sábado, 30 de septiembre de 2017

TORNEO FRAJANAS





Campo de Frajanas





Equipo Frajanas 1948
Ferreira - Emilio (hermano de Collantes) - Herrera - Gento - Quico López (Guarnizo)
Paquito (hermano Collantes) Geniuco (Guarnizo)




En 1948 se inicio el Torneo de Frajanas, celebrándose los partidos en el campuco de Frajanas,   organizados por Manolo Andrés, que en esas fechas tenía un bar y fábrica de gaseosas, en la calle Industria.

El campo se encontraba detrás del bar y enfrente de la Casona, a lado estaba el lavadero (que aún existe) y una bolera propiedad de Manolo.

El primer partido celebrado en 1948, se jugó con luz y los equipos que participaron en el Torneo, fueron los de Maliaño, la Prosperidad, los de Guarnizo, Atlético Habanera, el Frajanas y los de Astillero.

Se tiene referencia que fue uno de los primeros partidos a nivel nacional que se jugó con luz artificial.
En el Campeonato de 1948, quedó ganador los de Maliaño, a pesar de que el mejor equipo eran los de Guarnizo. Arbitrados por M. Tagle, Sito Hermana y Titi Ferreras.

Se jugaba con cinco jugadores de campo y el portero, en un terreno de tierra, que  preparaban los vecinos y organizadores con su trabajo, dejándolo en perfectas condiciones para practicar un buen futbol.

Los primeros jugadores, todos jóvenes en edad de cadetes, fueron Enrique Pico, Julián Polanco, Jose Maria Jimenez, Cortes del Valle, Juan Chiqui, Amadeo Luis, E. Alonso, E. Barcena, E. Collantes, A. Sedano, Chambi, F. Collantes, Gento, Nene, Peña, Sito, E. Ruiz, Quico, M. Herrera, Fito, Mari, R. Garcia, Benavente..

Habría que destacar entre ellos, a Francisco Gento, el mejor jugador de futbol que ha tenido España.

En posteriores temporadas, pasaron por este campeonato, "chavales" que posteriormente jugaron en equipos regionales y muchos pertenecieron a  equipos que jugaban también el Torneo del Redondel.

Muchos fueron los jugadores que participaron en el Torneo Frajanas, pudiéramos citar a:

José Luis Garcia (El Negro) , Alfredo Mier, José Luis Gómez (Chelis), Tino (Gayfor), Emilio Carreras; Carasa, Sosito, de La Fuentuca y entrenador, José Antonio Martinez "Coto"





Equipo La Prosperidad 1959


(1) Blanquita Garcia - (2) Cionin Casuso - (3) Piluchi hermana de Blanquita - (4) Loren Ceballos - (5) Fredo Quevedo - (6) Vicente Barranquero - (7) Paquin Cabarga - (8) Nandi Quevedo - (9) Manolo  - (10) Manchado hijo - (11) José Secadas - (12) Juanjo - (13) Albillo - (14) Quiqui Cortina - (15) Zalo Secadas
jugadores:
(16) Matien (José Manuel López) - (17) Chamus (José Manuel Gómez) - (18) Raul Pico - (19) José Luis Casuso - (20) Jesusito (Jesús Turienzo) - (21) Juan Vidal - (22) Lipin (Felipe Ara)





Equipo Campeón 1959



Equipo Frajanas -  Subcampeón 1959

Tino - Basilio - Manolín Fernández (Callandito) - José Luis López Bolado  de Muriedas
Montes - Justo - Copa



En septiembre de 1959, se jugó la final del Torneo, entre La Prosperidad y el Frajanas, que ganaron los primeros.

Esta final fue muy polémica, bien por la entrega al Campeón de una copa deteriorada y las dudas de la edad del jugador José Luis Casuso.

