jueves, 7 de diciembre de 2017

ASTILLERO sus farmacias





farmacia de Antonio Arce, en calle Vista Alegre




La historia de las farmacias o boticas de Astillero, es difícil de conocerlas, pues los primeros inicios data de 1882, según información que he podido conseguir.


En Astillero, en 1882, figuraban tres farmacéuticos: José Adrau, Sebastián Crespo y Francisco Gutiérrez Díaz. La población tenía 1.277 habitantes.
Aunque estos farmacéuticos, también ejercían como médicos.

En abril de 1885, el Ayuntamiento de Astillero, publicó que se encontraba vacante la plaza de farmacéutico titular de ese distrito, para el suministro de medicamentos a enfermos, con una dotación anual de 625 pesetas.
Los aspirantes deberían presentar sus solicitudes acompañadas de certificación de sus títulos académicos.

En 1900, Astillero, con 1.565 habitantes, solo se conocía una farmacia: la de Ramón Aguirre y Larrauri.

En 1903, con 2.880 habitantes, Astillero, contaba ya con dos farmacias: Ramón Aguirre y Nicolás Pardo.
Ramón Aguirre murió el 18.12 1906.

En el año 1910, seguía como farmacéutico, el señor Nicolás Pardo.
En este año, se estableció una nueva farmacia en la calle Vista Alegre, el Licenciado, don Antonio Arce Pérez-Albeniz.

En mayo de 1912, la farmacia que regentaba el licenciado Nicolás Pardo, cuyo local era anteriormente ocupado por su antecesor don Ramón Aguirre, inauguró su nueva instalación con una reforma espléndida.
No había omitido gasto alguno para conseguir poner a la altura de las mejores en el ramo de la farmacia moderna. Llamaba extraordinariamente la atención, el mobiliario y decoración en la parte destinada al público, con un gusto exquisito artístico, como la parte dedicada a laboratorio químicos y especialidades nacionales y extranjeras que obligada a tener por entonces a una farmacia moderna; así como también un gran número de aparatos para la elaboración de los preparados galénicos.
No tardó mucho tiempo, en abrir un nuevo local, junto a la farmacia, destinado a droguería.
En 1912, la farmacia del señor Arce, se traslado a un edificio adquirido por él, en la calle San José.






Por 1917,  estaban dado de altas en la Contribución Industrial y de Comercios, los farmacéuticos: Ramón Aguirre y Antonio Arce. Nicolás Pardo como droguería.

En 1919, don Sebastián Asenjo Pascual sustituye a Nicolás Pardo en la farmacia.
Tendría 23 años, cuando se hizo cargo de ella.

En los años de la postguerra, seguían establecidos Antonio Arce Pérez y Sebastián Asenjo Pascual.

Por 1958,  estaba como farmacéutico don Sebastián Asenjo Pascual y había  prorrogado su vigencia autorizada para ser propietario de su Laboratorio, situado en calle Generalisimo Franco.
El farmacéutico Antonio Arce Pérez, le sustituye su hijo también farmacéutico, don Antonio Arce de la Llama.





En los años 80, es Antonio Arce de la Escalera, quien sustituye a su padre y se hace cargo de la farmacia, hasta hoy.
Viene dirigiéndola con mucho orgullo, al ser la tercera generación de una familia acreditada y reconocida de siempre en el pueblo.

Por parte de Sebastián Asenjo, es su nieta, Ana Gómez Pardo Asenjo, quien regenta actualmente su farmacia en la calle Francisco Diaz Pimienta  nº 11, desde 1998.
El antiguo edificio ya no existe, fue derrumbado en el 2006 y mientras estuvo en construcción, se instaló a otro local situado en la misma calle y ahora a vuelto a su ubicación de origen..
Durante los últimos años de Sebastián Asenjo, estuvo una farmacéutica provisional, hasta que por fin se hizo cargo Ana Gómez.
De la anterior farmacia, que era muy bonita, con muebles decorativos y unos techos preciosos y acogedora, fue reformada para actualizarse siendo ahora más funcional y moderna.

Hoy la farmacia Arce, sorprende al comprobarse como el local actual sigue llamando la atención de muchos curiosos.
Este negocio familiar fue iniciado por su abuelo hace ya más de cien años y aún permanece prácticamente intacta su estructura originaria, con leves modificaciones tendentes a conseguir una mayor comodidad y funcionalidad en el loca.
Entre esas modificaciones, una de las que más llama la atención entre los clientes más veteranos, es la desaparición de una barra estrecha con un remate de mármol que hacía las veces de mostrador y ha sido sustituido por uno más práctico y actual.
La estructura originaria de la planta se modificó también hace años para acoger en su superficie el local que ocupaba la mercería y que también era regentada por la familia Arce.
Pero todas estas modificaciones no han perdido casi nada el diseño original y han permitido mantener el espíritu inicial de sus fundadores, consiguiéndose así una perfecta y equilibrada armonía entre tradición y modernidad, conservación y funcionalidad.
Los modernos y asépticos armarios y estanterías, conviven con los viejos muebles de madera de pinoteca que se extienden de arriba a abajo y circundando las paredes de la botica.
Los frascos y envases actuales comparten las estanterías con viejos tarros de original diseños, que olvidaron hace años su función originaria y se alinean como meros objetos decorativos llenos de sustancias colorantes o productos curiosos, como la bola de opio que contiene uno de ellos.
La farmacia de Antonio Arce, es una parte de la pequeña historial local de Astillero.


