viernes, 20 de abril de 2018

FERNANDO GARCIA LORENZO "El Gavilán"






Selección Española en un amistoso contra el Zidenice de Checoslovaquia en el Metropolitano, el 8 de enero de 1936.
Parados: Bienzobas, Ipiña, Vantolrá, Ciriaco, Guillermo Eizaguirre, Amadeo Garcia Salazar (seleccionar), Luis Regueiro, Fernando Garcia, Emilín y Campanal.
Abajo: Rafa Greño (masajista), Pedro Regueiro, "Chamaco" Urquiaga, Quincoces, Isidro Lángara, Herrerita y Conde (masajista)





Racing de Santander





Fernando Garcia Lorenzo, nació el 18 de diciembre de 1912, en Astillero, sus padres don Fernando Garcia y doña Modesta Lorenzo.
Eran seis hermanos, Filomena, Teresa, Hilario, Modesto, Marce y José.
Su padre Fernando Garcia Ramos, fue presidente del Unión Club y socio honorifico del club. Medalla al Mérito Deportivo.
Su hermano Modesto, fue jugador del Unión Club, Tanagra y Racing de Santander.
Hilario, también fue jugador unionista.



Sus primeros años fueron en el Infantil del Unión Club de Astillero. En las fechas de marzo de 1929, había participado en el Torneo de "El Cantábrico", contra varios equipos de la provincia.
La habitual alineación de ese equipo era:  Eduardo Compostizo; Antonio Gomez y Rodrigo Vega; Hilario Garcia, Fernando Garcia y Manolo Lombo; Víctor Cavia, José Giraldez, Manuel Bádenes, Florentino Mata y Ramón Alvarez.
Tenía 16 años y empezaba a destacarse entre estos juveniles.



En la temporada 1929-1930, subió al primer equipo del Unión Club. Uno de los primeros partidos que jugó fue contra la Cultural de Guarnizo,  el 12 de enero de 1930.
Jugaron este encuentro: Arteche; Peña y Santos; Cobo, Garcia, Tamayo; Castillo, Moncada, Cavia, Mata y Benavente.



El 15 de noviembre de 1931, ficho por el Racing de Santander. El joven Garcia había destacado por su fortaleza física en el encuentro jugado entre el Unión Club y el Racing de Santander en el Campeonato Regional  días antes y con victoria de los astillerenses.
El día 22 de noviembre de 1931,  debuto en el primer partido de la temporada del Campeonato Nacional de Liga de Primera División , en Vitoria,  contra el Alavés. Su brillante actuación colaboró al triunfo racinguista por el resultado de dos a cero.
La alineación de este encuentro fue: Solá; Ceballos, Mendaro; Ibarra, Garcia, Larrinoa; Santi, Loredo, Telete, Larrinaga y Cisco. Entrenador: míster Robert Firth.
En 1932, se fue cedido al Sestao cuando este equipo le proporcionó un trabajo en los talleres de los Altos Hornos, pero el equipo santanderino, tras la lesión del jugador Baragaño, le requirió con urgencia para el equipo
Estuvo en las filas racinguistas hasta la temporada 1935-1936.
Nando Garcia estaba designado por el seleccionador nacional para participar en el Mundial de Italia de 1934, pero una lesión de menisco se lo impidió.
De su etapa racinguista se le recuerda un partido que en diciembre de 1935, jugó en Chamartín contra el Real Madrid, donde los santanderinos ganaron por 3-4 y Nando salió del campo a hombros portado por un grupo de aficionados racinguistas.
Siendo jugador racinguista, fue convocado por la selección nacional española, para jugar el encuentro entre España y Austria, con derrota española por 5-4.
Era su primer partido internacional y le costó más de una lágrima por la derrota.
El encuentro se jugó el 19 de enero de 1936, en el estadio Metropolitano y el equipo español formó:
Eizaguirre; Ciriaco, Quincoces; Regueiro P., Nando Garcia, Ipiña; Vantolrá, Regueiro L., Lángara, Iraragorri y Emilín. Zabalo sustituyo a Quincoces a los 20 minutos.



Por mayo de 1936, el directivo del F.C. Barcelona, Pepe Samitier, había iniciado las negociaciones para adquirir el medio centro santanderino Nando Garcia.
Noticias que llegaron a Astillero y las niñas pequeñas del pueblo solían cantar:
"Los faroles de Astillero
ya no quieren alumbrar
porque se marcha Garcia
al Barcelona, a jugar"
El 30 de junio de 1936, el F.C. Barcelona. se presentaba a su público en Las Corts, en partido amistoso contra el Racing de Santander..
El  F.C. Barcelona hizo la presentación de sus nuevos jugadores, entre ellos, el centro medio Garcia del Racing de Santander.
La alineación barcelonista fue: Urqueaga; Areso, Vayo; Argemí, Garcia, Pedrol; Torreflot, Vigalba, Gual, Fernández y Munlloch.
Los racinguistas; Trigo; Ceballos e Ilardia; Trigo, Germán e Ibarra; Cuca, Milucho, Chas, Larrinaga y Cisco.
Destacaron por el Racing, Larrinaga y Germán. Y por el Barcelona, Pedro, Munlloch, Urqueaga, Garcia y especialmente Villalba.
El traspaso al Barcelona, se hizo por veinte mil pesetas.
Al iniciar la Guerra civil en España, se paralizó los campeonatos de futbol y el club Barcelona tras participar en el Campeonato de Cataluña y la Liga Mediterránea, hizo una gira por América en junio de 1937.
Durante la gira y las noticias llegadas de España por esas fechas, varios futbolistas del equipo barcelonista, aprovecharon para quedarse provisionalmente en el extranjero y estos fueron: Nando Garcia, Vantolrá, Urquiaga, Gual, Iborra y Pedrol, que eligieron México.