Hubo una anécdota por la entrega de la Copa, pues existían dos copas para hacer entrega a los finalistas, una grande y vieja, grabada y rallada para eliminar el grabado (destinada al 2º puesto) y la otra más pequeña nueva (destinada al campeón). Esta era destinada para el ganador, que se confiaba que fuera "La Fuentuca" y para ellos fue destinada y para los campeones la vieja.

Este Torneo estuvo pocos años y  era  en el Torneo del Redondel, donde participaban estos equipos.

Personalmente, recuerdo el Torneo de Frajanas, al vivir junto a los campos y que en muchas ocasiones, me acercaba para jugar partidos informales con los amigos.

Como anécdota, un día, ante tanta insistencia por parte de los empleados de Transporte Ignacio Palacios, me obligaron jugar un partido con el Frajanas, equipo local, con camiseta roja y botas unos minutos, llegando a meter un gol. Ya no volví más.




(intentaré seguir buscando más datos de este Torneo de Frajanas, para ampliar más mi publicación, agradeciéndoles aquellos que me faciliten, bien sea información o fotografías de él.)










viernes, 22 de septiembre de 2017

ASTILLERO Fiestas de Nuestra Señora 1958







Con motivo de la festividad de Nuestra Señora, se organizaron un amplio programa de festejos, con distintas actividades tanto religiosas, culturales, como deportivas.

El día 9 de agosto, un típico carro montañés, con su rastrilla y yerba por su parte posterior y en cuya amplia plataforma, un grupo de mozas astillerenses lucían sus trajes regionales, anunciando el inicio de las fiestas de Nuestra Señora, a su paso por la calle de San José, a las once de la noche.

A la misma hora, desde el balcón del Ayuntamiento, el concejal don Angel Valverde, leía el pregón anunciador.

El 10 domingo, se corrió en la ría una regata latina. Tomaron salida siete barcos y obtuvo el primer premio la embarcación tripulada por don Joaquín Lomba.



(foto de don Federico Ibaseta)


Bote "Favi" de Joaquin Lomba.



A las cinco de la tarde, un desfile de jóvenes vestidas con trajes regionales, salieron de los jardines de la parroquia en dirección a la finca de Aguirre, para celebrar la primera romería de las fiestas.

En ella, actuaron el Coro y la Rondalla del Apostolado del Mar, el grupo de Danzas parroquial y el rapsoda señor García Poo, con sus escogidas y acertadas actuaciones. También estuvieron los payasos Yony y Condonys, con sus gracias y chistes, que hicieron reír a la concurrencia.

Ese día, se inauguró en una de las aulas del Grupo Escolar, una exposición filatélica, vitolfilia, numismática y de fotografía.

El día 12, se celebró el concurso de ochotes, a las diez y media de la noche, en la calle de San José y los premios disputados fueron de 1.500 pesetas el primero; 1.000 el segundo y 750 el tercero.

Los que se han desplazado a una distancia superior a 30 kilómetros, se les abonó una prima de gastos de desplazamiento.

El día 15 de agosto, festividad de Nuestra Señora,  en la parroquia de Nuestra Señora de Muslera, misa solemne a las doce, interpretando el coro parroquial la misa pontifical, a cuatro voces. El sermón estuvo a cargo del reverendo don Manuel Revuelta.

Terminada esta misa, se celebró una procesión alrededor del templo con la venerada imagen.

Este mismo día, en la parroquia de San José, a las doce, misa solemne presidida por la Junta parroquial, con sermón a cargo del reverendo padre capuchino don Casimiro de Bilbao, interpretando la misa de In Honore Sanctae Sindonis, a cuatro voces, por el Coro Polifónico de Talleres del Astillero, dirigido por el maestro Sáez de Adana.

En la bolera de la Planchada, tuvo lugar el concurso de bolos para las categorías primera, segunda y tercera o aficionados. Los premios fueron de 500, 350, 250 y 150 para la primera y de 300, 200, 100 y 75 para la segunda y los aficionados también tuvieron premios de 100, 75, 50 y 25.