Hoy, en Astillero, existen cuatro farmacias, que son:
Farmacia Lda. Maria Antonieta Andrés, situada en calle Industria 96., regentada por Maria Antonia Andrés Dirube.
Farmacia Miralles, en calle Navarra, 1., regentada por Maria Josefa Miralles Vives.
Más las otras dos: Antonio Arce de la Escalera, en calle San José nº 12  y Ana Gómez Pardo Asenjo, en Francisco Diaz Pimienta nº 11


Tengo que decir que Antonio Arce de la Escalera, es un gran amigo, cuya amistad viene desde los años del "Convento"







viernes, 1 de diciembre de 2017

ASTILLERO peluquerías o barberías





Peluquería de los hermanos Hernández Gómez (1957)





Las peluquerías o barberías que han existido en Astillero, es difícil de conocer o tal vez, habría que hacer una investigación a fondo para localizar a todos los que estuvieron establecidos.

En 1903, se tiene constancia de que figuraban en Astillero, las peluquerías de Juan M. Moreno y Carlos Muela.
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En los años 1917, figuraba como contribuyentes los barberos, Juan M. Moreno, Florencio Flores y Isidoro Bellido.
En Guarnizo, Lucio Pérez y Bernardo Martin.
Pagaban cada uno 28,80 pesetas de tributos.
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Por 1932, existían Serafín Boco, Fidel Pérez Gutiérrez (en Guarnizo), Eduardo Ramos y Isidoro Bellido López.
En ese año, el municipio tenía 5.355 habitantes.
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En los años 1940, en la calle Prosperidad, estaba establecido Donato, que se le conocía como Nato. Esta peluquería tuvo dos ubicaciones, siempre en la misma calle.
Por esos años, en un primer piso de la calle Churruca, cortaba el pelo a los caballeros y señora, Chucha la panadera.
Había otra peluquería junto a los hermanos Palazuelos, detrás de Quintanal, más bien a lado de la antigua impresa de los Campos. Era de Bellido y era un único peluquero.
Primeramente estuvo establecido enfrente del Ayuntamiento, junto al Banco Mercantil y la alpargatería Diego.
Este barbero, solía ir a las casas particulares para hacer el corte de pelo.
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En el año 1948, y según el Boletín oficial de la Provincia, don Amancio Hernández Gómez (Gildo), había solicitado al Ayuntamiento reparar las persianas del local de peluquería que tenía en arrendamiento en la plaza del mercado, con el telefono nº 120.
Por esas fechas de 1948, ya se conocía en la Plaza del Mercado, a los hermanos Gildo, Vicente y Macario.
De los tres hermanos, Macario, estuvo ejerciendo poco tiempo, llegó a trabajar en Aguilera y después estuvo de encargado en el Cine Pax.
Estuvieron muchos años, hasta que se jubilaron y terminaron por cerrar la peluquería.
En esta barbería iba a cortarse el pelo mi padre.
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Uno de los peluqueros más antiguo, Eduardo Ramos, estaba establecido en la calle Industria.
Al señor Ramos, le ayudaba su hijo Eduardo, quien se dedico más al atletismo y terminó siendo empleado del Banco Santander.
El local de esta peluquería era propiedad de la familia Sancha y el arrendamiento lo había contratado gratis a cambio de cortar el pelo a toda la familia, pero estos iban creciendo y decidieron otra solución.
Hoy todavía me recuerdo de esta peluquería del señor Ramos, pues era cliente, aunque no quería que me lo cortase, sino su hijo, pues el "viejo" me daba pánico y el hijo, con sus charlas con los clientes, a veces ni se enteraba que estaba yo sentado en la silla.
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A principio de los 70, en la calle Industria, junto al comercio Valverde, se encontraba en un primer piso, el peluquero Joaquin, que se inició con un estilo moderno de acuerdo con esa época.

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Ya en 1977, abrió  una peluquería Ricardo, que trajo un nuevo estilo en el corte de pelo y fue muy bien acogido por la juventud.
Fue en la calle 18 de julio, hoy Avenida de España.
La peluquería Ricardo, sigue todavía funcionando con su compañero, José Francisco Maroto.
También en la calle Leonardo Torres Quevedo, existe la peluquería de caballero Pedro.
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En la actualidad en el municipio, existen varias peluquerías "unisex".
Las peluquerías exclusivas de caballeros, ya van desapareciendo y el hombre viene utilizando las de "unisex"
Las de entonces a pasado a ser historia, eran prácticamente un salón de lectura. Los clientes acudían a ser rasurados y a cortarse el pelo con la intención de ojear y ojear el periódico.
Los antiguos barberos eran especialistas en barbas o en bigotes, logrando un modelo al deseo del cliente. Luego se incremento la higiene, la estética y los cuidados para dar gusto a quien se sentaba en los sillones.
Poco a poco, llegaron las batas cortas y de color, el corte de pelo a navaja y el lavado de pelo.





