viernes, 17 de mayo de 2019

ASTILLERO en los periódicos





Desde Astillero, durante años y en distintas épocas, se han editado periódicos/revistas a la venta y suscripción al público:



LA PROSPERIDAD, que fue el más antiguo y titulado como Periódico Popular, Provincial y Patriótico.
 Su primer número fue puesto en venta el 25 de marzo de 1894.
Se vendía los periódicos sueltos a 10 céntimos y existía una suscripción a él, por mes, trimestre y año, con pago adelantado de 0,50 pesetas, 1,25 pesetas y 5 pesetas.
Tenía una sección de anuncios, donde se anunciaban establecimientos y otros comercios de Astillero.
Se publicaba todos los domingos. La Dirección, Redacción y Administración, estaban instalados en Vista Alegre.

(desconozco cuantos números salieron, solamente he podido localizar siete).













LA PUBLICIDAD, periódico editado en el Astillero, bajo la dirección de Raimundo Menéndez Orra, quien fue ex-presidente de la Sociedad Ateneo Santanderino y  director del Colegio San Francisco.
Este periódico en 1895, fue llevado a los tribunales de justicia por el Ayuntamiento de Astillero, por un artículo en que esta Corporación se creyó calumniada.
También existió otro con el nombre de EL DEFENSOR DE ASTILLERO, en ese año 1895.


(estos periódicos pudieron circular solamente en el año 1895, ambos siendo director, Raimundo Menéndez Orra, quien también lo era de La Prosperidad, pero no he podido localizar ninguno, solamente información en prensa)






EL TROMMEL, periódico quincenal y "Defensor de la clase trabajadora".
El primero número salió en la fecha del 1 de mayo de 1906 y había que suscribirse para obtenerle, mediante suscripción con pago adelantado y por trimestre al precio de 50 céntimos.
Sus instalaciones se encontraban en la calle Industria, 7.
El Trommel desapareció por falta de dinero para poder sostenerle, aunque se vendían en el pueblo 400 números no era suficiente para continuar con las publicaciones.
Y otro motivo, fue que la constitución del Estado le prohibió la circulación imponiéndoles una multa de 125 pesetas que fue confirmada por el Juzgado.
















ASTILLERO, fue un boletín mensual de información local, que su primer número se publicó en diciembre de 1945.
Como su título, estaba dedicado a noticias locales del municipio.












GRADA, revista informativa municipal, su primer número fue en enero de 1984, con edición gratuita.









ASTILLERO PRESS, periódico Independiente Mensual, de difusión gratuita.
Era un periódico con mucha información dedicada a Astillero y municipio. En la hoja última, escribía Angel Vega Ruiz publicaciones, con el título de "Ecos de la Fuentuca el Astillero"
Estuvo en circulación bastante tiempo, hasta que desapareció.










EL DIARIO MONTAÑES, desde hace años viene publicando junto al periódico los domingos y para el municipio, un suplemento dedicado a EL ASTILLERO, con muchas noticias tanto actuales y antiguas.
En este suplemento en su hoja  última, está dedicada a IMAGENES E HISTORIAS, donde han venido escribiendo: M. Aranzazu Vega y José Ajuria.
Ahora lo hacen: Damián Garcia y Jesús María Rivas.



















viernes, 10 de mayo de 2019

ASTILLERO dos actas y un decreto







La primera de las actas a que hacen referencia, decía así:

" En esta población de Astillero y Casa Escuela del mismo, a 15 de junio de 1794, habiéndose congregado (siguen 50 nombres de cabezas de familia) y presididos por el señor Comisionado, les leí e hice saber el Real Despacho de Su Majestad y Señores de su Real y Supremo Consejo de Castilla de fecha 24 de diciembre de 1793; el otro posterior de 11 de marzo del corriente año en que se dio la comisión particular para la ejecución del primero; los autos y diligencias con su consecuencia obradas; y de estar el Subdelegado de Marina y Comisario de Santander, enteramente separados del uso y ejercicio de la Jurisdicción Real Ordinaria y sólo con lo respectivo a Marina; y últimamente el Auto en este día proveído por el señor Comisionado que ha motivado esta concurrencia; todo en presencia de dichos vecinos y enterados, dijeron: Que obedecían dichos Reales Despachos, y en su consecuencia unánimemente quieren y consienten que en dicha población se establezca la forma de gobierno con total independencia del Valle Realengo de Camargo, nombrando un Alcalde que ejerza la Jurisdicción Real Ordinaria; dos regidores primero y segundo, un Procurador sindico general y un fiel de fechos ínterin logran escribano público con la dotación correspondiente. Así lo dijeron y lo firmaron con su Merced todos los que saben...(que por lo visto eran solamente 21 de los 50 concurrentes). "

Este acuerdo no fue totalmente sancionado hasta el año 1800.

