Copa
depositada en custodia en la sede del Unión Club de Astillero
(interior del campo
de fútbol)
Quiero
detallar el Reglamento que el Comité aplicaba para el Torneo de BARRIOS y que
con ello se refleja la importancia que consistía esta competición y que muchos
e incluido yo, hemos podido contemplar esos partidos al desplazarnos a los
campos del Hogar o del Miramar.
En la fechas
de abril de 1956, el Comité Regional de Fútbol Aficionado organizaban el
undécimo Campeonato Infantil de fútbol Los Barrios, patrocinado por el
periódico ALERTA y en el que podrían tomar parte todos los equipos formados en
barrios y calles, debiendo ajustarse a las siguientes bases:
Primera:
Para tomar parte en el campeonato era condición indispensable que el jugador habría
nacido después del 1 de septiembre de 1938,
No podría
tomar parte en dicho campeonato ningún jugador menos de quince años.
Segunda: La
inscripción de los equipos debería hacerse en el domicilio de la Federación
Regional de Fútbol, Isabel II, número 19, principal, ante el Comité Regional de
Fútbol Aficionado.
Colaborarían
con el Comité un representante del Colegios de Árbitros y otro del diario
ALERTA, patrocinador del Torneo.
Tercera: La
inscripción se haría por medio de licencias de jugador por triplicado, una para
el club, otra que serviría de carnet de identidad para el jugador, y otra para
la Federación, y a las misma se acompañaría el acta de nacimiento y certificado
de aptitud física para practicar el deporte del jugador que se inscribe. El
reconocimiento médico seria efectuado por los Servicio de la Federación en la clínica
de la Delegación Regional de Futbolistas Españoles.
A los
equipos se les entregaría gratuitamente dieciséis fichas de jugador, siendo de
cuenta de los mismos todas aquellas que sobrepasen a esa cantidad.
El número de
jugadores a fichar seria voluntario, no pudiendo hacerlo con menos de once ni
más de veinte.
No podrían
tomar parte en este campeonato los jugadores que durante la presente temporada
estén federados en equipos juveniles, considerándose su alineación como indebida
a todos los efectos.
Cuarta: Se
exigiría que la presentación en el terreno de juego de los jugadores se atenga
a lo más elemental para la práctica de este deporte, debiendo vestirse
uniformemente y emplear calzado de cuero, no siendo permitido el empleo de
alpargatas.
Los equipos deberían
acudir a los partidos con balón propio, aun cuando por parte de la organización
del Torneo se podrían poner a disposición de los clubs balones de peso y tamaño
apropiado para encuentros juveniles.
Quinta: El
hecho de haber estampado la firma en la ficha el jugador por el equipo que va a
defender implica el permiso de los padres o tutores para tomar parte en el
Torneo, ya que el Comité declina toda responsabilidad por daños y perjuicios.
En caso de
duplicidad de fichas el jugador quedará excluido de la competición.
Era
obligatorio la inscripción de todos los jugadores en la Mutualidad de
Futbolistas Españoles, mediante la cuota de veinticinco pesetas por jugador. La
Organización pagaría el importe de dieciséis fichas de la Mutualidad, siendo
por cuenta de los clubs el importe de toda aquellas que sobrepasen esta cifra.
Los derechos
que disfrutarían los jugadores encuadrados en la Mutualidad serian todos los
establecidos para los restantes jugadores que tomasen parte en las distintas
competiciones oficiales. Se entenderían
que los derechos los disfrutarían en aquellos casos en que el accidente o
lesión o sufriesen los jugadores practicando el futbol o en acto derivados en
la práctica de este deporte.
Sexta: La
forma de disputarse el campeonato se acordaría una vez conocido el número de
equipos inscritos.
En todo lo
que sea contrario a estas bases o este previsto de forma particular en las
mismas, el desarrollo del torneo se ajustaría a los dispuesto por la Real
Federación Española de Fútbol en sus reglamentos vigentes.
Todos los
casos que se presenten serian resueltos por el Comité de Fútbol Aficionados
cuyos fallos podrían ser apelados en única instancia ante el Comité directivo
de la Federación Regional Cántabra.
Séptima: Los
encuentros se disputarían en los campos que se designen al efecto por medio de
la prensa y radio y se y se jugarían en dos tiempos de treinta minutos cada
uno, quedando a criterio del Comité en ampliar estos en los encuentros finales.
