martes, 18 de abril de 2017

ASTILLERO fiestas de San José 1960







Por esas fechas de marzo de 1960, la Comisión de Festejos había confeccionado un programa que se repartió por todos los pueblos del alrededor e incluso en la capital.

Para el día 19, la misa mayor, a las once y media, en donde el coro parroquial interpretarían la Misa eucarística del Maestro Perossi, además del Coro Tasa, bajo la dirección del maestro Saéz de Adana, que interpretaría la Misa de Mitterer.

El panegírico del santo estaría a cargo del orador reverendo padre Alberto, dominico de la Residencia de Las Caldas, quien contaba con grandes simpatías en la localidad.

Presidirá estos actos, el señor obispo auxiliar, don Doroteo Fernández, acompañado de las autoridades locales.

El prelado bendecirá el nuevo trono de San José, que ha sido colocado en el altar mayor.

Este mismo día, frente al Ayuntamiento, gran concierto amenizado por la orquesta Tella.

A las cinco de la tarde, en los campos de Sport, un emocionante encuentro de fútbol correspondiente al campeonato de primera regional entre el Castro F.C. y el Unión Club.

Este encuentro terminó con el resultado de dos a cero, favorable a los astillerenses. No fue fácil la victoria del Unión Club, dado que los castreños pusieron mucho interés para poder igualar el partido.

El encuentro fue arbitrado por el señor R. Eguia y de líneas, Brugos y Aranca. Los equipos se alinearon así:

Unión Club; Raba; Parquito, Bedia, Valverde; Santamaria, Fernández; Velarde, Tomás, Porro, Guillermo y Campín.

Castro Urdiales; Ugarte; Puertollano, Zaballa; Gorostiza; Gamón, De la Peña; Fresno, Ocejo, Ucelay, Pérez, Del Moral.

Los astillerenses lograron a los 20 minutos el primer gol, por mediación de Guillermo. El segundo a los 40 minutos, de penalti.

Con este triunfo el Unión Club seguiría líder del Campeonato.

A las seis de la tarde, dara comienzo la gran romería en la Planchada y frente al Ayuntamiento actuara la orquesta Tella.

Por la noche, a las once, la segunda gran verbena que durará hasta altas horas de la noche.

El día 20, a las 11,30 gran carrera ciclista para corredores de segunda categoría y aficionados, con el siguiente recorrido:

Salida de Astillero (frente al Ayuntamiento), para dar una vuelta al circuito local, y seguidamente salida con dirección a San Salvador, Liaño, Solía, Guarnizo, Cianca, Alto de la Morcilla, Revilla, Muriedas, Boo y circuito de Astillero, haciendo este recorrido tres veces para terminar dando cuatro vueltas al circuito local.

Habrá dos trofeos, primero para el vencedor de la prueba y segundo para el primer clasificado de aficionados.

Con gran animación y buen tiempo se corrió en la mañana del domingo, el clásico Trofeo San José, que patrocina todos los años el Ayuntamiento, tomando la salida 23 aficionados de segunda y cinco principiantes, con un total de 28 corredores.

A poco de la salida y en el cruce de la carretera de Santander a Bilbao, dos corredores Villazón y Delgado, marcharon hacia San Salvador , que era el recorrido oficial y los 26 restantes se fueron a Boo, despistados. T cuando el árbitro se dió cuenta, aprovechó el encuentro de Villazón y Delgado con los despistados, para detener la prueba y dar una solución al problema, que fue la de que todos siguiesen el itinerario marcado oficialmente, como así se hizo.

Terminada la prueba, el alcalde del Ayuntamiento, señor Manchado, acompañado de otras autoridades locales, hizo entrega al ganador Revuelta, del Trofeo San José.

La clasificación de la prueba fue:

1. Santiago Revuelta, de Santander, 1-44-15.
2. José A. Villanueva, de Peñacastillo.
3. Angel Gutiérrez, de F.C. Expósito B.I.Miera.
4. Maximino Gómez, de Santander.
5. José A. Gutiérrez, de Movado-P.C. J. San Emeterio.

A las cinco de la tarde, en los campos, se celebrará el interesante encuentro amistoso entre el Club Deportivo Callealtera y el equipo local.