El astillerense, ficho contrato por el equipo mexicano Asturias en 1938. Con este club consiguió el título de Liga de la temporada 1938-1939, siendo su primer triunfo de sus palmarés y fechas después agredió durante un encuentro al árbitro español De la Osa. La Federación Mexicana le castigó con un año de suspensión.
Ese año fue considerado el mejor medio por la afición mexicana  con 19.489 votos (concurso realizado por el periódico La Afición)
El dueño del equipo Atlante, general Núñez, le propuso jugar en su equipo asegurándole la anulación del castigo y Nando aceptó la oferta.
En el Atlante el jugador cántabro fue elogiado por la crítica deportiva considerándole el mejor medio centro del país.
Con el equipo azulgrana conquisto dos Copas de México en 1940 y 1942.
En 1940 fue contratado por el Vélez Sarsfiel de Argentina y después se fue al San Lorenzo de Almagro de Argentina, para regresar de nueve  a México y jugar en su antiguo equipo el Atlante, en 1942.
Allí en México un periodista le apodó "El Gavilán", por la forma en que extendía los brazos para proteger el balón.
En 1942 probó suerte en el potente e histórico San Lorenzo de Almagro, donde coincidió con los españoles Lángara y Zubieta.
El equipo argentino organizó una gira por México y jugaron un partido amistoso con el Atlante.
El encuentro se disputó el 8 de febrero de 1942, en la ciudad de Irapuato y fue histórico para el futbol mexicano, porque por primera vez uno de sus clubs derrotó a otro argentino. El Atlante formó aquel día con: Estrada, Medina, Benjamín, Bush, Nando Garcia (cedido por el San Lorenzo), León, Vantolrá, Tomás, Regueiro, Mendoza, Hult y Munloch.
Fue victoria del Atlante que se impuso por 5-3. El astillerense volvió a salir a hombros de un campo de futbol y el Atlante ofreció al San Lorenzo 12.000 pesos mexicanos por Fernando Garcia, que se convirtió en el fichaje más caro por un futbolista en México.
En 1944, se incorporó al potente España, que reunía un plantel de excelentes jugadores y que conquistaron un campeonato de Liga.
La alineación del famoso España conocido como "la aplanadora" estaba compuesta por Sanjenis, Laviada, Aedo, Cubanaleco, Nando Garcia, José Antonio, Quezada, Moreno, Lángara, Iraragorri y Septién.


  
A finales de diciembre de 1945, vino a visitar Astillero y a sus familiares. Aprovecharon su llegada para solicitarle que jugase el encuentro de homenaje al Unión Club, en el partido entre el Rayo Cantabria y el Unión Club en el Sardinero.
En la alineación de los astillerenses jugaron: Martinez; Casuso, Cavadilla; Modesto, Nando Garcia, Felipe; Huidobro, Teja, Huchi, Mariano y Cubano, en la primera parte.
En la segunda parte: Bada; Casuso, Astobiza II; Modesto, Garcia, Huchi; Antonio, Teja, Felipe, Astobiza II y Cubano.
Cuando vino pertenecía al España, de Méjico, campeón dos temporadas de la Primera División de Liga y el club al que pertenecían también los españoles, Cilaurren, Lángara, Emilín y Iraragorri.
Por esas fechas, a pesar de estar en Méjico, reglamentariamente pertenecía al Barcelona y que seguía manteniendo contacto con el club catalán por si tuviese que regresar de nuevo a España.
En su regreso a su pueblo natal, se encontró emocionado y decía que cuando se marchó dejo un sobrino y que ahora se encontraba con cuatro más. Fueron muchas las atenciones que recibió durante esos días.
Durante su estancia en España, se puso en contacto por telegrama con Samitier y el secretario técnico del club, para revisar de nuevo el contrato que había firmado en el año 1936 y que él deseaba una mejora económica.
En julio de 1946, decide no volver a Méjico y firma por el Barcelona, por una temporada y por cincuenta mil pesetas, dos mil de sueldo mensual y primas.
En 1946 se incorporó de nuevo al Barcelona, pero al año, decidió viajar de nuevo a Méjico, donde continuo su carrera deportiva en el equipo España y luego en el Marte.



Su último equipo fue el Irapuato de Méjico, donde hacia la función de jugador y entrenador en la temporada 1952-1953. Se retiró con 38 años.
Como técnico, dirigió sin éxito a los siguientes equipos de primera división: Marte (1952-1953), Toluca (1953-1955), Irapuato (1956-1957), Morella (1957-1958), Irapuato (1960-1962), Zacatepec (1962-1963), Toluca (1963-1865), Oro (1965-1966), Torreón (1969-1970) (en dupla) y Torneo México 1970 y Veracruz (1970-1971)
En segunda división: entreno a los equipos Zacatepec, Poza Rica, Pachuca, Córdoba y Naucalpan.
En tercera división. únicamente al equipo Irapuatense.
En el equipo Irapuato, donde se le tenía cariño a Nando Garcia, consiguió salvar dos veces del descenso a segunda división y clasificándole en los puestos de arriba.



