viernes, 22 de junio de 2018

ASTILLERO equipo de futbol sala (1981)








Enrique - Marcelino "China" - Julio - Tote - Pedro Portilla - Lisaso - Vicente Garcia

Fernando Huidobro - Chema - Juan Huidobro - Miguel - Quini




Existió un equipo de futbol sala en Astillero, el C.D. Astillero, que fue actualidad por esas fechas de marzo de 1981, en toda la geografía de España.


Se le conoció por sus records, pues estuvo 45 jornadas imbatidos y al mismo tiempo participaba en tres torneos a la vez, incluyendo el Campeonato Regional.

Habían marcado en una ocasión 35 goles y llevaba una media de 6 goles por partido, lo que sumaba el total de 279 goles a favor y sólo había encajado 25.

Sus componentes eran: Vicente Garcia, José Ramón Crespo, Miguel Angel Lisado, Julio Abando, Fernando Huidobro, Juan Carlos Huidobro, Miguel Angel Ibañez, Joaquin Robledo, Bueno, José Maria Narciso, Pedro Angel Gómez Portilla, Javier, Tomás Rey y China.

Además de las competiciones que estaban implicados, tenían varios desafíos para cuando finalizarían la temporada, entre ellos el de "Hora 25" de la capital, a quienes les esperaban los demás equipos para acabar con esa imbatibilidad.

Era sin duda, la revelación del futbol sala.

Además, en unión del equipo femenino de baloncesto de segunda división, igualmente llamado C.D. Astillero, habían dejado muy alto el pabellón astil lerense.

Uno de los campeonatos que participaron, fue el I Torneo Regional de fútbol sala "Self-service Antonio", donde tomaron parte 50 equipos y se inició en las fechas de diciembre de 1980.

El C.D. Astillero, jugó en el grupo segundo, contra los equipos Larús, Fany Sport, C.D. Arriola, Self-service, C.D. Osso y Marin.

Terminado la segunda fase de este Campeonato en abril de 1981, los astillerenses quedaron clasificados para la siguiente fase.

En esta fase, los astillerenses participaron en el Grupo IV, contra los equipos C.D. Jabali, S. el Mayor, A. Montañés, C. Pedro´s, Bar Lachicoria, R. Suscuaja, D. Provincial. En esta  competición fue, cuando terminaron con la imbatibilidad que venían ostentando.

En este equipo, jugaban mis amigos, Vicentín y Quini.












jueves, 14 de junio de 2018

PUENTE ASTILLERO-PONTEJOS - inauguración 29 agosto 1966












El día 12 de julio de 1966, se hicieron las pruebas de resistencia del puente Astillero-Pontejos.

Fue en presencia del ingeniero jefe de Obras Públicas de la provincia, don Antonio Ruiz y sus ayudantes de la Jefatura de Puentes, quienes hicieron las oportunas comprobaciones oficiales, para dar el visto bueno a las obras.

Los técnicos encargados de ese trámite, fueron don Roman Ferreros y don Marcelino Coneso, con Miguel Munar, como ayudante.

Los resultados fueron totalmente satisfactorios.

Las pruebas consistieron en el paso de seis vehículos cargados con un total de 120 toneladas, de uno al otro extremo del puente. Tres camiones cisterna, dos de carga normal y una máquina quitanievas integraban la flota que hicieron someter a la estructura de hormigón a un cálculo de resistencia previsto de antemano.

Lentamente y de tramo en tramo, los seis vehículos avanzaban, de dos en dos hasta situar la totalidad de su tonelaje sobre cada uno de los tramos, en tanto los ingenieros observaban atentamente las deformaciones producidas y si éstas -esto era lo importante- volvían a recuperar "la flecha".

Los técnicos situados en el mismo puente; tras los trípodes de los aparatos de precisión, hacían la comprobación en milimétrico.

La flotilla de transporte salvaron los dos primeros tramos y rápidamente se supo el resultado: "Todo bien; no hay más que medio milímetro de flecha, hasta ahora".

Los camiones y máquina quitanieves continuaron su lento recorrido por el puente hasta salvar sin novedad el medio punto arquitectónico.

La seguridad del puente estaba asegurada, en ninguno de los tramos se habían rebasado los límites de las deformaciones admisibles. No era lo importante lo que el armazón de hormigón pudiera ceder, sino la capacidad de recuperación, la elasticidad que tenga.

Y la tenia este puente de Astillero-Pontejos.

Solo quedaba por terminar uno de los andenes para el paso de los peatones en sus dos metros de anchura, para pronto inaugurarlo.