A las seis de la tarde se celebrará la segunda romería, en los mimos lugares que el día de San José, y por la noche, a la misma hora que el día anterior, se terminarán los festejos con la última verbena.

En estas fechas, se estaba  reparando la fachada  del Ayuntamiento.

Durante las fiestas, el CINE BRETON anunciaba una serie de películas y especialmente el grandioso estreno en CinemaScopE y color de Luxe, la CARAVANA HACIA EL SUR.







Los Organizadores de todos los Festejos de las Fiestas, cumplieron satisfactoriamente con el programa y felicitados por su labor.











viernes, 7 de abril de 2017

ASTILLERO los tranvías




5 de enero 1909, día de la inauguración de la línea de tranvia Santander-Astillero

Del libro:SANTANDER una ciudad sobre el mar (fotografía de Francisco Ontañón)




(Colección de Ricardo Vega)






Al fondo el tranvía de Santander-Astillero





Tres tranvías y uno de la línea Santander-Astillero


Un tranvía por la calle San José




En el Boletín Oficial de la provincia se publico la convocatoria para la subasta pública que, en cumplimiento de lo dispuesto en la Real orden de 13 de diciembre de 1905 , se celebraría para la adjudicación de la concesión de un tranvía eléctrico de Santander al Astillero.

La subasta se celebraría en Madrid el día 30 de enero de 1906, a las doce de la mañana, en el local de Fomento, ante el director general de Obras Públicas o persona en quien delegue, observándose lo dispuesto en el artículo 93 del Reglamento de 24 de mayo de 1878, dictado para la ejecución de la vigente ley de ferrocarriles y en la instrucción aprobada en 18 de marzo de 1852 para esta clase de subastas.

La obras para la construcción de este tranvía, según el pliego de condiciones,  comenzaría en el término de dos meses, a contar desde la fecha en que se publique en la Gaceta de Madrid la Real orden de concesión, y debería quedar terminadas en el plazo de dos años, contados desde el día en que comiencen.

El concesionario, explotaría el tranvía durante el plazo de la concesión, que será de sesenta años, a menos que fuese rebajado en el acto de la subasta, y con arreglo a los precios máximos de peaje y transporte que para la conducción de viajeros y mercancías se fijase en las tarifas aprobadas, con las rebajas que en las mismas puedan hacerse en la subasta, todo lo cual se haría constar en la Real orden de concesión.

El precio por kilómetro, según la tarifa máxima legal, sería el siguiente, incluidos peaje y transporte:

Viajeros, 0,9 pesetas; equipajes y encargos por tonelada, 0,40; expediciones especiales, ida (por coche), 12,00; ida y vuelta (por coche), 10: mercancías, por tonelada, 028, 0,18 y 0,14, según el orden en la clasificación.

El transporte ganado, siendo por vagón completo, costará 0,65 pesetas por cabeza.

En febrero de 1906, la Sociedad Nueva Montaña, propietaria del que fue antiguo "Urbano" luego de los belgas y anteriormente de Orzarián, presentó en la alcaldía un proyecto de tracción eléctrica que partiendo de la dársena de Molnedo en Puertochico siga por la carretera de los muelles, calle de Castilla, carretera nueva de Adarzo, PeñaCastillo y termine en el Astillero.

En 1906, celebrada en Madrid la subasta del proyecto del tranvía eléctrico al Astillero se le adjudicó a "Nueva Montaña" por 60 años. Igualmente su representante don Leopoldo Cortines Sánchez obtuvo en fechas anteriores la sustitución del motor de sangre por el eléctrico en el tranvía "Urbano".

En 1907 comenzaron a recibirse el material para la construcción del eléctrico y la Sociedad Nueva Montaña verificó la entrega de pliegos para la subasta de obligaciones que garantizaran el coste del proyecto, suscribiéndose unas doce mil obligaciones que cubrían tres veces la emisión.

En junio de 1907, la dirección de los trabajos del tendido de rieles por la sección que ocupaba el que fue tranvía urbano, observaron que los coches no podían pasar por debajo del puente de Vargas sin rebajar unos centímetros de la calle para que no tropiecen los troles.