(me gustaria completar o ampliar más información de los peluqueros del municipio, para ello, necesitaria la colaboración de todo aquel que tenga datos para incorporar a este blog. Gracias)















viernes, 24 de noviembre de 2017

UNION CLUB temporada 1962-1963




Casuso - Fernández - Urbistondo - Arenal - Canor - Paulino
Chileno -  (hijo de Corada) -  Corada - Bedia - Campín - Julio





La temporada 1962-1963, el Unión Club quedó campeón regional de la Primera Categoría del fútbol cántabro.

En ese Campeonato, participaron los equipos: Castro, Barreda, San Justo, Naval de Reinosa, Buelna, Escudo, Candina, Soldevilla, Cayón, Callealtera, Sardinero, Madrid, San Julián y el Unión Club.

La plantilla unionistas fue: Casuso, Fernández, Urbistondo, Arenal, Canor, Paulino, Chileno, Corada, Bedia, Campín, Julio, Ismael, Gracia, Basio, Tarriga, Lolis, Guillermo, Miguelo, Chiri, Media, Castañera, Chiqui.

A ella se habían incorporados nuevos jugadores: los porteros, Gracia y Miguelo, procedentes del Candina y San Justo; Urbistondo del Barreda; Casuso, del Rayo; Corada, del Santoña; Chiri del Candina.

Los jugadores, Palazuelos, Ricardo Fernández y Guillermo, se reincorporaron después de haber cumplido el servicio militar.

Subieron al primer equipo, los juveniles, Mata y Navamuel.

Una plantilla compensada con veteranía y juventud, Casuso, Corada, Urbistondo, Canor y Campín y los juveniles, Arenal, Julio, Chileno y Lolis.

Arenal, con veintiún años, lo mismo rendía de defensa que de medio o interior y por entonces estaba viéndole el Racing, quienes le pretendía incorporar a sus filas.

Como entrenador, seguiría Mendi.

Además de haber adecuado el campo, presentado un magnifico aspecto, así como la reforma de los vestuarios con sus nuevas instalaciones.

Ante las buenas perspectiva que se presentaba para la temporada, la afición se había volcado en la secretaria del club para darse de alta como socios. En esa temporada el club contaba con 600 socios.

Después de haber terminado la temporada 1961-1962 y haber quedado eliminado de la promoción de ascenso a la Tercera División, por el Deusto, esperaban que la temporada que se presentaba sería la de volver ascender a la categoría superior.

En la primera vuelta, de los quince primeros partidos, habían ganado doce, empatado uno, en Muriedas, con el San Justo, donde se quedaron con ocho jugadores, perdiendo contra el Castro y en Barreda.

En el partido jugado contra los castreños, hubo muchos incidentes.

Después de este encuentro, el Comité de Competición, sancionaría al jugador del Unión Club, José González Corada, con una multa.

Suspendió a seis meses en sus funciones directivas al delegado de campo, por desconsideraciones con el equipo arbitral y multa al Unión Club.

Terminado el Campeonato, el Unión Club se proclamó campeón y con ello el ascenso a la Tercera División.

También ganaron el Trofeo Vidal de la Peña, por ser el máximo goleador de la competición.

Otro trofeo conquistado, fue el Trofeo Relojería Muñiz, como Premio a la Regularidad.

Fue un triunfo meritorio, ya que desde la jornada undécima consiguió ser líder hasta el final del campeonato.

Hubo un partido clave durante la temporada, el de Cabezón, con el Escudo, donde tenían que ganar para dejar sentenciado el título.

Ganaron por uno a cero y además la prima que les había prometido el presidente, don Leopoldo Pérez.

El triunfo se lo habían ganado tanto los jugadores, directiva y en especial, una persona querida dentro del club, el conserje, don Adolfo Saiz.

El campo de Astillero era por entonces el más taquillero de la provincia y siempre se llenaba jornada tras jornada.

La clasificación final del Unión Club en el Campeonato fue: 24 partidos ganados - 1 empate - 3 partidos perdidos - 83 goles a favor y 18 en contra: 48 puntos.











viernes, 17 de noviembre de 2017

UNION CLUB - Portugalete 17 noviembre 1963




Tino - Sardina - Lolis - Gelín - Miné - Fernández - Pérez
Carús - Armando - Lolo . Campín - Corada

Unión Club-Portugalete



Hoja de Lunes de Bilbao 18 noviembre 1963







El 17 de noviembre de 1963, se celebró el encuentro entre el Unión Club y el Portugalete, en los campos de Astillero.