El 29 de agosto de 1966, se inauguró el puente entre Astillero-Pontejos.

La inauguración del puente, constituyó un auténtico acontecimiento popular. Cuando el director general de Carreteras y Caminos, llegó al pueblo de Astillero para proceder a la apertura del tráfico por el mismo, a uno y otro lado del viaducto se agrupaban el vecindario de las dos localidades más directamente beneficiadas para presenciar el acto; de un lado los vecinos de Pontejos, con sus autoridades al frente y del otro, los astillerenses igualmente representados.

Cohetes, bandas de música y profusión de banderas y macetas alegraban y daban ambiente a la importante efemérides.

Tuvo lugar a la una y media del mediodía, y asistió el director general de Carreteras, don Pedro Areitio; gobernador civil de la provincia, don Jesús López Cancio; presidente de la Diputación, don Pedro Escalante Huidobro; alcalde de Astillero, don Leopoldo Pérez Martinez; alcalde de Marina de Cudeyo, don Fernando Cabarga; alcalde de Santander, don Manuel G. Mesones; delegados provinciales de Trabajo, Industria e Información y Turismo y de Sindicatos; señores Pendás, Lasso de la Vega, Herrero Tejedor y Bilbao Arriaga, respectivamente; ingeniero jefe de Obras Públicas, don Antonio Ruiz; ingeniero director de la J.O. del Puerto, don Francisco de Alvear, teniente coronel de la Guardia Civil, señor Cereceda; teniente coronel jefe del Aeropuerto, señor Jiménez Freile; alcalde de Camargo y diputado provincial, señor Valle G. Torre; ex alcaldes de Astillero,  que tanta y importante labor desarrollaron para la consecución de este puente, señores Solana y Manchado; ingeniero de la Empresa constructora, señores Larrea y Marrequí y otras autoridades e invitados.

Hubo como todos los actos, los discursos y las obligadas palabras dirigidas a los allí presentes, además del agradecimiento para cuantos asistieron al acto y habían trabajado por el logro del viaducto inaugurado.

Desde Pontejos, las autoridades y acompañantes se trasladaron a Pedreña, donde se celebró un almuerzo servido por el Real Golf.

Y, cómo no, numerosas personas vecinas del municipio y de los pueblos lindantes.

Eran tantas, que se agolpaban a uno y otro margen del puente, para esperar ese momento histórico.

Tanto en Astillero, como en los pueblos del otro lado del puente, fue un día de auténtica fiesta, celebrando una romería en el mismo por la tarde para festejar tal acontecimiento.

El puente en sí, tiene una longitud de 232 metros y estaba constituido por diez tramos, con altura libre máxima a pleamar de 9,32 metros. Para su construcción se había ejecutado 38.000 metros cúbicos de dragado, habiéndose empleado en la obra 4.362 toneladas de cemento, 380.000 kilos de acero en arma dura y otros 12.000 kilos de acero especial en aparato de apoyo a las vigas principales.

Datos del puente: Diez tramos forman la estructura en medio punto que parece emerger de la ría como un extraño animal antediluviano cuya cola se perdiera en Pontejos y la cabeza, en forma de martillo, intentara morder la carretera general Santander-Bilbao por San Salvador. Los apoyos centrales de la estructura están formados por nueve pilares, constituidas por unos basamentos con alturas de dos a ocho metros por debajo del cero del puente. Seis de los tramos a que antes se hacía referencia van en línea recta y los cuatros restantes en curva con 24 y 25,40 metros de luz teórica.

Las columnas circulares, que se alzan sobre los basamentos, tienen unos sesenta centímetros de diámetro exterior de hormigón armado, a una altura que oscila entre tres y ocho metros. Los dinteles que rematan las columnas tienen una longitud de 11,10 y una anchura de 2,20, con tres metros de altura. La altura total de los pilares desde el terreno hasta el apoyo de las vigas principales del puente, oscila entre 12 y 22 metros. Los estribos están apoyados en dos cajones de cimentación de 16,45 por 4,40 metros a una altura de ocho metros.

Sesenta vigas -seis por cada tramo- de 24 metros de largo, por 0,40 de ancho y 1,54 de altura, además de cincuenta vigas transversales -cinco por cada tramo- de 12 metros de largo que sirven de arriostramiento a las primeras, son como si las "costillas"  de este monstruo de hormigón. Dos muros de mampostería con relleno de pedraplén constituyen los accesos macizos en una longitud total de 229,90 metros. Han sido necesarios 38.000 metros cúbicos de dragada y 27.500 toneladas de escollera recibida además de 4.5000 metros cúbicos de escollera paramentada; más de 30.000 toneladas métricas de pedraplén y 5.500 metros cúbicos de terraplén. Para ejecutar 10.216 metros cúbicos de hormigón fueron necesarios 4.326 toneladas métricas de cemento. El acero empleado se eleva a la cifra de 380.000 kilos, más otros 12.000 de acero especial. Vigas principales del puente.