Como era de esperar, el arquitecto municipal ordenó se suspendieran las obras y dejaran la calle en las mismas condiciones en que se encontraba anteriormente comprendiendo como única solución para que la tarea no quedara detenida, la sustitución del Puente de Vargas por otro de hierro.

En noviembre de 1907, se estaba tendiéndose las vías del tranvía eléctrico en Nueva Montaña que iba  atravesar la ciudad y extendiéndose por el extrarradio  el ramal que conduciría al Astillero.

Los coches que circulasen por la ciudad eran distintos a los del servicio del de Astillero, construidos por la casa Siemens Shukens, de Colonia. De los primeros llegaron diez, con cabida para 18 viajeros sentados y 14 de pie, y de los segundos enviaron ocho para 38 personas sentadas y otras 14 de pie, igual que los anteriores encontrándose parte de este material en las cocheras establecidas en dos locales separados, uno en Campogiro que ya lo era para él "Urbano" y otro nuevo, entre Boo y Maliaño.

Terminada la colocación de los postes en enero de 1908 se procedió al tendido del cable. En marzo llegaron de Zaragoza, los primeros coches pintados de blanco, decorados en el centro, con los escudos de Santander. Entre los carruajes enviaron dos de gran tamaño destinados al trayecto del Astillero, que aún se encontraban sin concluir las obras.

El día 5 de enero de 1909, se inauguró el nuevo servicio de tranvías eléctricos al Astillero, que tanto interés era esperado por el público en general.

El primer tranvía partió aproximadamente a las diez de la mañana de la parada de Molnedo, deteniéndose unos minutos en la Avenida de Alfonso XIII.

El trayecto de la nueva línea estaba dividido en dos secciones:

Molnedo a las estaciones de los ferrocarriles de la Costa; estaciones a mercancías; mercancías a Cajo; Cajo a Peñacastillo; Peñacastillo a Las Presas; Las Presas a Muriedas; Muriedas a Maliaño; Maliaño a Boo; Boo a Guarnizo y Guarnizo a Astillero.

Desde Molnedo a Peña Castillo, costaría el recorrido 0,25 pesetas; a las Presas, 0,30 pesetas; a Muriedas, 0,35 pesetas; a Maliaño, 0,40 pesetas; a Boo o Guarnizo, 0,45 pesetas y al Astillero, 0,50 pesetas.

El servicio lo prestarían cuatro tranvías de los grandes.

Desde el día 6, comenzaron el servicio a las siete de la mañana, durando hasta las nueve de la noche.

El día 4,con objeto de verificar una última inspección, salió un tranvía, por la nueva línea, con el ingeniero de Nueva Montaña, señor Mazarrasa, acompañado de otros empleados técnicos de la misma Empresa.

Esta inspección fue totalmente satisfactoria, comprobándose en ella el buen estado de la nueva e importante línea.

Durante todo el día de la puesta en marcha de la nueva línea, los coches fueron con gran número de viajeros y llevando muchas veces el anuncio de "completo".

Esto sucedió cuando comenzó el servicio urbano, de los tranvías eléctricos, ocurrió con la inauguración de la línea al Astillero, la curiosidad y el afán del público por viajar en los nuevos tranvías, que no sólo se llenan en la mayor parte de los viajes, sino que, además, un numerosísimo grupo de gentes de toda edades y clases sociales se estacionaron durante la mayor parte del día en la Avenida de Alfonso XIII para la salida y la llegada los grandes eléctricos del servicios del Astillero a Molnedo.

Esta nueva línea de comunicación venia  a reportar considerables beneficios a Santander, porque creaba un enlace y estable relación cómoda, segura, rápida y barata, entre la ciudad y numerosos vecinos de pueblecillos cercanos.

La línea, hasta Astillero, era muy pintoresca y atractiva para disfrutar del viaje.

Pronto la Empresa propietaria de los tranvías acordaron expender abonos talonarios llamados de la serie R.A. valederos por cuatro meses, así como establecer el servicio de Santander al Astillero cada media hora, saliendo el último e Molnedo a las 20,30 h. y del Astillero a las 21 h.

