martes, 30 de septiembre de 2014

EMILIO CALLEJA E ISASI





Emilio Calleja e Isasi (1830-1906), murió en Guarnizo el 7 de septiembre de 1906.





Sus restos, fueron trasladados a San Sebastián, donde quedó sepultado.

Casado en 1863, con María de los Dolores Martínez y Adrian, fue un gran militar de origen burgalés de larga trayectoria tanto en la Península como en América.

Primeramente sirvió en el cuerpo de infantería hasta 1857, que pasó a la infantería de marina como teniente graduado de capitán.

Luchó en Santo Domingo y fue ascendido a comandante cuando este territorio se reincorporó a España siendo enviado en 1867 a Puerto Rico como teniente coronel, donde mandó el batallón de marina. En 1869 fue enviado a Cuba a luchar contra los independentistas, alcanzando el grado de brigadier. A finales de 1872 regresó a la Península encargado de gestionar el envío de refuerzos y participó entonces en los combates contra el cantón de Cartagena y contra los carlistas en el norte de España, siendo ascendido a general de división. Nuevamente, en marzo de 1886 fue destinado a Cuba, como segundo cabo de la Capitanía General y después como gobernador militar de varias provincias cubanas.

Retornado a España, el General Calleja solicitó plaza en Guarnizo, donde residió todo el año de 1887, siendo nombrado Teniente General y Capitán General de Sevilla y de Castilla la Nueva.

En enero 1888, dado su conocimiento de Cuba, el Gobierno le designó para formar parte de la Comisión creada para "estudiar y proponer la reformas administrativas necesarias a nuestras provincias de Ultramar" y, casi al mismo tiempo, fue nombrado Director General de Artillería. Tras la reorganización de las dependencias superiores centrales pasó, en 1893, a desempeñar el cargo de Consejero del Supremo de Guerra y Marina y a finales de enero de ese año fue nombrado Gobernador y Capitán General de la Isla de Cuba, embarcando en Santander el 20 de agosto. Volvió a Santander tras la independencia de la colonia y se retiró a su casa de Guarnizo.

Al parecer él no construyó la casa sino que la compró a un indiano, pero se supone que la reformó en profundidad, añadiéndola, entre otras cosas, los emblemas militares que pueblan tanto la cerca como el remate sobre la fachada principal.

La casona tiene sobre la puerta principal la fecha de 1871, cuando Calleja se encontraba en Cuba y por ello, hay que pensar que se trata de la datación de la construcción original, posteriormente adquirida por el militar.

Se trata de un edificio de planta rectangular muy sobrio y regular, de dos plantas más ático, salvo el énfasis puesto en la escalera exterior, el alero (ménsulas, jarrones) y en el remate del centro de la fachada, terminado en frontón, sobre cañones-columna, reloj y decoración de significado militar (cañones, banderas, casco, coraza, yelmo, bombas, pica, lanza, espadas, tambor) así como el nombre de la casa "Villa Rosario".

Noticia publicada en prensa en agosto de 1.926:

Hace años el general, de común acuerdo con el Ayuntamiento de entonces, realizó por su cuenta y previa formación del oportuno expediente, las obras de captación de un manantial de aguas en el sitio de Juncosa, de Guarnizo, para abastecimiento del mismo, construyendo a su costa, una fuente, un lavadero y un abrevadero. A cambio de esto, el Ayuntamiento, por escritura pública, se comprometió al entretenimiento de las obras y a concesión de un excesivo número de litros de agua por segundo para el servicio de la casa que el citado general habitaba y que después temporalmente usaban sus herederos.

Pasaron los años y la tubería de conducción a la mencionada casa sufrió los consiguientes deterioros que impedían que las aguas de la fuente de Juncosa llegaran al edificio, por lo que hubo de facilitarse la de la traída de Robledo y Lusa, que, como todos sabían, en época de estiaje, apenas bastan para abastecer al vecindario.

Por ello, los herederos del general, reclamaron el cumplimiento de las condiciones de la escritura, lo que implicaba el gasto por parte del Ayuntamiento de unos cuantos miles de pesetas para el arreglo de dicha cañería, a la vez que reduciría considerablemente el caudal de agua de la fuente de Juncosa, de la que, cuando se captó el manantial, se servían contados vecinos; pero que hoy, con el aumento de población, sería insuficiente, sobre todo en el estío, para cubrir las necesidades del vecindario, en el caso del cumplimiento estricto de la escritura.

El abogado de los herederos del general presentaron un escrito a la Corporación municipal en el que veladamente dejaba entrever la amenaza de un litigio, de no cumplirse lo convenido en la aludida escritura.

Este asunto termino resolviéndose por las gestiones del alcalde, señor Nieto y a la generosidad de los herederos, que, convencidos por las justísimas razones expuestas por nuestro alcalde, han renunciado a todo derecho, a cambio únicamente de que durante la época veraniega se les facilite el agua necesaria para el servicio exclusivo de su casa.

Esa renuncia, que a petición de los propios interesados se elevara a escritura pública, significo para el Municipio la economía de unos miles de pesetas y un mejor servicio de aguas para el pueblo de Guarnizo, , al que los herederos del general, han querido demostrar su afecto, ya que entre aquella vecindario vienen conviviendo hace muchos años en perfecta armonía.

La Villa Rosario, es conocida como la casa de la Generala, por los vecinos de Guarnizo.

Estaba cerca de la estación antigua y de la casa de mis abuelos.

Nuestra abuela materna nos comentaba que su padre había sido "cochero" del General en Madrid.

En la finca actualmente residen otros descendientes que la utilizan por temporadas.















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