Aquellos buenos astillerenses no se imaginaban probablemente las grandes dificultades, económicas principalmente, con que la municipalidad había de tropezar, porque todos sus componentes eran de modesta condición y muy pocos para el reparto de las cargas que todo municipio entraña.

Se podría aplicar probablemente al Astillero de entonces la cuarteta que en época anterior se hizo célebre en Navarra:

"Cascante se hizo ciudad
el año mil y seiscientos.
Todos quedaron contentos
¡Al pagar me lo dirás!"

Pero el virtuosismo terapéutico de la fuente de La Planchada, que atraía al Astillero una floreciente colonia veraniega, y algún barco que de cuándo en cuándo se botaba en sus viejas y semiabandonadas gradas, hacían que el nuevo y diminuto municipio saliera adelante, aunque siempre en precario.
Tampoco podía prever El Astillero unos años más tarde, que iba a causarle el mayor disgusto de su vida aquella famosa Ley de Ayuntamientos, que nada más empezar a discutirla en las Cortes Españolas, provocó la caída del Gobierno que la presentó, porque el partido progresista no estaba conforme con que los alcaldes fueran nombrados "a dedo".
Efectivamente, esta ley, conforme transcurrían los años y cambiaban las circunstancias, iba sufriendo muchas modificaciones, hasta que en el año 1866 se introdujo una importante novedad en virtud de la cual desaparecían todos los Ayuntamientos cuyo censo de población no alcanzaba la cifra de mil habitantes.
Los Ayuntamientos afectados, entre los que se encontraba El Astillero -tenia unos 500 habitantes nada más-, habrían de agruparse entre sí o unirse a los limítrofes.
En virtud de esta disposición desaparecieron muchos municipios montañeses, pero El Astillero "remoloneaba" como queriendo ganar tiempo hasta encontrar una solución.
Estalló en esto la célebre revolución de septiembre de 1868, la cual al salir triunfante, relegó a segundo término, como es natural, este tipo de problemas administrativos.
Ya calmados los ánimos revolucionarios, el ambiente general español se hizo más demócrata, y entonces la municipalidad del Astillero, aprovechando esta favorable circunstancia, levantó la segunda acta, con fecha 16 de mayo de 1870, que por ser en esencia una reiteración de la transcrita en primer lugar, estimamos excusado reproducirla.
Pero a pesar de ello, el gran dilema continuaba en pie; o se integraba El Astillero en el Valle de Camargo como un pueblo más a él perteneciente, o se segregaba Guarnizo de Camargo para unirse al Astillero y, juntos, proclamarse municipio independiente.
Desde que se creó el Real Astillero, nunca como entonces estuvo su destino entregado totalmente en manos de Guarnizo.
Guarnizo sentía nostálgica añoranza de su antiguo territorio ocupado por Marina y, por otra parte, tampoco podía desoír la llamada del Astillero, su hijo laborioso, crecido y aventajado que se encontraba en tan precaria situación.
Y surgió el astillerense providencial, don Venancio Tijero Cordero, cuya habilidad, abnegación y desinterés personal lo sitúan, sin ningún género de dudas, entre los mejores.
La unión de ambos pueblos fue felizmente aprobada por decreto de fecha 30 de diciembre de 1871, lo que permitió a la nueva comunidad no solamente disponer de un censo de población que rebasaba el mínimo requerido por la famosa ley, sino que también se puso en línea con los demás municipios montañeses, por lo que a superficie se refiere, pues de un insignificante espacio vital que disponía El Astillero, pasó a tener 6,51 kilómetros cuadrados, lo que le situó en tercer lugar de la lista de los 103 Ayuntamientos que tenia la Montaña, comenzando a contar por la cola; aún tenían detrás a Argoños y a Reinosa que, pese a su indiscutible importancia, solamente disponían de 4,12 kilómetros cuadrados. (En cambio, en renta "per cápita" estaba El Astillero en el nivel dos, pero esta vez comenzando por la cabeza de los ocho en que se dividía la provincia, o sea, por encima de los 40.000 pesetas.
Esta integración municipal, al coincidir con la explotación intensiva del mineral de hierro en esta zona, marcó un nuevo periodo de la historia de El Astillero, su época de renacimiento.