Por la festividad de San José y Nuestra Señora de la Asunción, la empresa establecía además del servicio ordinario otro especial para las esas fiestas.

Por marzo de 1911, se pusieron a la venta, además de los carnets de viajes por abonos, unos nuevos carnets de diez viajes entre Molnedo, Maliaño y Astillero y viceversa, al precio de 2,45 y 3,05 pesetas respectivamente.

Los carnets eran expendidos por los mismos cobradores de los tranvías y en la expendeduría central, Muelle, 9 bajo, tienda de doña Ana Moreno.

Por 1913, quedo modificado el servicio al Astillero, saliendo los tranvías desde la Avenida de Alfonso XIII en vez de Molnedo, que era el punto de partida inicial.

De los primeros accidentes que tuvieron los tranvías, se conoce el de 24 de octubre de 1913, donde el tranvía A núm. 2, conducido por el conductor núm. 12, arrolló a la señora Maria Gandarillas (60 años), a quien fue atendida rápidamente en la farmacia de Astillero y conduciéndola posteriormente a la Casa de Socorro de Santander, llevada por otro de los tranvías.

El 4 de marzo de 1917, a las diez y cuarto de la mañana, el tranvía eléctrico A-3, al llegar a la parada del Astillero, se deslizó por la pendiente que allí existía y fué a chocar contra el pórtico de la Iglesia, derribándose completamente, yendo a caer las grandes piedras de sillería a larga distancia.

Como era aquella la hora en que se estaba celebrando la misa parroquial, y se hallaba el templo lleno de fieles, entre éstos se produjo un pánico horrible, dando lugar a desmayos en algunas señoras.

El tranvía sufrió grandes desperfectos.

En el año 1921, la Sociedad Tranvía de Miranda, adquirió en su totalidad la propiedad de los bienes que poseía la Sociedad Anónima "Red Santanderina de Tranvías" y en la fecha 21 de octubre, se formó la escritura pública de adquisición de dichos bienes, unificándose el 1 de diciembre a la nueva explotación.

El 19 de agosto de 1925, un automóvil matrícula M-8.572, choco con un tranvía de la línea de Astillero, cerca de la Reyerta, El tranvía en esos momentos era conducido por José González.

En agosto de 1931, se dio cuenta de un oficio del  director gerente de la Compañía de Tranvías de Miranda, contestando a la comunicación del Ayuntamiento de Astillero, solicitando se derivase la línea de tranvía al llegar a Astillero, en dirección a la plaza del Mercado o en su defecto que siguiera un empleado nombrado por la Compañía, por delante de los coches a partir de la esquina de entrada de la calle de San José hasta la parada final y que se quitara los dos postes del tendido del cable existente frente a la casa de los señores Aguirre y frente a la tahona.

En el mismo oficio, se indicaba la resolución tomada por la Compañía de no poder acceder a tal pretensión y trasladando el asunto a la Inspección Técnica de Ferrocarriles.

Esta decisión fue rectificada posteriormente y decidieron trasladar la parada final a la entrada de la calle San José, enfrente de la Tahona y del bar el Maqueto.

Por diciembre de 1947, se adquirieron cuatro magníficos modelos de tranvía a la fábrica "José Astals" de Barcelona, para las líneas de Alfonso XIII-Astillero y Valdecilla-Sardinero, destinándose dos de los nuevos a cada línea.

En 1948 la empresa propietaria "Compañía del Tranvía de Miranda" presentó un proyecto al Ayuntamiento para mejorar el servicio, entre ellas:

Para la línea de Astillero, la Compañía transformaría el servicio con autobuses y sus tranvías pasarían a las otras concesiones.

El día 6 de junio de 1951, a las siete de la tarde, tuvo lugar en el despacho del abogado don Pedro Rodriguez, la cesión del servicio de Santander a Astillero del Tranvía de Miranda a los Hermanos Muñoz.
Las gestiones se realizaron no con la Empresa Muñoz sino con don Manuel Muñoz Diego, quien fue el que firmó el correspondiente contrato de concesión de la línea a su favor con la Compañía de Miranda.