El día 16 finalizó con las últimas tiradas, por el siguiente orden: aficionados, a las tres de la tarde; los de segunda, a las cinco y los de primera, a las siete.

En el concurso de segunda y aficionados participaron Llama, Puente, M. Ruiz y Palazuelos de la segunda categoría y por aficionados Marín, Preciados, Ramos y Gento.

En la anunciada competición entre los cuadro grandes, venció la pareja Escalante-Ramiro, con 245 bolos, por 221 de la otra pareja Cabello-Salas. Escalante fue el mejor de los cuatro y Ramiro sacó un emboque, teniendo Cabello una bola queda.

Los días 12, 13 y 14, en los salones de la calle San José, tuvo lugar a las ocho y media de la tarde, unas conferencias culturales a cargo del doctor Bolivar, desarrollando en la primera los temas "Juventud, evolución y desarrollo"; Psicología y Medicina" y en la segunda, "El gran problema juvenil ante el cine".

Las dos segundas corrió a cargo del reverendo padre Casemiro de Bilbao, tratando los temas: "La juventud en la era social" y "Moral y religión del joven".

Por el programa deportivo, el día 15 a las cinco de la tarde, se celebró un interesante partido de futbol entre el titular del Unión Club y el Nueva Montaña, en una tarde no propicia por el "chiri-mira", no faltaron aficionados que acudieron a los campos a presenciar el encuentro. Terminó con empate a dos.

El día 15, se celebró el encuentro de baloncesto entre los conjuntos del Colegio Padres Escolapios de Santander y el Frente de Juventudes de Astillero.

El mismo día,  se celebró la tercera fase del I Trofeo de Campeón de la Bahía organizada por la Sección de Deportes Marítimos, la travesía de la bahía, partiendo del muelle del desembarcadero de Santander,  hasta el vecino pueblo de Astillero, en total siete kilómetros.

A las once y cuarto de la mañana se lanzaron al agua los cinco participantes, de los cuales sólo tres lograron arribar el muelle astillerense, donde su llegada era esperada por una gran cantidad de público.

Se proclamó vencedor Rodolfo Rodriguez Eguía, que invirtió en la travesía 1 hora, 51 minutos y 33 segundos; en segundo lugar se clasificó José Gancedo de Camargo, con un tiempo de 1 hora, 53 minutos y 46 segundos y tercero, el veterano Ortiz Velarde, en 1 hora y 55 minutos.

El alcalde de Astillero, señor Manchado, hizo entrega del trofeo al vencedor.

Los días 14, 15 y 16, se celebraron frente al Ayuntamiento las romerías y por las noches las verbenas, todas amenizadas por la orquesta que dirige el maestro Tella.

Por estas  fiestas la Compañía de Trolebuses de Santander-Astillero y el ferrocarril Santander-Bilbao, organizaron servicios especiales para los visitantes.


Las fiestas fueron organizadas por la Juventud de Acción Católica de Astillero y la colaboración del Ayuntamiento.












sábado, 16 de septiembre de 2017

BEDIA Y CABARGA incendio el 25 abril 1932






Vista de la fábrica Bedia y Cabarga




Cuando el domingo comenzaron a llegar los automóviles que habían estado por la tarde en Oviedo, con motivo del partido de España y Yugoslavia, observaron que al otro lado de la bahía, probablemente en pueblo de Astillero, se había declarado un incendio de consideración.

En efecto, el fuego había estallado en Astillero, y el resplandor de las llamas se veía tan claramente desde Santander, que muchísima gente fue a los muelles para presenciar lo que parecía un verdadero volcán.

Sería la una y media de la madrugada cuando el sereno que estaba de guardia en los talleres de aserrar maderas de los señores Bedia y Cabarga, establecidos frente a la estación del ferrocarril de Bilbao, vio con espanto que todo el edificio era pasto de las llamas. Tan rápido fue el incendio, que el guarda se vio apurado para salvarse, y eso que conocía a fondo los almacenes, cuyas luces se apagaron de repente.