Este grabado que publico, corresponde al primitivo edificio recogido en los anales de La Ilustración Española y Americana, prestigiosa revista editada en Madrid en 1880, en la que destacaba sus magníficos grabados a plumilla, fieles notarios gráficos en una época en la que la cámara fotográfica aún no había aparecido.

Fue en el número correspondiente al 15 de junio de 1880, la publicación distribuida por toda España y en las colonias americanas que aún quedaban bajo el pabellón español, un excelente grabado con el edificio reciente construido en El Astillero que "estaba emplazado en la llamada calle Real, y en el solar que ocupaba uno de los que pertenecieron a la Junta de Agricultura, Industria y Comercio, conocido con el nombre de "Casas de la plaza", habiéndose modificado su alineación con objeto de regularizar la citada calle y dar mayor acceso al Paseo de la Planchada, según rezaba en la revista, cuya suscripción anual se elevaba a la nada despreciable cantidad de 35 pesetas.

















viernes, 3 de mayo de 2019

ASTILLERO Athetic Club de gimnastas.









El Athlétic Club, debió ser el primer equipo que consideramos de atletismo que hubo en Astillero, iniciándose en el año 1933 por el atleta Isidoro San Martin y después una vez terminada la Guerra Civil y tras unos años difíciles, surgió un nuevo equipo , el Club Guaramako por iniciativa de dos jóvenes astillerenses, Eduardo Hevia y Clemente Selaya.

Después apareció el equipo TASA, de Talleres de Astillero, que tuvieron destacadas actuaciones tanto a nivel individual de sus atletas como por equipos.


Del Athlétic Club, he podido localizar varias actuaciones en prensa sobre este club.


El día 21 de mayo de 1933, se anunciaba el festival infantil organizado por la Unión Juventud, en los campos de Miramar, como primer número del programa de actos que se celebraría con este motivo.
El orden que seguirá el festival será: Primero: desfile de todos los participantes; Segundo: "Cross" campeonato infantil de Santander, con un recorrido de mil quinientos metros, para niños menores de quince años, que se disputaría el trofeo "Juventud", por equipos de tres corredores; Tercero: exhibición de ejercicios de gimnasia rítmica, por treinta niños del Athlétic Club de Astillero, dirigidos por su presidente, señor San Martin; Cuarto: partido de futbol entre los equipos infantiles Betis Santanderino y peques del Invencible, de Castro, que disputarían el trofeo "Juventud" y Quinto: en el intermedio del partido carrera de sacos para niños menores de catorce años.
El día 21, se celebró con un éxito precedente las fiestas del Unión Juventud, dedicada al elemento infantil, donde tantas simpatías contaba entre el público.
Dio comienzo el festival con el desfile de los equipos infantiles que tomaron parte: peques del Invencible de Castro y Betis Santanderino; equipo gimnástica del Athletic, de Astillero y corredores de la prueba infantil de 1.000 metros y de la carrera de sacos.
El agua de la mañana desanimó a muchos participantes de la carrera pedestre, pues de 100 pequeños inscritos, sólo lo hicieron unos 60, dándose la salida a la prueba que tenía carácter oficial para el campeonato infantil y cuya clasificación fue:

1º. Velado, del Invencible, en 9-10.
7º. Puente, del Athletic, de Astillero, en 9-57.

El equipo del Athletic, de Astillero, no pudo clasificarse al trofeo de tres corredores, al no haberlo podido lograrlo.
 A continuación, el grupo de gimnasia del Athlétic, de Astillero, hicieron unos números de extensión de brazos, elevación de pecho, de rotación del tronco; izquierda, derecha o otras; flexión de piernas a media altura y flexión de las mismas en general y otros interesantes números de gimnasia, que fueron muy aplaudidos, así como a su profesor, don Isidoro San Martin.