(del Albúm de Fernando Garcia en el Museo y 
Salón de la Fama del Club Deportivo Toluca)




(fotos cedidas por cortesia del historiador del fútbol méxicano, Carlos Calderón Cardoso)


 (Del Albúm de Fernando Garcia en el Museo y Salón de la Fama del Club Deportivo Toluca)

  
En junio de 1955, volvió a visitar a Astillero y se le preparó un partido homenaje a él y a su paisano, Paco Gento.
Nando Garcia se encontraba en gira por varias provincias españolas, con el objetivo de "ojear" jugadores nacionales para contratarles y reforzar al Club Toluca, de Méjico, del cual era preparador.
El 3 de julio de 1955, se celebró el partido homenaje a estos dos grandes deportistas, en los campos de Astillero, entre los equipos Unión Club y la Cultural de Guarnizo.
Por el Unión Club formaron: Pepín; Tomás, Macario, Lanza II; Nando Garcia, Huchi; Vidal, Lezcano, Tito, Monar y Cosio. En la segunda parte Marquitos.
La Cultural de Guarnizo: Barcena; Canales, Casuso; Nache, Lanza, Mendi; Torre, Cubano, Cholis, Gento y Porro. En la segunda parte: Chiqui Bolado, Gento II y Varillas.
Otra visita fue la de mayo de 1958, ya con 43 años, acento azteca y aún soltero.
Venía principalmente a visitar a sus padres y familia y poder contratar algún jugador interesante para su equipo.
Los periodistas tuvieron la oportunidad de entrevistarle y les dijo:
" Desde hacia catorce año, se estableció en la capital de Méjico, con un bar-restaurante "El Palas" en sociedad con un valenciano.
En 1952 se retiró del futbol como jugador, pero el Club España le reclamó de nuevo. Volviendo a jugar una temporada más, para retirarse y dedicarse a entrenar.
Empezó con el Irapuato, de segunda división. Después preparo el Toluca, equipo que presidia el montañés, Luis Gutiérrez Dosal y con el que consiguió sus mejores éxitos en Méjico.
Su éxito más grande de entrenador, fue la victoria  en una serie de partidos internacionales contra el Vasco de Gama, que llevaba treinta y seis partidos sin conocer la derrota. En Méjico jamás habían llevado en hombros a un entrenador hasta aquel día, que le dieron seis vueltas por el campo y le regalaron un reloj de oro.
En el  año 1952, entreno al Morelta, de la provincia de Michoacan, salvándole del descenso.
Cuando volvió  al Barcelona en 1946 al que pertenecía, desde 1936 y que abandono para hacer una gira por Paris, Habana, Méjico y Nueva York, pero en el primer partido se lesiono en la rodilla. El segundo lo jugó con catorce puntos en el muslo y el tercero con cuatro grapas hasta que Guimerana del Coruña le lesionó del menisco.
Ante tanta desgracia decidió abandonar el futbol y volver a Méjico para atender mejor su negocio.
Empezó jugando en La Planchada de Astillero, después se paso al Infantil del Unión Club, siendo finalista en la serie B (de 12 a 14 años), en el Campeonato que organizaba "El Cantábrico".
Más tarde jugué en el primer equipo del Unión Club y en 1931, el difunto canónigo don Servando, tan ligado al Racing, me invito a firmar por este equipo debutando con un triunfo en Vitoria.
En este partido gane las primeras cien pesetas. y después fui traspasado al Barcelona, siendo por entonces presidente José Maria Cossio.
Sus mejores momentos deportivos, fueron primero cuando fui campeón con el Infantil del Unión Club en el Campeonato del "El Cantábrico", cuando debute con el Racing, cuando con este equipo vencí al Madrid en Chamartín, por 4-2 y los montañeses que allí se encontraban me llevaron en hombros por el Paso de la Castellana y por último cuando vestí los colores del equipo nacional contra Austria, en el Metropolitano.
Los peores, cuando a los once años me rompieron una pierna y cuando en 1933, jugando un partido amistoso en Sama de Langreo, al lesionarse le dijeron que quedaría inútil para el futbol ".



"El Gavilán" como se le llamaba en Méjico o como Monti - ¡hala Monti! -como le animaban en el Sardinero de sus grandes tardes los que tuvieron la ocasión de verle jugar defendiendo los colores del viejo Racing, con aquella pasión y entusiasmo con que él siempre lo hizo.
Fernando Garcia Lorenzo, era conocido como Nando Garcia o simplemente como Garcia, en las alineaciones de sus equipos.
En las visitas que hacia Nando Garcia a Astillero, era un acontecimiento su llegada, todos sus vecinos deseaban saludarle y hablar con él y que mejor era acercarse al Bar El Titi, para verle.


El 13 de agosto de 1995, en Astillero,  se homenajeó al que fuera jugador internacional, Nando García "El Gavilán".
El acto comenzó con la interpretación del himno de la S.D. Unión Club por parte del Coro Astillero-Guarnizo, a continuación tras un breve discurso del presidente de la Peña de Veteranos del Unión Club, Enrique Alonso y los hermanos de Nando García, descubrieron el monolito de mármol, realizado por los alumnos de la Escuela-Taller de Astillero, colocado en el interior de los campos de Sport.