Tiene una anchura de doce metros, y de ellos, cuatro son destinados a andenes para el paso de los peatones.

Con un presupuesto de treinta y dos millones y medio de pesetas, de ellos había aportado la Diputación dos millones y medio de pesetas y los Ayuntamientos de Marina de Cudeyo y Astillero, 650.000 y 350.000 respectivamente.

En la construcción han trabajado distintas empresas, las más importantes: Cementos Rezola-Vizcaya y Construcciones AM-SA

Fue un momento singularmente emotivo la unión de las autoridades mencionadas con las que procedían de la zona de Marina de Cudeyo, con su alcalde al frente, seguido de centenares de personas de la otra parte de la ría.

De la importancia de la inauguración oficial, fue el entusiasmo de la gente y la gran cantidad de coches que esperaban hacer el paso inaugural por el puente y los que durante todo el día circularon.


Después de cincuenta años de la inauguración, se ha podido comprobar la comodidad y poder disfrutar de una vida mejor al no depender ya del transporte marítimo, pero los cambios fueron todavía más lejos. El puente y la nueva carretera dio lugar a un desarrollo industrial notable en la comarca de Marina de Cudeyo, del que viven muchísima gente e industrias.

Todos hoy son consciente de la transformación que ha supuesto para los dos municipios, Astillero y Marina de Cudeyo, la construcción de este puente y la comunicación entre ambos municipio.

Con ello, se ha podido comunicar toda la costa de Transmiera hasta Santoña.

Por entonces, la gente de Pontejos Vivian del campo y del mar, superaban las limitaciones como podían, teniendo que trasladarse bien en barca o desplazamientos largo en carretera.

Coincidiendo con la inauguración del puente, también se instalaron las fábricas de Calatrava, en Gajano y Simsa, en Pontejos.

Hoy todo es recuerdo y nostalgia, para aquellos que conocieron el servicio de las barca y un contacto más familiar con los vecinos de Pontejos.












viernes, 8 de junio de 2018

TALLERES DE ASTILLERO, buques AKRON Y GARANDA







En las fechas de septiembre de 1973, se daba por finalizado el tiempo previsto, en la operación de reconstrucción de un nuevo buque, algo así como a la colocación de enormes piezas en un gigantesco "mecano", que por especiales características y por la magnitud de la obra, seria única en España.

Lo que se había hecho es que, con la popa de un barco, el "Akron" , y con la proa de otro, el "Garanda", más un trozo que ha servido de anexo de unión entre ambos cuerpos y que se construyó en los mismos astilleros, se ha creado un nuevo y enorme buque para transporte de cargas secas.

La curiosísima, arriesgada y espectacular operación finalizó, con el más completo éxito, lo cual vino a corroborar el alto grado de tecnología que poseía la factoría astillerense, "Astilleros de Santander".

El remozado y alargado "Akron",  completamente terminado y dispuesto a hacerse a la mar en fechas próximas.

Lo que "Astilleros de Santander" hizo con ese buque, fue  una transformación espectacular, algo así como lo que los profanos dirían que "rizar el rizo", ya que de dos buques distintos, más un añadido de propia cosecha, han conseguido una impresionante mole de tan bella estampa marinera.

Esta operación fue la primera obra de tipo que se había llevado a cabo en España, y que fue subrayada por el más completo de los éxitos. La operación constituyo en disponer de un buque petrolero, el "Akron" de 168 metros de eslora y 20 metros de maga. A este barco se le cortó para aprovechar su popa, así como el puente, lo mismo que las máquinas y el motor, de 7.300 BHP de potencia.

Por otra parte, otro petrolero, el "Garanda", uno de aquellos buques de transporte de petróleos encuadrado en la clase "T-2" que tanto trabajo tuvieron durante la última guerra mundial. Este buque ya sufrió otra operación de estética, hace unos años al cortarle su proa y colocarle otra nueva, transformándolo así en buque de carga seca. En la última primavera también se le cortó la popa en un astillero de Hamburgo y se trajo a remolque hasta Astillero esa proa que era lo más moderno que poseía.