En una tarde apacible, que impedía desarrollar buen fútbol, los astillerenses, vencieron por tres goles a cero.

El Unión Club había preparado un partido táctico y eso le llevo al triunfo.

Sus medios y defensas retrocedían rápidos en los contraataques contrarios, para cerrar con un marcaje severísimo en el borde del área, impidiendo las penetraciones vascas con decisión, pero cediendo territorialmente la zona ancha del centro del campo, donde los de Portugalete se pasaban la pelota con rapidez y precisión, llegando con soltura hasta el guardameta Pérez, que en dos intervenciones en el primer tiempo, evito algún gol.

El Unión Club, dominaba, pero sin continuidad en sus ataques por falta de cohesión.

A los treinta minutos del primer tiempo, en un centro desde la izquierda, Armando remata de cabeza a la red en un salto limpio y elegante, logrado el primer tanto.

En la segunda parte, el Unión Club continua con su táctica defensiva y el Portugalete insistiendo en sus ataques, pero si materizarlas en gol.

El Unión Club, realizó sobre el terreno, algunos cambios en su alineación, pasando Corada al centro del ataque, Lolo a extremo izquierda, Carús a interior y Miné, permutó su puesto con Sardina.

Con estos cambios, la defensa quedó reforzada y la delantera atacaba con más peligrosidad.

En la zona central, Miné salía al paso de los avances del Portugalete en una sacrificada labor de obstrucción, mientras que Carús y Campín, en una brega constante de apoyo a la media y lanzamiento a su delantera, confirmaban el buen juego.

El Portugalete ya no pudo hacer más y al cuarto hora de la segunda parte, quedó a merced del Unión Club, que se impuso por fuerza, seguridad en el triunfo y buen juego.

A los 23 minutos, un avance de Corada, basculando sobre la derecha, centró, pasando a Carús  que después de controlar el balón tiro a puerta, rebotando en el larguero, para que Campín y Carús resolvieron la "melee" enviando este último el balón al fondo de la red.

Después llegaría el tercero tanto, fruto de una brillante jugada del debutante Lolo, con pase retrasado a Armando, que solo ante el meta visitante, consiguió un precioso gol.

Todavía hubo una ocasión formidable de Corada, que fue detenido por un defensor con mucha picardía, llegando a engañar al mismo arbitro.

En el Portugalete, destacaron sus dos extremos, Pacios y Zuimendi y el delantero centro.

Por el Unión Club, el gran partido de Armando, la seguridad de la defensa, bien el portero y, en realidad, todo el equipo.

Los debutantes, bien, tanto Gelín como Lolo.

El árbitro, señor Juan, excelente su actuación, como sus ayudantes.

Alineación:
Portugalete; Líbano; Ismael, Feo, Basabe; Arangulz, Miñauz; Pacios, Tato, Iglesias, Hernania y Zuimendi.

Unión Club: Pérez; Lolis, Gelin, Miné; Sardina, Fernández; Carús, Armando, Lolo, Campín y Corada.

El 11 de noviembre, el Unión Club había solicitado al Nueva Montaña, la baja de los jugadores Carús y Gelín, para reforzar al equipo.

El Nueva Montaña, previa consulta con el Racing, autorizó la baja de Carús, quien debutó con los unionistas en el partido frente al Baracaldo.

En cuanto a las gestiones con el defensa central, Gelín, no tuvieron éxito al principio, ya que el jugador le interesaba al Racing para incorporarlo al Rayo para sustituir a Iglesias, que será destinado al Racing. Días más tarde, fue ya traspasado al Unión Club, debutando en el partido contra el Portugalete.

En estas fechas, el Unión Club, se encontraba con un "caso" totalmente imprevisto. Paulino, su portero, al no ser alineado en los últimos partidos, se había declarado en rebeldía, sin acudir a los entrenamientos.

En visto de este problema, el Unión Club, había solicitado los servicios del portero del Nueva Montaña, Tino Sedjouk, procedente de la cantera astillerense.

Petición que fue aprobada y el excelente guardameta Tino, volvió a pertenecer a la plantilla del Unión Club.










viernes, 10 de noviembre de 2017

ASTILLERO plaza de toros en 1971





Autor del cartel: Enrique Cortina












Por marzo de 1971, el matador de toros y a su vez empresario, Pablo Rueda, conocido como "El Norteño", se encontraba instalando la plaza de toros portátil de su propiedad para utilizar en las fiestas de San José de ese año.

Tenía previsto instalar en distintas localidades de Cantabria, pues resultaba singular, cómoda, segura, de bonita estructura, para atender las necesidades de los aficionados a los toros.

El propio "El Norteño" estaba implicado en la construcción con la ayuda del novillero leonés Felipe Zapico y quien había venido para dirigir las operaciones de montaje, dada su experiencia en estos menesteres.

La plaza, de principio, ofrecía total seguridad, su estructura era metálica, con el complemento de madera para las barreras, los burladeros y los asientos. El sistema era el de enchufe tabular, que facilitaba el montaje y desmontaje rápidos.

