viernes, 13 de julio de 2018

UNION CLUB - Toluca 29 de junio 1969




Unión Club, campeón de la Copa de Cantabria en 1969

Beto - Gelín - Poo - Corona - Vazquez - Miguelo
Juanma - Gómez - Campín - Vierna - Dirube



Con los partidos Unión Club y Toluca, final de la Copa de Cantabria y el desempate por la promoción entre el Reocin y el Camargo, terminó el 29 de julio de 1969, la temporada del futbol regional.

En la final de la Copa Cantabria, venció el Unión Club por 2-1.

Mucho ambiente trajo consigo el encuentro entre dos equipos de gran solvencia del fútbol regional, nada menos que el poderoso unionistas de Astillero y el sorprendente Toluca de Santander, equipo que había logrado ascender a la primera categoría regional y quienes habían podido clasificarse para la final de la Copa Cantabria, tras eliminar al campeón Laredo.

El partido jugado en los campos de Adarzo, fue entretenido y bonito, jugando bien los dos equipos en el centro del campo, no así en las áreas, donde las dos delanteras, se mostraron poco efectivas, a pesar de los tres goles conseguidos.

En ello, destaco el guardameta astillerense Miguelo con varias intervenciones que evitaron el gol y por lo contrario, el meta santanderino, Moncalián, no tuvo acertado, pudiendo haber evitado el triunfo de los del Astillero.

Los comienzo del encuentro fueron para los astillerenses, creando más peligro y dominaron el juego del centro del campo en virtud del trabajo de los medios, Campín y Gelín; pero la delantera no creaba peligro alguno por la buena labor defensiva del Toluca, particularmente por los laterales, que destacaron para su equipo.

En los veinte últimos minutos del primer tiempo, es el Toluca quien paso a dominar por mediación del jugador Luque, quien impuso su clase para crear muchas ocasiones de remate, pero todas fueron desafortunadas.

El primer tiempo finalizó con el marcador de uno a cero a favor del Unión Club, conseguido a los diez minutos en un tiro de Vierna, que de forma incomprensible se le escapó a Moncalián de las manos, lo que aprovechó Dirube para marcar.

En la segunda parte, siguió jugando mejor el Toluca durante los primeros veinte minutos y a los diez, en una pase de Escalante, Tazón consiguió empatar.

Desde ese momento, los astillerenses volvieron a dominar el partido y son de nuevo los medios Campín y Gelín, los que se hacen dueño del campo y crean peligro ante el meta Moncalían.

En el minuto cuarenta y tres, es Gelín quien cuelga un balón sobre la portería contraria, que Moncalián no pudo despejar perfectamente y la pelota se introduce dentro de la red, consiguiendo así los astillerenses el gol que le supondría el triunfo final.

Fue una victoria bien merecida por los del Astillero, aunque nada fácil como pensaban antes del encuentro, debido a que los santanderinos fueron unos dignos rivales.

Destacaron por el Unión Club, Vázquez, Campín y Gelín, por el Toluca, Cobo, Abascal, Luque y López.

Arbitró el colegiado señor Arozamena, que no convenció a ninguno de los equipos.

Las alineaciones fueron:

Unión Club: Miguelo; Corona, Vázquez, Poo; Gelín, Berto; Dirube, Campín, Juanma, Vierna y Gómez.

Toluca; Moncalián; Cobo, Mateo, Abascal; Luque, López; Castresana, Pepín, Escalante, Fonso y Tazón.

Al final fueron entregado los trofeos de campeón y subcampeón a los respectivos equipos por mediación de los federativos provinciales.

El equipo astillerense lo formaban jugadores veteranos, Miguelo, Gelín y Campín; y jóvenes promesas, mi amigo Manolín Dirube y quien fue gran jugador racinguista y torrelaveguense, Poo, que le recordamos por haber fallecido hace muy poco tiempo.

En la temporada finalizada de 1968-1969, el Unión Club quedó subcampeón y el Laredo, campeón de la Primera Categoría Regional.












viernes, 6 de julio de 2018

ASTILLERO inauguración del dique nº 2, en Talleres de Astillero













El día 8 de enero de 1969, a las cinco de la tarde y como estaba previsto, se celebró la inauguración oficial del nuevo dique seco construido en El Astillero para la empresa Astander.