El nuevo buque, que se había construido, consta de la popa, máquinas y puente de mando del "Akron" y de la proa del "Garanda". Además en Astilleros de Santander, se le coloco en ambas partes, un trozo que sirvió como de ensamblaje de ambos.

El buque, seria destinado para cargas secas y que llevara también el mismo nombre de "Akron", pero ya con una longitud o eslora de 180 metros, sus buenas 30.500 toneladas de desplazamiento y 2.5000 toneladas de peso muerto.

Con un nuevo aire, con la silueta completamente cambiada para llevar esas a través del océano, en servicio directo de la empresa armadora "Alpina-Shipping Corporation", quienes ordenaron la curiosísima transformación estética al viejo buque,, mediante la operación en manos de los técnicos santanderinos.

Otro éxito más, de los Talleres de Astillero.






















jueves, 31 de mayo de 2018

MONTE ZALAMA en Astillero




(Colección J.M. Blanquez)














El 26 de septiembre de 1969, arribaba por la Osa, el gigante, lleno de "mataduras" del recuerdo de un amargo trance que casi acababa con él, en plena "infancia", dejándose trincar por los "gavilanes" domésticos, "Brioso" y "Azacán".

Entre ambos, el vasco, nacido en dos piezas por no permitir el Nervión otras alegrías natales y en los ilustres pero cortos "pañales" de Euskalduna, admiró navegando las proporciones de la bahía nuestra.

Dejó el desguace por el través de estribor y se atracó, finalmente en El Astillero, en las quietas aguas, las mismas pero un tanto menos claras, de la ría.

El "Monte Zalama" es parte de una serie de gemelos o casi gemelos, emparentados fraternalmente en la Naviera Aznar, formando una trinca a la que distingue la letra "Z" tras del "monte" genérico..."Zalama", "Zaraya", recientemente entrado en servicio y otro "zeta" a punto de ser entregado a sus armadores. A la misma serie de "carriers" pertenece, verbigracia el "Serantes", visita reciente de El Astillero y otros cuyos nombres no hacen al caso.

Todos ellos, salvo alguna diferencia de superestructura, fueron concebidos iguales en cuanto a casco -15.000 toneladas largas R.B. - y máquina, con la sola excepción del "Monte Zalama" precisamente, que se quedó algo más corto, unos diez metros.

Su mayor parte -popa con puente de gobierno y máquina y mucho de la "playa" por Euskalduna en Bilbao, hará un par de años y los propios astilleros construyeron el resto y la proa, pero en su sucursal de Gijón, puerto en el que fueron soldados ambas secciones y donde el "Monte Zalama" quedó hecho un barco (162 metros de eslora, entre perpendiculares, 22,40 metros de maga, 14,20 de puntal y 14.450 T.R.B.) y clasificado por el Lloyd como "buque apto para el transporte de carga general en navegación internacional, con habilitación y máquina de 20 B.H.P. a popa.

Todo bien, hasta que un día de mayo último, por el día 12, el "Monte Zalama" cargado de chatarra, estuvo a punto de devenir en lo mismo, merced a una alevosa sirte de la isla Navassa en el canal de Jamaica, en la que fue a meter la quilla.

Sitio "feo" por el sur de la base americana de Guantánamo, cuyas fotos recuerdan algo los acantilados de Langre, donde el barco se "acostó" y diese por perdido, pero del que pudo salir avante para entrar en un dique americano. Una reparación de fortuna en él -muchos "apósitos" de acero soldados de prisa en el pantoque y quedo de nuevo en condiciones aunque precarias de navegar.

Las mismas en que el sábado 21, arribó a Santander.

La sola reparación del "Monte Zalama" supone un estadía en dique seco de tres a cuatro meses, con la consiguiente pérdida por falta de explotación del buque, en ese tiempo.

Esa forzosa inmovilidad decidió a la naviera a proceder al ya previsto alargamiento del casco, y esa obra, quizá la más importante del género hecha en España, es la que, junto a la reparación definitiva, va a acometer Astander en el dique grande de El Astillero.

En concreto la obra tenía por objeto el alargamiento del casco en 12 claras de varenga, que equivale en metros a 9,60 y a 2.800 toneladas más de capacidad de carga, con lo que el buque quedaría sensiblemente igual -15.650 T.R.B.- al resto de sus hermanos de serie.

El "Zalama" entrara de popa en el dique. Al tercio, aproximadamente, de su eslora será cortado, quedando hundida la zona de popa y flote la de proa, que será separada.