El 25 de junio de 1933, se celebró nuevo festival benéfico con la participación del Club atlético de Astillero. La Federación colaboró en esta fiesta, tomando parte en la entrega de la bandera al Club.
Pronunció en el acto con unas palabras el presidente de honor, don Fermín Sanchez para a continuación efectuarse las carreras pedestres y demás números que constituían el programa.


El 9 de julio de 1933, la F.A.M. organizó un festival, en cuyo acto se entregó al equipo militar el trofeo que conquisto en sus demostraciones atléticas. Fueron invitados a él las escuelas y equipos de gimnasia.
Entre ellos, participó en el desfile el equipo infantil del Athlétic de Astillero, con una exhibición de saltos diversos, lanzamiento de jabalina y disco.


El 27 de julio de 1933, se celebró en los campos de Astillero, una interesante fiesta deportiva con motivo de la entrega al Athlétic Club la copa ganada en el torneo organizado por la Sociedad Unión Juventud.
Empezó la fiesta con unos vistosos y difíciles ejercicios realizados por el equipo infantil dirigido por el señor San Martin, quien viene realizando una meritoria labor con los pequeños.


El 29 de julio de 1933, se celebró en el Teatro Bretón el festival deportivo benéfico del grupo gimnástico Athlétic Club.
Los ejercicios de gimnasia sueca y en las anillas ejecutados por los pequeños gimnastas, bajo las ordenes del señor San Martin, fueron aplaudidos por el público que demostraron el cariño, bien merecido, de los peques.
Hubo además la exhibición de boxeo, entre Jesús Ruiz, campeón de Cantabria y Ceballos. Muy bien también la lucha grecorromana entre los señores San Martin y Campos. Este último hizo alarde, después, de sus fuerzas hercúleas, levantando pesos de 200 kilos con las dos manos y con una sola a toda extensión de los brazos.


El 18 de agosto de 1933, se celebró la segunda reunión atlética en los campos de la Universidad, en cuyas pruebas los atletas del Athlétic Club, compitieron con elementos de la valía de Agosti, Almagro, Bravo, Blanco y otros.
Por estas fechas, la Federación Atlética Montañesa, organizaba unos concursos de Educación Física, que estaban invitados dos grupos muy interesantes, escolares de Gimnasia, a cargo del equipo infantil de Astillero y la Casa de Asistencia Social.





El 21 de agosto de 1933, se reunión en junta general para aprobación de cuentas y nombramiento de Junta directiva y previa votación, quedó constituida la nueva Junta directiva del Grupo Athlétic de Astillero por los siguientes señores:
Presidente e instructor, don Isidoro San Martin; vicepresidente, don Juan Tarrero; secretario, don Ramón Garcia; tesorero, don Basilio Piró; vocal, don Carlos Martinez.
Referida Junta rogaba a los padres de los niños que integraban la Sociedad, se personen o giren una visita de inspección por el local con el fin de examinar los asientos de los libros.


El 6 de mayo de 1934, frente al Ayuntamiento, se celebró la exhibición deportiva del grupo gimnástico del Athlétic Club, integrado por más de sesenta niños, y cuyo instructor era el entusiasta deportista, Isidoro San Martin.
Ejecutaron los peques gimnásticos, con admirable exactitud y completa disciplina, varios ejercicios que fueron aplaudidos por el numerosísimo público que concurrió al acto.
Entre aquellos, los más destacados, fueron los saltos de altura a cuerpo limpio y los ejecutados en las paralelas. El niño, Martin León salto 1,40 metros; los niños Ricardo Martin y Angel Fernández, saltaron 1,35 y Agustin Molino y Felipe Garcia, 1,30. Otros niños hicieron saltos de 1,20. Todos ellos son niños de once a trece años.
Los ejercicios en paralelas llamaron mucho la atención por la seguridad y limpieza con que fueron ejecutados por los niños de corta edad.





El 11 de mayo de 1934, se preparaban para el domingo, una excursión a Bilbao por el grupo gimnástico del Athlétic Club, con el fin de realizar, ante diferentes entidades, varios ejercicios atléticos y gimnásticos.