(fotos cedidas por Enrique Curto)


Después el presidente del Unión Club, Federico Díaz, agradeció a la Peña de Veteranos la organización de este homenaje y a los hermanos de Nando Garcia su presencia en el acto.
Cerró la ceremonia el alcalde de Astillero, Ignacio Diego que en nombre de la Corporación Municipal se había unido al homenaje.
Después se celebró el anunciado partido entre los equipos del Real Racing Club y un combinado de jugadores del Unión Club y la Cultural de Guarnizo.
Por el equipo racinguista jugaron: Pinillos, Torrecilla, Roncal, Zigmantovich, Neru, Nené, Villabona, Ismael, Munitis, Iván y Diego. A lo largo del partido se incorporaron a la formación, Mario, Quique y Torre.
Por el combinado: Alberto, Julián, Mauri, Roberto, Dani, Galán, David I, Artabe, Raul, Oscar y Pepe. En la segunda parte se incorporaron, David II, Rubén, Toño, Liaño, Quintanal y Fidel.
El resultado del partido fue tres a cero a favor de los santanderinos, con goles de Ismael, Diego y Quique Setién.
Fue de agradecer el detalle de los Veteranos del Unión Club por haber organizado el homenaje y recordar la memoria del gran jugador que fue Nando Garcia.


Murió en Astillero, el 2 de junio de 1990.







Mi padre, tuvo la suerte, de jugar con él,  en los Infantiles del Unión Club.








Tengo que agradecer por su amabilidad y atención al historiador Carlos Calderón Cardoso, el haber facilitado información y documentación de Fernando Garcia. Es la persona que mejor conoce el historial de nuestro paisano Nando.





viernes, 13 de abril de 2018

DON PABLO TARRERO RIVERO astillerense














Don Pablo, nació en Astillero, el 15 de noviembre de 1912.

Sus mejores recuerdos, los recuerdos de la niñez, de su primera juventud, estaban entrañablemente unidos a su pueblo Astillero y a los muchos y buenos amigos que mantuvieron amistad con él.

Su padre era maestro en las escuelas nacionales y posteriormente director administrativo de "Talleres de Astillero, S.A.".

Cuando era un chiquillo sentía afición por las cosas del mar, por trabar conocimiento con las gentes que, en movimiento constante, arribaban o zarpaban en buques hacia pueblos diferentes hablando idiomas diferentes.

El "cargadero de la Correa" sabe bien del tiempo que el pequeño Pablo pasaba allí, hora y horas, conversando, aprendiendo, con los marinos ingleses su lengua.

Era la época del mayor auge de El Astillero. Cuando no sólo los Talleres propiamente dichos cantaban su canción al trabajo, sino también las minas produciendo a un máximo rendimiento.

Por entonces la vida de Astillero era muy animada. El ajetreo de barcos era constante y, como la juventud no tenían a su disposición la cantidad de lugar de diversión que hoy se posee.

Había entonces un club deportivo en el que se practicaba mucho atletismo, otro club de piraguas, con excursiones santanderinas, un cuadro artístico magnifica y carreras ciclistas.

De esa convivencia con los marinos, su inglés era perfectamente inteligible, ya podía conversar de manera muy cumplida con ellos.

Para completar su formación, durante cuatro años y en el colegio de los Padres Paules de Limpias, realizo sus estudios mercantiles. Terminado éstos, marcho a completarlos a Londres, en la Escuela Pittemans.

Un año más tarde regresó a España, puesto que se creía especializado y con el idioma bastante más pulido que el que aprendió a viva voz, tan solo, en Astillero.

Nada más llegar, ingresó en el Banco Santander.

Por entonces el Banco, tenia 130 empleados, tanto en la central como en las dieciséis sucursales (Espinosa de los Monteros, Osorno, Panes, Lanestosa). Los depósitos del Banco sumaban por aquella fechas, sesenta millones de pesetas.

Su sueldo inicial fue de cien pesetas al mes, a sus diecisiete años; era el año de 1929, como auxiliar administrativo.

Un año más tarde, en 1930, con motivo de la primera reglamentación de Banca, dobló su sueldo, doscientas pesetas al mes.

En 1934 abren concurso para proveer la plaza de secretario de la dirección general, que entonces se acababa de nombrar en la persona de don Emilio Botín y la gana.

Su inglés aprendido de los marinos mercantes y perfeccionado más en Londres, fue pieza básica para conseguir el puesto.

Por entonces no eran muchos los que sabían idiomas, Tuvo también que aprender taquigrafía y para ello, daba clase diaria a las ocho de la mañana en Santander, trasladándose desde Astillero a Santander, en el tren que salía del pueblo a las siete.

En 1940 se caso con doña Rosa Vega de la Cantolla, astillerense.

Fue padre de cuatro hijos, tres chicos y una chica.

Su historial en el Banco, fue pasar por diferentes puestos de la Entidad a ser el principal colaborador para  desarrollar los planes de la Presidencia.

Ello le lleva a viajar por todo el mundo y ser la persona representativa más importante del Banco después de Don Emilio Botín.

En el año 1942 paso a ocupar la dirección de sucursales en el momento en que el Banco inicio su expansión por toda España.  Su conocimiento llego a conocer toda la Organización de las 236 oficinas que tenia por entonces el Banco.