Podría llegar a ocupar mil quinientos espectadores. Tendrá un diámetro de 50 metros, descontando el espacio de localidades o sea, de ruedo, 30 metros.

El coso se instaló en terrenos justo al puente de San Salvador (entre Industrias Anjo y Mármoles Santal).

El cartel anunciador lo formarían el rejoneador López Chávez y en lidia a pie, mano a mano, Oscar Cruz y "El Norteño"

El 18 de marzo, días de antes de la festividad de San José, se anunció la suspensión de la corrida de Astillero, dada la inseguridad del tiempo reinante y máxime cuando las predicciones meteorológicas anunciaron un empeoramiento.

Por lo tanto, la temporada taurina montañesa, no se iba a inaugurar en marzo, dejándolo para más adelante el comienzo.

Quedaba aplazado este festejo, para el mes de abril.

Tampoco en esta fecha, se pudo celebrar la corrida, por coincidir en estas fechas, con el trágico suceso de la explosión del buque Okeania, en Astillero.


El programa de festejos de las Fiestas de San José, estaba organizado en distintos días:

El día 18, la primera monumental verbena.

El día 19, fiesta del Santo Patrón, a las 11,30 baloncesto entre los equipos Bansander (campeón regional) y el Astillero O.J.E. III Trofeo San José.

A las 4,45 de la tarde, la gran Corrida de Toros.

A las seis de la tarde, la primera romería. A las once de la noche la segunda verbena que durará hasta las dos de la madrugada.

El sábado 20. A las doce de la mañana, carrera ciclista II Gran Premio San José, Categoría nacional. Carrera por eliminación en el circuito interior de El Astillero.

A las 4,45 de la tarde, Gran espectáculo cómico taurino musical.

A las once de la noche, sensacional verbena.

Domingo 21. A las 10,30 de la mañana, carrera ciclista para aficionados de primera y segunda categoría.

La prueba del Gran Premio San José, se corrió bajo un continuo aguacero. El triunfo fue para el guipuzcoano Izaguirre, que se impuso al final a José Pedro Gutiérrez.

A las 11,30 de la mañana, decisivo partido de baloncesto para el campeonato junios, entre los equipos Escolapios y Astillero O.J.E.

A la partir de las seis de la tarde, segunda gran romería y con ella darán fin a las fiestas.

Todas estas serán amenizadas por la famosa Orquesta Castilla.

El día 23, se celebró un partido amistoso entre los veteranos del Unión Club y los de Madrid-Bilbao.
El encuentro se jugó con un tiempo infernal que deslució mucho el partido, al encontrarse el terreno de juego extremadamente difícil para la práctica del futbol.

Los madrileños y bilbaínos demostraron ser mejores que los astillerenses

El partido terminó con empate a uno. Soroa marcó el gol del combinado y Argos consiguió el tanto del empate de los unionistas.

Telete y Celestino Rodriguez dirigieron el partido con el acierto proverbial en ellos.

Jugaron en cada equipo:

Veteranos Madrid-Bilbao: Izquierdo, Barrasa, Etura, Eguzquiza, Pachin, Renteria, Moreno, Soroa, José Luis, Alvarez, Fede Bilbao, Aizpurua, Rafa y Muñoz.

Veteranos del Unión Club: Tino, Amadeo, Tomás, Santin, Urbistondo, Arenal, Macario, Benavente, Vega, Rey, Alonso, Lujambio, Argos, Cubano, Campín, José, Lolis, Diego y Serena.


De estas fiestas, algunos podrán recordar la plaza de toros instalada y que no llegaron a presenciar corrida alguna.








viernes, 3 de noviembre de 2017

ASTILLERO fiestas de Nuestra Señora de 1932





Vicente Trueba julio de 1932




Por esas fechas, se celebraron las fiestas de Nuestra Señora, con un gran programa de festejos, destacándose la actuación por primera vez en la propia ría del Orfeón astillerense.

La Comisión de Festejos estuvo presidida por don Valeriano Gutiérrez.

El domingo 15 de agosto de 1932, en los campos del Unión Club, jugaron un interesante partido el Invencible Sport, de Santander y el Athlétic, de Astillero.

Los jugadores santanderinos fueron citados en la estación de Bilbao, a las dos y media, para trasladarse en tren hasta Astillero.

El día 18., en la ría, por la noche, se celebró el concierto con la actuación del Orfeón de Astillero-Guarnizo y así se dio por terminado el ciclo de festejos organizados por la Comisión del Ayuntamiento, con motivo de la festividad de la Asunción y de San Roque.

Las verbenas y romerías de los días 14 y 15, estuvieron animadísimas.

La única verbena se celebró el 14, en la calle San José y la romería el día 15, en La Planchada. Este mismo día por la noche se celebró la verbena en el barrio de Vista Alegre.