Posteriormente, entre la zona vasca del buque y la asturiana, será colocada la montañesa que, soldada a las otras, dará lugar al nuevo "Monte Zalama" de 171,60 metros de eslora y de alrededor de 27.000 toneladas de peso muerto, la talla de su hermano "Zaraya" y de sus demás de la serie.

Es una obra importante, de las que dan categoría a un astillero y a una industria de Santander.

Se trata de una "cirugía" naval en el Astillero, la más importante obra de este tipo hecha en España.

El día 3 de enero de 1970, se hicieron las pruebas oficiales, que resultaron felizmente superadas por el "bulkcarrier" de la Naviera Azcana, el "Monte Zalama"

Para esa ocasión, el pueblo de Soba, donde alza sus 1.430 metros el Monte Zalama, rindió homenaje al "Monte Zalama".

Don José Luis Arenal Gómez, alcalde de Valle de Soba, al frente de una comisión de su Ayuntamiento, se hicieron a la mar y "corrió la milla" ante Cabo Mayor a bordo de el Monte Zalama.

En la fecha de enero, es cuando zarpa el Monte Zalama, a bordo don Luis Maria de Gorostiza, segundo comandante de Marina, en representación del comandante; don Carlos Angulo, apoderado general de la Naviera Aznar, armadora del buque; don Ramón Zubieta, consejero; don Luis Lomo, ingeniero inspector; don Ricardo Saura, ingeniero inspector de buques; don Ramón Gorbeña, director de Bergé y Cía; Mr. Larmont, inspector del Lloyd Register, y don Luis Arias, director de Astilleros de Santander. Actuó como práctico don José Bocanegra.

Durante las pruebas de velocidad el "Monte Zalama" alcanzo 17 millas, superando en una y media a la que con idéntico régimen de revoluciones lograra el año de su botadura.

Se hicieron también en la mar, un simulacro contra incendios y otro de abandono del barco arriando botes.

Una vez de regreso, las personalidades asistentes a las pruebas se reunieron en un almuerzo que fue servido en el Club Marítimo. A los postres leyó unas cuartillas el director de Astander. Tuvo palabras de agradecimiento para todos los circunstantes y para el alcalde de Soba.

El alcalde Soba ofreció una placa de plata que la municipalidad que preside dedico a la Naviera Aznar y al "Monte Zalama".

Una vez alargado, el "Monte Zalama", es el cuarto de una serie de gemelos encabezada por el "Monte Zaraya" a la que siguen los "Monte Zapola", y "Monte Zamburu" recientemente botado.

Tiene 183,10 metros de eslora, 22,40 metros de maga y 10,46 metros de calado máximo. Registra 15.368 toneladas brutas, 26.798 de peso muerto y es propulsado por un motor Elcano Sulzer de 9.200 H.P. que le faculta una velocidad de crucero de 15,50 nudos.

También que la popa con el puente de gobierno y máquina fue botada por Euskalduna en Bilbao, mientras que la zona de proa lo era en Gijón, puerto en el que fueron unidas ambas partes.

El 12 de mayo de 1969, sufrió un grave percance en la isla de Navasa, entre Jamaica y Haiti cuando navegaba cargado de chatarra. Pudo milagrosamente ser reflotado para entrar en el dique astillerenses en septiembre.

De los trabajos de reparación y alargamiento del buque "MONTE ZALAMA" en los talleres de Astander, no resultaron excesivamente dificultosos dada la experiencia que estos astilleros tenían en obras de este tipo de buques.

De los trabajos llevados a cabo en este buque, se realizó una interesante película industrial de 25 minutos de duración que mereció el segundo premio de esta especialidad en el IX Certamen Internacional de Cine Industrial celebrado en junio de 1971.

Desde esas fechas, el pueblo de Soba siempre ha estado unido con el de Astillero y muestra es la escultura de los escudos municipales de ambos pueblos, instalada en el área recreativa del mirador de La Gándara perteneciente al Valle de Soba.














viernes, 25 de mayo de 2018

ASTILLERO de Foot-ball.










Los primeros equipos que iniciaron el futbol balompié en Astillero, fueron el "Sportiva" y el Astillero F.B.

Del "Sportiva" he podido localizar algunos partidos que en "prensa" se publicaron:



En junio de 1909, se anunciaba el partido de balompié entre las sociedades "Sportiva del Astillero" y "Sportiva España".

El encuentro dio comienzo a las cuatro y existió mucho interés entre los aficionados por ver a estos jugadores.

El 13 de junio, se celebró el encuentro anunciado, con numeroso público y con el resultado de cuatro a uno, a favor de los astillerenses.