Con el traspaso, la Compañía de Miranda no percibió ningún dinero en efectivo. La cesión se había hecho a cambio de hacerse cargo el señor Muñoz de las obligaciones que la Compañía de Miranda tenía contraídas con la Sociedad Nueva Montaña.

El nuevo concesionario de la línea Santander-Astillero, se hizo cargo del material y de treinta y seis obreros y empleados.

El 11 de junio de 1951, comenzó a funcionar el nuevo servicio, con cuatro tranvías en circulación constante, un tranvía cada media hora y otro de reserva y en cuanto estaría terminada la restauración de la carretera de la Reyerta, el servicio se completaría con modernos autobuses.

El señor Muñoz, complemento el servicio de tranvías al Astillero con otro de autobuses.

La empresa Muñoz comenzó a trabajar en principio con tranvías y autobuses, para luego quedarse únicamente con los trolebuses.

El 10 de octubre de 1951, la línea de tranvías de Santander al Astillero, terminaría su recorrido en Peñacastillo, quedando la Empresa autorizada para establecer un servicio combinado de autobuses entre Peñacastillo y la Avenida de Alfonso XIII a través de la carretera de Burgos a Santander, de forma que el usuario podía realizar el trasbordo sin molestias ni demora y sin aumentos de tarifas.

El 12 de octubre de 1951, se paralizo el servicio de tranvías de Santander a Astillero, siendo autorizado el servicio de autobuses en sustitución, con las mismas tarifas que para los tranvías se venían aplicando.

El 3 de agosto de 1952, la Empresa M. Muñoz Diego, puso en conocimiento del público, el horario del nuevo servicio:






El 17 de junio de 1955, tuvo lugar la inauguración oficial del servicio de trolebuses de la línea Santander-Astillero.












Los tranvías han sido parte de la historia de Astillero, quien los haya conocido, siempre tendrá un grato recuerdo de los mismos.











viernes, 31 de marzo de 2017

UNION CLUB-Racing Club 10 febrero 1927








El 10 de febrero de 1927, se jugó en los campos de Astillero, el encuentro entre el Unión Club de Astillero y el Racing Club de Santander.

Este encuentro correspondía al Campeonato Regional de Cantabria, Serie E.

En este partido sirvió para reflejar la superioridad tan considerable del equipo campeón santanderino sobre todos los restantes que en la región integraban la primera categoría regional.

Fueron nada menos que diez goles, los que marcaron el equipo racinguista, con total dominio en el juego.

El Racing se impuso con jugadas en las que era de admirar la técnica y dominio sobre el juego que practicaron durante todo el partido los santanderinos.

Los astillerenses muy desorientados terminaron derrotados ampliamente.

Los santanderinos jugaron con la falta de Gómez Acebo en la línea de ataque, que había sido reemplazado por Ramón Santiuste, cubriendo Angulo el puesto de defensa.

Esta modificación que sorprendió a los aficionados, no tanto en la actuación de "Cachano" que cumplió como si hubiera estado jugando de siempre de interior izquierda, además de haber conseguido un tanto, muy bonito.

En el Unión Club se presento con algunas ausencias en la alineación. Faltaba Montoya en la defensa y esta fué una de las líneas que se mostró la más débil.

Tampoco pudieron alinearse Salas ni Furty.

De entre los jugadores del Racing destaco sobre todos, Amós Torriente. De este jugador hacía tiempo que no se le había visto jugar con tanta precisión y con el acierto que tuvo en este partido. El cuarto y el quinto fueron conseguidos por él.

Si el primero sorprendió por la rapidez de su ejecución, el que poco después conseguiría fue una maravilla por la destreza y habilidad que lo ejecutó.

Fué uno de los tantos más bonito de la tarde.

Se terminó el encuentro con un resultado rotundo de diez goles a uno, a favor del Racing Club.

La afición, a pesar de ser un día laborable, asistió en gran número y que soportaron con resignación la  lluvia.

Entre los espectadores, el fotógrafo "Samot" pudo recoger con su máquina, una foto de un grupo de lindas astillerenses que se encontraban presenciando el encuentro.

Los goles fueron marcados:

El primero a los cinco minutos, por Oscar, en un rechace del guardameta Arteche.