La ceremonia que revistió gran solemnidad, fue presidida por el subsecretario de Industria, don Angel de las Cuevas, a quien acompañaban el gobernador civil de la provincia, don Jesús López-Cancio; general gobernador militar, don José Maria Garcia Landeira; segundo comandante de Marina, don Luis Maria de Gorostiza; presidente de la Diputación, don Pedro Escalante Huidobro; alcalde de Astillero, don Leopoldo Pérez y del Santander, don Maximo Fernández-Regatillo; delegado de Información y Turismo, don Luis Herrero Tejedor; de Trabajo, don Benigno Pendás, y de Obras Públicas, don Antonio Ruiz; presidente de la Junta del Puerto y Cámara de Comercio, don Pedro Pérez del Molino; delegado provincial de Sindicatos, don Alfonso Manso de las Moras y teniente coronel jefe de la Guardia Civil, don Francisco Javier Cereceda.

Se encontraban también, don Enrique de Sendagorta, presidente del Consejo de Administración de la S.E. de Construcción Naval; don Leandro Fernández Muñoz, representante general de Bereau Veritas en España; director de la factoría de Astander, don Luis Arias Sánchez y numerosas personalidades vinculadas al mundo de los negocios navieros.

Comenzó el acto con unas palabras que pronunció ante el branque del "Durango", buque inaugural, el párroco de Astillero, don Francisco Martinez, quien a continuación impartió la bendición sobre el varadero.

Terminada la ceremonia religiosa, las autoridades e invitados, guiados por el director y altos empleados de Astander, giraron una detenida visita al dique y a sus instalaciones complementarias, para las cuales tuvieron grandes y justificados elogios.

Visitaron también el nuevo muelle de armamento para buques que había sido construido en el anterior dique por su parte de babor, magnifico atracadero de 360 metros de eslora y 6 metros de calado en bajamar viva, y que está dotado de dos grúas móviles de 1 tonelada a cualquier radio, hasta 20 metros.

Toda la factoría, el "Durango" y los demás buques que en ella reparaban, se hallaban profusamente engalanados y saludaron con toques de sirena el momento de la inauguración.

Anteriormente, el domingo 5 de enero, fondeó en la canal el "Durango", para su reparación en el dique seco del Astillero y con él se inauguraría el nuevo dique oficialmente. Porque, aun sin esa ceremonia, el estreno lo había protagonizado otro barco, el "Rio Pas", hacia pocas fechas.

El "Durango" era un petrolero desconocido por los muelles santanderinos.

El nuevo dique, seria por entonces el segundo de España y se incluiría entre los grandes de Europa.
Las medidas del dique, eran de 231 m. de eslora y 32 m. de manga.

En esas fechas, ocupaba un duodécimo lugar entre los diques Europeos, como el Puerto de Marsella nº 8 de Marsella; Firth of Clyde Co. Ltd, de Clydebank; Cammel Laird Co. Ltd, de Birkenbead; Vickers Amstrong Ltd, de Heeburn; Siley Cox Co. Ltd, de Falmouth; Mercantile Graving Docks, de Amberes; Puerto de Génova, de Génova; Puerto de Marsella nº 9, de Marsella; N.D.S.M., de Amsterdam; Puerto de Burdeos, de Burdeos; Empresa Nacional Elcano, de Cádiz.

Aparte de tener previstas dos puertas de cierre; de barco una, lo que no constituía ninguna novedad en Santander, y otra abatible, ello le hacía al varadero poseedor de unas cualidades especialísimas.

Supuesto el cierre exterior con la puerta abatible, la colocación posible de la otra en dos partes distintas del dique, a los tercios aproximadamente de su eslora, podría dividirse en otras tantas secciones de 65 y 145 metros, con total y absoluta independencia entre ambas.

Había que tener en cuenta que los barcos que irían a varar lo habrían de hacer en lastre, lo que quería decir, que su calado no es el que se citaba en las listas oficiales, o lo que es lo mismo, en cargo, sino bastante menor. Por lo tanto, suponiendo el canal de acceso al dique -en mare muerta- de unos 34 pies (siete metros) por su parte menos profunda, había calado suficiente para que podrían acceder al mismo petroleros de 32.000 T.P.M. que venían a tener en lastra 19 pies o 5,80 metros, bajo las lumbres de agua.

Las características del dique, eran de una eslora total a nivel de los picaderos de 231 metros y manga al mismo nivel de 32 metros y calado de 9 metros. Su sistema de achique, dotado de tres bombas de 8.000 metros cúbicos por hora, permitiría el vaciado total, sin buque varado, en tres horas. Estaba servicio además, por una grúa de 40 toneladas y dos de 15, completaba instalación de tubería para aire comprimido, agua potable, oxígeno y acetileno y luces a nivel del picadero.

Podrían varar en él barcos de 54.000 toneladas de peso muerto, cuya eslora y manga cabían dentro de las dimensiones del dique, que además estaba preparado para recibir en él, mediante divisiones totalmente independientes que podrían practicarse a los tercios de su longitud uno del tamaño del  "Covadonga" y otro de las características del "Guarnizo", por citar dos buques bien conocidos en Santander.