Al concierto, acudió todo el vecindario de Astillero y gente de los pueblos inmediatos. La noche, bella y placentera, y el aspecto sugestivo en la ría, con su fresca brisa en estas noches estivales, invitaba acudir a tan atrayente acto.

El Orfeón, situado en una barcaza debidamente adornada con banderas y gallardetes e iluminada con multitud de farolillos a la veneciana, cantó varias obras de su repertorio, cuya interpretación obtuvo nutridas salvas de aplausos. También, fueron aplaudidos los niños del orfeón, que, ellos solos cantaron a coros dos canciones populares, muy bonitas.

El premio de belleza para forasteras fue adjudicado a la bellísima señorita, Adela Gordaliza, hija del médico de Villaescusa, del mismo apellido, y el señalado para las señoritas de la localidad, fué otorgado a la encantadora y hermosísima chiquilla, Rosita Vega, hija de don Emilio Vega, maquinista de la Marina Mercante.

Los cuatro jóvenes que integraban el Jurado, se vieron perplejos para cumplir su cometido, por el número de muchachas bonitas que asistieron a las fiestas.

Los premios otorgados consistían en dos preciosos mantones de Manila, que con mucho gusto , lucieron las monísimas nenas agraciadas durante la romería.

El primer premio y la copa del señor patriarca de las Indias, en las regatas de traineras, fueron ganados por la barquía patroneada por Emilio Coterillo, maestro mecánico de Talleres de Astillero.

El domingo 22 de agosto, tuvo lugar la carrera ciclista en un recorrido de treinta y dos kilómetros.

Entró en la meta en primer lugar, Fermín Trueba, hermano del célebre corredor y en segundo, Carranceja, los demás, en pequeñas diferencias.

Se establecieron dos primas en las pendientes de La Cebosa y El Bosque, que fueron ganadas: la primera, por Trueba y la segunda por Carranceja.

Los corredores de la localidad hicieron una excelente carrera, sobresaliendo Tomás Cebrecos, que durante aquélla siguió siempre en el pelotón de cabeza.

A las once y media llegó en automóvil el "as" montañés Vicente Trueba, que fue saludado con prolongada ovación. Fue un momento de intensa emoción y de explosión de cariño que por Vicente, sentían todos los deportistas montañeses.

El gran corredor, que en Francia, puso tan alto el pabellón español, se dirigió al Ayuntamiento, seguido de más de doscientos ciclistas y de todo el pueblo astillerense, y a su paso por las calles no cesaron los vítores y las demostraciones de efusivo afecto.

En el Ayuntamiento fue recibido por el alcalde, señor Gómez y algunos concejales, donde se le obsequió con un lunch, emprendiendo seguidamente la marcha a Santander, acompañado por una numerosa caravana de ciclistas.

Por la tarde se celebró la fiesta marítima, dando principio con la regata de barquías, entre las patroneadas por Paco Ruiz, por Alfredo Castillo y por Manuel Ferrer.

Venció la "Consuelo" de Alfredo Castillo, y la siguieron "El Anade" y "El Cholero", de Paco Ruiz y Manuel Ferrer, respectivamente. A la barquía de Paco Ruiz se le rompió un remo al empezar la regata y ello le resto para entrar el primero.

A continuación se echaron unos patos al agua, lo que resultó muy divertido y terminó la fiesta con una exhibición piragüistica que agradó mucho al numeroso público que presenció este espectáculo marítimo.

En lo deportivo, el partido anunciado del día 21, entre el Unión Club y la Unión Juventud, fue suspendido.

Después de estas fiestas y como novedad en el municipio, se instaló el Circo Parish, en La Planchada, donde  consiguieron  un éxito grande tanto en la taquilla como en las extraordinarias secciones artísticas.

Parece ser que fue la primera vez que se había instalado un circo en Astillero.



En estas fiestas, me gustaría destacar, como algo excepcional en ellas, la actuación del Orfeón en la ría o la visita a Astillero, del gran ciclista, Vicente Trueba. Como también, la primera visita de un circo al municipio.











viernes, 27 de octubre de 2017

ASTILLERO destructor "Marqués de la Ensenada"








El día 2 de octubre de 1981, a las cinco de la madrugada, un artefacto explosivo de gran potencia, colocado en el casco del destructor antisubmarino "Marqués de la Ensenada" estalló, ocasionando una importante vía de agua que origino la inundación de la cámara de las calderas de combustible.

La carga, posiblemente colocada directamente en el casco del buque, había ocasionado un boquete de forma cuadrada de unos tres metros de diámetro en la parte central de babor.

El destructor estaba atracado en el muelle, frente a la Comandancia de Marina.

Ese día a las 13:05, una llamada anónima recibida en el programa radiofónico "Onda Pesquera" de Radio San Sebastián, había reivindicado el atentado por la organización ETA, habiendo amenazado con otra próxima explosión en alta mar.

Afortunadamente, no se registró víctimas, pero según informó el comandante del destructor, José Luis Martinez Ripoll, "si la explosión se hubiera producido unos metros más hacia proa, podría haber habido muchos muertos".

