas.

Ninguna persona podría bañarse en las zonas señaladas para el otro sexo.

Se prohibía proferir en los sitios señalados para tomar baños, expresiones contrarias a la decencia y hacer toda clase de demostraciones indecorosas, así como molestar a los que se bañasen.

Los establecimientos particulares de baños fijarían al público una tarifa impresa de los precios que debían abonarse por ocupación de la caseta y uso de las ropas y trajes de baño.

Las faltas de servicio o cualquier otra que merezca corrección, se denunciarían al agente de la autoridad encomendado de la oportuna vigilancia en los sitios de baños.

Todo incumplimiento de la ordenanza de esta norma, quedaría castigada con sanción y multa.



Entre los acuerdos del Ayuntamiento de Astillero, en las fechas de octubre de 1915, fue anunciar la subasta de los despojos maderables de la destruida caseta de baños.



El 20 de junio de 1917, fueron fondeados en Santander en el sitio de costumbre, los baños flotantes que estuvieron durante el invierno en el Astillero.



En los años 1928, en Santander los baños gratuitos donde acudían la gente, eran "Las Higueras", "San Martin", "El Promontorio" y "La Magdalena", pues quedaba lejos la playa del Sardinero, además de los Arenales de Maliaño, estos desaparecieron pronto con las obras de relleno de esa zona.

Dentro de la bahía existía un magnifico balneario, el del marqués de Robredo, destruido por el incendio.

Las dos casas de baños flotantes de la bahía, quedaban todos los años, fondeadas en la ría del Astillero y remolcados por un pequeño "Corconera" bajaban a amarrarse, a principios de temporada junto al muelle de pasajeros, ambos eran de propiedad del señor don Ramón G. Corral.



En 1929, el Centro del Ejercito y la Armada, daba cuenta de ciertas infracciones en el establecimiento de baños del Astillero y poniendo en conocimiento al Jefe Superior de Policía para tomar medidas y evitar tales infracciones.

Eran muchas las multas impuestas al propietario por la pasividad del servicio



En junio de 1931, se encontraba las casetas de baños del propietario Victoriano Gorostegui, quien había solicitado autorización para señalizar un paso necesario alrededor de las mismas para su arreglo y conservación.

El señor Gorostegui en el año 1931, solicitaba sus derechos de servicio como dueño de los baños marítimos, antes de conceder el cerramiento de terrenos propiedad de don Pedro del Castillo, lindantes con los que él tenía arrendados y que le perjudicaba en su negocio.

Fue el último propietario de casetas de baños instaladas en Astillero.




Muchos hemos conocido y aprovechado la ría, como el muelle, para bañarnos sin reparos alguno, ante la presencia de la gente.

Posteriormente, sería la playuca el sitio de baños para los pequeños y no tan pequeños, aunque el lugar preferido era el "muelluco" para darnos el chapuzón y el planchazo, sin mirar la profundidad o la altura.