Con la puesta en servicio de éste dique, la empresa Astander, contaría con tres diques secos y dos carros-varaderos y con ello estaban en las mejores condiciones para los trabajos de reparación de toda clase de buques.

En la construcción del dique nuevo, han participado la empresa AGOSA de Proyectos y Obras.

Cementos Alfa, quienes suministraron el cemento PHA para la obra.

Rilez Electricidad, que instalaron toda la electricidad para el nuevo dique

En 2016 se efectuaron obras para la ampliación del dique nº 2, incrementado su maga a 34 metros, lo que permitiría varar buques con anchuras de 32,24 metros.

Hoy los Talleres tiene futuro y ya es una realidad, la consolidación del astillero en la reparación, conversión de barcos y especialmente, en la adaptación medioambiental de la emisión de gases de los buques.












viernes, 29 de junio de 2018

ASTILLERO en los bolos




foto cedida por Jose María Montoya

El alcalde, don Leopoldo Martinez entrega trofeo a José María Montoya



El 31 de agosto de 1964, fue una fecha histórica en Astillero, por cuanto hacía mucho tiempo que no conocían los aficionados locales y cuantos visitantes acudieron, un acontecimiento bolístico como ese día.

Después de la inauguración de la bolera el 30 de mayo y la celebración del II Campeonato Provincial de Bares; el Campeonato Social individual para jugadores federados; el Campeonato individual para aficionados y el Campeonato infantil; en esa fecha, pudieron presenciar la actuación de los "ases".

Fue una semana "bolística" a lo grande, donde  acudieron al "corro" de La Planchada, muchísimas personas.

Mas de mil aficionados de los más diversos lugares ocuparon la arquitectónica bolera de Astillero.

Eliseo López Hoyo, autentico mecenas de este juego de los bolos en Astillero y junto con el alcalde, don Leopoldo Pérez, estuvieron emocionados por el acontecimiento.

De siempre había existido una gran afición entre los astillerenses a los bolos, pues en sus buenos tiempos había más de diez boleras en el Municipio.

Ha tenido que ser un ligero impulso para despertar la afición y volver a contemplar grandes partidas en la bolera.

Se había aprovechado esas fechas, para homenajear a dos grandes jugadores, Linares y El Belga.

Fidel Linares, reciente campeón de bolos de España y El Belga, subcampeón.

El acto consistió en un concurso por parejas; Linares-Pérez; El Belga-Quintana y Miguel Marcos-Hidalgo, poniéndose en juego el "Trofeo Afición de Astillero", al final se ofreció un vino español.

A las 6,30 h de la tarde, dio comienzo las tiradas eliminatorias entre estas parejas y un fortísimo aluvión inundó el "corro" , haciendo temer la suspensión.

Acto seguido, dio comienzo las tiradas preliminares que clasificarían a dos parejas finalistas para conseguir el Trofeo. Con este resultado:

1. Linares-Pérez, 250 bolos.
2. El Belga.Quintana, 218 bolos
3. M Marcos-Hidalgo, 201 bolos.

La final, con las dos parejas clasificadas, se declararon vencedores; El Belga-Quintana, con 238 bolos y nada menos que treinta y cinco bolos por encima de sus rivales. Se marcaron cinco emboques, tres a cargo de Linares y dos Quintana.

A continuación de esta magnífica exhibición, se hizo entrega por el señor alcalde, a los dos homenajeados, de dos preciosas bandejas de plata con la inscripción "Astillero a Fidel Linares, campeón de España 1964".

El emotivo acto, llevado a cabo en un sentencioso silencio, fue corroborado  por una estruendosa ovación con la que el respetuoso público premio la simpatía y admiración que sentían por estos extraordinarios campeones que tanta deferencia han demostrado por Astillero.

En el Campeonato Provincial de Bares, estuvo muy competitivo durante dos meses consecutivos y alegrando diariamente el típico lugar, que es la Planchada. Han participado quince equipos, todo un éxito.

La clasificación fue:
1. Bar Casuso, de Guarnizo, 19 puntos. Copa Ayuntamiento de Astillero.
2. Bar El Titi de Astillero, 18 puntos, copa Eliseo López Hoyo.
3. Bar Encinas, de Astillero, 18 puntos, copa Benavente (depositario Cruz Blanca).
4. Bar Carmina, de Astillero, 18 puntos, copa Comercial Cántabra.
5. Bar Alvarez, de Heras, 17 puntos, copa Fundiciones Bolado.
6. Primera del Puerto Pontejos, 17 puntos, copa Marmoles Ceballos.
7. Bar Maza de Villanueva, 15 puntos, copa Transporte Cholo.
8. Bar Quintanilla de San Salvador, 15 puntos, copa Espumosa Dirube.
9. Bar Paco, de Herrera, 13 puntos, copa Droguería Inés.
10. Bar Poncela, de Muriedas, 13 puntos, copa Ferretería Montañesa.