Más tarde, en reconocimiento a esa actividad y a su valía, ascendió a Subdirector General del Banco, y en abril de 1950, el Consejo le nombra Director General.

En 1957, es nombrado Consejero, y en 1964 se le designa Vicepresidente Segundo en su Consejo, sin perjuicio de continuar desempeñando la dirección general de la empresa, pasando a ser, en 1967, Consejero-Delegado del Banco y miembro de la Comisión Ejecutiva.

Llegando a septiembre de 1971, a ocupar el puesto de Vicepresidente Primero.





El 15 de agosto de 1961, la Corporación Municipal de Astillero, en sesión extraordinaria celebrada el día tres de agosto, acordó por aclamación nombrar Hijo Predilecto de Astillero a don Pablo Tarrero Rivero, en atención a sus méritos y circunstancias que en él concurren y como testimonio de cariñoso afecto y sincera gratitud a los que se ha hecho acreedor.

Don Pablo siempre había mantenido su vinculación con su pueblo, hasta el punto de que todos cuantos problemas le habían llegado de su vecinos, han merecido por su parte la más calurosa acogida, siendo de dominio público su permanente preocupación por la juventud, a la que unas veces en la propia empresa del Banco, y otras en las más diversas de esta provincia, ha resuelto su porvenir, procurándoles empleos de toda índole, igualmente patente su interés por dar solución a múltiples y no pequeñas dificultades de índole económica de numerosas familias de la localidad.

En el aspecto industrial, vino demostrando constantemente su preocupación por que la juventud del pueblo, alcance la cultura más adecuada y alta posible, habiéndose de señalar su interés por favorecer a los que careciendo de medios económicos, se han distinguido por su capacidad intelectual.

En prueba de ello, había que señalar la fundación de varias becas para estudios de Enseñanza Media y de Escuelas Especiales, e incluso de estudios superiores para alumnos de las Escuelas Nacionales de la localidad, más distinguidos.

En el campo espiritual, se sentía ligado constantemente a la Parroquia de su pueblo, sus aportaciones económicas y su interés por su desenvolvimiento espiritual y religiosos, fueron decisivos en este orden de cosas.

A las doce, en el Ayuntamiento, tuvo lugar un breve acto, en el curso del cual se dio lectura al acuerdo y texto del expediente abierto por el Municipio astillerense para la concesión al señor Tarrero Rivero del título de hijo predilecto.

Los asistentes al acto se trasladaron seguidamente a la Iglesia parroquial, donde se dijo una misa cantada por el coro parroquial.

A continuación en la Planchada, tuvo lugar el acto de descubrir una lápida que da el nombre de don Pablo Tarrero a una artística fuente.

En el parque se inauguró también una fuente, la cual, desapareció con el tiempo y fue sustituida con un monumento que hoy existe, de don Pablo, en un lugar privilegiado con vistas a la ría y el fondo Santander.

El monumento corresponde a la escultura de bronce, obra del escultor José Antonio Barquin Ruiz, realizada en 1998

Finalmente el alcalde de Astillero le entregó a don Pablo un artístico pergamino que recoge el contenido del acuerdo municipal nombrándole hijo predilecto de Astillero.

El día 15 de agosto, con motivo de las fiestas de Nuestra Señora, en los campos de Astillero, se le tributó un homenaje a Don Pablo Tarrero, celebrándose un partido amistoso entre un combinado del Racing-Rayo contra el Unión Club.

Antes de dar comienzo el encuentro, los jugadores de ambos conjuntos se alinearon en el centro del campo y con asistencia de representaciones del Ayuntamiento de Astillero, del Real Santander y directivos del Unión Club, por el presidente de éste, don Emilio Fernández, se impuso la insignia de la Sociedad de esmalte y oro, a don Pablo Tarrero, quien agradeció tal distinción.

El capitán Campín acompañado del otro capitán, Santamaria, fueron al palco presidencial para entregar un precioso ramo de flores a la esposa del homenajeado.

El Gobierno a propuesta del ministro de Hacienda, en Decreto del 11 de octubre de 1969 y como premio a sus merecimientos, se le concedió, la Gran Cruz de la Orden del  Merito Civil.

En 1986, en el Consejo de Administración del Banco Santander, seguía en el cargo de Vicepresidente primero de la entidad, de carácter honorifico don Pablo Tarrero, que compartía el puesto de consejero delegado con el presidente.

Don Pablo Tarrero Rivero, murió en Madrid, el 23 de septiembre de 1988.














viernes, 6 de abril de 2018

BUQUE SAC-5 en Astillero





SAC-5 en reparación en el Taller del Astillero S.A. 
de Astillero (Foto Araúna)










El 27 de junio de 1945, se hizo la entrega del barco "SAC-5" a la Sociedad Anónima Cros,  por los Talleres del Astillero, S.A.

Al acto asistieron el jefe provincial Gobernador Civil, don Joaquin Reguera Sevilla; delegado provincial sindical, don  Felipe Arche; delegado provincial de Trabajo, don Vicente Diego Bedia; ingeniero naval, don Valeriano González; ingeniero inspector de buques de la provincia, don Ricardo Iglesias; ingenieros de la Junta de Obras del Puerto, don Francisco González Lacasa y don Jesus González Garcia; inspector del Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares, don Laureano Menéndez; director del Banco de España, don Alejandro R. de Valcárcel; interventor de la misma entidad, con José Carriles; director del Banco de Bilbao, don Santiago Barbier; abogado don Victoriano Sánchez; don Julio Madroña; alcalde de Astillero, don José Solana; párroco del pueblo, don Francisco Martinez, jefe local de Falange, don Francisco Buenaga; don Juan Correa gerente de Transportes Aduanas y Consignaciones S.A., en representación de la Sociedad armadora del buque "SAC-5" y otros invitados.