El guarda mencionado, avisó a los bomberos, que acudieron en seguida al lugar del siniestro, cuyo desarrollo era cada vez más impresionante.

Con los bomberos acudieron también fuerzas de la Guardia Civil, al mando del jefe don Antonio Gómez Robledo, las autoridades y numeroso público.

Como el incendio se propagaba con gran furia, el alcalde de Astillero, avisó a Santander para solicitar la ayuda de los Bomberos Voluntarios de esa, a donde llegaron rápidamente para ayudar a sus compañeros en la extinción del siniestro, lo que lograron después de varias horas de esfuerzo por tratarse de materiales fácilmente combustibles.

No se pudo averiguar las causas del siniestro, pues durante el día, como era domingo, se trabajó en los talleres. Se creía que el fuego fuera motivado por un cortocircuito del sótano de los talleres, por donde pasan los cables del alumbrado, y donde había almacenada gran cantidad de serrín y de maderas. Al parecer el fuego comenzó por esa parte del edificio.

El incendio se produjo en una de las naves de la fábrica de aserrar madera y construcciones  y se propagó a la nave inmediata, donde había instaladas varias máquinas, cepilladoras, aserradores, machihembradoras y varios ventiladores y otras diversas hasta el número de diecisiete que quedaron destruidas por el voraz elemento.

En el sótano de las naves había varias pilas de madera de pino, que quedaron reducidas a cenizas; también había preparada gran cantidad de obra hecha en los pisos de las citadas naves.

En el cuerpo del edificio de la primera nave, donde estaba el escritorio, se vía sostenida sobre el muro donde estaba emplazada, una caja de caudales nueva, en la que la Sociedad guarda los libros y documentos del negocio y hasta dinero de las operaciones del día.

El espacto exterior de la caja, denota la casi evidencia de que habrían sido destruidos los libros, o por lo menos quedado bastante deteriorados.

Otra caja de caudales se hallaba en el fondo del sótano, caída al derrumbarse el piso escritorio; se vía también varios ventiladores y maquinaria caída entre los escombros.

Las pérdidas se calcularon en unas doscientas mil pesetas, y lo mismo el edificio que la maquinaria y los talleres estaban asegurados.

Afortunamente, a la hora en que ocurrió el incendio, apenas soplaba el viento, pues de haber reinado el Sur o el Nordeste, como algunas veces ocurre, se hubiera propagado a las barriadas de casas de la calle de Fernández Hontoria, sin que hubiera podido evitarse.

Este incendio ha sido sin duda alguna, el más importante de todos los ocurridos en Astillero.

En la fábrica y los almacenes trabajaban treinta y cinco obreros, que de momentos se quedaron sin trabajo durante algún tiempo, además de la pérdida ocasionada a la Sociedad que tardarían un tiempo en recuperarse y volver a la anormalidad.

Las dos naves, maquinaria, como material y efectos de escritorio, se hallaban asegurados en dos Compañías, además de la existencia de maderas almacenada.

Hoy esta empresa sigue funcionando perfectamente con un buen número de empleados.







sábado, 9 de septiembre de 2017

ASTILLERO curiosidades



















Buscando cosas, nos podemos encontrar con curiosidades de todo tipo, en esta ocasión, he localizado una botella de Gaseosas Dirube y una botella de Lejía La Carmina.

Me supongo que exista muchas personas que las hayan conocido en esos años, yo, no recuerdo en mi época, pero es de entender, ni alternaba en los bares, ni tampoco hacia labores en casa.


Seguiremos buscando más.











1956 febrero 28



Por estas fechas, se publicaba esta noticia , relacionado con el problema del servicio de teléfono en Astillero.
















1956 febrero 24


Por estas fechas, se publicaba esta noticia de Guarnizo.














1956 febrero 16


Por estas fechas, se publicaban noticias de Astillero
















1956 febrero 11


Por estas fechas, se publicaba noticias del Taller Escuela Sindical de Guarnizo, donde asistieron muchos alumnos de los pueblos de Astillero y Guarnizo.














