sábado, 31 de enero de 2015

CASTO DEL CASTILLO pintor








Nacido el 14 de septiembre de 1911, en Astillero.

Desde muy pequeño, se destaca por su habilidad con los lápices y comienza su carrera cultural a través de la pintura y dibujos.

Comienza a trabajar en Talleres de Astillero, en 1940, permaneciendo hasta 1966, desarrollando la función de delineante.

Se destacó en la pintura como un miniaturista, con grandes éxitos, sobresaliendo sus paisajes.

Expuso en diferentes salas en las ciudades de Santander, Madrid, Méjico, Málaga, Granada, Barcelona...

Llegó a desplazarse a Barcelona, para perfeccionarse en su pintura durante unos meses de los años 1966 y 1967.

Fue una persona muy implicada con su pueblo, manteniendo relaciones sociales con el deporte y participando como aficionado al teatro.

Por abril de 1933, se publicaba en prensa la noticia de que el joven Casto del Castillo, había organizado una exposición de pintura con gran éxito en Barcelona.







En agosto de 1954, Casto del Castillo expone su colección de minipunturas, en la Sala Delta de Santander.

Los críticos señalaron su pintura rica en colores y matices indicadores de su fina sensibilidad, limpia y pura, sin artificio ni efectivísimos, algo así como si el cuadro se transparentase en un espejo.

Castillo sabe ver el paisaje y acierta a reflejarlo con personalidad, con recreo de la mirada en sus valores estrictamente pictóricos.

Es un numeroso y selecto público los que acude a visitar  esta exposición.

Vuelve a exponer con éxito, en septiembre de 1954, en la Sala Sisniega de Santander, con medio centenar de miniaturas al óleo y pastel.

En la entrevista que le hicieron, se manifestó que él pintando, ponía toda su alma en ello, siéndole verdadero deleite al trasladar al lienzo aquella manifestación artística que captaba. Es más, debería pagar yo por el placer espiritual de este disfrute. Pero como en la vida no todo es espiritualidad, vendo.

Decidió hacer miniaturas, porque para pintar cuadros grandes se precisaba marcos adecuados y esos valían mucho dinero. Creía que encerrado un motivo en diez centímetros de lienzo, cobraba una mejor perspectiva; se hacia  la idea de que observaba desde un ventanal.

Inició su afición a la paleta y a los colores, desde niño. Después todo ha sido un constante hacer y hacer hasta llegar a superarme, aunque para ello he tenido que pasar muchas horas emborronando cuartillas en el muelle de Astillero. Soy un autodidacta en el más exacto sentido de la palabra.



En 1955, presentó una exposición en la sala del Ayuntamiento de Astillero, 

En marzo de 1956, expone sus obras en la Galería Arte Dintel.

Son cuarenta y ocho obras expuestas de una magnífica labor artística y muy elogiada por cuantos críticos y entendidos han desfilado por la sala.

Don José Simón Cabarga glosa en el catálogo el arte plasmado en sus obras como miniador insuperable y resistente en sus obras al crítico conceptistas estricto y severo.

Gran número de los cuadros representan paisajes montañeses.

Algunos de estos cuadros fueron sido adquiridos para adornar una importante sala en Méjico.







También tuvo la suerte de exponer en la Sala Sur, de Manuel Arce.

En esta exposición, su catalogo fue presentado por Alejandro Gago:


He llegado silencioso a la venta. Es una ventana imaginaria. Apenas hecha por los últimos rayos que deja la tarde entre los árboles. Detrás de ella está el arte.
La ventana existe ante nuestros ojos, con la misma realidad que aquella otra pintada de rojo o de amarillo. La ventana, abierta, deja escapar sus secretos.
La venta, tiene sus manías, y a veces, no quiere enseñarnos, decirnos el secreto de lo que oculta, porque desconfía de nuestra buena voluntad. Pero si nos acercamos con la mirada limpia y la sonrisa dentro del cuerpo, entonces podremos ver hasta la última vena de cristal. Y contemplamos. Esta vez, son los paisajes de Casto del Castillo, tan diminutos como aquel reino que pensamos de niños, y que se pierde apenas alargamos la mano para alcanzar la vida.
En ellos, el artista, fué plasmando, haciendo luna y reflejo de la Montaña, sus pueblos más queridos. Aquel paisaje y aquel otro y el otro, pueden ser, y siempre son, de una determinado lugar. Pero nosotros lo situaremos en aquel que más nos recuerde, o donde hemos puesto el corazón
El artista, le comprendemos, en la medida de nuestro modo de sentir. Será mejor o peor para cada uno de nosotros, según lo que pongamos con él de nuestro sentimiento, en su arte. Es lo que llamamos idenditicarnos.
Castro del Castillo tiene predilección por el paisaje, y éste nos le presenta en miniaturas; miniaturas que nos hablan en favor del artista como de hombre sencillo, convencido de que lo más grande, se puede encerrar en una liviana tabla de caoba o de nogal. Pero no es sólo es en el paisaje donde Casto del Castillo se nos muestra con toda su personalidad. Es más, se supera en alto grado, en esos retratos de niños tan llenos de gracia y de poesía. Niños delicados y soñadores. Niños, que ya para siempre, el artista vistió para ser niños, y que por mucho que el tiempo pase, ellos seguirán con sus facciones fugaces y sonrosados. En ellos, el tiempo no se atreverá a posar su aliento amarillo, ni el invierno largo de los años.
(Hay un niño que cierra sus ojos como si quisiera escondernos lo mejor de su alegría y los lagos de su mirada, que yo, imagino verdes.)
Casto del Castillo, nos muestra en estos niños, algo que él quisiera no haber perdido nunca, y que nosotros quisiéramos conservar también. Los niños y sus paisajes son las notas precisas de su arte. Notas, donde su reino interior se va derramando con un ansía noble, por darnos, aunque no sea más, un poco de belleza que nos haga olvidar, por un momento, el torpe caminar de nuestra vida, donde perdemos cuanto de ilusión nos llenara el alma.
Acerquémonos, que la ventana está abierta.
                                                                                   Alejandro Gago


Por julio de 1964, estuvo en la Sala Alerta, con obras en formato grande y especialmente de paisajes.

Por los año 80, también se le recuerda haber expuesto en la Sala de la Cámara de Comercio, de la plaza Porticada.

Para Astillero, fue un importante vecino y gran artista. Siempre estaba orgulloso de su pueblo.







1 comentario:

  1. PINTORES Y ESCULTORES CANTABROS por lapp
    http://listas.20minutos.es/lista/pintores-y-escultores-cantabros-por-lapp-256240/
    Casto del Castillo nº 69.-

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