Todos ellos fueron recibidos amablemente y acompañados en la visita que hicieron al barco y a los talleres por el director gerente de éstos, don Casimiro Tijero Noriega y el director técnico, don Ricardo Gutiérrez.

El barco se encontraba amarrado en un lugar continuo a los Talleres y preparado para venir a Santander en ese día.

En el año 1938, el SAC-5, fue hundido por una bomba de aviación en San Feliu de Guixols. Quedó debajo del agua hasta la cubierta durante cuatro años, enteramente destrozado, y allí hubiera permanecido indefinidamente si no le hubiese puesto a flote la Comisión de Salvamento de Duques creada por el Gobierno del Estado para salvar todos los barcos hundidos durante la guerra. Ocurría esto en el año 1942, quedando el buque a flote de una manera provisional y arreglado de igual forma para llevarle al puerto de Barcelona, donde se hicieron cargo del buque los Talleres del Astillero, cuyo personal le reconoció minuciosamente y le hizo una reparación, que era necesaria para poder traerle remolcado hasta Astillero y meterle en su dique, donde había de ser enteramente transformado por encargo de la Sociedad Anónima Cros.

Por entonces era gerente de los Talleres, con Casimiro Tijero, montañés que puso su vida al servicio de la Industria, consiguiendo montar y poner en marcha esta factoría, que era una de las más principales de España y cuya labor se dedicaba fundamentalmente a la construcción y reparación de buques, material ferroviario, tractores agrícolas y, en general, a todas transformación metalúrgica.

La reparación que sufrió el "SAC-5" en Barcelona, se dedicó a enderezarle y empalmarle de nuevo y en seguida se verificó su remolque en un viaje muy accidentado, corriendo gran riesgo en los últimos momentos y teniendo que entrar de arribada en varios puertos a causa de los temporales que le cogieron en la travesía, que duró 24 días, siempre a remolque del "Sac-2" de la misma Empresa.

Cuando el barco llegó a Astillero para entrar en dique, presentaba un aspecto totalmente ruinoso, por su larga permanencia debajo del agua, desprovisto de toda obra muerta y superestructura, habiendo sufrido inclusive la rotura de la bancada de la máquina principal.

Quién vio aquel barco y después verle, apreciaron la labor formidable de los Talleres del Astillero.

En ella, se emplearon 720 toneladas de material, constituyendo este trabajo la reparación del buques más importante que se ha efectuado hasta la fecha en la Montaña. Al "SAC-5" le fueron modificados enteramente la distribución y estructura, convirtiéndole en un barco moderno, comparable a cualquier de nueva construcción, siguiendo todos los deseos de la Empresa armadora, que quería que sus barcos estarían perfectamente acondicionados y reunarian las mayores comodidades para su tripulación.

El propio Gobernador y demás personalidades visitaron con detenimiento el "SAC-5" recorriéndole en toda su extensión y admirando la comodidad y belleza de sus cámaras, comedores, máquinas, bodegas, salas de oficiales y de maquinistas, sacando todos de la visita la más agradable impresión.

Después fueron recorriendo los talleres donde las autoridades, jerarquías e invitados pudieron observar la gran variedad e importancia de los trabajos que allí se desarrollaban y entre los que figuran cuatro remolcadores de 300 HP, encargados por el Consejo Ordenador de Construcciones Navales Militares; una serie de nueve barcos pesqueros de doscientas toneladas y una gran partida de placas giratorias y puentes transbordadores de locomotoras para la Renfe, vagones de ferrocarril de vía ancha y 20 toneladas conjunto que refleja bien la labor realizada por el acierto y gestión de don Casimiro Tijero, al enfrente de los Talleres del Astillero y continuada por el actual presidente de la Sociedad, con Eugenio Pereiro.

Seguidamente el Gobernador Civil dirigió unas palabras a todos los que habían participado en la obra del barco, felicitándoles especialmente a los obreros y sus técnicos.

Terminada la visita al "SAC-5" y a los talleres, las autoridades y demás invitados fueron obsequiados con un vino español, servido por don Julián Gutiérrez.

Al final el señor Reguera Sevilla y demás asistentes al acto felicitaron a don Casimiro Tijero y a don Ricardo Gutiérrez, el magnífico trabajo llevado a cabo, que colocaba a Astillero en los primeros planos de la construcción naval

Este barco, dejó de navegar en 1964.













viernes, 30 de marzo de 2018

ASTILLERO dique flotante.




Zwarte Zee





Una autentica masa de hierro, mastodóntica masa de 180 metros de longitud y de 6.000 toneladas de peso, pudieron ver los madrugadores del día 5 de mayo de 1972, deslizarse sobre las aguas de la bahía el enorme dique flotante que para "Astilleros de Veracruz, S.A." había construido los "Astilleros de Santander, S.A." de Astillero.