Un domingo de julio de 1909, por la tarde, en el hermoso campo instalado en las marismas del Astillero, junto a la plaza de toros, se jugó un bonito partido de foot-ball, que más bien fue de entrenamiento entre un equipo del "Santander foot-ball Club" y otro de la "Sportiva" del Astillero, compuesto este último, por jóvenes del industrioso pueblecito, varios ingleses y algunos santanderinos.

Ambos equipos jugaron con verdadero entusiasmo, haciendo esfuerzos titánicos por vencer en la pelea, a pesar de todo lo cual, transcurrió el primer tiempo sin que ninguno de los dos equipos lograse apuntarse un solo tanto.

En el segundo, el empeño por la victoria fue mayor, y el deseo de unos y otros por ser los vencedores, hicieron que se realizasen jugadas un tanto enérgicas, quedando los jugadores bastante cansados. En este tiempo, el equipo del "Santander" logró apuntarse dos goles sin que los contrarios hiciesen un solo.

Por la noche regresaron a Santander los jugadores santanderinos, muy satisfechos del triunfo obtenido y dispuestos a repetir estos partidos que de tan admirable manera cumplían la misión de ir entrenándose para cuando en verano se disputase la Copa Santander, en el concurso anunciado, y al que concurrirán, sin duda alguna, los mejores equipos españoles.

Para este concurso se había ya inscripto un equipo de Avilés, y se esperaba que lo hiciese algunas otras sociedades deportivas.

El 11 de julio de 1909, se celebró una corrida de novillos, en la plaza de toros del Astillero, lidiándose cuatro bichos escogidos de la ganadería de don Clemente Herrero, para los espadas Matapozuelos y Pacomio Peribáñez.

El 3 de octubre de 1909, se jugó el encuentro entre el Sportiva España y el "Sportiva" de Astillero, en los campos del Astillero, con muchos espectadores.

Dio comienzo a las cuatro y los astillerenses vencieron por cuatro a dos.


El 10 de octubre de 1909, se jugó el encuentro entre la "Comercial" de Santander y el "Sportiva" de Astillero, en los campos de Astillero.

Los de Astillero, ganaron por siete a cero, a sus rivales de Santander.

Jugaron por el "Sportiva":

Pardo
Davies, Perez
Sánchez, Zenón, Rojo
Beraza, Bates, Barret, Lavín y Bierno

El 17 de octubre de 1909, volvieron a enfrentarse el Sportiva España y el "Sportiva" de Astillero.

Ganaron los santanderinos por dos tantos a uno.

El 28 de noviembre de 1909, se anunciaba el encuentro entre el segundo de la Recreativa y el segundo equipo de la "Sportiva" de Astillero.

Se jugara en los campos de Astillero.



El 2 de enero de 1910, se convocaba a los jugadores del "Sportiva" de Astillero para asistir al tren de las 2,25 h., al campo de Maliaño, para jugar un partido de balompié de entrenamiento.

El 24 de abril de 1910, jugaron en el campo de Maliaño, a las tres y media, el partido entre la Recreativa de Santander y el "Sportiva" de Astillero.

Los astillerenses alinearon:

Castanedo; Gomez, Garcia; Apraiz, Serna, Urbina;
 Boyo, Peral, Galiano, Odriozola y Gutiérrez.

El 23 de octubre, se celebro el encuentro entre la Sociedad "Recreativa" y el "Sportiva" de Astillero, en los campos de Maliaño.

El domingo 30 de octubre de 1910, se celebró el encuentro entre el Regimiento de Valencia y uno de la Sociedad "Sportiva" de Astillero, en los campos de Maliaño.

A continuación  se verificaron pruebas de saltos de pértiga, para lo cual la Sociedad Sportiva había adquirido unos en Francia.

 El 13 de noviembre de 1910, en los campos de Maliaño, se celebró el encuentro amistoso entre el equipo primero de la Sociedad "Cantabria" y el "Sportiva".

El encuentro dio comienzo a las tres y media.

El 20 de noviembre de 1910, se anunciaba otro nuevo encuentro entre la Sociedad "Cantabria" y el "Sportiva".

El partido había despertado mucho entusiasmo entre los dos equipos, dada la cantidad que se cruzaban, es decir, que la Sociedad Cantabria apostaba a la del "Sportiva",  si aceptaba, la cantidad de once pesetas para llegar a jugar el encuentro.

El 27 de noviembre, se jugó el partido que fue aceptado por el "Sportiva" de Astillero, ante el reto que le lanzó el anterior domingo a la Sociedad Cantabria.