También participaron: Bar Luey de Astillero; Bar Capitol, de Astillero; Bar Toki-Ona, de Astillero; Bar Petit, de Astillero.

Campeón individual a emboques, Angel Méndez del Bar Luye.

En el Campeonato Social, se clasificaron:
1. Nicasio Taborga, con 122 bolos.
2. Telesforo Gómez., con 122 bolos.
3. José Diez, con 116 bolos.
4. Alfonso Calvo, 115 bolos.
5. José Vega, con 113 bolos.
6. Eladio Nieto, con 111 bolos.
7. Sinesio Montes, con 110.

Además de Florencio Edesa, Joaquín Gómez, Angel Santiago, Ricardo Fernández López, Ricardo Fernández Vega y Arsenio Fernández.

En el Campeonato de Aficionados:
1. Ildefonso Burdie, con 104 bolos.
2. Cagigas, con 101 bolos.
3. A. Rodriguez, 98 bolos.
4. José Luis Fernández, con 97 bolos.

En Infantiles:
1. José A. Bolado, 90 bolos.
2. José M. Montoya, 87 bolos. copa Restaurante Toki-Ona y 25 pesetas.
3. José L. Noreña, 74 bolos.

Debió de ser una semana completa de bolos en La Planchada y la afición astillerenses así lo recordara.

Entre los jugadores que participaron, destaco a mi amigo y astillerense, José Maria Montoya, un buen deportista y quien perteneció al equipo de baloncesto May-Astillero.










viernes, 22 de junio de 2018

ASTILLERO equipo de futbol sala (1981)








Enrique - Marcelino "China" - Julio - Tote - Pedro Portilla - Lisaso - Vicente Garcia

Fernando Huidobro - Chema - Juan Huidobro - Miguel - Quini




Existió un equipo de futbol sala en Astillero, el C.D. Astillero, que fue actualidad por esas fechas de marzo de 1981, en toda la geografía de España.


Se le conoció por sus records, pues estuvo 45 jornadas imbatidos y al mismo tiempo participaba en tres torneos a la vez, incluyendo el Campeonato Regional.

Habían marcado en una ocasión 35 goles y llevaba una media de 6 goles por partido, lo que sumaba el total de 279 goles a favor y sólo había encajado 25.

Sus componentes eran: Vicente Garcia, José Ramón Crespo, Miguel Angel Lisado, Julio Abando, Fernando Huidobro, Juan Carlos Huidobro, Miguel Angel Ibañez, Joaquin Robledo, Bueno, José Maria Narciso, Pedro Angel Gómez Portilla, Javier, Tomás Rey y China.

Además de las competiciones que estaban implicados, tenían varios desafíos para cuando finalizarían la temporada, entre ellos el de "Hora 25" de la capital, a quienes les esperaban los demás equipos para acabar con esa imbatibilidad.

Era sin duda, la revelación del futbol sala.

Además, en unión del equipo femenino de baloncesto de segunda división, igualmente llamado C.D. Astillero, habían dejado muy alto el pabellón astil lerense.

Uno de los campeonatos que participaron, fue el I Torneo Regional de fútbol sala "Self-service Antonio", donde tomaron parte 50 equipos y se inició en las fechas de diciembre de 1980.

El C.D. Astillero, jugó en el grupo segundo, contra los equipos Larús, Fany Sport, C.D. Arriola, Self-service, C.D. Osso y Marin.

Terminado la segunda fase de este Campeonato en abril de 1981, los astillerenses quedaron clasificados para la siguiente fase.

En esta fase, los astillerenses participaron en el Grupo IV, contra los equipos C.D. Jabali, S. el Mayor, A. Montañés, C. Pedro´s, Bar Lachicoria, R. Suscuaja, D. Provincial. En esta  competición fue, cuando terminaron con la imbatibilidad que venían ostentando.

En este equipo, jugaban mis amigos, Vicentín y Quini.












jueves, 14 de junio de 2018

PUENTE ASTILLERO-PONTEJOS - inauguración 29 agosto 1966












El día 12 de julio de 1966, se hicieron las pruebas de resistencia del puente Astillero-Pontejos.

Fue en presencia del ingeniero jefe de Obras Públicas de la provincia, don Antonio Ruiz y sus ayudantes de la Jefatura de Puentes, quienes hicieron las oportunas comprobaciones oficiales, para dar el visto bueno a las obras.

Los técnicos encargados de ese trámite, fueron don Roman Ferreros y don Marcelino Coneso, con Miguel Munar, como ayudante.

Los resultados fueron totalmente satisfactorios.