Las fechas programadas de construcción, de entrega y de envío hacia el puerto mejicano, se habían cumplido con matemática precisión.

Por ello, la mole del dique arrastrada por un potente remolcador, ponía proa al Atlántico.

El barco encargado de tirar de toda esta mole gigantesca, era uno de los más potentes remolcadores del mundo, el holandés "Zwarte Zee" (Mar Negros), que guarda en sus entrañas una fuerza nada menos que de 9.000 B.H.P., a pesar de tener, tan sólo un registro bruto de 1.539 toneladas. Es por tanto, un auténtico frasquito de esencia pura..

La maniobra de remolcar el gran dique flotante desde la factoría de "Astilleros de Santander", en Astillero, hacia la bahía de Santander a través de la ría, se inicio a las seis y media de la mañana, con el amanecer del día.

Se encargaron de traerle hasta el puerto santanderino, los remolcadores de Bilbao, "Aznar José Luis" y "Rocios", así como los santanderinos "Brioso", "Conde de Ruiseñada" y "Azcán", además de convoyarlos el "Capero", el "Castor" y el "Audaz" de matrícula de la ciudad.

El "Zwarte Zee" aguardaba la llegada de este singular cortejo junto a "La Horadada" o bien en la propia bahía.

Para formalizar la escritura de adquisición y tomar posesión del dique flotante -que precisamente era el primero que España construía con destino a la exportación- estuvieron el día antes en "Astander",  el director general de "Astilleros de Veracruz, S.A." , el ingeniero don Gonzalo Montalvo, así como los licenciados don Roberto Flores y don Fernando Estrada, ambos ejecutivos de "Nacional Financiera S.A." de Méjico.

Como datos complementarios, el remolcador "Zwarte Zee" llevaría remolcado al dique a una distancia de dos kilómetros. Él solito ya, a partir de la bocana del puerto, hasta cruzar así todo el Atlántico y tocar puerto en Veracruz, donde atracaría. si las cosas, como se esperaba y si los mares no haria de las suyas, dentro de unos cuarenta y un días.

Otros detalles también interesantes, es que el dique flotante tiene una capacidad de 13.000 toneladas de fuerza ascensional, lo que le hacía capaz para buques de hasta 40.000 toneladas de peso muerto.

Sus características más importantes eran las siguientes: 179 metros de eslora sobre plataformas; 37,50 metros de manga entre paredes exteriores, y su peso muerto de 6.000 toneladas. Sin embargo, a pesar de estas medidas impresionantes, su calado durante el remolque sería tan sólo de un metro.

El dique es de tipo autocarenable, es decir, que cualquiera de las pontonas que lo forman pueden ser varadas en el propio dique, para someterlas a las oportunas obras de reparación y conservación. Por lo demás, sus elementos y servicios, atienden a las técnicas más modernas.

El espectáculo que pudieron presenciar en la mañana del día 5, muchos santanderinos -todos los madrugadores que se asomaron al puerto- fue de los más insólito por lo desconocido. Ver avanzar lentamente, muy despacio, la inmensa mole del dique flotante arrastrada desde la factoría de "Astillero de Santander" de Astillero, donde se había construido, por los remolcadores "Aznar José Luis", "Rocio", "Brioso", "Conde de Ruiseñada" y "Azacán", mientras después en plena bahía, se hacía con la carga el "Zwarte Zee", uno de los más potentes remolcadores del mundo, con una potencia en sus máquinas nada menos que de 9.000 B.H.P. y así ya, en solitario, enfilaba la bocana del puerto en dirección a Veracruz, tras un periplo de 41 días de navegación.

Veinte hombres integraban la tripulación del "Zwarte Zee" y cuatro la del dique flotante.

Fue realmente una pena que la salida de esta mastodóntica masa del dique flotante no hubiese acontecido a media mañana, o  media día, sino aprovechado el mayor coeficiente de marea que, a efectos de la ría, de Astillero, marcaba el máximo hacia las seis de la mañana de ese día. Así pues, fueron las circunstancias las que lo determinaron.

Y las circunstancias no son otras sino las que ya se conocen: que la ría de Astillero se encontraba prácticamente en estado natural. La ría, al menos lo que de ella interesa tratar, tiene una longitud de tres kilómetros. A lo largo de ellos existen, de modo concreto y aparte los bajos de fangos, dos puntos negros rocosos, como son "La Paloma" frente a la factoría de Recuperaciones Submarinas, y "La Tonada", junto al sanatorio marítimo de Pedrosa.

Existía un proyecto de dragado de esta ría presentado hacia años a la Junta del Puerto, que prometieron incluirlo en el primer Plan de Desarrollo; después ya en el segundo.

El proyecto comprendía el trazado de una canal de 75 metros de anchura, los suficientes no sólo para navegar grandes barcos, sino para hacer toda la maniobralidad con un calado medio en bajamar de seis metros, los suficientes también para barcos que utilizan la ría.

Para conseguirlo, era preciso efectuar voladuras en una superficie de 39.600 metros  cuadrados y por un volumen de roca de 42.000 metros cúbicos y por lo tanto lo que respecta a fangos, el volumen a dragar es el orden de los 85.000 metros cúbicos.

Por ello, era obligado a salir a través de la ría el dique flotante a una hora tan intempestiva.