1956 febrero 9


Por estas fechas, se publicaba estas noticias de Guarnizo















1956 febrero 8



Por estas fechas, se publicaba estas noticias de Astillero















sábado, 2 de septiembre de 2017

ASTILLERO bomberos voluntarios (III) - 1931-1935









Por las fechas de junio de 1931, se había editado la Memoria Anual del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Astillero-Guarnizo.

Se hacía constar en dicho documento el desamparo en que se encontraba el Cuerpo, y de la escasez de material con que contaban.

Reorganizada la Sociedad y merced a la labor de su presidente, don Luis G. de Rozas y de todos los señores que formaban el Consejo de Administración, de los propios bomberos y a las constantes aportaciones de sus socios protectores, pudieron realizar grandes mejoras, siendo las más destacadas adquirir uniformes y calzado para los bomberos; una motobomba, con motor ocho c.v. de 25.000 litros por hora; dos camionetas, capaces para el transporte de 25 hombres y otros materiales como: potentes linternas eléctricas...

En la Memoria se consignaban los nombres de los bomberos, que eran 25, todos obreros y el de los señores socios protectores, que sumaban 128.

(ya me gustaría conseguir esta Memoria)

En el año 1932, se produjo un siniestro en Guarnizo, donde intervinieron los Bomberos Voluntarios de Astillero-Guarnizo y en el que, como consecuencia del desplome de un muro que cayó sobre ciertos bomberos, resultaron lesionados Angel del Castillo, Fidel Díaz y Luis Molino, este último de bastante gravedad.

Providencialmente no ocurrió algo más grave, porque momentos antes, se habían separado de aquel sitio los demás compañeros, que acudieron, al salvamento de los heridos.

Días después se inició una suscripción a favor del bombero Luis Molino, a la que todos los convecinos respondieron admirablemente, alcanzando una respetable cantidad.



En noviembre de 1932, se declaró un incendio en el vapor "Fernando" que se hallaba amarrado a una de las escolleras de la ría, propiedad del industrial, Ignacio Vega Gorostegui, que le había adquirido recientemente para desguazarle.

Ante el temor de que el fuego pudiera tomar mayor incremento y se propagara al depósito de maderas de Bedia y Cabarga, se avisaron al Cuerpo de Bomberos, que acudió con la mayor rapidez con la bomba automóvil, y picando agua de la ría, pudieron lograr la completa extinción, después de una hora.

La pronta intervención de los bomberos, pudieron evitar la posible explosión de varias botellas de oxigeno que se empleaban para el desguace y que se hallaban en el barco, evitando una posible desgracia.



El domingo 26 de marzo de 1933, en un día nuboso, se celebró la fiesta en honor de los Bomberos Voluntarios de Astillero, que conmemoraban el trigésimo aniversario de la fundación del Cuerpo.
A las diez de la mañana, comenzó a despejar el tiempo y la lluvia, para quedar un espléndido día de fiesta.

El Cuerpo de Bomberos Voluntarios con todo su material, brillante como ascua de oro y con sus uniformes impecablemente limpios, en correcta formación, hicieron acto de presencia, conducidos por su jefe, don Angel Díaz Toca, frente a los balcones de la Casa-Ayuntamiento, donde se encontraba el alcalde, señor Gómez, varios concejales, y unos cuantos señores invitados al acto.

Un gentío enorme acudió a tomar parte en el merecido homenaje.

Revistado el Cuerpo por las autoridades y por el presidente de su Consejo de Administración, el señor don Luis G. de Rozas, éste dirigió a los bomberos breves palabras de agradecimiento, exhortándoles a seguir, con el mismo entusiasmo y desinterés, su obra humanitaria y utilísima para sus convecinos.