Efectivamente, muy próximos a la parte afectada se encontraban los dormitorios de los marineros, que a esa hora de la madrugada se encontraban lógicamente dormidos.

Cinco minutos antes de la explosión una llamada recibida en el Parque de Bomberos daba cuenta de la colocación de "un petardo" que estallaría a las cinco en punto.

La rápida intervención de los bomberos municipales y de los hombres que se encontraban a bordo del destructor, limitaron los daños causados e impidieron que la inundación se propagara, lo que hubiera sido muy peligroso para la seguridad del barco.

El boquete practicado en la obra viva del casco fue taponado por buceadores de la Armada y dotación del destructor con un improvisado sistema de entarimado de grandes proporciones compuesto por tablones de madera por un lado, y por otro, por las propias colchonetas de los marineros que, aprisionadas al casco, hacían las veces de ventosas. La operación que duró aproximadamente una hora, impidió que siguiera entrando agua en la cámara de la caldera, que a pesar de todo quedó totalmente inundada.

En esos momentos, hubo un comunicado oficial, de los hechos ocurridos, del cuartel general de la Armada, que decía textualmente:

" La Oficina de Información, Difusión y Relaciones Públicas del Estado Mayor de la Armada, comunica que el artefacto que ha producido daños en el destructor "Marques de la Ensenada" puede haber sido colocado en unas vigas del muelle, por debajo del piso ".

"El explosivo al parecer fue de gran potencia. La rápida intervención de la dotación del buque, así como la eficaz colaboración de los bomberos y Guardia Civil, consiguieron limitar la extensión de los daños, impidiendo inundaciones peligrosas para la seguridad del buque ".

" Se ha efectuado el taponamiento provisional del orificio ocasionado por la explosión, que se encuentra por debajo de la línea de flotación, y se está actualmente a la espera de que, a media tarde, se traslade el buque a los astilleros de Astillero para su reparación definitiva ".

A las seis de la tarde, el destructor "Marqués de la Ensenada" fue traslado por dos remolcadores a Astillero de Santander para proceder a su reparación de manera provisional, ya que una vez subsanada las principales dificultades, el barco se trasladará a su base de El Ferrol donde sería sometido a una revisión ya completa y exhaustiva.

Los trabajos para taponar el boquete practicado por el artefacto explosivo, así como los de descarga y achique del agua se prolongaron a lo largo de todo el día y hasta el momento de ser remolcado y fueron realizados por miembros del cuerpo de bomberos, las dotaciones del propio destructor y las del "Gravina" y "Méndez Núñez" que precisamente tenían prevista su entrada en el puerto en la mañana de ese día.

En el mediodía el buque tanque "Teide" abarloó el "Marqués de la Ensenada", con el fin de trasvasar el combustible contenido en la otra caldera que resultó sin desperfectos.

Todas las cargas iniciadoras, así como los explosivos con los que va armado el destructor fueron colocados en camiones del Regimiento Valencia de Santander.

Por personal de Campsa fue esparcido gran cantidad de detergente en la zona cerca al destructor en donde se había formado una gran mancha de petróleo producida por la rotura de la caldera. Para evitar que la mancha se esparza y contamine la había se utilizaron alrededor de 80 bidones conteniendo el detergente, cada uno de una cantidad aproximada de 200 litros.

Por la tarde llegaron a Santander el capitán general de la zona marítima de El Ferrol, Miguel Romero Moreno y el almirante comandante general de la flota, Manuel Quijano Manso. Ambos estuvieron presentes en las tareas de achique de agua y descarga del barco y permanecieron en el puerto hasta que fue trasladado a Astillero.

Buceadores de la Marina, una vez remolcado el destructor, procedieron a recorrer toda la zona del puerto para asegurarse de que no se habría colocado ninguna otra cargo explosiva en sus inmediaciones.

El artefacto que hizo explosión, y que abrió una vía de agua en el agua en el casco del destructor de la Armada española "Marqués de la Ensenada" estaba compuesto, al parecer por unos cuatro o cinco kilos de "goma-2".

Personas expertas en materiales explosivos se inclinaron a opinar que la carga debió de ser colocada adosada al casco del destructor o más próxima a éste que al muelle, porque pese a que el agua es un elemento colaborador extraordinario en la propagación de la onda expansiva, de haber estado colocada junto a la defensa de madera de las machinas, éste tendría que presentar daños superiores a los que recibió.

Calcular cómo el autor o autores del atentado llevaron a cabo éste y concretamente cómo pudieron salvar las medidas de vigilancia para colocar la carga es sumamente difícil, pero algunas fuentes de inclinaban por dos teorías: Puede haber sido colocada la carga de "goma-2" o la mina magnética pegada al casco por hombres ranas que pudieron aproximarse al barco con la colaboración de un bote de los utilizados por los pescadores en la bahía. La otra posibilidad es llegar hasta la altura del destructor a través de los pilotos ubicados bajo la machina.