El 1 de enero de 1911, en los campo de sport de Maliaño, se jugara un partido interesantísimo de balompié entre la Sociedad "Cantabria" y el "Sportiva" de Astillero.

Se rogaba a los jugadores que tomasen el tren que salía a las 2,50 h.

La simpática sociedad "Sportiva" de Astillero, compuesto en su mayoría por personas activas del pueblo y por jóvenes entusiastas de esta, habían trabajado con ahínco, con el fin de conseguir iniciar el noble juego del sport. Poseía en la granja del señor Alday, del inmediato pueblo de Maliaño, un gran campo de deportes -que podía clasificarse entre los mejores de la provincia- en el que desarrollarían el foot-ball y también juegos atléticos, como carreras a pie, saltos con pértiga, longitud, lanzamientos de disco...

La "Sportiva" de Astillero y sin regatear esfuerzo alguno habían creado y mantenido la Sociedad con éxito y logrando ser un ejemplo para las demás sociedades deportivas de esa época.

Esta Sociedad se desconoce cuándo quedo disuelta, pero las últimas noticias data de 1911, cuando ya no aparece en prensa ningún partido y si los encuentros del otro equipo de Astillero, el ASTILLERO F.C.










viernes, 18 de mayo de 2018

BATALLON DEL REGIMIENTO DE VALENCIA en la Guerra de África (1924-1927) - (II)







Terminado el año 1923. seguía el conflicto militar en el territorio africano y empezaban algunos soldados a regresar a sus casas, después de unos años combatiendo en aquel territorio.

Algunos de los soldados que fueron viniendo a su pueblo, Astillero-Guarnizo, y que he podido conocer fueron estos:

Alfredo Castillo
José Iraegui
Tomás Saiz
Julián Mata
Casimiro Carcoba
Manuel Setién
Tiburcio Gutiérrez
Joaquin Sierra
Daniel Selaya
Paco Cabarga
Francisco Piro
Felipe Blanco
Luis Valles
José Somonte
Lorenzo Caballero
Emiliano Berverena
Pedro González
Epifanio Gil
José Gutiérrez
Elviro Santamaria
Félix González
Pedro Olavarria
Bernardo Cantora
Gerardo Sánchez
Hipólito Díaz


Por octubre de 1924, procedente de Melilla, donde habían prestado sus servicios en el batallón expedicionario del Regimiento de Valencia, cerca de dos años, había regresado el joven Tiburcio Gutiérrez, hijo de Jesús Gutiérrez Herrán, conocido industrial de la localidad.

En diciembre de 1924, procedentes de África, llegaron a Astillero ya una vez licenciados, los jóvenes astillerenses, Alfredo Castillo, José Iraegui, Tomás Díaz, Julián Mata, Casimiro Cárcoba y Manuel Setién.

Fueron cordialmente recibidos en su pueblo y la felicitación más efusiva por haber tenido la suerte de volver sanos después de una campaña dura y peligrosa.

Por estas fechas, el soldado del Ayuntamiento de Astillero, Emiliano Berverena, se encontraba prisionero en la zona de Tetuán.



En enero de 1925, la suerte no había sido favorable a los soldados del Ayuntamiento de Astillero, que se habían incorporado a filas. Solo tres se habían librado de ir a África y entre los destinados a cubrir bajas en los Cuerpos de aquel territorio, figuraron Joaquin Sierra y Daniel Selaya, jugadores del Unión Club, cuyo equipo se vio privado de estos dos de sus mejores elementos.

También fue destinado a África, Paco Cabarga, perteneciente al orfeón Astillero-Guarnizo, del que asimismo formaba parte Daniel Selaya



En enero de 1926, había llegado procedente de Larache, el suboficial del batallón de Cazadores de África nº 8, Ernesto Curto Regato, que por espacio de muchos años había prestado sus servicios en el Regimiento de Valencia, y con cuyo batallón expedicionario asistió a todos los combates para la reconquista de las posiciones perdidas en el año 1921 y destacado en el célebre episodio de Tizza, donde varios soldados montañeses dieron su vida por España.

Posteriormente, este suboficial tomó parte en varias operaciones para proteger la retirada de las posiciones en la zona occidental del protectorado.

La llegada al pueblo del suboficial montañés, tuvo por objeto dar un cariñoso abrazo a su padre, don Enrique y aprovechar en saludar a su familia.

Una vez cumplido la visita, continuo a Zaragoza para recoger a su esposa e hijos y con ellos trasladarse de nuevo a Larache, donde le reclamaban sus deberes militares.