El segundo lo consiguió nuevamente Oscar al castigar una falta de Peña.

El tercero fue el último del primer tiempo y volvió a marcar Oscar, que remató un pase Torón.

En la segunda parte, el cuarto Amós Torriente y después el quinto este mismo jugador.

El sexto fue obra de Ramón Santiuste. El séptimo y octavo fueron conseguidos por Hernández.

El noveno fue por motivo de una falta que Oscar castiga y el balón terminar por entrar directamente.

El décimo, último del encuentro, lo consiguió el goleador Oscar al rematar una pase de Santiuste.

En el intervalo del sexto al séptimo, los astillerenses consiguieron marcar el gol de honor, por mediación de Iraegui.

El arbitraje del colegiado, señor Alejandro Quintana, fue acertada. Tuvo interpretaciones técnicas hechas con muy buen sentido y fiel observación de las reglas del juego.

El Racing Club: Raba; Angulo, Naveda; Yllera, Prieto, R. Gacituaga; Torón, Hernández, Oscar, Santiuste y Amós.










sábado, 25 de marzo de 2017

FELIPE MURIEDAS FOX de Villanueva de Villaescusa




(foto cedida por Luis Felipe Muriedas Hernández)

Casa de don Felipe Muriedas Fox en Villanueva de Villaescusa. En una de las visitas de don Emilio Calleja Isasi.



Don Felipe Muriedas Fox



De este ilustre personaje, D. FELIPE MURIEDAS FOX, deseo hacer una publicación, a pesar de que no tenía relación con Astillero, pero si con Guarnizo, como después redactaré.

Don Felipe Muriedas, falleció el 16 de diciembre de 1907, en el Estado San Luis de Potosí, en  México, a la edad de 74 años, cuando acababa de regresar de un viaje por Europa en compañía de sus hijos, después de haber permanecido en su pueblo Villanueva de Villaescusa, gran parte de ese verano de 1907.

El excelentísimo señor D. Felipe Muriedas, era una de las personas más prestigiosas de la República Mexicana, no sólo por su posición social, sino también por su carácter afable y sus sentimientos religiosos y caritativos.

Salió de su pueblo, Villanueva de Villaescusa, a los trece años de edad y consiguió, con su honradez y aplicación al trabajo, llegar a ser una figura muy notable en el mundo de los negocios.

No hace mucho tiempo publicaron en una importante revista mexicana, una detallada información de la hacienda de Gogorrón y Anexas en el Estado de San Luis de Potosí, con más de 200 caballerías de tierra de labor, propiedad del señor Muriedas. Más de 300.000 pesos invertidos en poco tiempo para resolver el problema de la irrigación, prueba de la importancia de aquella hacienda, notable por sus cosechas de trigo y maíz, así como por su establo de vacas, fabricación de queso y  vino mezcal, etc.

Lo más notable de esta finca según decía la revista era la fábrica de tejidos de lana que fundó su propietario. En esos años 1907, era una de las contadísimas fábricas de lana que desde su fundación ,ha marchado sin interrupción alguna, debido a la fe inquebrantable con que la sostuvo su dueño en las más agudas crisis por las que atravesó esta industria.

En un modesto establecimiento titulado La Palestina, se dio origen al desarrollo y engrandecimiento de la importante casa Muriedas de San Luis Potosi.








La Palestina, almacén de tejidos nacionales y extranjeros y casa de banca, era la casa matriz de tan conocida firma.

La importante fábrica San Felipe, situada en la hermosa hacienda de Gogorrón, era uno de los negocios que con más cariño atendía el señor Muriedas por las circunstancias especiales en que había sido planteada esta industria, orgullo y riqueza de la región en que se encontraba.

La hacienda de Gogorrón, se encontraba a poca distancia de la estación Villa de Reyes, en el ferrocarril Nacional Mexicano, y por vía férrea, propiedad también de la casa Muriedas, para el servicio de la que tenia instalado su dueño, magníficos tranvías y plataformas que transportaban todos los productos de dicha hacienda y de la fábrica San Felipe, a la estación del Ferrocarril Nacional.