Las pruebas consistieron en el paso de seis vehículos cargados con un total de 120 toneladas, de uno al otro extremo del puente. Tres camiones cisterna, dos de carga normal y una máquina quitanievas integraban la flota que hicieron someter a la estructura de hormigón a un cálculo de resistencia previsto de antemano.

Lentamente y de tramo en tramo, los seis vehículos avanzaban, de dos en dos hasta situar la totalidad de su tonelaje sobre cada uno de los tramos, en tanto los ingenieros observaban atentamente las deformaciones producidas y si éstas -esto era lo importante- volvían a recuperar "la flecha".

Los técnicos situados en el mismo puente; tras los trípodes de los aparatos de precisión, hacían la comprobación en milimétrico.

La flotilla de transporte salvaron los dos primeros tramos y rápidamente se supo el resultado: "Todo bien; no hay más que medio milímetro de flecha, hasta ahora".

Los camiones y máquina quitanieves continuaron su lento recorrido por el puente hasta salvar sin novedad el medio punto arquitectónico.

La seguridad del puente estaba asegurada, en ninguno de los tramos se habían rebasado los límites de las deformaciones admisibles. No era lo importante lo que el armazón de hormigón pudiera ceder, sino la capacidad de recuperación, la elasticidad que tenga.

Y la tenia este puente de Astillero-Pontejos.

Solo quedaba por terminar uno de los andenes para el paso de los peatones en sus dos metros de anchura, para pronto inaugurarlo.










El 29 de agosto de 1966, se inauguró el puente entre Astillero-Pontejos.

La inauguración del puente, constituyó un auténtico acontecimiento popular. Cuando el director general de Carreteras y Caminos, llegó al pueblo de Astillero para proceder a la apertura del tráfico por el mismo, a uno y otro lado del viaducto se agrupaban el vecindario de las dos localidades más directamente beneficiadas para presenciar el acto; de un lado los vecinos de Pontejos, con sus autoridades al frente y del otro, los astillerenses igualmente representados.

Cohetes, bandas de música y profusión de banderas y macetas alegraban y daban ambiente a la importante efemérides.

Tuvo lugar a la una y media del mediodía, y asistió el director general de Carreteras, don Pedro Areitio; gobernador civil de la provincia, don Jesús López Cancio; presidente de la Diputación, don Pedro Escalante Huidobro; alcalde de Astillero, don Leopoldo Pérez Martinez; alcalde de Marina de Cudeyo, don Fernando Cabarga; alcalde de Santander, don Manuel G. Mesones; delegados provinciales de Trabajo, Industria e Información y Turismo y de Sindicatos; señores Pendás, Lasso de la Vega, Herrero Tejedor y Bilbao Arriaga, respectivamente; ingeniero jefe de Obras Públicas, don Antonio Ruiz; ingeniero director de la J.O. del Puerto, don Francisco de Alvear, teniente coronel de la Guardia Civil, señor Cereceda; teniente coronel jefe del Aeropuerto, señor Jiménez Freile; alcalde de Camargo y diputado provincial, señor Valle G. Torre; ex alcaldes de Astillero,  que tanta y importante labor desarrollaron para la consecución de este puente, señores Solana y Manchado; ingeniero de la Empresa constructora, señores Larrea y Marrequí y otras autoridades e invitados.

Hubo como todos los actos, los discursos y las obligadas palabras dirigidas a los allí presentes, además del agradecimiento para cuantos asistieron al acto y habían trabajado por el logro del viaducto inaugurado.

Desde Pontejos, las autoridades y acompañantes se trasladaron a Pedreña, donde se celebró un almuerzo servido por el Real Golf.

Y, cómo no, numerosas personas vecinas del municipio y de los pueblos lindantes.

Eran tantas, que se agolpaban a uno y otro margen del puente, para esperar ese momento histórico.

Tanto en Astillero, como en los pueblos del otro lado del puente, fue un día de auténtica fiesta, celebrando una romería en el mismo por la tarde para festejar tal acontecimiento.

El puente en sí, tiene una longitud de 232 metros y estaba constituido por diez tramos, con altura libre máxima a pleamar de 9,32 metros. Para su construcción se había ejecutado 38.000 metros cúbicos de dragado, habiéndose empleado en la obra 4.362 toneladas de cemento, 380.000 kilos de acero en arma dura y otros 12.000 kilos de acero especial en aparato de apoyo a las vigas principales.

Datos del puente: Diez tramos forman la estructura en medio punto que parece emerger de la ría como un extraño animal antediluviano cuya cola se perdiera en Pontejos y la cabeza, en forma de martillo, intentara morder la carretera general Santander-Bilbao por San Salvador. Los apoyos centrales de la estructura están formados por nueve pilares, constituidas por unos basamentos con alturas de dos a ocho metros por debajo del cero del puente. Seis de los tramos a que antes se hacía referencia van en línea recta y los cuatros restantes en curva con 24 y 25,40 metros de luz teórica.