A continuación, y como premio a su constancia, se impusieron las siguientes condecoraciones: Medalla de oro, a don Angel Díaz, jefe y a don Carlos Rodriguez, brigada, que llevaba de servicio ininterrumpido treinta años; medallas de plata, al brigada, don Ramón del Castillo, y bomberos don Hilario San Emeterio, don José Lorenzo, don Luis Molino, don Anselmo Cabrera, don Francisco Fernández y don Agustin Sedano, quienes contaban con más de quince años de servicio; medallas de bronce, a los bomberos, don Florencio Calderón, don José López Solís y don José Garcia Villegas, por llevar más de siete años en el Cuerpo.

Este acto simpático y conmovedor fue subrayado con una ovación clamorosa y prolongada.

Terminadas la revista e imposición de medallas, los bomberos realizaron varios ejercicios, con la pericia a lo que ya estaban acostumbrados, y después, entre repetidas ovaciones del público, se retiraron a su parque.

A la una de la tarde se celebró el banquete, dedicado al jefe de bomberos, señor Díaz y brigada señor Rodriguez, fundadores del Cuerpo, acto al que concurrieron setenta comensales.

El alcalde, don Gabino Gómez, brindó con frases de verdadero cariño para los homenajeados y de gratitud y alientos para cuantos integraban la benéfica institución.



En abril de 1933, el Consejo de Administración del Cuerpo de Bomberos Voluntarios, había adquirido cien metros de manguera, de superior calidad, y había provisto a todos los bomberos de cinturones de seguridad y de caretas protectoras de las mejores marcas, con lo que evitarían posibles riesgos en su intervención, en los incendios y servirían para que sus servicios serían más eficaces.



El 28 de abril de 1933, los bomberos voluntarios, exhibieron un simulacro de asalto a la casa ocupada por el Banco Mercantil y aprovecharon para presentar su nuevo vehículo Chevrolet, que conducía don José Apraiz.

Por la tarde, hicieron un recorrido hasta Parbayón, para comprobar el vehículo y llegaron alcanzar velocidades de hasta 80 km.



En la mañana del jueves 10 de noviembre de 1934, se declaró un violento incendio en la fábrica de Celuloide (S.A.) situada en la calle de la Esperanza y de la que era uno de los principales accionista y propietario, don Eugenio Cortabitarte.

A las nueve y diez de la mañana, una de las chicas que en dicha industria trabajaba en la confección de sonajeros y todas las clases de trabajo relacionado con celuloide, al enchufar la corriente, produjo un cortocircuito, que prendió rápidamente en el celuloide y que debido a la gran cantidad de acetona que allí había, el fuego se extendió rápidamente.

Con la mayor celeridad acudieron en seguida los bomberos, al mando de su jefe, don Angel Díaz Toca, con todo el material existente, empezando a atacar el fuego por diferentes puntos a la vez.

Después de los trabajos llevados a la práctica por los Bomberos que tuvieron que luchar, con la pobreza de las bocas de riesgo existentes, vieron premiados sus esfuerzos con la sofocación del incendio, logrando salvar el edificio y otros anexos a él.

Toda la maquinaria así como materiales existentes quedaron destruidos, calculándose que las pérdidas pasaron de los 20.000 pesetas.

A lugar del siniestro acudió desde los primeros momentos el actual alcalde, señor Quevedo y las autoridades, así como una gran cantidad de público.

Debido al siniestro quedaron sin trabajo temporalmente unas cuantas obreras, algunas de las cuales perdieron sus ropas en el incendio.

Hubo de elogiar la brillantísima labor de bomberos.



Por enero de 1935, los Bomberos poseía un magnifico Parque que ocupaba toda la capacidad de los dos locales del ala izquierda del edificio de la Casa Ayuntamiento, que era muy superior a la del anterior Parque, con la doble ventaja que, además de la amplitud, el emplazamiento del nuevo en línea con la carretera, al que se había abierto una puerta capaz para poder entrar y salir con libertad y amplitud las bombas automóviles.

Todo ello gracias a la Corporación que correspondió a la petición formulada del presidente y señores directivos del benemérito Cuerpo.