Media una gran propiedad rústica con una superficie de 21 sitios de ganado mayor ó sea otras tantas leguas cuadradas; en su extenso territorio tenia lo que se llamaban ranchos o estancias, y son los de Rosario (con 800 habitantes); Machado (100 habitantes); Crucillo (300 habitantes); Zavala (con 200); Sacabón (150 habitantes); Tejocoto (50 habitantes); Oruelas (20 habitantes) y Gogorrón con 1.500 habitantes aproximadamente. Reunía en conjunto la hacienda unos 3.000 habitantes, cuya vida consistía en los negocios desarrollados en la misma.

Se cultivaban  toda clase de legumbres en las extensas huertas , sombreadas por innumerables árboles frutales y regadas por las presas y depósitos para el agua y estanques.

También en sus dilatados campos había grandes siembras de chilar, trigo, maíz, cebada y frijol; cultivos de maguey para la fabricación de vino mezcal, cuyo producto se obtenía con la instalación de alambiques, hornos, etc., construidos en la misma hacienda de Gogorrón y que producían diariamente de 100 a 150 decalitros de ese liquido.

En el recinto de la hacienda, existía un almacén de abarrotes, una curtiduría y talabartería, fábrica de queso y manteca de vaca, una escuela elemental para niños y niñas, una iglesia, una botica atendida por un médico, etc. y todo lo necesario para una población de 3.000 personas.

Pastan en los montes varios miles de cabezas de ganado de todas clases, de lana, de cerca, caballar, mular, de corral y vacuno.
La incansable labor y el amor en progresar del señor Muriedas, eran tales, que además poseía otras fincas de gran importancia en haciendas y propiedades urbanas, era propietario del conocido ferrocarril de Vanegas, Cedral y Matehuala.

Comerciante infatigable y honradísimo, decía la misma revista, el señor Muriedas formó uno de los primeros capitales de San Luis y seria difícil calcular a cuánto ascendería lo que invirtió en sus generosidades y obras de beneficencias.

A su iniciativa se debió la fundación de la sociedad contratista del abastecimiento de aguas de la ciudad.

Sus obras de caridad habían sido verdaderamente importantes. Regaló a la Beneficencia española de San Luis el edificio que por esas fechas ocupaba. Sostenía también por su cuenta el Asilo de pobres en la misma ciudad, mereciendo que el Gobierno español le honrara con la Cruz de Beneficencia de primera clase.

En sus frecuentes viajes a su pueblo natal siempre dejó algún grato recuerdo de su generosidad. Restauró la Iglesia parroquial de Villanueva y en ese año 1907 completó con su importante edificio la institución que las religiosas Trinitarias tenían en el mismo pueblo para que fuese  más eficaz su obra educadora.

Además, tanto aquí como en México, era el sostén de su familia y de otros muchos necesitados, uniendo a su generosidad el afecto hacia los socorridos, que hacía más eficaz el beneficio.

A estas excelentes cualidades unió la más importante, conservar siempre viva ,la fe religiosa y conducirse en toda su vida como un ferviente católico, no contentándose con practicar la religión en privado, sino procurando que cuantos dependían de él, en sus vastas posesiones e industrias, vivieran cristianamente.

Por su cuenta se daban misiones en sus fincas y se ponían en práctica todos los medios que sabían emplear los patronos que sienten y obran en cristiano.

Por su fallecimiento, se celebraron los funerales en la Parroquia de San Juan Bautista, de Villanueva de Villaescusa, el lunes 23 de diciembre de 1907.







Don Felipe Muriedas, se relacionaba y mantenía una gran amistad con el General, don Emilio Calleja Isasi de Guarnizo.

Ambos personajes, se visitaban en sus casas de veraneo, tanto en Villanueva de Villaescusa como en la de Guarnizo.

Después de conocer un poco la biografía del señor don Felipe Muriedas Fox, me extraña que no exista en nuestra tierra, ninguna publicación de él o se halla reconocido su labor beneficiadora. Pues considero que debió ser una persona muy relevante en México, como en su pueblo natal, Villanueva de Villaescusa.