Las columnas circulares, que se alzan sobre los basamentos, tienen unos sesenta centímetros de diámetro exterior de hormigón armado, a una altura que oscila entre tres y ocho metros. Los dinteles que rematan las columnas tienen una longitud de 11,10 y una anchura de 2,20, con tres metros de altura. La altura total de los pilares desde el terreno hasta el apoyo de las vigas principales del puente, oscila entre 12 y 22 metros. Los estribos están apoyados en dos cajones de cimentación de 16,45 por 4,40 metros a una altura de ocho metros.

Sesenta vigas -seis por cada tramo- de 24 metros de largo, por 0,40 de ancho y 1,54 de altura, además de cincuenta vigas transversales -cinco por cada tramo- de 12 metros de largo que sirven de arriostramiento a las primeras, son como si las "costillas"  de este monstruo de hormigón. Dos muros de mampostería con relleno de pedraplén constituyen los accesos macizos en una longitud total de 229,90 metros. Han sido necesarios 38.000 metros cúbicos de dragada y 27.500 toneladas de escollera recibida además de 4.5000 metros cúbicos de escollera paramentada; más de 30.000 toneladas métricas de pedraplén y 5.500 metros cúbicos de terraplén. Para ejecutar 10.216 metros cúbicos de hormigón fueron necesarios 4.326 toneladas métricas de cemento. El acero empleado se eleva a la cifra de 380.000 kilos, más otros 12.000 de acero especial. Vigas principales del puente.

Tiene una anchura de doce metros, y de ellos, cuatro son destinados a andenes para el paso de los peatones.

Con un presupuesto de treinta y dos millones y medio de pesetas, de ellos había aportado la Diputación dos millones y medio de pesetas y los Ayuntamientos de Marina de Cudeyo y Astillero, 650.000 y 350.000 respectivamente.

En la construcción han trabajado distintas empresas, las más importantes: Cementos Rezola-Vizcaya y Construcciones AM-SA

Fue un momento singularmente emotivo la unión de las autoridades mencionadas con las que procedían de la zona de Marina de Cudeyo, con su alcalde al frente, seguido de centenares de personas de la otra parte de la ría.

De la importancia de la inauguración oficial, fue el entusiasmo de la gente y la gran cantidad de coches que esperaban hacer el paso inaugural por el puente y los que durante todo el día circularon.


Después de cincuenta años de la inauguración, se ha podido comprobar la comodidad y poder disfrutar de una vida mejor al no depender ya del transporte marítimo, pero los cambios fueron todavía más lejos. El puente y la nueva carretera dio lugar a un desarrollo industrial notable en la comarca de Marina de Cudeyo, del que viven muchísima gente e industrias.

Todos hoy son consciente de la transformación que ha supuesto para los dos municipios, Astillero y Marina de Cudeyo, la construcción de este puente y la comunicación entre ambos municipio.

Con ello, se ha podido comunicar toda la costa de Transmiera hasta Santoña.

Por entonces, la gente de Pontejos Vivian del campo y del mar, superaban las limitaciones como podían, teniendo que trasladarse bien en barca o desplazamientos largo en carretera.

Coincidiendo con la inauguración del puente, también se instalaron las fábricas de Calatrava, en Gajano y Simsa, en Pontejos.

Hoy todo es recuerdo y nostalgia, para aquellos que conocieron el servicio de las barca y un contacto más familiar con los vecinos de Pontejos.












viernes, 8 de junio de 2018

TALLERES DE ASTILLERO, buques AKRON Y GARANDA







En las fechas de septiembre de 1973, se daba por finalizado el tiempo previsto, en la operación de reconstrucción de un nuevo buque, algo así como a la colocación de enormes piezas en un gigantesco "mecano", que por especiales características y por la magnitud de la obra, seria única en España.

Lo que se había hecho es que, con la popa de un barco, el "Akron" , y con la proa de otro, el "Garanda", más un trozo que ha servido de anexo de unión entre ambos cuerpos y que se construyó en los mismos astilleros, se ha creado un nuevo y enorme buque para transporte de cargas secas.

La curiosísima, arriesgada y espectacular operación finalizó, con el más completo éxito, lo cual vino a corroborar el alto grado de tecnología que poseía la factoría astillerense, "Astilleros de Santander".

El remozado y alargado "Akron",  completamente terminado y dispuesto a hacerse a la mar en fechas próximas.