Se descartó en las primeras investigaciones llevadas a cabo, que la bomba durante la estancia del "Marques de la Ensenada" la tarde anterior en la dársena del Cuadro, del Barrio Pesquero, en el muelle de Campsa, para tomar combustible puesto que horas después ya atracado nuevamente a la altura de la Estación de Sanidad, a pocos metros de la Comandancia de Marina, fue inspeccionado detenidamente su casco por "hombres-rana" de la Armada, concretamente a las seis de la tarde, sin detectar alguna anomalía.

El objetivo de los autores de este atentado, era de alcanzar algún lugar vital del barco como pudiera ser su sala de máquinas, inutilizando ésta, aunque el impacto quedó no muy lejos de la cámara que alberga la "santabárbara" del barco, que de haber sido alcanzada, hubiera producido en número incalculable de víctimas; no solo entre los 318 hombres de la tripulación, sino de los barcos próximos e incluso de la población santanderina.

El ruido de la explosión no fué muy grande, puesto que si bien en lugares cercanos lo pudieron oír, no así desde otros puntos de la ciudad, que se enteraron de lo ocurrido más tarde.

El "Marqués de la Ensenada" era un destructor antisubmarino, versión modernizada -junto con el Roger de Lauria- del tipo "Oquendo" transformación que fue llevada a cabo diez años después de su botadura, que fue el día 15 de julio de 1959 en los astilleros de la empresa nacional Bazán, en Cartagena, donde fue construido y entregado al año siguiente a la Armada.

El "Marqués de la Ensenada" tenía una tripulación de 318 hombres y sus características principales eran: 117 metros de eslora, 13 m. de maga, 5,5 metros de calado y su desplazamiento era de 3.785 toneladas.

Estaba equipado con tres calderas y dos turbinas con una potencia de 60.000 CV. pudiendo desarrollar una velocidad de 13 nudos y tenía una autonomía de 3.150 millas.

Su armamento estaba compuesto por seis cañones de 127 mm. cuatro tubos lanzatorpedos sencillos y triples y tenía en su cubierta un helicóptero contando asimismo con tres radares de exploración aérea, de superficie y dos equipos de detección acústica y, un completo equipo de comunicaciones.

La labor de este destructor, que era el tercero que llevaba el nombre del que fue VIII Ministro de Marina de 1701-1781, era de cubrir misiones de impermeabilización de las fronteras marítimas, estando prevista su estancia de cinco meses en el puerto de Santander.

El destructor de la Marina "Marqués de la Ensenada" (A-43), una vez conocidos los daños producidos por la carga explosiva sobre su casco fue tratado por los técnicos de la Armada y de "Astilleros de Santander" de Astillero, con objeto de taponar, en el menor breve tiempo posible, el boquete y trasladar el buque hasta estos astilleros, para proceder en ellos su reparación.

Como media inmediata se colocó al barco un pallete, es decir, una especie de "venda" a base de una estructura de madera rígida con el interior de colchones de foamex, todo ello aprisionado con cables por debajo de la quilla y sobre cubierta, remolcando así a la nave hasta el Astillero.

El Marqués quedo varado en seco en el dique grande de esos astilleros, en donde como primera medida, le fueron conectados todos los servicios de agua, gas, electricidad, teléfonos, telégrafos, etc. a la vez que se procedía a la limpieza de agua en las sentinas inundadas, que habían sido afectadas por la explosión.

Esta operación de la limpieza de las sentinas, así como desgasificar la zona afectada, llevó varios días y de acuerdo con los técnicos de la Armada, se procedió a colocar unas nuevas chapas al casco del buque, labor que también ocuparía varios días.

La reparación se hizo perfectamente en Santander, dada la alta tecnología y el conocimiento de estos trabajos en unos astilleros como son los de "ASTANDER" en donde precisamente su especialidad reside en la reparación de buques.

Para comprobar mejor los daños y el sistema de trabajo en la reparación del buque, estuvieron el día 3 de octubre, en los Astilleros de Santander, el capitán general de la zona Marítima del Ferrol, don Miguel Romero Moreno, así como el almirante comandante general de la flota, don Manuel Quijano Manso.

Aproximarse al dique seco de El Astillero, para ver al buque, era tarea imposible e incluso aquellos que deseaba tomar fotografías, puesto que habían sido totalmente prohibidas. Se hacía sospechoso para la extraordinaria vigilancia armada todo aquel que se colocase detrás de un teleobjetivo, siendo labor imposible tratar de recoger gráficamente cual era la situación real del destructor y no digamos nada tratar de conocer el alcance de la vía de agua ya visible al estar en el dique seco.

Tras ser reparado el buque zarpó a El Ferrol.


El día 2 de octubre de 1981, fue una fecha para recordar para los santanderinos, por el triste suceso ocurrido en nuestra ciudad y también para los astillerenses, que pudieron contemplar durante días atracado en el dique al buque,  a pesar de las medidas de seguridad que existía.