Octava: Al
ganador del campeonato se le haría entrega de un trofeo donado por el periódico
ALERTA y los demás trofeos y premios que hubiese se repartirán entre los clubs
mejor clasificados, creándose premios especiales para premiar la deportividad y
comportamiento.
Novena: La
incomparecencia de un equipo llevaría aparejado, además de la sanción
reglamentaria por la R.F.E.F., la pérdida de los premios o trofeos que pudieran
corresponderle.
Décima: Los
clubs se obligarían a jugar los partidos que les corresponda celebrarse en los
campos, días y horas que el Comité designe. No se tomaría en consideración
ninguna reclamación que a tal efecto pudieran efectuar los clubs.
Se advertía
a todos los clubs que interviniesen en este torneo que se les haría
responsables de los desperfectos que originasen en los vestuarios o
instalaciones de los campos donde se celebrasen los partidos que a cada club
corresponda jugar. Para resarcirse del importe de dichos desperfectos, si los
hubiere, la organización se reservaría el derecho de disponer de todo o parte
de los premios que les corresponda percibir y de los depósitos que tuvieran
repetidos clubs.
Undécima:
Para que un jugador sea válidamente alineado era necesario que la
correspondiente ficha haya sido despachada por el Comité, teniendo
instrucciones los señores árbitros para no permitir la alineación de ningún
jugador que no se encuentre debidamente inscrito y, por tanto en posesión de la
ficha.
El equipo
que alinee un jugador sin cumplir lo estipulado en este artículo, se le
consideraría como alineación indebida a todos los efectos.
El Comité se
reserva el derecho de sancionar a los clubs que no cumplan lo antes expuesto
con la pérdida total o parcial de los premios que no pudieran corresponderles.
La
inscripción de jugadores debería efectuarse dentro de los límites establecidos
en la base tercera, antes de que a los clubs les corresponda jugar el primero
de los cinco últimos partidos de la competición.
Duodécima:
El Comité se reserva el derecho de acordar para la segunda fase de la
competición que los clubs clasificados pudieran ser reforzados con el número de
jugadores que se estime conveniente de aquellos clubs no clasificados.
El 30 de
junio de 1956, se jugó unos de los mejores encuentro del XI Torneo Los Barrios,
en los campos del Hogar, entre el Calasanz y el Astillero.
El resultado
final del partido fue de empate a dos
Los goles de
los astillerenses fueron marcados por Fernández I, los dos.
Los del
Astillero alinearon: Pacheco; xx,
Suárez, Edesa; Fernández I, Fernández II; Vivar, xx, Traspuesto, Marín e xx.
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El 5 de
julio, en los campos del Hogar, se enfrentaron el Toluca y el Astillero, con el
resultado de 4-0, a favor de los astillerenses.
Los goles
fueron de Traspuesto (2), Fernández I y Pepito.
El Astillero
alineó; Pacheco; Rocandio, Suárez, Edesa; Fernández I, Fernandez II; Ibáñez,
Pepito, Traspuesto, Marin y Quintanal.
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El 10 de
julio, se jugó el partido entre el San Justo y el Astillero, quienes vencieron
con grandes apuros y por la mínima diferencia.
El resultado
final fue de 1-0.
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El 13 de
julio, se jugó la semifinal del Torneo, entre el Madrid y el Astillero, en los
campos del Hogar.
El resultado
del partido fue de empate a uno.
Por el
Astillero formaron: Pacheco; Marín, Edesa, Rocandio; Fernández II, Fernández I;
Vivar, Traspuesto, Quintanal y Juanito.
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El 21 de
julio, a las siete y media de la tarde, se jugó en los campos del Hogar, la
final del Torneo entre los equipos Calasanz y Astillero.
Vencieron el
Calasanz por el resultado de 1-0, adjudicándose por segunda vez consecutiva el
Trofeo ALERTA.
Acudió al
campo una gran cantidad de público y los equipos saltaron al césped alineados
en el centro del terreno a las ordenes del señor arbitro Bouzo, ayudado por los
jueces de línea, señores Olavarria y Rumayor.
Los equipos
formaron:
Astillero:
Pacheco; Rucandio, Suárez, Edesa; Fernández II, Fernández I; Vivar, Pepito,
Traspuesto, Marin y Juanito.
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