Lo que "Astilleros de Santander" hizo con ese buque, fue  una transformación espectacular, algo así como lo que los profanos dirían que "rizar el rizo", ya que de dos buques distintos, más un añadido de propia cosecha, han conseguido una impresionante mole de tan bella estampa marinera.

Esta operación fue la primera obra de tipo que se había llevado a cabo en España, y que fue subrayada por el más completo de los éxitos. La operación constituyo en disponer de un buque petrolero, el "Akron" de 168 metros de eslora y 20 metros de maga. A este barco se le cortó para aprovechar su popa, así como el puente, lo mismo que las máquinas y el motor, de 7.300 BHP de potencia.

Por otra parte, otro petrolero, el "Garanda", uno de aquellos buques de transporte de petróleos encuadrado en la clase "T-2" que tanto trabajo tuvieron durante la última guerra mundial. Este buque ya sufrió otra operación de estética, hace unos años al cortarle su proa y colocarle otra nueva, transformándolo así en buque de carga seca. En la última primavera también se le cortó la popa en un astillero de Hamburgo y se trajo a remolque hasta Astillero esa proa que era lo más moderno que poseía.

El nuevo buque, que se había construido, consta de la popa, máquinas y puente de mando del "Akron" y de la proa del "Garanda". Además en Astilleros de Santander, se le coloco en ambas partes, un trozo que sirvió como de ensamblaje de ambos.

El buque, seria destinado para cargas secas y que llevara también el mismo nombre de "Akron", pero ya con una longitud o eslora de 180 metros, sus buenas 30.500 toneladas de desplazamiento y 2.5000 toneladas de peso muerto.

Con un nuevo aire, con la silueta completamente cambiada para llevar esas a través del océano, en servicio directo de la empresa armadora "Alpina-Shipping Corporation", quienes ordenaron la curiosísima transformación estética al viejo buque,, mediante la operación en manos de los técnicos santanderinos.

Otro éxito más, de los Talleres de Astillero.






















jueves, 31 de mayo de 2018

MONTE ZALAMA en Astillero




(Colección J.M. Blanquez)














El 26 de septiembre de 1969, arribaba por la Osa, el gigante, lleno de "mataduras" del recuerdo de un amargo trance que casi acababa con él, en plena "infancia", dejándose trincar por los "gavilanes" domésticos, "Brioso" y "Azacán".

Entre ambos, el vasco, nacido en dos piezas por no permitir el Nervión otras alegrías natales y en los ilustres pero cortos "pañales" de Euskalduna, admiró navegando las proporciones de la bahía nuestra.

Dejó el desguace por el través de estribor y se atracó, finalmente en El Astillero, en las quietas aguas, las mismas pero un tanto menos claras, de la ría.

El "Monte Zalama" es parte de una serie de gemelos o casi gemelos, emparentados fraternalmente en la Naviera Aznar, formando una trinca a la que distingue la letra "Z" tras del "monte" genérico..."Zalama", "Zaraya", recientemente entrado en servicio y otro "zeta" a punto de ser entregado a sus armadores. A la misma serie de "carriers" pertenece, verbigracia el "Serantes", visita reciente de El Astillero y otros cuyos nombres no hacen al caso.

Todos ellos, salvo alguna diferencia de superestructura, fueron concebidos iguales en cuanto a casco -15.000 toneladas largas R.B. - y máquina, con la sola excepción del "Monte Zalama" precisamente, que se quedó algo más corto, unos diez metros.

Su mayor parte -popa con puente de gobierno y máquina y mucho de la "playa" por Euskalduna en Bilbao, hará un par de años y los propios astilleros construyeron el resto y la proa, pero en su sucursal de Gijón, puerto en el que fueron soldados ambas secciones y donde el "Monte Zalama" quedó hecho un barco (162 metros de eslora, entre perpendiculares, 22,40 metros de maga, 14,20 de puntal y 14.450 T.R.B.) y clasificado por el Lloyd como "buque apto para el transporte de carga general en navegación internacional, con habilitación y máquina de 20 B.H.P. a popa.

Todo bien, hasta que un día de mayo último, por el día 12, el "Monte Zalama" cargado de chatarra, estuvo a punto de devenir en lo mismo, merced a una alevosa sirte de la isla Navassa en el canal de Jamaica, en la que fue a meter la quilla.

Sitio "feo" por el sur de la base americana de Guantánamo, cuyas fotos recuerdan algo los acantilados de Langre, donde el barco se "acostó" y diese por perdido, pero del que pudo salir avante para entrar en un dique americano. Una reparación de fortuna en él -muchos "apósitos" de acero soldados de prisa en el pantoque y quedo de nuevo en condiciones aunque precarias de navegar.

Las mismas en que el sábado 21, arribó a Santander.

La sola reparación del "Monte Zalama" supone un estadía en dique seco de tres a cuatro meses, con la consiguiente pérdida por falta de explotación del buque, en ese tiempo.