En abril de 1935, se declaró un incendio en una tejavana situada en la calle Industria, propiedad del industrial don Antonio Maza, acudiendo rápidamente los Bomberos Voluntarios y la Guardia Civil.
Los bomberos realizaron grandes esfuerzos en los trabajos de extinción del fuego y a estos trabajos también cooperaron de manera eficaz los obreros de la Campsa, cuya factoría estaba enclavada en dicha calle.

El fuego alcanzó a una cuadra, también propiedad del señor Maza, quemándose varios envases y otros enseres, calculándose las perdidas en el siniestro en unas 6.000 pesetas.



El domingo 1 mayo 1935, frente al Ayuntamiento se procedió a verificar una revista al abnegado Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Astillero-Guarnizo, al frente el jefe, don Angel Díaz Toca, a presencia del señor presidente de dicha institución, don Luis Gutiérrez de Rozas.

Fueron invitados las autoridades civiles y militares a dicho acto, el cual revistió los caracteres importantes de la significación tan meritoria a dicho Cuerpo, dispuestos siempre a ofrendar sus vidas, exponiéndose a los propios peligros, que se multiplicaban inesperadamente en los voraces elementos del fuego, tengan o no tengan agua para sofocarlo.

Por estas fechas el Cuerpo contaba con diversos elementos de extinción, mejor material y más abundante y moderno.

Entre ello, una camioneta nueva, con todos los adelantos que exigían las necesidades: camioneta-enciclopédica, que servía para el traslado rápido y seguro los bomberos, llevando a la vez, todo el material de extinción, tales como escalera, mangas, cubo portátil, picos, hachas, cuerdas y diversos artefactos necesarios.

Además lleva a remolque con suma facilidad la bomba, que tan buenos servicios prestaba.

Se trataba de camioneta marca Chevrolet.

Este vehículo era propiedad de don Francisco López, con la matricula S-4909 y en fecha 19 de enero de 1935, paso a propiedad de Bomberos Voluntarios de Astillero, firmando como comprador en su nombre el señor Angel Díaz.

El domingo, por la mañana, salió del parque, el nuevo vehículo, conducido por don José Apraiz, llevando 25 hombres y a su jefe y con los compartimentos llenos de material de incendios y a remolque la bomba, descendieron por la Planchada y subiendo después la cuesta para estacionarse frente al Ayuntamiento.

Allí se encontraban numeroso público para examinar el nuevo vehículo.

Los bomberos hicieron un simulacro de asalto a la casa ocupada por el Banco Mercantil.

Más tarde hicieron un paseo con la camioneta adquirida hasta Parbayón, para probarla.

Entre la numerosa concurrencia figuraba el alcalde, señor Quevedo y algunos concejales, juez municipal, señor Lama; tenientes de Carabineros y Guardia civil, señores Cecilia y Alonso; administrador de Correos, señor Peñacorba; señores maestros nacionales, representaciones de algunas industrias y el Consejo de Administración de estos Bomberos.



El 12 de mayo de 1935, en los campos de Astillero, a las once de la mañana se jugó  un partido amistoso entre los bomberos de Astillero y los de Santander.

Los equipos alinearon:

Bomberos de Santander: Pio; Herrera, Martinez; Luis, Vallina, Garcia; Mariano, Peña, Pérez, Ojeda y Benet.

Bomberos de Astillero: Martinez; Díaz (F), Garcia; Giráldez, San Martin, Hazas; López, Cuevas, Díaz (D), Rodriguez y Sierra.

Hubo un gran ambiente para presenciar este partido donde se disputaron un magnifico trofeo.



En la fecha 20 de enero de 1943, el vehículo S-4909, se le hace varias modificaciones solicitando los bomberos Ramón del Castillo (brigada) y Angel Diez (jefe) los permisos de circulación para la matricula S-6759.


De este vehículo, que se consideraba desaparecido o desguazado, ya podemos decir que existe y alguien conoce su paradero.