El 23 de junio de 1934, la Junta directiva del Athlétic Club, tenía previsto un desplazamiento del equipo infantil a la villa de Bilbao, con el fin de conceder a los pequeños el premio a que se habían hecho acreedores y estimularles para su constancia y aplicación.
Para ello, solicitaron la colaboración de todos los vecinos del pueblo para que contribuyesen en su medida y se viesen colmadas las aspiraciones de los infantiles gimnastas.
A tal fin, se había abierto una suscripción voluntaria, habiéndose encargado la misma la Sociedad de visitar, casa por casa, a todos los convecinos a fin de recaudar las monedas de cobre, de cuproniquel, de plata y billetes, hasta poder conseguir mil pesetas.
En junio de 1934, el presidente del Club Gimnástico solicito para el viaje a Bilbao que el gobernador le facilitase una carta de presentación para su colega de Vizcaya, para participar en el festival previsto para el día del Carmen.


Fue el día 22 de julio de 1934, cuando participaron en Bilbao.




En las fechas de junio de 1935, el Athlétic Club, mantenía un equipo infantil de futbol.





El 12 de junio de 1935, se anunciaba el festival deportivo, organizado por la Sociedad Deportiva Unión Juventud de Santander, en los campos de Miramar y de los Arenales.
Tomarán parte en sus diversas pruebas, niños del grupo gimnástico del Athlétic Club de Astillero. Este grupo dirigido por su profesor, Isidoro San Martin, hará una exhibición de gimnasia, midiendo sus fuerzas con los grupos de C. Estanislao y A.C. de Padres de Familia.
La sociedad Athlétic Club hará el viaje en autobús, lo que ponía en conocimiento a los familiares de los niños que deseen acompañarles, acudan al domicilio de Isidoro San Martin, con el fin de organizar el viaje.


El domingo 30 de junio de 1935, tuvo lugar en los campos del Unión Club, un festival deportivo, organizado por el grupo gimnástico del Athlétic Club, con el fin de hacer entrega de los premios ganados en el festival deportivo celebrado días atrás en los campos de Miramar.
Dio comienzo el festival con un brillante desfile, en el cual abrían marcha los corredores ciclistas locales y a continuación el grupo gimnástico de Isidoro San Martin.
Terminado el desfile, los peques gimnásticos hicieron varias demostraciones de gimnasia física.
A continuación hubo saltos de pértiga por los jóvenes Felipe Garcia y Miguel Carrera, quienes saltaron 2,40 metros el primero y 2,35 el segundo.
La entrega de premios a los ganadores fue hecha por don Aurelio González G. de Rozas, médico local.


El 10 de julio de 1936, estaba previsto el viaje a la villa bilbaína, del grupo Athletic Club, para participar en los festejos que allí se estaba organizando con motivos de la festividad de Nuestra Señora del Carmen, para los días 16 al 19 de julio y en las localidades de Sestao y Santurce.













viernes, 26 de abril de 2019

ORFEON ASTILLERO-GUARNIZO año 1926











El Orfeón Astillero-Guarnizo gana en noble lid dos segundos premios en el Concurso celebrado en Torrelavega el 22 de agosto de 1926, en los Campos del Malecón.

Esta Coral a los dos años de su debut artístico, ha obtenido un señalado triunfo que orgullece al pueblo de Astillero y es de admirar si se tiene en cuenta que tres de los orfeones concursantes contaban en su reportorio con la obra impuesta por la Comisión de Festejos de Torrelavega y por su asesor.

Todo el éxito se debe al director del orfeón, don Jesús Soto, su entusiasmo, sus desvelos, su inteligente labor y su cariño, jamás desmentido hacia la agrupación musical han hecho el milagro de que los orfeonistas, en contados días, hayan vencido las dificultades de una obra tan ingrata y poco pegadiza al oído como es "En el bosque", que era la obligada del concurso.

El resto corresponde a los componentes que forman el laureado orfeón Astillero-Guarnizo, quienes sin otros elementos que su gran afición al canto se impusieron la difícil tarea de colocar la bandera de la coral en un lugar privilegiado.

El Festival dio comienzo a las 5,10 de la tarde, por la Banda Municipal de Torrelavega, con una selección de aires montañeses, siendo muy aplaudida.

A las cinco y media sale a escena la Coral de Reinosa al templete y comienza con la obra de libre elección "Aires compurrianos" de Guerrero.