Esa forzosa inmovilidad decidió a la naviera a proceder al ya previsto alargamiento del casco, y esa obra, quizá la más importante del género hecha en España, es la que, junto a la reparación definitiva, va a acometer Astander en el dique grande de El Astillero.

En concreto la obra tenía por objeto el alargamiento del casco en 12 claras de varenga, que equivale en metros a 9,60 y a 2.800 toneladas más de capacidad de carga, con lo que el buque quedaría sensiblemente igual -15.650 T.R.B.- al resto de sus hermanos de serie.

El "Zalama" entrara de popa en el dique. Al tercio, aproximadamente, de su eslora será cortado, quedando hundida la zona de popa y flote la de proa, que será separada.

Posteriormente, entre la zona vasca del buque y la asturiana, será colocada la montañesa que, soldada a las otras, dará lugar al nuevo "Monte Zalama" de 171,60 metros de eslora y de alrededor de 27.000 toneladas de peso muerto, la talla de su hermano "Zaraya" y de sus demás de la serie.

Es una obra importante, de las que dan categoría a un astillero y a una industria de Santander.

Se trata de una "cirugía" naval en el Astillero, la más importante obra de este tipo hecha en España.

El día 3 de enero de 1970, se hicieron las pruebas oficiales, que resultaron felizmente superadas por el "bulkcarrier" de la Naviera Azcana, el "Monte Zalama"

Para esa ocasión, el pueblo de Soba, donde alza sus 1.430 metros el Monte Zalama, rindió homenaje al "Monte Zalama".

Don José Luis Arenal Gómez, alcalde de Valle de Soba, al frente de una comisión de su Ayuntamiento, se hicieron a la mar y "corrió la milla" ante Cabo Mayor a bordo de el Monte Zalama.

En la fecha de enero, es cuando zarpa el Monte Zalama, a bordo don Luis Maria de Gorostiza, segundo comandante de Marina, en representación del comandante; don Carlos Angulo, apoderado general de la Naviera Aznar, armadora del buque; don Ramón Zubieta, consejero; don Luis Lomo, ingeniero inspector; don Ricardo Saura, ingeniero inspector de buques; don Ramón Gorbeña, director de Bergé y Cía; Mr. Larmont, inspector del Lloyd Register, y don Luis Arias, director de Astilleros de Santander. Actuó como práctico don José Bocanegra.

Durante las pruebas de velocidad el "Monte Zalama" alcanzo 17 millas, superando en una y media a la que con idéntico régimen de revoluciones lograra el año de su botadura.

Se hicieron también en la mar, un simulacro contra incendios y otro de abandono del barco arriando botes.

Una vez de regreso, las personalidades asistentes a las pruebas se reunieron en un almuerzo que fue servido en el Club Marítimo. A los postres leyó unas cuartillas el director de Astander. Tuvo palabras de agradecimiento para todos los circunstantes y para el alcalde de Soba.

El alcalde Soba ofreció una placa de plata que la municipalidad que preside dedico a la Naviera Aznar y al "Monte Zalama".

Una vez alargado, el "Monte Zalama", es el cuarto de una serie de gemelos encabezada por el "Monte Zaraya" a la que siguen los "Monte Zapola", y "Monte Zamburu" recientemente botado.

Tiene 183,10 metros de eslora, 22,40 metros de maga y 10,46 metros de calado máximo. Registra 15.368 toneladas brutas, 26.798 de peso muerto y es propulsado por un motor Elcano Sulzer de 9.200 H.P. que le faculta una velocidad de crucero de 15,50 nudos.

También que la popa con el puente de gobierno y máquina fue botada por Euskalduna en Bilbao, mientras que la zona de proa lo era en Gijón, puerto en el que fueron unidas ambas partes.

El 12 de mayo de 1969, sufrió un grave percance en la isla de Navasa, entre Jamaica y Haiti cuando navegaba cargado de chatarra. Pudo milagrosamente ser reflotado para entrar en el dique astillerenses en septiembre.

De los trabajos de reparación y alargamiento del buque "MONTE ZALAMA" en los talleres de Astander, no resultaron excesivamente dificultosos dada la experiencia que estos astilleros tenían en obras de este tipo de buques.

De los trabajos llevados a cabo en este buque, se realizó una interesante película industrial de 25 minutos de duración que mereció el segundo premio de esta especialidad en el IX Certamen Internacional de Cine Industrial celebrado en junio de 1971.

Desde esas fechas, el pueblo de Soba siempre ha estado unido con el de Astillero y muestra es la escultura de los escudos municipales de ambos pueblos, instalada en el área recreativa del mirador de La Gándara perteneciente al Valle de Soba.