En la rendición de Abd-el-Krim, por junio de 1926, se encontraba entre los prisioneros el soldado del batallón, Emiliano Berverena, cuya madre había fallecido de pena durante el cautiverio de su hijo.

En las tres listas de prisioneros rescatados que habían publicado la Prensa no figuraba el nombre de Berverena, vecino del pueblo de Astillero.

Días después, se confirmaban el fallecimiento del soldado astillerense, Emiliano Berverena. Había fallecido el 20 de noviembre del año 1925, en la cabila de Bubala, a consecuencia de la  enfermedad contraída en el cautiverio, noticia que fue comunicada por su primo Vicente Berverena, dato que se le facilito el sargento ex prisionero Ballesteros.

El soldado Berverena, de Guarnizo, había jugado en las filas de la Cultural, antes de su ida al servicio.

El miércoles 24 de junio de 1926, se celebró los funerales por el eterno descanso del joven Emiliano Berverena, en la parroquia de San José.

Al fúnebre acto asistieron la Corporación municipal y demás autoridades. El Alcalde, señor Nieto, antes de la conferencia dominical del 21 de junio, dio a conocer la triste noticia de la muerte del  joven Berverena y relató el fallecimiento de la pobre madre, á quien asistió durante su enfermedad, sin duda alguna agravada por ignorar el paradero de su hijo. Pidió un minuto de silencio, puesto el auditorio en pie, como tributo del cariñoso recuerdo al joven fallecido.

En el partido jugado en los campos de sport de Astillero, los equipos del Unión Club y la Cultural de Guarnizo, salieron al campo ostentando un lazo negro y durante el encuentro se hizo una colecta a favor de la familia Berberena.

El acto religioso, costeado por el Ayuntamiento, estuvo muy concurrido por personas de todas las clases sociales de Astillero y Guarnizo, que acudieron a tributar el cariñoso recuerdo a la memoria del joven Berverena.

En la presidencia del duelo figuraban el padre del soldado, su sobrino Vicente Berverena; alcalde, señor Nieto, con la mayoría de los concejales; juez municipal, señor Azcárate y secretario, señor Garcia Vicente; teniente de la Guardia Civil, señor Pilarte y sargento de Carabineros, señor Conde.

En octubre de 1926, llegaron procedente de la zona occidental de África, donde por espacio de dos años y medio, prestaron sus servicios militares en el Centro Electrotécnico, los jóvenes, José Somonte y Lorenzo Caballero, una vez licenciados.

Ellos han asistido a innumerables operaciones de campaña, reconquista de  posiciones militares y pacificación de la zona occidental.

En diciembre de 1926, procedentes de Larache y una vez repatriado el  Regimiento de Valencia, llegaron a sus casas, los licenciados, Francisco Piró, Felipe Blanco y Luis Valles, orfeonistas los dos primeros y socio el último del orfeón Astillero-Guarnizo.



El día 13 de octubre de 1927, se celebró misa en la Iglesia parroquial de San José, por las almas de los soldados muertos en la campaña de África.

Al acto religioso asistieron una representación del Ayuntamiento, al frente, el alcalde, señor Nieto; el teniente de Carabineros de esta Sección, el contramaestre del puerto y numerosos fieles.

A primeras horas de la mañana aparecieron engalanados con colgadura muchos balcones de la calle de San José y se lanzaron bombas y cohetes anunciadores de la Fiesta de la Paz.

A las seis y media de la tarde, partió del consistorio del Ayuntamiento, con la mayoría de los concejales. En la comitiva figuraban el juez municipal, don Eliseo Azcarate; su secretario, don Tomás Garcia; teniente de Carabineros, señor Bartolomé; contramaestre del puerto, señor Guerrero, y algunos de los soldados invitados al banquete. Todos, procedidos de la Banda popular, y entre el estruendo de bombas y cohetes, se dirigieron al templo parroquial donde se celebro la misa solemne por las almas de los fallecidos en la Guerra de África.

Al final de ella, se cantó por el párroco, señor Palazuelos y por un coro de señoritas un solemne Te Deum en acción de gracias por el feliz término de la campaña africana.

Terminado el acto religioso, la comitiva se dirigió al salón Teatro-Cine, donde tuvo lugar el banquete homenaje a los soldados.

A él asistieron, Pedro González, Epifanio Gil, José Gutiérrez, Elviro Santamaria, Feliz González, Pedro Olavarria, Bernardo Cantora, Gerardo Sanchez y Hipólito Díaz, todos soldados que hicieron la campaña de África.






Grupo de soldados montañeses, jefes y oficiales, en el campamento