Lo que no conozco, si después de este año 1972, la ría de Astillero, han sido dragada y retirado los fangos, para una mejor navegación.










viernes, 23 de marzo de 2018

JESUS SOTO director de la Coral Astillero-Guarnizo







El 22 de mayo de 1934, se celebró el homenaje en honor al director de la Coral Astillero-Guarnizo.

Con el teatro lleno de público se levantó el telón, y la presencia de la Coral, fue acogida con muchísimos aplausos, que se prologaron al saludar su director, don Jesús Soto, a quien se le tributaba la primera expresión de cariño.

Las ovaciones se repitieron estruendosas y prolongadas, y dio comienzo el concierto que fue escuchado con total silencio.

El coro de hombres cantó "L'Empordá", primera obra aprendida por el orfeón; "Cantos asturianos"; "Viva la Montaña"; y "Sirgadores del Volga", que fueron interpretadas maravillosamente dichas obras.

El solista Manolo Sierra fue objeto de una cariñosa ovación por lo bien que cantó el solo  de "Cantos asturianos" y el niño Titi Garcia, el benjamín de la coral, fue ovacionado cariñosamente por el exquisito gusto en el solo de "Viva la Montaña".

Antes de empezar el concierto, el concejal del Ayuntamiento de Santander, señor Campano, tras breves y sentidas frases de admiración a la Coral y a su director, hizo entrega al presidente de los diplomas correspondientes a los dos premios ganados en el concurso celebrado en la capital en el mes de septiembre último.

La segunda parte del concierto corrió a cargo de la notable agrupación artística Coro Parayas, que interpretó admirablemente "Mozuca en la romería", "De ronda" y "Cantos del pueblo".

Un grupo de danzantes, todos niños, sobresalió en el auditorio, quienes fueron premiados con efusivos aplausos.

A continuación volvió aparecer en el escenario la Coral y el grupo de niños de las clases de solfeo, y el presidente hicieron una breve reseña de la meritísima labor que con los escasos medios y luchando con tantas dificultades, habían realizado, en tan largo periodo de tiempo, el homenajeado, don Jesus Soto, y le hicieron entrega de un precioso álbum, con las firmas de todos los coralistas, socios y muchos simpatizantes en cuya primera hoja figuraba un notabilísimo trabajo hecho a pluma, y en diferentes colores, obra del dibujante astillerense, Casto del Castillo, orfeonista de la Coral, y una sentida dedicatoria en verso.

Fueron momentos de intensa emoción para todos, pero singularmente para el homenajeado, que, visiblemente conmovido lo recibió y no acertó a expresar su agradecimiento.

El público rompió el silencio con una de esas ovaciones inenarrables y afectivas que pocas veces se había escuchado en Astillero.

También los niños de la clase de solfeo le hicieron regalos; el de un afecto sincero; una bonita corbata, dos preciosos pañuelos de crespón y un artístico estuche con caramelos.

Las señoritas de la Coral le hicieron objeto de su adhesión cariñosa con la entrega de un hermoso ramo de flores.

Seguidamente actuó de nuevo la Coral, con el coro mixto, con absoluta seguridad y excelente disciplina, la batuta de su director, interpretó "Les fulles seques" preciosa sardana, de Morera, que la borda la Coral; "El chénguere", "Coonantibus illis" y "La tarana", danza burgalesa, dos segundos premios del concurso regional, cantadas ambas con "amore", con depurado gusto, recreándose en la suerte y "Yo vi un día" interpretada de manera insuperable.

Los aplausos se repitieron calurosos y prolongados, singularmente en la interpretación de las dos obras del concurso mencionado, y el amigo Sierra tuvo que salir a recibir las ovaciones que se le tributaron, por el exquisito gusto con que cantó el solo de "El chénguere".

Como final de la fiesta, la bella señorita Mariuca Méndez, notable solista de la Coral santanderina, y el tenor Bienvenido Martinez, entonaron de manera irreprochable la canción de las flores, de "Luisa Fernanda". Les acompañó al piano la linda señorita Conchita Vicente.

Fueron objeto de ovaciones delirantes y merecidísimas, y se vieron precisados a repetir de nuevo la bella canción.

El público quedó sumamente complacido de la grata fiesta y después de terminarla se organizó un animado baile, que duró hasta bien avanzada la noche.

También concurrieron a la velada, varios tripulantes del vapor "Habana", pertenecientes al Orfeón del trasatlántico y un buen número de orfeonistas de La Coral de Santander, que quisieron asociarse al homenaje tributado a su profesor y compañero don Jesús Soto.

Queda por nombrar a los jovencitas alumnas de la clase de solfeo de la Coral y que con tanto entusiasmo habían participado en el homenaje a su maestro.

Son las siguientes:

Laura y Carmen Martinez; Dominica y Rosita González; Baltasara Gómez; Josefina Llorente; Lilia Cavada; Elena Cortezón; Maria Teresa Caballero; Carmen Arnuero; Maria Luisa de la Sota; Asunción Luque; Pilar Espeso; Irene Navarro y Carmen Safont.

Todas ellas futuras coralistas del Orfeón Astillero-Guarnizo.

Don Jesús Soto hizo público su gratitud al pueblo astillerense, a sus queridos coralistas y a todos que directo o indirecto le han testimoniado su adhesión con motivo del acto celebrado en su homenaje y que lo tendría para siempre en su memoria.

Estuvo dirigiendo el Orfeón, desde el año 1926 hasta 1934.