Desde el principio denotan una visible nerviosidad, debido, sin duda, a ser los primeros que les ha correspondido actuar. En matiz, los fuertes dan sensación de obligados, por el empeño que especialmente los tenores y tiples, tienen en gritar. La melodía, más adaptada al ambiente regional de la obra, se produce con libertad amplia de mordentes y florituras más que con una dicción precisa y supeditada. Las voces blancas, escasas y no muy bien acopladas. Y la obra en sí, una producción más de Guerrero, el fecundísimo, y adaptada al patrón que hay cortado para música regional.

En la "obligada", el solo de barítono apenas se aprecia, por causa del conjunto, que canta fuerte, terminando algo confuso.

El cambio de tono, unidos y seguros hacen sonoridad brillante, equilibrándose las cuerdas. Y en final piano, algo flojillos de afinación los tenores primeros.

A las cinco y tres cuartos se presenta Transmiera, comenzando con "La Aurora" de Raventós. Después del primer trozo, que cantan bien, entran tomando la parte de primeros, las tiples y continúan ya unísono con aquéllos, ó bien alternando en llevar la melodía. En, boca cerrada, produce muy buen efecto, la melodía, realzada por las tiples, que cantan muy bien. El segundo tiempo, que es algo de repetición, lo hacen con acabada afinación y buen gusto, aunque demasiado movido sin centrar en la final.

El arreglo de la obra para coro mixto es discreto y resulta acertado. Suena muy bien.

En la obra "obligada" destacan bien acoplados al barítono. En boca cerrada, hay "pianos" interesantes, más elogiables que los fuertes siguientes, por su afinación, que es lo principal. El final encarna en la delicadez exigida por la obra. Pianísimo y con dulzura.

A las 6,10 y llegan los de Astillero-Guarnizo, comenzando con "Viva la Montaña", aires regionales.

Cantan con seguridad sus nutridas cuerdas. Los bajos no equilibran la cantidad de sonido que les corresponde aportar. Un niño tiene "solo" y lo hace muy bien, siendo interrumpido con "jipíos". Todo resulta valiente y acoplado. La obra, a trozos de popularidad y dificultad escasa. Consulta el director la afinación y comienzan la obra obligada, haciéndolo fuerte, algo demasiado, y así siguen hasta el "solo". En éste, el barítono no afina bien, y el conjunto tampoco procura destacarlo. La tendencia es hacer "fuertes". Dan sensación de afinación y acoplamiento, pero su director omite hacerles disminuir la sonoridad en tantos casos.

Llega Castro Urdiales, a las seis y media y canta "La fe y la esperanza", de Dardo Janín ¡Bien, viene Castro". Esto es el sentir general de los espectadores. Esto no es mi Juan, que me le han cambiado. Estos no son los desorganizados, los disueltos errantes en dos pequeñas agrupaciones, ó en ninguna. Estos señores parecen haber oído el clarín que llama para luchar y, "como un solo hombre", se han aprestado a defender el estandarte de Castro. Y á, fe que lo consiguen. Cantan con maestría, haciendo el matiz más perfecto ¡Qué reguladores! ¡Que delicadeza en los "pianísimos"!. En los "fuertes" es en lo que menos fuertes estaban, porque aún suenan algo, poco. Hay cambio de tono y nos hacen falsetes los primeros tenores que suenan a armonía celestre.

En el tiempo de boca cerrada, suena a órgano mayestático. Tal es el colorido que impregnan en el conjunto. Esforzándose en procurar sonoridad brillante, finalizan con unos acordes valientes que entusiasman delirantemente a todos los espectadores.

Continúan con la obra obligada recalcando graciosamente frases que nadie había hecho, dentro de un "pianísimo" con regulador perfectamente graduado. La afinación por descontada ¡Un poco mejor que la de los órganos instalados en la feria!.. Canta el barítono su "solo" con la seguridad que la presta el conjunto asemejado a un arrullo de realce y homenaje. En boca cerrada, matiz muy preciso. Acaso en toda las obra, algún exceso de "pianísimo". Y el final, un alarde de maestría, por la delicadez y depurado gusto que pusieron.

Todo el público, ha otorgado con su mayor ovación los dos primeros premios a los castreños, y, en justicia, se los merecen.

Han terminado a las siete y acto seguido sube al templete Peñacastillo, que en lugar de cantar la anunciada obra "Marineresca", opta por una jota aragonesa. La obra es alegre y bonita, pero sin dificultad alguna, si no es la tercera copia, muy aguda y exigente de estilo y voz. El conjunto es comporta afinadito, sacando algún partido de la obra.