Quiero agradecer públicamente, a don Luis Felipe Muriedas Hernández, en darme a conocer la historia de su antepasado, don Felipe Muriedas Fox.







sábado, 18 de marzo de 2017

PONTEJOS equipo de fútbol femenino 1932










El 24 de marzo de 1963, el Diario Alerta a través de su corresponsal, Mann Sierra, publicaba una interesante noticia sobre el pueblo de Pontejos.

El titulo: Pontejos fue (en 1932) el primer lugar de España en que hubo un equipo femenino de fútbol.

Para conocer algo más sobre ese equipo, Mann Sierra se entrevistó con la señora Ascensión Diez Añorga, quien había formado en él,  por aquellas fechas.

En fechas de 1963, se había comentado en la prensa deportiva de un encuentro de futbol jugado por mujeres en Galicia.

El periodista Mann Sierra se llegó a Pontejos para informarse y a través de Dini, la tendera del pueblo, le explicó: "Aquí, en Pontejos, hubo futbol de mujeres cuando aquellas de Galicia apenas si habían nacido".

Pero quien mejor tenía conocimiento era en la barbería de Santiago, quien guardaba un recorte de un periódico de Madrid con "foto" y todo, que lo atestiguaba.

Pontejos fue el primer pueblo de España que practicó el fútbol femenino, mientras no se demuestrase lo contrario. Fue en el año 1932.

Para mejor confirmarlo era hablar con  una de las protagonista de ese equipo, Ascensión Diez Añorga.

Quien hablo de ello:

" Recordaba que por esas fechas , el Pontejos, estaba militando en la categoría C de las competiciones regionales y las chicas del pueblo sentían una gran pasión loca por el fútbol y por su equipo. Iban con él a todas las partes donde jugaban, unas veces en autobús y otras en barca.

Era un sentir en el alma por los colores de su club, animar, bien perdieran o ganaran. Recordaba un día, en San Salvador, que no es para contarlo, hasta la fuerza pública se vio desarmada. Habían ido en barca, ría arriba.

La iniciativa de formar un equipo, fue, cuando una tarde los hombres se encontraban en sus trabajos, nosotras puestas de acuerdo, les cogimos sus equipajes, se vistieron con ellos y, ni cortas ni perezosas saltaron al campo a disputar un partido.

El equipo contrario, era una selección española, de once chicas que estaban sirviendo en Pedrosa, procedentes de otros lugares de España.

El partido no se llegó a terminar, pues nada más que llegar los hombres, se dió por suspendido el encuentro.

El equipo quedó formado, pero no encontraban contrincantes para enfrentarse a ellas.

Parece ser que también Pontejos, hubo un partido de solteras y casadas por el año 28., pero el primer equipo de mujeres que hubo en España fuimos nosotras. "

Por entonces el equipo lo formaban: Soledad Bedia, Antonia Bedia, Isabel Simal, Concha Sauquillo (de Elechas), Ascensión Diez, Regina Cavada, Celedonia Ladislao, Antonia Ruiz, Nieves Gómez, Mercedes Ladislao y Lina.

Cuando se manifiesta que es el Pontejos, el primer equipo femenino en España, no parece ser así.

En 1914, existió un primer equipo en Barcelona, el Spanish Girl's Club. Se cree que el 9 de junio de 1914, se disputó el primer partido de fútbol femenino en España del que se tiene constancia. Disputado en el Velódromo Parque de Deportes, el Montserrat y el Giralda (pertenecientes ambos al Spanish Girl's Club) y diferenciándose en el color de sus camisas, jugaron en beneficio de la Federación Femenina contra la Tuberculosis finalizando el encuentro por 1-2.

La señora Ascensión Diez Añorga, vive actualmente y supera los 100 años de edad.















sábado, 11 de marzo de 2017

viernes, 3 de marzo de 2017

PONTEJOS campo de aviación (II)







Archivo Histórico del Ejercito del Aire - AHEA








En la fecha 11 de octubre de 2015, hice una publicación sobre el campo de aviación de Pontejos.

Ahora, quiero, ampliar más esa publicación, incorporando unos croquis del aeródromo  localizados en el Archivo Histórico del Ejército del Aire - AHEA que creo que es de mucho interés.