viernes, 26 de abril de 2024

ALFONSO GREGOIRE constructor de barcos de ribera en El Astillero. (1919-1925)

 




La carpintería de ribera data desde tiempo ancestral, de la construcción de esas embarcaciones de madera, las cuales se utilizaban para el transporte de personas que se desplazaban de pueblo a pueblo o, bien para tareas de pesca, fueron desapareciendo y en los últimos años si existen algunos talleres, quienes vienen construyendo embarcaciones de recreo o incluso para la pesca, pero ya son pocos.

 

En el Astillero, existía  un constructor particular, don Antonio Vena, que en la fecha del 31 octubre de 1854, botaba al agua una pinaza y cobro por ella doce mil reales de vellón, siendo sus características de: 53 pies de eslora, 50 de quilla y 30 de manga.

Posiblemente habría existido otros, pues era un oficio tradicional

 

En 1919, existía en las marismas de Astillero, un constructor de barcos de ribera, un oficio de los más antiguos.

Este maestro de ribera, era don Alfonso Gregoire y que durante años tuvo su taller al pie de la ría.

 

El domingo 23 de marzo de 1919, el señor Pio Polidura de Astillero, había conseguido su mayor ilusión: el "botuco".

Fue botado al agua en Astillero y construido por don Alfonso Gregoire.

Adquirido por el precio de ciento cincuenta pesetas, una vez rebajado de la factura, en la que ascendía a trescientas cincuenta, una vez ajustado entre el armador y el comprador.

 

En julio de 1919, se publicó la construcción en Astillero de un barco nuevo.

Tuvo lugar el acto de la botadura, de llamarlo así, con una ceremonia religiosa y después los invitados fueron obsequiados con un banquete al que asistieron 40 comensales.

La nueva lanchilla tenia estas características: Eslora, 13,80 metros; manga 2,55 metros y puntal, 95 centímetros.

Iba provista de un magnifico motor inglés último modelo, que desarrollaría una fuerza de 24 H.P.

A última hora de la tarde fue remolcada la gasolinera hasta Pedreña, donde seria terminada, para prestar el servicio entre Somo-Pedreña-Santander.

Esta lancha fue adquirida posteriormente por los "Diez Hermanos".

Con esta nueva lancha gasolinera, se unía a la otra que venía ya prestando su servicio,  titulada "Mañosa"

 

En diciembre de 1919, se le fue concedido a don Alfonso Gregoire, la concesión de un taller de construcciones en el promontorio de San Martin y al mismo tiempo mantenía  el de Astillero.

  

El 28 de junio de 1920, se aprobó en el acta de la Corporación del Ayuntamiento de Astillero, autorización a don Alfonso Gregoire para tender una línea de conducción de energía eléctrica desde el transformador de los talleres del Astillero a su taller de carpintería de ribera.

 

El domingo 18 de julio 1920, en el Astillero, se dio la botadura de un pesquero, primero de la serie de cuatro que estaban construyendo en ese pueblo, por los señores Gregoire, López y Barzaco.

El barco se le llamó "Primero de Santander" y se destinaría a la pesca del "pinchino", en las costas gallegas.

Su características eran: 17,50 m. de eslora y 4 m. de manga y 1,90 m. de puntal, desplazando 50 toneladas.

 

Por diciembre de 1920, en El Astillero, se dio botadura y bendición a una nueva lancha, con el nombre de "La Trasmerana".

 

En la fechas de diciembre de 1923, se publicó en el B.O.de la Provincia de Santander, un edicto en el que se hacía saber: Que en juicio ejecutivo promovido por la Compañía de Maderas contra don Alfonso Gregoire, éste se declaraba en rebeldía, sobre reclamación de deuda y por ello se sacaba a subasta pública el casco del buque "Siempre Adelante",

 

Por enero de 1925, el señor Gregoire, seguía construyendo para su venta de barcos. algunos con casco nuevo para vapor de pesca de 15 metros de eslora.

 

Hoy no podemos decir que los carpinteros de ribera hallan desaparecidos, existen en Cantabria actualmente algunos que ejercen esta profesión tan tradicional y antigua.













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