Y en la obligada "En el bosque", que tanto, han dado que decir, cantan casi sin dirección, porque ha perdido ésta la serenidad. Comenzaron bien, pero la batuta no supo ó no pudo guiarles y cantarles en varios momentos que sonaron mal. De todos modos, hicieron cuanto pudieron con buena voluntad y de no apoderarse de ellos el nerviosismo y la duda hubiera sacado bastante más partido.

Los Coros Socialistas, de Santander, que se hallaban inscriptos, no se presentaron, alegando tener algunas bajas de orfeonistas principales.

Resultado del Concurso:
Primer premio, orfeón de Castro Urdiales
Segundo, orfeón Astillero-Guarnizo
Tercero, orfeón Montañés-Transmiera.
El Jurado compuesto por los señores Celayeta, Bretón, Sáez de Adana, Apellániz y Alegría.

El ganador, el orfeón de Castro, canta de maravilla y ese día todos pudieron saborear con deleite las bellezas de la obra de libre obligada, en la ejecución de la cual también sus lunarcillos, casi imperceptibles, que con gran maestría supieron cubrir los expertos castreños.

Al orfeón de Astillero-Guarnizo en su primer concurso a que habían acudido, ha de enorgullecerles por su triunfo legítimo.

El Orfeón recibió muchas felicitaciones entre ellas la del alcalde, don Adolfo Nieto y la de la Sociedad de Oficios Varios de Astillero.

Muchas son las felicitaciones recibidas por el orfeón después del triunfo obtenido en el concurso de orfeones de Torrelavega.










viernes, 12 de abril de 2019

ASTILLERO visto por el fotógrafo Federico Ibaseta




En 1997 se expuso en la Sala Bretón, una selección de fotografías realizadas por don Federico Ibaseta Rosillo, sobre Astillero.

Habría que destacar del señor Ibaseta, su faceta fotográfica y quien fue jugador destacado del Unión Club.

En ellas, figuraban personajes astillerenses en el muelle, sus botes, sus barquías y el entorno de la ría.

Las magnificas fotografías demuestra la sensibilidad y su cariño hacia su pueblo natal.

Don Federico Ibaseta, estaba casado con mi tía, Ramona Vega Lloreda y a quien siempre le tengo admiración por su gran afición a la fotografía.












Una selección de esas magnificas fotografias que
figuraron en la exposición



Eloy Cayón



Cayetano Fernández Gutiérrez "Tano" "Vedrines"
Es de la ria taxista
hace poco echó el tercero
vive tranquilo, optimista
es honrado jornalero
aunque Mier diga e insista
que gana más que un torero.


 José Fernández Gutiérrez "Rellena"
Gran pescador ¡vive el cielo!
y que a nadie se encomienda
para lanzar el anzuelo
y pescar, casi en un vuelo.



Ramón del Castillo Cuesta



 Ramón Astigarraga
Infatigable viajero
que afanoso de pescar
en julio igual que en Enero
de Bilbao al Astillero
viene y marcha sin cesar




Ramón Tamayo
Es obrero extraordinario
y un pescador excelente
igual construye un rosario
con restos de un recipiente,
que pesca , si es necesario
una lubina imponente




Frutos Diego Gómez y Luis Quintanal Tijero
A veces son alpinistas,
otras veces, pescadores
cuando hay fútbol, futbolistas,
pero siempre altruistas
y honrados trabajadores



Barquía "SAN JOSE"
propiedad de Cayetano Fernández Gutiérrez
desde que en 1946 se la adquirió a José del Castillo Lastra





Barquía RUISEÑORA
Cayetano Fernández Gutiérrez "Tano" a los remos,
y el yate Faján, junto al cargadero de Orconera





Barquía PISUETA
con Angel Fernández Gutiérrez, al remo
frente a La Fondona





Barquía MARUCHI
propiedad de Juanin del Castillo




De paseo en el bote "Vicentín" hasta el puente
medieval de Solia, en Villanueva de Villasescusa




Bote LA PEÑUCA
paseo maritimo hasta el puente de Solia.




Yate YOUKI
con Antonio Huidobro a la caña




Embarcación JOSE MARIA
con Cholo Garcia-Irureta a la caña
en la ria de El Astillero



Yate FAJAN
con su armador Francisco Mier del Cerro, a la caña